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El club de debate (Parte 2)

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Las cuatro salieron al instante de la reunión muertas de la risa, yo me fui a casa y en todo el viaje de regreso no fui capaz de que bajara mi erección. Las situación me había puesto muy caliente ¿le habrá gustado a Sofía lo que vio? que se mordiera los labios debió significar algo ¿tendría alguna posibilidad de cogérmela? Montse había dicho que tenía una bonita polla, de seguro a ella si me la podría coger, todo esto pasaba por mi mente justo antes comenzar a hacerme una buena paja mientras los recuerdos seguían frescos (aunque siguen frescos hasta el día de hoy).

Eran las 7 AM. Vivía cerca del instituto, por lo que una hora bastaba para la ducha, ponerme la ropa y tomar el desayuno, pero ese día no fue así, desperté con una erección incluso peor que las del día anterior, había tenido unos maravillosos sueños eróticos con las putas del salón como protagonistas. Me duche con agua fría para ver si se me pasaba y no dio resultados, desayune intentando pensar en otras cosas, pero tampoco se me bajo, decidí que lo mejor sería hacerme una paja, ya que, así como andaba no podía entrar al salón. Debido a esta decisión de última hora llegue tarde a la clase y tuve que esperar fuera de la sala a que el profe nos dejara entrar. Allí también estaba Montse, quien solía llegar tarde a todas las clases.

Montse: Hola Fernandito. ¿Cómo dormiste?

Yo: N... bien, supongo.

Montse: No te habrás estado tocando pensando en mí. ¿Verdad?

Me puse rojo como un tomate y no sabía que decir, por suerte el profe abrió la puerta y nos dejó entrar, note que mi asiento (adelante, frente al escritorio del profesor) estaba ocupado por Ricardo. Ya me disponía a echarlo cuando el profe dice: los atrasados siéntense en el puesto desocupado, en la esquina del fondo. Oí como Antonia y Sofía se reía y vi que Montse les sacaba la lengua a ambas.

Me senté lo más lejos que pude de Montse, pero esta acomodo su silla arrimándose a mí. Pensé que lo mejor sería concentrarme en la clase.

Montse: ¿Entonces si te tocaste?

Yo: Ahhh, quiero poner atención.

Montse: No te preocupes, la mitad de los chicos de la clase lo hacen a diario jajaja.

(No respondí, ella se calló por unos minutos y saco su celular, dejándome en paz por un rato, pero estaba lejos de rendirse)

Montse: Mira, este chico me envió una foto de su polla (mostrándome una conversación de whatsapp) ¿qué foto crees que le guste más?

¿Esta? mostrándome una foto hermosa donde salía frente a un espejo. Vestida tan solo con un bar y una tanguita negra de encaje, con una dedo puesto eróticamente sobre sus labios y la otra mano en una de sus tetas. ¿O esta otra? (desplazando su dedo para mostrarme una foto con la misma ropa pero en cuatro patas sobre la cama dejando ver su pequeño. pero hermoso y redondito trasero). No atine a nada más que balbucear mientras notaba como mi polla se esforzaba por salir de su prisión color gris.

Montse: Te hice una pregunta.

Yo: La... las dos son muy bonitas.

Montse: Ya, pero no puedo mandarle las dos... ¿acaso crees que soy una zorra?

Yo: Pues creo... creo que la primera, ese piercing es muy sexy.

Montse: ¿Crees que soy sexy?

Yo: Sí que lo eres.

Montse: gracias, digo ya lo sé, pero siempre es bueno oírlo. (Besando mi mejilla tiernamente)

Sonó el zumbido de su celular y sonrió diciendo: Mira que gilipollas, no han pasado ni 5 minutos y ya se corrió... (Mostrándome la foto de un abdomen cubierto de semen) ¿Tú también duras tan poco?

Yo: Claro que no.

Montse: ¿en serio? pues no te creo, vas a tener que demostrármelo

Yo: ¿A... Ahora?

Montse: ¿Sino cuándo?

