Fiesta de casamiento
Emprendí movimientos más fuertes sobre ella con mis dedos, como pude, por José no paraba de taladrarme desde atrás, los cuatro estábamos muy al límite, los gemidos iban subiendo de tono hasta que Ale fue la primera en llegar con unos movimientos de retorcer su cuerpo sobre sí misma, gemidos incontrolables, y una de sus manos se jun...