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Un ardiente estreno 5

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Wow yo pensé que era todo, estaba mojadísima, pero mi hermoso tío aún tenía mucho que darme, mucho más que enseñarme, me dio el placer más grande de mi vida a pesar de mis miedos a ser cogida por donde menos lo esperaba!!!

Wow yo pensé que era todo, estaba mojadísima, pero mi hermoso tío aún tenía mucho que darme, mucho más que enseñarme, me dio el placer más grande de mi vida a pesar de mis miedos a ser cogida por donde menos lo esperaba!!!

Sacó su verga que aún seguía hermosa, me tomo de las nalgas y las abrió como si fuera una fruta madura,

-aagghhh pero que me haces?.....

La pregunta se perdió en mi garganta...

Un estremecimiento invadió mi ser, al sentir como uno de sus dedos se posaba en la entrada de mi culo, que de inmediato se frunció

- sabes Irene, dijo:

- No sabes lo mucho que deseaba tenerte así como estas ahora, he pasado noches enteras pensando en tu hermoso culo, si supieras lo mucho que lo deseo.....

Al decir esto, abrió más mis nalgas, acariciándolas, amasándolas y separándolas al máximo, de pronto un sonoro ósculo estallo en mi apretado botón anal, el cual repercutió en mis oídos nublando un poco mi vista, aturdida por el momento no atinaba a hacer nada,

Él prosiguió jugando con sus dedos y su boca, se dirigió a mi apretado botón anal, el cual siguió besando con verdadera pasión, como si se tratara de un caramelo lamió, mordisqueo y trataba de meter su lengua, debo confesar que al principio para mí esto era molesto y hasta cierto punto repugnante, no me podía imaginar cómo alguien pudiera lamer un culo, aquello me daba una pena terrible, pues no estaba segura de que lo tibiera totalmente limpio.

Pero al tío esto no pareció importarle, es más podría decirse que estaba disfrutando con los olores que de mi culo salían, puesto que la pasión que el tío le daba a sus besos y lamidas sobre mi entrada posterior eran intensos, poco a poco sus caricias en mi culo lograron enardecerme, esa insistente lengua tratando de entrar en mi culo estaba consiguiendo enervarme, era una extraña sensación , algo que me ponía fuera de mí, yo torpemente en vez de aflojar mi culo lo apretaba haciendo inútil cualquier intento de penetrarme,

- cariño...

Le oí decir aun con su boca pegada en mi trasero

- relájate, afloja el culo, no estés tan tensa....

Sorprendida por la forma en que me lo dijo y disfrutando del placer que me daba esa lengua juguetona en mi culo, le obedecí,

-aaaghhh! suspire levemente

Disfrutando las sensaciones que él me daba

Por fin esa lengua logro entrar, algo forzada pero entro

- ahhhh! sí que rico

Así estuvo dándome lengua un buen rato y yo totalmente loca de placer aguantaba la presión de sus dedos en mis nalgas, consiguiendo abrir mi ano hasta el punto de que pude sentir el remolineo de su lengua en mi interior

Uffff! que caliente estoy

Al fin saco su lengua de mi culo, tomó de mis jugos y empezó a impregnar mi ano con ellos, imaginé lo que pasaría y por un momento tuve miedo, contemplando como él, tras de mí en la misma posición, empezó a ordeñar mis pechos y el tremendo tolete cabeceando de un lado a otro, amenazante... pavoroso

– por favor,

Le suplico,

- no me vaya a meter eso por allí...

Susurré casi desvanecida mirándole la pinga.

El no contesto pero siguió acariciándome los senos colgantes, especialmente pellizcando los erguidos pezones de una forma tal que me quitaba todas las fuerzas de resistencia, que me estaba colocando a su merced.

 – por favor... no... no... no me la vaya a.

Le pedí ya casi vencida...

Él siguió con lo suyo, sabiendo que me estaba enardeciendo, que me estaba preparando para lo que quisiera hacerme, sus manos separaban mis nalgas, al mismo tiempo me empujo suavemente hasta que mis pechos quedaron aplastados bajo mi cuerpo y mis nalgas alzadas, en esa posición siguió trabajando con sus dedos

–oooh.. nooo... mmmh....

Me queje débilmente al sentir invadido mi huequito

– relájate tranquilízate, te prometo que no te dolerá nada

Me dijo

– no quiero, no quiero...

- tengo miedo

Le dije, pero sin hacer nada por tratar de extraer sus dedos que seguían remolineando la entrada de mi recto. El noto mi temblor y mi miedo, me explico pacientemente que no había por qué temer, que todo era cuestión de relajamiento y un poco de técnica para lograr el desfloramiento del diminuto orificio, que no debía temer, que era necesario que dejara de estar tensa y que debía colaborar.

Y mientras me hablaba sentí que por fin saco sus dedos  colocándose tras de mí, pegando su vientre contra mis nalgas y abriéndome con los dedos de una mano el huequito, me comenzaba a penetrar, al principio en mi fue de pánico que aumentó cuando sentí la boluda punta de su miembro estirarme los pliegues de mi ano y tratando de entrar a como diera lugar.

Un pánico brutal de que me fuera a rajar o que el dolor me fuera insoportable, un pánico que aumento cuando percibí claramente como su miembro se abría paso en una ruta estrecha jamás transitada, la metía despacio para irme acostumbrando al dolor, que poco a poco se convertía en placer y para mi asombro ninguna de las dos cosas sucedió, ni el temor de que me fuera a desgarrar ni el dolor fue insoportable.

