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Caperucita Roja y seis lobos calientes

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Hoy jugando frente al espejo me puse mi capa roja, material suave de texturas vaporosas que podían acariciar mi piel de forma casi perfecta, tengo una fascinación especial por lo que generan las telas de diferentes diseños y colores y texturas sobre mi piel, y está cápita roja es especial, porque apenas toca mis pechos mis pezones se vuelven erguidos y reinantes.... Ustedes dirán qué es un pezón reinante?... Es cuando la sensibilidad de ellos coincide con la humedad de mi vagina y tanto ellos como mi vulva late constantemente...

Comencé a recordar escenas del pasado donde mis fantasías cobraban vuelo y usaba esa capita, sabiendo que caía de tal forma sobre mis caderas que podían enloquecer a cualquier hombre que me mirara y a cualquier mujer que me deseara...

Y así fue como siendo maestra jardinera calentaba a los padres de mis alumnos, algunos, no podían aguantar su calentura y me seguían por mis redes usando Instagram, tuve un grupo de padres que sumaban 6 tipos calientes qué me escribían por privado pensamientos suaves, como que era hermosa, que era preciosa y siempre cerraban las frases con todo respeto... La idea era organizar algunas reuniones para chequear qué padres podían ser parte de un encuentro especial entre ellos y yo...

Era invierno, teníamos que organizar la reunión de despedida antes de las vacaciones y la directora me pidió que convoque a los padres de salita verde para que actúen junto con sus hijos disfrazados de distintas entidades del bosque...

Y fue allí donde pensé en disfrazarme de Caperucita roja...

Inventa una excusa, y elegí a los padres que más me gustaban los invité al jardín de mi casa, y les pedí que cada uno traiga algún disfraz que tuviera que ver con, leñadores, guardaparques, lobos, osos, y todo lo que se les ocurra a ellos que podían ser parte de un bosque perdido en medio de la montaña...

Ellos vinieron puntuales... A medida que entraban a mi casa, donde el jardín contenía una cabaña de juegos en el fondo del patio, se encontraban sillas con sus nombres.... En cada una de las sillas había un pañuelo rojo que luego yo usaría en medio de la escena que se estaba por desatar...

Llegaron seis padres... eligieron ser lobos...

Los espero en la puerta, totalmente vestida con el pelo atado, y con los modales típicos de una maestra jardinera ubicada y muy dulce...

Pero cuando lo saludaba con un beso en la mejilla ese beso era cerca de la boca, mi mano tocaba su cintura y apoyaba mi tórax junto al de ellos... Con algunos pude sentir como su piel reaccionaba semejante saludo... Algunos se sonrojaron y otros podía divisar en ese abrazo de bienvenida una incipiente erección...

Los dispuse en ronda abierta a los seis y les dije que se pongan los trajes y que no se preocupen por qué los seis decidieron ser lobos...

En la casita de madera había una gran mesa con una altura de un metro veinte separada del suelo...

Empezaba el atardecer y se podían dimensionar los rayos de la puesta de sol sobre la puerta y ventana de la cabaña... Un silencio incómodo para ellos y una espera magnífica dentro de esa cabaña, repleta de almohadones candelabros y un leñero artificial dónde asomaban llamas qué le daban una magia especial a ese lugar... En el piso una gran alfombra muy peluda color negra...

Yo los espiaba por la ventana, ellos se desnudaban y se ponían el traje de lobo... Se reían de manera cómplice... Ellos esperaban armar la obra de teatro que sería presentada en la fiesta infantil...

Entonces yo lo llamo de adentro de la cabaña y les digo que pueden pasar de a uno... Pero que antes de entrar por la puerta tenían que tapar sus ojos con ese pañuelo rojo...

Y que yo los diría como entrar para que no se golpeen con nada…

Y fue así como totalmente desnuda cubierta de esa capa, los hacía pasar de a uno les tomaba la mano y los iba colocando en diferentes lugares de dónde se podía ver con claridad esa mesa al final del cuarto dónde yo sería un plato principal en pocos minutos…

Los dispuse a cada uno en un lugar estratégico... Me puse medias de red portaligas introduje un dilatador anal con una cola de zorra dentro de mi culo, tacones muy altos sin bragas, unas pezoneras peluditas del mismo material que la colita de zorra y una canastita llena de dildos, esferas chinas, aceites esenciales y comestibles, otra canastita llena de frutillas, y diferentes opciones para jugar entre ellos y yo...

Entonces les digo…

Bueno ahora que estamos todos acá juntos voy a contar hasta tres se van a sacar el pañuelo rojo y en silencio van a observar lo que yo estoy por hacer…

1, 2 y 3 sáquense los pañuelos...

No les puedo explicar la cara de ellos cuando me vieron disfrazada de Caperucita roja en cuatro patas y arriba de la mesa moviendo la colita de zorra y con una mano comiéndome una frutilla tan grande como la punta de cualquier pija de ellos...

Cada uno me miraba atentamente y sus ojos pasaron de ser de asombro a ojos calientes, rojos salvajes...

