Lo que pasó con tu amigo
Sacó su verga unos segundos antes de explotar y empujó mi espalda hacia abajo para ponerme de nuevo en cuatro que recibiera su semen en mis nalgas. Me miró a los ojos en el reflejo del espejo mientras su mano se deslizaba en su verga lubricada por mis fluidos en un par de idas y venidas finales. Sentí la otra...