Mi exnovia se volvió mi juguete (2)
Su vagina chorreaba, tragándose mi pene entero mientras yo la penetraba fuerte pero en silencio, chocando contra sus nalgas pequeñas pero firmes. Ella se mordía los labios para no gritar, pero sus gemidos ahogados se escapaban, y una vez su mamá gritó desde la sala "¿Estás bien ahí?". "Sí, mamá, solo estoy... calentando algo", r...