Pasión sobre la nieve (11): El horizonte de los libres
Sofía levantó las caderas para recibirlo más profundamente, sus talones deslizándose por la parte baja de su espalda, empujándolo, exigiéndolo sin decir una palabra. El único sonido era el crujido sordo de las sábanas y el ritmo sincronizado de sus respiraciones, que se aceleraban poco a poco, subiendo de tono como una melodía a ...