Por el  contrario, a pesar de la sensación de llenura que me producía aquel enorme aparato penetrándome los frágiles y sensibles pliegues de mi ano, la sensación era hasta cierto punto soportable porque él, dejaba de embestir a ratos, mientras extraía fluidos de mi vagina y los embarraba en su tronco,  para que poco a poco me fuera acostumbrando al ataque, para que mi apretado conducto se fuera ajustado paulatinamente al grosor de su pavorosa tranca  y se pudiera deslizar mejor en mi interior.

Lo que creí sería un terrible suplicio se fue convirtiendo más bien en algo agradable y hasta podría decir que excitante, era un razonamiento interior distinto.

Respire aliviada cuando sentí que la primera parte de la perforación había sido consumada, en mi culo ya estaba incrustada seguramente la mitad de aquel instrumento viril y probablemente un poco más.

Cuando pasó la impresión de entrada forzada, la que se encontró pidiendo más fui yo, moviéndome mientras él entraba y salía de mi ano, aferrado a mis nalgas con una mano y la otra pasándomela por debajo del vientre acariciándome el clítoris húmedo por el placer recibido. Sentía que cuando volvía a entrar, me volvía loca de deseo, provocándome sensaciones desconocidas y maravillosas.

Fue entonces cuando lo empecé a disfrutar de verdad y le preste toda mi cola..boración echándome una y otra vez hacia adelante y hacia atrás abriendo y cerrado las nalgas, aflojándoselas y apretándolas.

A pesar de que era la primera vez que me la bombeaban, por el culo, sentí inclusive más placer que nunca y disfruté la sensación de chocar mis nalgas contra sus testículos, sentía como las paredes de mi ano se dilataban, aferrándose a su verga, me empecé a estremecer, mi estómago se contraía y mi piel se ponía chinita ante la llegada de un orgasmo tremendo y me parecía que cada célula de mi cuerpo se me escapaba convertida en un creciente placer erótico y sexual.

Fue casi al mismo tiempo que él dejo escapar su lava ardiente, tan abundante que parecía que había estado aguantándola durante meses, probablemente mientras hacía cerebro con mis nalgas y solo esperaba a que le respondiera.

De allí en adelante me convertí en una ferviente apasionada del sexo anal y creo que todas las mujeres deben pasar por esta maravillosa experiencia de sentir la barra de un macho en el ano.

Sólo es necesario que se sobrepongan al complejo o idea de “dolor”, porque cuando una se tropieza con un hombre que quiere y sabe hacer el sexo anal, créanme cualquiera las da...

En mi caso jugo un papel de fenomenal importancia el hecho de que me encontraba preparada por sus besos y la lengua que me dio provocándome y haciendo que dilatara los músculos que cierran mi conducto anal, una vez logrado esto el segundo paso, la penetración, es simplemente un deseo espontáneo que nace de lo propia iniciación.

Así que puedo asegurar que no me dolió y si me gusto, fue una experiencia placentera e inolvidable que terminó con mi larga abstinencia sexual, mi ardiente estreno para mí, si fue maravilloso.. no sólo lo disfrute si no que a partir de entonces me siento más segura de mi misma, más deseada, cuando me doy cuenta que excito a los hombres en cuanto me ven, al verles la cara llena de excitación y deseo me llena de un goce infinito y de orgullo de mi misma, sentirme admirada y deseada por ellos es para mí una experiencia muy excitante, esas miradas que queman, que te desnudan, que parece que te acarician y hacen que sus vergas reaccionen, son para mí lo más hermoso que hay en este mundo.

Al paso del tiempo hago el amor con mi tío de vez en cuando, he tenido a cuantos novios he querido, en la escuela no me han faltado un  hombre a quien pasarle las nalgas, ya sean maestros o alumnos pero a mi tío no lo he podido olvidar ya que con él pude comprobar  que los hombres maduros si saben amar y tratar a una mujer como se merece prodigándole el amor y la pasión que solo ellos saben dar con su gran sabiduría sexual, aparte de que fue la experiencia más maravillosa de mi vida, al tener un hombre como él a mi lado que te mantenga siempre excitada y bien cogida, esa relación llena de pasión y riesgos, es realmente estimulante para mí y también descubrí que puede ser muy productiva ya que de esta forma puedo obtener dinero para comprar lo que quiera y no depender de nadie, porque al amanecer después de ese glorioso día me encontré en la cama, un recadito con unas palabras bellas de parte de él hacía mí, elogiando mi cara, mis ojos, mis labios, mis tetas, mi culo, mis nalgas, en fin todo mi cuerpo, asegurando que había sido su mejor experiencia sexual y que nunca la olvidaría prometiéndome estar a  mí lado cada vez que lo necesitará económica, sentimental y sexualmente, que contara con él y me ha cumplido su promesa, junto con la carta dejo una rosa y una generosa cantidad de dinero y el tío siempre está pendiente de si me falta algo y me cumple a la medida de sus posibilidades todos mis caprichos.

Chicas deben usar los atributos  sexuales que la vida les ha dado, para crearse una vida llena de satisfacciones y alegrías no se priven de nada y sobre todo siempre piensen en ustedes mismas, en darse la oportunidad de tener a  un hombre como mi tío no lo duden y saquen provecho a toda su cachoderia para provocarle y excitarle a él, háganlo volver loco de pasión y deseo por ustedes, saquen provecho a la situación.

A mí desde entonces me ha ido bien tanto emocional, sexual y económicamente, por eso puedo afirmar que esa tarde sé amplio tanto mi ano... como mi futuro.

Esta es la historia de cómo perdí mi virgo tanto vaginal como analmente, de solo recordarlo se me humedece mi conchitaaaa!!!, espero sus comentarios  y al menos haberles sacado un riquísimo orgasmo.

 

[email protected]

 Hasta pronto.

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