Me dejé usar por un desconocido
Antes de que le pudiera responder giró la vista al frente como si fuera un viaje normal, pero su mano se deslizó entre mis piernas. Usé mi mochila para taparnos y abrí un poco más las piernas, enseguida sentí sus dedos gruesos y ásperos tocándome la conchita. El hijo de puta me provocaba, haciendo círculos rápidos y fuertes en m...