Aroma a café
Yo aguanto lo que puedo, pero cuando Clara se corre –un orgasmo violento, cuerpo temblando, chorro caliente mojándome el regazo–, no resisto más. Me corro dentro de ella, chorros profundos que la llenan mientras ella gime “sí… lléname… que lo sienta cuando vuelva”. Cris se corre viéndonos, dedos acelerados, un gemido ronc...