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Gutu el español

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No sabía su nombre solo sé que le decían ‘Gutu’ un chico alto atlético de buen ver, él es de España y siempre me llamaba la atención cada vez que pasaba a su lado y me gustaba como me miraba hasta que entraba a mi casa.

Una noche llegue tarde ya que se me junto el trabajo Luis no estaba así que me apresuraba porque quería llegar pronto a casa, en eso escuche su voz…

G: ¡Hola! ¿Cómo estáis?

Yo: ¡Ho… ola! ¡Bien aquí corriendo!

G: Jeja, si ya lo noté, gustáis que os acompañé, ¿para que lleguéis segura a tu casa?

Yo: Ok está bien

Caminó a mi lado, faltaban como 3 calles para llegar y tomamos confianza, hablamos de las veces que nos mirábamos en la calle, al llegar a mi puerta se despidió y yo le invite a pasar ya que me había interesado lo que decía.

Yo: Ja jajá así que ya llevas tiempo observándome?

G: Si, ¡te sigo la pista para cuidarte jajá!

Yo: ¿Así? cuidarme de quien eh? ¡Jajá!

G: ¡De cualquier don juan!

Yo: ¡Pero quien me cuida de ti!

G: ¡Jajá, si verdad!

Nos miramos fijamente y comenzamos a besarnos, besaba riquísimo, yo traía mi vestido rojo, así que el acariciaba mis piernas, yo le traía muchas ganas así que le permití acariciarme, me besaba el cuello y sus manos grandes apretaban mis piernas, subió su mano a mi abdomen hasta acariciar mis tetas yo lo agarraba de sus piernas.

De pronto todo acelerado me despojo del vestido dejándome solo en tanga, me recostó en el sofá y comenzó a saborear mis tetas, sus mordidas eran riquísimas mientras sus manos bajaban lentamente mi tanga, bajo su lengua desde mis tetas hasta recorrer cada parte de mí, paso por mi abdomen, mi pelvis, mis piernas, hasta llegar a mis pies y volvió a subir, ¡se quedó justo en mi vagina y comenzó a comérsela!

G: Que rica vagina, ¡me pregunto si me la puedo devorar!

Yo: ¡Si, hazlo!

G: ¿Pero si tu marido llega?

Yo: No importara, ¡hazlo!

Comenzó a lamerme por fuera, insertaba lentamente su lengua en mí, movía la cabeza para masajear mis entrepiernas, jugueteaba con mi clítoris, sus manos acariciaban mis tetas y apretaban mis pezones, yo le lamia sus dedos, el levanto mis piernas y se tragaba mi vagina, su lengua me estaba dando tremendo placer.

Yo: ¡Así, que rico, así!

G: ¡Sabes deliciosa, que rica mexicanita

Yo: ¡Continúa nene, continua!

Sus dedos entraban y salían, yo me retorcía, la idea de que Luis nos encontraría me excitaba más y más, yo no sabía su nombre así que le gritaba! “así Gutu, así” era un mamador experto me hizo sentir un rico orgasmo.

Yo: ¡Ah, nene, así, que rico!

G: ¡Jajá que bueno que te gusto porque ahora vas tú!

Yo: ¡Claro, con gusto!

Se desvistió rápidamente dejando al descubierto una rica y dura verga, se sentó y yo me agache, comencé a besarle sus ingles, mi lengua saboreaba esa parte, el me miraba fijamente yo lleve mi lengua a su cabecita, le daba delicadas lengüeteadas mientras mis manos acariciaban sus bolas, ¡comencé a devorarle poco a poco su verga dura y gruesa!

¡Me excitaba mucho empecé a tragarme su carne como loba, el me tomo de la cabeza y me empujaba su verga hasta casi llegar a mi garganta!

G: ¡Eso es perra! comedla, ¡uf!

Seguí devorándome su carne, mis tetas las tomo y metió su verga en medio de las dos, yo apretaba con mis manos mientras comía la cabecita.

Yo: ¡Que rica verga, me encanta!

G: ¡Si perra, devórala!

Me puse de pie, el continuo sentado, me subí en el viéndolo frente a frente y comencé a meter su verga en mi vagina, el me besaba y mordía, yo me daba sentones rápidos, él me tomaba de las nalgas y acompañaba mi velocidad, estaba excitadísima, sin sacarme su verga me volteo, yo me daba sentones fuertes en esa verga rica, el con sus dedos tocaba mi clítoris, ¡yo gozaba no me importaba que mi marido entrara en cualquier momento!

Yo: ¡Así papi, dámela, dámela así!

G: Uf nena muévete, ¡que ricas nalgas tienes ah!

Me acostó en el sofá y levanto ms piernas, las acomodo en sus hombros y con fuerza me la dejo ir, su verga entraba y salía con fuerza, el me besaba las piernas mientras yo sentía como estaba llegando al clímax, ¡besaba mis pies y con más fuerza me penetraba yo gritaba de placer hasta que no pude más y me vine!

Yo: Ah, ¡dios mío!

G: ¡Sois una perra!

El seguía durísimo me levanto me inclino sobre la orilla del sofá y aprovechando que estaba mojado de mí, ¡me abrió las nalgas y me la empezó a meter suavemente por mi culo! su verga, me dolía un poco, el me apretaba las nalgas y empujaba más hasta que sentí su pelvis en mis nalgas!

¡Su verga estaba totalmente adentro, me dolía mucho estaba totalmente empalada, el comenzó sacarla lentamente, me agarro de los cabellos y comenzó a moverse como un toro salvaje, yo gritaba me dolía mucho, pero mientras más aumentaba su velocidad el dolor se transformó en placer, yo gozaba su verga en mi culo!

Yo: ¡Mi culo! ¡Ah, papi, me duele!

G: ¡Tómala perra, goza mi polla!

Yo: ¡Mi culo, dios mío!

G: ¡Tu rico culito mexicano ahora es mío, ahora seréis mi puta personal!

Sus movimientos me hacían gozar, “Gutu” era salvaje eso me encantaba, seguía dándome duro me arañaba, me golpeaba y me jalaba el cabello, ¡era su puta hacia lo que quería con mi culo!

¡Pronto sentí como se inflo y como una manguera me lleno de leche!

Yo: ¡Que rico papi, ah, dios mío!

G: ¡Tomad tu lechita, zorra tómala!

Yo: ¡Si, dámela, que rico, dámela toda!

¡Me lleno todita! me quede recostada en el sofá, él se sobaba su verga mientras reía, nos vestimos ya que eran casi las 12 y Luis llegaría!

G: ¡Adiós! nena espero hacerlo nuevamente!

Yo: ¡Uf ojalá nene!, ¿oye y cómo te llamas?

G: Para ti soy “Gutu”, ¡adiós mexicanita!

Saludos su amiga Lety.

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