La prima Sofía: Ultimátum
Sin romper el contacto visual, se inclinó una última vez hacia adelante. Deslizó la lengua con parsimonia sobre el glande para limpiarme, recogiendo con una devoción impecable cualquier vestigio que hubiera quedado de mi firma en su cuerpo, dejando claro quién había ganado la noche. En ese preciso instante, rompiendo la densa calma ...