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Sexo con maduras

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La señora de la cabina de Internet (2)

Aprovechando que esa noche no había muchos clientes en la cabina sólo dos muchachos que estaban jugando muy concentrados video juegos y no dejaban de mirar los monitores, me atreví recién a que mis dedos tocaran esas deliciosas tetas enormes de pezones duros y Ada estaba muy caliente también
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Mi vecino morboso (Parte 1)

Cuando mi sobrino se fue, me quedé nuevamente solita y desatendida, pero la llegada de un nuevo vecinito me volvió a dejar llena y satisfecha
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Era en ese entonces mi jefa y madura

No pregunté nada más y la coloqué sobre la cama en cuatro, me coloqué detrás de ella y puse mi pene frente a su puerta, hundí mi pene sin penetrarla por completo, ella solo gemía y me decía que lo quería adentro, me lo pidió con tanta autoridad que no dudé en meterlo hasta el fondo
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Madura, gordita y muy caliente

Le dije que se sacara el brasier, lo que me dejó ver un par de tetas más grandes que mi cabeza. Como desesperado empecé a chupar ese par de tetas, como si se fueran a terminar. Tenía que agarrarlas con ambas manos, ya que una no era suficiente
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De nuevo con la profesora Mariella

Ya habían pasado 15 días desde que había visitado a Mariella en su casa y lo había pasado muy bien. Ella varias veces intentó volver a verme para que cumpla con mi palabra, pero aún no era el momento, faltaban muchas fantasías que cumplir con mi ex profesora de secundaria
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Nunca lo pensé con mi sobrino

Cuando terminó de bañarse, se despidió de mi rápido, nos abrazamos, sentí mis pezones restregarse en él. Yo me quede muy caliente y me masturbé recodando su pene, abrí mis piernas lo más que pude y me pregunté si me entraría toda, me metí los dedos frenéticamente, debí de correrme unas tres veces
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La casta madre de mi amigo era una zorra

Y amarrándome las manos, puso una en cada pecho moviéndolas de forma circular, sentía como los pezones de la madre de mi amigo se clavaban en la palma de mis manos y las agarraba con suavidad mientras mi polla ya estaba en plena erección
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La profesora Mariella

Desde que la conocí a Mariella en la secundaria me gustó y no era el único en el colegio aunque por culpa suya recibí un castigo que no merecía y ella lo sabía, pero no le importó, era la profesora más hermosa, todos los alumnos soñaban que se la cogían, incluyéndome a mí
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Prólogo a una cita

Ahorita estoy boca abajo, sin ropa, así como para que pases un hielo por mi espalda, y después tú lengua siga el mismo curso
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El diablo disfrazado de mujer madura

Mi primera experiencia con una mujer madura como ya se los había prometido en los anteriores relatos que he publicado. En ese momento para mi ella era una mujer madura, ya que yo contaba con 21 años aproximadamente y ella ya andaba por los 34, vivía separada de su marido, tenía dos hijos
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Mujer madura del trabajo

Después de un tiempo con mucha tensión sexual pude probar a la mujer casada y madura de mi trabajo
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Tiempos difíciles, sexo fácil

En la mitad de la noche siento que alguien se introduce en mi cama, una mano me acaricia, se mete debajo del slip toma la verga que se pone al palo en el acto. No habla, no pregunto quién es, con tal calentura ni falta que hace, aunque sea la abuela es igual
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Jubilada necesita emociones fuertes

Se jubiló, ahora necesita vivir emociones fuertes, sentir la carne joven, disfrutar de las pequeñas perversiones, la rudeza salvaje de ser avasallada y sodomizada, sentirse bien putita
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La madura amiga de mi familia

Empecé a decirle que no había problema, que después de todo, ella era una mujer y también tenía necesidades. En ese momento trato de seguir diciendo que estábamos haciendo mal, pero mientras su boca hablaba, movía su culo restregándolo contra mi paquete
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La deseada amiga de mi madre

Silenciosamente nos apartamos de la juerga hasta la parte alta de la casa y nos encerramos en un dormitorio. Tan solo al cerrar la puerta se arrodilló ante mí y empezó a mamar mi polla
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Cuando mis padres contrataron a Yeneila

Se lo sacó, cayó de rodillas y me hizo una paja con la mano derecha mientras con la otra acariciaba mis huevos, y yo acabando bestialmente sobre ella
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Regresando a la casa de Martín

De regreso a mi casa aún mi corazón latía rápidamente. Hasta ahora no podía creer lo que había pasado con la madre de Martín que terminó dándome mi primera mamada de verga. Ahora había un nuevo motivo para regresar
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La vecina madura de mi abuela

Al principio sus dedos buscaban mi miembro. Una vez hallado, la planta de su pie se apoyó sobre él y comenzó a masajearlo con gran profesionalidad
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Gigoló por un día

Pobrecita. Debía llevar 30 años sin correrse. Fue lamerle el coño, aflojársele las piernas y caer arrodillada con los ojos en blanco
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Rox, la madura de Toluca

Así que continuamos calentándonos mutuamente con besos y caricias, con mi pene frotándolo es su caliente vagina, ya estábamos ardiendo los dos, mi verga ya estaba presionando su pucha y babeando liquido pre-seminal sobre ella
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