Relatos publicados por Thotem (19)

Thotem tiene publicados 19 relatos que han recibido un total de 181.069 visitas, con una media de 9.530 visitas por relato. El total de valoraciones recibidas es 287 y la valoración media (9,56).


Elena la ganadera

Los ronquidos la despertaron, iban al unísono, pensó que debía ser la primera hora de la mañana porque en aquel momento se oían los primeros ruidos de los camiones. Cuando abrió los ojos vio que el brazo peludo rodeaba su cintura, la mano regordeta en uno de sus dedos lucía un ostentoso anillo de
  • 12
  • 14.426
  • 9,68 (40 Val.)

Historia de una venganza

A mis 37 años estaba arruinado, me había dejado llevar por un veterano empresario que tenía un olfato de sabueso para desplumar a la gente, de forma ingenua invertí y lo perdí todo. Mi mujer me recordaba a diario que teníamos dos hijos, que por qué tiré todo el dinero inconscientemente en un negocio
  • 13
  • 14.381
  • 9,86 (22 Val.)

Debut familiar (Primera parte)

Desde hace tres semanas vivo con Peter, estamos acostumbrándonos a convivir juntos, soy consciente que mis padres no lo aprueban a pesar de ser hijo único. He ido al peluquero, no es caro y me cae bien, siempre me dice que tengo un pelo muy lacio y debo lavármelo con shampoo especial. Mi peluquero
  • 17
  • 8.982
  • 9,00 (3 Val.)

Israel el leonino

Cuando pisaba el acelerador se notaban esos 700CV bajo sus pies, engranó la 12ª velocidad hasta alcanzar los 100km por hora. Se sentía seguro, las sensaciones del volante eran buenas, había feeling entre conductor y camión, nada menos que un Volvo FH16 750 Globetrotter XL. La carretera estaba
  • 36
  • 9.973
  • 9,70 (10 Val.)

Despechada

No podía ordenar mis pensamientos, el hijpotua de mi marido me dijo que teníamos que dejarlo, era lo mejor, como si él fuera un puto psicólogo de pago. Veinticinco años con él, dos hijos de por medio. Veinticinco putos años. Claro, yo no poseía carrera universitaria, siempre me lo achacaba, no de
  • 7
  • 24.328
  • 9,87 (38 Val.)

Don Gervasio tiene nueva secretaria

Don Gervasio había llegado ilusionado tras su jornada laboral, incluso dos horas antes, porque podía y porque desempeñaba el cargo de subdirector de ventas. Desde su despacho se habían hecho las diligencias para la fiesta, su secretaría se encargó de dichas gestiones; y es que Esmeralda era una
  • 11
  • 16.876
  • 9,79 (24 Val.)

Negruras existenciales

Doña Pamela Sonsoles Espionsa era una señora que había venido a más, su marido había logrado una posición privilegiada en los negocios de basuras reciclables con camiones ecológicos de alto tonelaje, eran los Volvo FH16. Todo el negocio iba viento en popa, que se dice. Don Arturo, el marido
  • 21
  • 14.196
  • 9,67 (24 Val.)

Doña Clara y su criada Celia

A sotavento el barco cabeceaba algo, la mar picada de los días anteriores hacía presagiar una ligera calma. Los cinco integrantes de la tripulación ya estaban cansados, querían llegar a puerto. Todo era un cúmulo de problemas, por una parte en Solandia habían subido a bordo la señora Clara
  • 8
  • 9.405
  • 9,37 (19 Val.)

Filomena a mi pesar

Parece que fue ayer y ya llevamos un año juntos, a ella la veo algo aburrida con esa cotidianidad que da el día a día; ella que siempre ha sido tan alegre y vivaracha por eso y porque creo se lo merecía la invite a cenar y proponerle lo que es su ilusión, algo que le diese ese chute de vivacidad
  • 18
  • 5.577
  • 9,40 (10 Val.)

Visita a mi familia lejana

Mi abuela por parte materna había fallecido, mi madre estaba ingresada en el hospital por un amago de infarto de miocardio, por ese motivo no la dejaron que viajara mil kilómetros, por lo que conllevaba y el riesgo. Mi padre, se quedó cuidándola. A mí, por mi parte, y por los lazos familiares tuve
  • 19
  • 6.060
  • 9,83 (12 Val.)

Bacanal con una vecina madura

Cuando mi novia terminara su máster nos íbamos a independizar, a mis veintisiete años a punto de cumplir los veintiocho aún vivía con mis padres. Era un edificio de cinco pisos, mis padres se quejaban de que en estos últimos años solo venia gente grotesca y basura en los pisos alquilados, despotrica
  • 12
  • 9.609
  • 9,81 (16 Val.)

El Kelvin y sus desventuras

Malditas las ganas que yo tenía de ir a pintar ese apartamento de mis padres que tenían en la zona costera, pero siendo hijo único no me quedaban más cojones, como decían ellos, dicho apartamento sería mío el día de mañana
  • 15
  • 7.498
  • 9,83 (12 Val.)

Yo soy la Paca

Me llamo Paca, a mis 23 años había decidido dejar el lugar donde vivía, no era ni más ni menos que un lugar campesino alejado de toda metrópoli urbana, campestre, de pocos habitantes, donde todas las labores eran dedicadas a lo rural, tenía esas ansias de aventura, de vivir
  • 12
  • 4.368
  • 9,80 (5 Val.)

Andanzas y devaneos de un empleado de telecomunicaciones

Mi empresa me había enviado para ultimar los detalles del proyecto de telecomunicaciones de la zona, el día había sido agotador, los clásicos incompetentes técnicos locales me traían de cabeza tuve que volver a reconstruir el sistema y gracias a dios antes del anochecer. Me alojaba en un pequeño
  • 7
  • 7.386
  • 9,93 (14 Val.)

El Intelectual don Alejandro

La noche era cerrada, las calles desprendían ese misterio nocturno, esa parte de la ciudad apartada de todo el bullicio escondía recónditos lugares. Entró en un pequeño local, su paso era largo, erguido y con solemnidad que le daba esa canosa barba cuidada y señorial
  • 13
  • 5.585
  • 9,50 (6 Val.)

Venganzas

Aún me acuerdo que ese día, allí en la cama, de mañana y fumando el cigarrillo pensaba en el encargo que había recibido esa mañana. Confuso y excitado en cierta manera la noche anterior había salido y no me fue difícil simpatizar, por decir algo, con el afeminado bobalicón con pintas de mamarracha
  • 9
  • 4.890
  • 7,67 (6 Val.)

El nacimiento de una maricona

Era una etapa en mi vida en la que estaba confuso, había roto con mi novia, no tenía clara mi condición, con apenas 20 años hice un paréntesis en mis estudios para cabreo de mi madre, incluso parecía que me reprochara mi manera de ser y no solo ella, los amigos me apodaban el medio mujer
  • 11
  • 5.322
  • 9,14 (7 Val.)

Una beata madura me dejó una huella marcada

Ese día doña Ana no había parado de mandarme órdenes, que si arriba, que si abajo. Todos los pormenores de la procesión que tenía lugar esa noche eran comprobados por la señora, ya bien enviándome a ver el estado de las flores o bien la mantilla y el vestido negro
  • 9
  • 7.529
  • 9,92 (12 Val.)

Dudas interraciales

Se sentía segura, era su fin de semana libre y se dirigía al bar donde trabajaba su amiga, solía ir cada mes y a pesar de tener quince años más que ella a sus años les unía un sentimiento y afecto. Entró en el bar con esa movilidad que la caracterizaba, su estatura resaltaba, sus pasos largos