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Descubrí que me encanta ser puta

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Soy Abigail, una mujer de 30 años, alta, mis tetas y mis piernas siempre han llamado la atención y siempre me ha gustado hacerlo. Pongo locos a los hombres y me gusta volverlos locos. Les fascina verme y eso a mí me excita eso y me hace sentir muy cachondita y deseada.

Como les comento, los hombres me las quieren comer con las miradas y es por obvias razones ya que son muy grandes y mi cuerpo no es nada desproporcionado.

El hombre que se me acerca le llama la atención mucho mis tetas por lo grandes, a veces solo se acerquen por el morbo de verlas, saborearlas, tocarlas.

Bueno les cuento algo que me pasó hace ya un tiempo, me invitaron a una fiesta en casa de una muy buena amiga.

Invite al que en ese tiempo era mi "novio", yo llevaba un vestido corto y mis tetas se veían hermosas.

Conforme la noche pasaba había besos candentes y caballitos de tequila. Ya estaba por terminar la fiesta y la gente se comenzó a ir, al final solo quedamos mi amiga que se fue a dormir, mi novio y yo.

Subimos al cuarto que nos había prestado, y me recosté cabe mencionar que estaba ebria casi inconsciente.

El me comenzó a tocar y me arrancó el vestido de un jalón, en mis recuerdos que tengo sentía como él estaba sobre mi,

Y me besaba y mordía los pezones salvajemente, yo le pedía que no lo hiciera me dolía pero era un dolor que me hacía sentir placer y hacía que mi panocha se empezará a mojar, siguió mamándome mis tetas hasta hartarse, como un bebé pidiendo su leche, chupaba y succionaba, apretaba, agarraba, me masajeaba como quería, me lamía toda, haciendo ruidos al chuparme, delicioso, aprovechando la situación como podía, haciéndome sentir una borrachita cachonda y servicial dejadita.

Después se sacó la verga y me la paseó por el culo y las nalgas, me abrió las nalgas bruscamente.

Cuando me acostó me lamía y succionaba mi clítoris, mientras me metía un dedo en la panocha empapada mientras que yo me retorcía de gusto, siendo gozada por él.

Después se agarró su verga dura y me comenzó a dar por el culo yo solo decía que no y me quejaba de dolor pero a la vez sentía tanto placer que estaba muy excitada.

Cada vez que le decía que no hacía que me bombera con todo, me daba más duro y sin ninguna piedad, y yo comencé a gritar muchas veces era como entre dolor y placer, pero no podía dejar de menear el culo al mismo y fue entonces que me tapó la boca y me mordió uno de mis pezones que casi sentí que me lo arrancaba y me dijo que dejara de gritar que él sabía que yo lo estaba disfrutando.

Yo sentía como me bombeaba tan duro que empecé a pedir más y más, yo sentía que chorreaba por mi panocha y fue entonces que subió su verga a mi panocha y la metió salvajemente pero entró muy fácil porque estaba súper mojada.

Me penetro muy duro y sin piedad, cuando sentí sus últimas tres bombeadas y me extasié porque sentí como su verga explotaba en mí y su leche salía de mi panocha escurriendo...

Se levantó, me dejó con las tetas y panocha de fuera exhibiendo la súper cogida que me dio, y se fue del cuarto bien escurrido...

Y así es como ahora me encanta ser una putita...

Esperen más de mis relatos...

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