Orgías-GangBang - Hetero: General

Lupita – Me follaron mis compañeros de trabajo

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RESUMEN

Mi historia no puedo contarla como un abuso, aunque si lo fue, tampoco como una violación, aunque si lo fue, el exceso de alcohol, me llevó a permitir que tres hombres me cogieran sin autorización pero con deseo de mi parte.

Trabajaba para una empresa de Auditoría y Consultoría, fui enviada a otra empresa, donde por el buen desempeño que realicé con ellos, me invitaron a formar parte permanente de su equipo. No había mucho que pensar, tanto el sueldo como las prestaciones eran mejores, además había un director de área, que me dejo impresionada con su personalidad, por lo que tome la decisión y cambie de trabajo.

El primer día, fue de presentaciones, conocí a casi todo el personal de mi nueva empresa, excepto a algunos que se encontraban en otras instalaciones, entre ellos estaba Omar, quien dos días después, entro a mi oficina para presentarse personalmente, se mostró amable y se puso a mis órdenes para facilitarme la información que yo necesitara para llevar a cabo mi trabajo. Tal como me lo habían comentado, era un hombre de carácter fuerte y muy estricto en el trabajo. No le agradaba que lo cuestionaran y sumamente seco en la oficina. Pero fuera de la oficina, Omar era otra persona, casi a diario salía a comer con compañeros y compañeras del trabajo y ahí era todo amabilidad, era un encanto de hombre y por eso todo mundo lo apreciaba.

La primera vez que salí a comer con él, su facilidad de palabra y su manera tan sutil de dirigir las conversaciones, me empujo a contarle toda mi historia personal, la cual escucho atentamente, para después, de una manera muy cariñosa, aconsejarme. No podía creer que ese hombre, que en tan solo unos días llegue a odiar, en la oficina, fuera de ella se convirtió en mi amigo, confidente y consejero personal.

Cinco años antes de que todo esto sucediera, yo estaba a punto de casarme, después de tres años de noviazgo. Estaba a punto de unirme al hombre con el que había compartido absolutamente todo. Y justo el día de mi boda, sufrió un accidente que lo arrebato de mi vida. Después de eso, me mantuve en luto, tanto en el vestir como en mis relaciones personales y mi carácter se volvió huraño y antisocial, por lo que me he dedique 100% al trabajo.

Después de un año de haber ingresado, se organizó una comida para despedir a una de las empleadas, varios compañeros y compañeras fuimos a un restaurant. Después de estar comiendo y tomando (esto último en abundancia), nos fuimos a seguir la fiesta en el departamento de la festejada. Todos ya estábamos bastante pasados de copas y debido a esto, la gente empezó a hacer cosas que normalmente no haríamos. Junto con los demás, empezamos a bailar cada vez más eróticamente, Omar, exaltaba a lo demás, para hacer subir el tono de las cosas, yo bailaba junto a él, y ambos empezamos a movernos como si estuviéramos teniendo sexo, yo en ese momento me sentía totalmente desinhibida y cuando pusieron música más lenta y cachondona, mi pareja aprovecho para empezar a toquetearme todo el cuerpo, la gente empezó a excitarse y a pedir que hiciera un striptease, entre la calentura y el exceso de alcohol, sin pensar en las consecuencias, empecé a bailar más sexy y con la ayuda de Omar, me quite la blusa y mi brassiere, yo soy una mujer morena y de cuerpo medio llenito, de abundantes y firmes senos y de caderas amplias.

El ambiente era de total lujuria, Omar seguía instigando a la gente, para alentarme a continuar con el striptease. Cachondamente me deshice de mi falda, quedando solamente con mis sexy bragas cacheteras que para colmo, ese día me había puesto. Estaba fuera de mí, la gente ya estaba enardecida y todavía se puso más loca, cuando Omar se desnudó rápidamente quedando tan solo con sus boxers. Lo más curioso es que todos, hombres y mujeres le aplaudieron su atrevimiento, no cabía duda que toda la gente lo quería.

Para ese momento yo ya no oía la música, ni entendía lo que pasaba alrededor, ver a Omar desnudo, me termino de calentar, Omar, pego completamente su cuerpo al mío, sentía que la vida se me iba entre las piernas, la humedad de mi sexo era incontrolable, sentía la pija de mi compañero totalmente erecta y buscando mi vulva, yo solamente pensaba en el momento en que ese hombre me hiciera suya.

En un acto de locura, Omar termino de desnudarme frente a todos los presentes para inmediatamente desnudarse el mismo. Ahí la gente empezó a gritar como loca, “SEXO” “SEXO”, “COGETELA OMAR” “COGETELA”, por lo que me abrazo y tiro en la alfombra de la sala, y en medio de todos nuestros compañeros, de un solo empujón insertarme su verga hasta el fondo. Fue en ese momento donde reaccioné a lo que estaba sucediendo, vi a todos nuestros compañeros de oficina, excitados como locos y observando cómo Omar me estaba cogiendo. Aunque pensé en detenerlo, la realidad es que yo lo estaba disfrutando, Omar me estaba bombeando duramente y yo estaba totalmente entregada, es más, gritaba con cada arremetida y gemía de tanto placer que estaba sintiendo, todo mundo celebro cuando a grito abierto tuve un explosivo orgasmo, poco antes de que mi compañero al sentir que terminaba, saco su garrote y vacío toda su leche sobre mi cuerpo.

Pero ahí no termino todo, Omar se hizo a un lado, e invito a otro compañero a que tomara su lugar, yo solo sentí que otro cuerpo se ponía encima mío e inmediatamente sentí otra verga clavándose en mi chucho, fuera de mí, en vez de protestar por ese segundo abuso, mi cuerpo pedía más y más sexo, por lo que al vaciarse esa segunda verga nuevamente en mi cuerpo, fui tomada por un tercer compañero, quien ni siquiera se preocupó por sacar su verga de mi coño al terminar.

Fue un total bacanal y el festín fui yo, las compañeras estaban absortas de lo sucedido, pero en ellas si hubo cordura, nadie más fue abusado en esa fiesta. La anfitriona, me levanto y me llevo a su recamara, para que tomara un baño y me vistiera nuevamente, para después pedir un taxi que me llevara a mi casa.

Para mí fue una sensación extraña, me sentía violada por un lado, pero también, a partir de ese día me volví a sentir mujer. Al día siguiente, regrese a la oficina solo para renunciar, no podría ver a los ojos a mis compañeros y seguramente todos ellos se enterarían de lo ocurrido la noche anterior.

Además, a partir de ese día, deje de vestir de luto.

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