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Me encanta exhibir a mi esposa y que otros disfruten

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Les presento a mi esposa Maricruz, 1.63, rellenita de pechos abundantes 38d y sus caderas proporcionadas a su cuerpo y yo, Arturo 1.70 también con kilos extra y todo normal, salvo la mente extremadamente abierta.

Les platico, desde antes que nos casáramos mientras teníamos relaciones, siempre fantaseábamos con la idea de verla con alguien más, o inclusive llegue a darle permiso de ponerme los cuernos, obviamente con la condición de que me platicara como fue su encuentro, hasta con lujo de detalles. Tanta fue mi insistencia y mi calentura que un día que iba a ir por ella para salir como todos los domingos, recibo una llamada de ella y me dice que venga preparado para platicar un asunto delicado, yo muerto de susto me imagine todo menos lo que me contaría.

Llego puntual y ansioso a su casa para recibir la noticia que tenía que darme, al salir de su casa, me quedo helado de verla hermosa sonriente y con un brillo especial en sus ojos, además de llevar puesto unos leggings negros con una blusa semi transparente y zapatos altos de tacón. al subir a mi camioneta y con los saludos correspondientes le hago saber lo hermosa que se ve, e inmediatamente después le pregunto de que quería platicar, me dice arranca y vamos a un lugar tranquilo donde podamos platicar sin que nos molesten, ella eligió andar por carretera y eligió un despoblado, cerca de una arboleda, en el trayecto me fue platicando que el día anterior (sábado) después de vernos, recibió una llamada de unas amigas para invitarla a tomar café y platicar de sus cosas, según me platico que estaba con dos de sus amigas en un café conocido de la ciudad, y que estuvieron ahí hasta las 11 de la noche, y que al salir de su cita se topa con un ex novio (Fernando, persona que en nuestras fantasías invitamos), y le pareció bien aceptar su invitación a que lo acompañara mientras él tomaba su taza de café, la plática fluyo amena recordando viejos tiempos y anécdotas hasta que el empezó a elevar la plática un tanto más íntima, me platica mi esposa que empezó recordándole sus aventuras intimas y lo bien que la pasaban, hasta que empezó a preguntarle que si lo extrañaba, sus caricias, sus besos y la forma de hacer el amor; y que mientras decía esto se acercaba a ella y le comenzó a acariciar la cara muy dulcemente.

Mi esposa me dice que para ese punto ella se sintió nerviosa pero con curiosidad por seguir adelante, así que permitió su acercamiento y sus toqueteos, primero caricias en la cara, manos hasta apoyar la mano en su pierna y moverla sin llegar a propasarse, cuanto el vio el momento adecuado la invito a salir y subirse a su coche para ella llevarla a su casa, pero en cuanto se subió mi hoy esposa lo primero que recibió fueron sus labios, cosa que en un principio fue de sorpresa y paso a placer, devolviendo ella el beso, dice que duro cosa de 20 segundos el beso que se dieron para después de eso los dos pedir perdón, por lo efusivo y placentero del beso.

Al arrancar el auto él toma su mano y la pone sobre su pierna mientras el la sostiene con rumbo para ella incierto hasta que él le propone revivir momentos, ella acepta y me platico que la llevo a un motel, donde al entrar y cerrar la puerta, él se acercó por detrás abrazándola y besando su cuello y labios, tras unos instantes así el empieza a desabrochar su blusa, y a tocar esos pechos que tanto me gustan, para este punto yo tenía mi pene a reventar pidiendo a gritos ser liberado de los pantalones, aunque yo ocultaba mi erección para no mostrarme tan interesado en su plática.

Lo siguiente en desaparecer de su cuerpo fue su pantalón, así que quedando ella en ropa interior la recuesta sobre la cama para empezar a besar sus pies, e ir subiendo hasta llegar a su sexo, ella lo detenía sin reprimir el sexo oral que estaba recibiendo, después de un rico oral le permite subir a sus pechos, para después fundirse ambos en un beso lleno de caricias y tocamientos, después ella empieza a desnudarlo completamente y de rodillas ella sobre la cama le devuelve el oral que minutos antes ella recibió. El sexo oral es algo que nos fascina a ambos inclusive en algunas ocasiones mientras la masturbo con un vibrador le chupo y succiono su clítoris, cosa que le encanta y me pide repetir hasta su venida. Después de un rato de placer el, aprovechando que esta de rodillas en la cama, baja de un tirón su calzoncito y de una sola embestida la mete hasta el fondo, mientras me platicaba esto, se notaron sus cachetes rojos como manzana, estaba dubitativa, nerviosa y al yo tocarle sus manos las tenía sudorosas, y siempre a la expectativa de mis reacciones.

Me platica que estuvieron cogiendo cerca de 40 minutos, cambiando de posiciones y lugares, cama-sillón-frente a la ventana, y se vino dentro de ella. después de descansar un rato se metieron a bañar donde aprovecharon de nuevo para tocarse con el pretexto de bañar uno al otro, y donde volvieron a tener relaciones, y esta vez ella le permitió venirse en su boca, cosa que a ella le ocasiona asco, pero se lo permitió, en el trayecto a llevarla a su casa, se comportaron como novios, y dentro de su plática él le pedía volver a verse, pensativa y dudosa le platico que era fantasía nuestra y en particular el, sostener relaciones siempre y cuando yo estuviera presente o bien, tener el consentimiento mío para poder salir ellos solos.

Hubo unos instantes de silencio cuando termino de platicarme todo lo ocurrido después de la salida con sus amigas, y tras no recibir respuesta mía, se le comienzan a rodar las lágrimas, yo saliendo de mi estado de completa excitación y shock, comienzo diciéndole que le agradezco su sinceridad y que la amaba, seguido de un beso tierno, le agarro su mano y la pongo sobre mi pene que sigue preso en su lugar, ella abre sus ojos asombrada y me pregunta si me ha gustado que se halla comportado como una cualquiera, y la convencí de que era un comportamiento normal que por nuestras platicas y fantasías se volviera real. Inmediatamente suelta mi cinturón para poder acercarse a mí y liberar mi pene de su encierro para devorarlo con gusto y maestría, y me sugirió irnos a el motel donde la noche anterior había disfrutado de su primera infidelidad.

Espero les guste mi relato, esto ocurrió hace cerca de 10 años y donde hasta hoy hemos disfrutado de nuestra sexualidad al límite. Espero sus comentarios y les enviamos un cordial saludo desde Chihuahua, México. Pronto relataremos otras historias que hemos gozado, saludos.

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