Nuevas experiencias
Mi esposo tragó saliva, pero su amor por mí era más grande que cualquier tabú. Por recomendación del doctor, esa misma noche nos reunimos en casa. Pero no estábamos solos. El doctor llegó puntual, y siguiendo su consejo, mi esposo había llamado a su mejor amigo. —No tengas pena —susurró mi esposo al ver mi timidez cuando el a...