El despertar de Mónica
Giuseppe se acercó a ella por detrás, le besó el cuello y le subió el vestido. No llevaba nada debajo. El italiano la guio hasta la cama, la colocó a cuatro patas de espaldas a Juan y sacó un pequeño frasco de lubricante. Mónica tembló cuando sintió el frío entre las nalgas. Giuseppe trabajó despacio: un dedo, después dos, ab...