La prima Sofía: Hermanas
Me bajé los pantalones y el bóxer. Mi verga saltó libre, dura y venosa. Avril y Melissa se arrodillaron frente a mí casi al mismo tiempo con una sincronía perfecta. La iniciativa inicial la tomó Avril, envolviendo la corona de mi miembro con una avidez que buscaba marcar el ritmo, mientras Melissa concentraba su atención en la base...