Yo: Pero podrían vernos. (Dije asustado)

Montse: Claro que no, estamos al fondo, nadie nos ve... además puedes cubrirte con mi chaqueta

Yo: Me da susto

Montse: hazloooo, prometo que voy recompensarte bien

Yo: OK, lo hare

Las palabras salieron de mi boca como si otro las hubiera pronunciado, me arrepentí al instante, pero al ver la carita de viciosa con la que me miraba Montse junté coraje y baje suavemente el cierre del pantalón de uniforme para sacar mi polla que no daba más dentro de esa prisión de tela. Montse quedo boquiabierta y con una cara de puta que no olvidare jamás, me puso la chaqueta sobre la polla diciendo ¿qué esperas?

No sé qué fuerzas comandaban mi mente, todo eso era una estupidez, pero ahí estaba yo, subiendo y bajando mi mano alrededor de mi polla, solo porque Montse me había desafiado.

Ella estaba excitadísima viendo como su chaqueta subía y bajaba escondiendo la tremenda paja que me estaba haciendo Ya llevaba un buen rato así cuando le digo al oído que estoy por correrme, a lo que responde gritando en voz alta -Profe, no me quedo claro lo último que explicó.

Toda la clase se dio vuelta a mirar, era primera vez que Montse participaba en una clase por lo que hasta el profe se extrañó.

Profe: Pues claro, si estas toda la clase con el celular... pregúntele a sus compañeros en el recreo, yo tengo que avanzar con la materia.

Que suerte que el profe era un hijo de puta, a clase se rio y volvieron a fijar la vista en el profe, con lo cual pude volver a moverme, ya que había quedado paralizado del susto.

Yo: ¿Pero qué mierda ha sido eso?

Montse: Jajaja hubieras visto la cara que pusiste Fernandito...

Enojado empecé a guardar mi polla dentro del pantalón.

Montse: ¿Qué haces?

Yo: No creerás que voy a seguir después de que casi me descubren por tu culpa

Montse: Pues si no sigues tú, seguiré yo.

(Estira su mano hasta mi polla en un exquisito sube y baja que hizo desaparecer mi enojo en menos de un segundo)

Yo: Mhhhh... Que bien se siente,

Montse: ¿Ya te la habían tocado antes?

Yo: Nunca... creo que ahora si me iré.

Montse: No vayas a estropear mi chaqueta novato!, costo carísima.

Yo: ¿Y qué quieres que haga?

Montse: Déjamelo a mi

Tiro a propósito un bolígrafo al suelo y se agacho para recogerlo, pero antes de reincorporarse llevo su boca hasta mi polla y la engullo completamente mientras movía de manera juguetona su lengua sobre mi glande. Nunca había sentido nada tan placentero en la vida... mi polla entró y salió de su boca tan solo un par de veces antes de estallar en un corrida monumental, que le lleno la boca a la puta de mi compañera. Entre las pajas del día de ayer y la última de la mañana, no sabía de donde salía tanto semen, pero Montse volvió a su asiento con la boca inflada de tan llena y arranco una hoja de su cuaderno para depositar la enorme cantidad de semen que había recibido su boca. Arrugo el papel y camino hasta el basurero para botarlo, cuando venía de vuelta reparo en que una gota de leche chorreaba desde su labio inferior a su barbilla... con un dedo tomo el resto de semen que le quedaba y lo llevo a su boca para luego relamerse los labios en un gesto digno de actriz porno.

Justo en ese momento escuché la carcajada de Antonia, quien al parecer se había percatado de la situación. Sofía, que estaba sentada a su lado se giró bruscamente para mirarme con una expresión de odio que jamás hubiera pensado que pudiera emanar de su dulce rostro. Montse volvió a sentarse mientras el profe expulsaba de la sala a Antonia por su repentina y poco discreta carcajada.

Montse: Es verdad que durabas más, tendrás tu recompensa pronto... solo una duda Fernandito ¿ayer te pajeaste pensando en mí?

Yo: Ayer dos veces y hoy en la mañana otra

Montse sonrió coquetamente, sin percatarse de que su amiga Sofía no fulminaba con la mirada.

Continuará...

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Si les gusto este relato y quieren que continúe la historia, no olviden hacérmelo saber. Pueden escribirme a al correo: [email protected]

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