Los miro mientras chupo la frutilla... Y les digo, Hola lobitos... Está Caperucita está muy caliente... Tiene ganas de jugar con ustedes toda la tarde... Nuevo la colita de zorra me arrodillo sobre la mesa, la tomo de la punta

Y dejó ver mi vulva roja depilada brillante de lo humedad que está...

Con la media frutilla que me queda en la mano comienzo a masturbarme de espalda a ellos sigo moviendo la colita de zorra y ellos pueden ver como la Frutilla me la va a dejar cada vez más roja y comestible, tomo un consolador con base ajustable y lo pongo en la mesa y cabalgo arriba del el...

Tímidamente se iban acercando...

Me acuesto sobre la mesa cierro los ojos y siento como cada una de sus vergas duras como faros son apoyadas en mí y sus manos me acarician todo el cuerpo.

El padre de Juancito, qué fue el primero que me empezó a seguir por mi Instagram DEBOCAENBOCA, me abre las piernas, lo miro fijo y me dice...

Por fin te voy a chupar está concha qué es lo único que no mostrás en tus fotos... Me vuelves loco, sigue con el consolador negro y su lengua, mientras me pasaba la pija negra desde el culo al clítoris, lo mira a Carlos, el papá de jorguina, otro seguidor, el cual me ponía corazones en cada una de mis publicaciones y le dice, Carlos ayúdame con esta conchita, vos lamela que yo me dedico al culo..

Ahí estaban los dos sosteniéndome las piernas y llenándome de lenguas y dedos provocándome gemidos dulces con la misma voz que le digo hasta mañana papis ,los espero mañana en la puerta, mientras me miran las tetas, Ricardo y Augusto padre y tío de Pedrito, se pajean y apoyan las bolas en mi boca, las lamo las besos las chupo y las escupo, mientras mis dos manos se ocupan de Hugo y Marcelo padres de Martita y Lucianito, tenía seis pijas a mi disposición, Marcelo y el otro papi me apretaban los pezones y chupaban mis tetas como si quisieran ser amamantados, le hubiera pedido al cielo tener leche, así veía sus lenguas rojas mojadas con ese líquido blanco tan parecido como el que me sale de la conchita ,líquido que ya estaba en la lenguas de los papis muy ocupados abajo mío, volví a cerrar los ojos mientras tenía las dos cabezas adentro de mi boca sintiendo cómo se lubricaban con mi saliva entre las escupidas y me la refregaba por la cara, en eso siento una doble penetración, de repente tenía las cuatro pijas en la boca, las lamía, las tocaba y las recorrida con la lengua, me tenían de costado, en eso me alzan y me llevan al lugar de los almohadones, uno se acuesta empiezo a cabalgar y otro por atrás me hace el culo, un tercero lame mi clítoris, mientras se tocaba y dos parados al costado mío seguían pidiéndome que se las chupara Mientras me atragantaba de huevos, se las escupía y gritaba…

Qué manera de cogerme esos hombres, las cosas que me dijeron, los dos que estaban parados se decían, a ver la maestrita cómo abre la boquita, dale apoyale la pija al borde de la boca con la punta... entras... yo se la golpeteo, mira como saca la lengua… querés lechita Caperucita roja, roja te va a quedar la boca de las pijas que te vas a comer hoy, uno de ellos era más suave y me decía, me encantas maestrita me encantas, qué linda Caperucita qué linda puta mimosa... Lámeme la puntita, despacito trágala toda mientras le tocas la pija al otro lobo...

El papá que me hacía el culo sostenía mis caderas, voy a sentir sus huevos arriba de los huevos del que estaba abajo… el papá que me cogía la concha tenía una verga grande gorda potente, entraba toda, y en una doble penetración no hay nada más lindo que sentir los huevos juntos, y que entren al unísono porque entre ellos pueden sentirse en sus troncos mientras me penetran...

Mientras tanto me cambian de posición y hago un 69 quedando en el medio de dos padres. De repente tenía dos cuerpos a mi costado dos pijas duras dos huevos llenos de leche que esperaban derramarse mis tetas...

Y en un momento le digo a todos que me rodean y me dejen en el medio que estemos todos acostados que quería sentir todos los cuerpos alrededor mío que todos hicieran de mí lo que quisieran... Eso fue la gloria sentía pijas, huevos, lengua, manos, dedos, todo me proporcionaba placer, empezaron acabarme estaba rodeada de leche, llena blanca completamente, les pedí que me laman como lobos calientes, estaban todos acabándome, están excitados, no importaba la leche de quién era, otros me seguían cogiendo, todos seguían disfrutando de mi cuerpo, y yo chupaba y chupaba ahogándome de leche, uno de ellos se había enloquecido lamiéndome la vulva metiéndome los dedos y otros seguían besándome los pezones limpiándomelos…

Yo quería seguir teniendo sexo desenfrenado toda la tarde... Más me cogían más quería seguir cogiendo...

Los celulares estaban apagados, se hacía de noche, ya no importaba ni la reunión ni el ensayo ni nada que se le parezca, querían que se queden conmigo esa noche, tenía ganas de que me cojan de a uno y el resto que mire…

Y así fue... Pero eso te lo cuento en otro relato...

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