Enrique, mi papá (6)
Empezó lento. El dolor se fue mezclando con esa cosa más honda que la concha no me da. Me agarró la cintura. Después el pelo. El ritmo se fue haciendo más fuerte. El sonido era sordo, obsceno, distinto. Yo gemía. Él me tapaba la boca cuando se me iba de más. Me alcanzó el clítoris con los dedos y acabé...