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Crónicas de Diana (V)

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  • Cómo ha llegado Diana a esta situación. De golpe noté como su capullo forzaba a mi esófago dilatarse, mi campanilla empotrarse y la nuez desplazarse hacia delante, dejando espacio a esa polla

    - A ver...

    Vi como de golpe cambiaba su rostro a uno pensativo.

    - Hemos hecho una colaboración, y está claro que se ha ido de madre. Normalmente este tipo de cosas no ocurre, por experiencia, o porque las modelos guardan la calma. La situación que se ha dado ha sido genuina, parte de algo inocente. Y el resultado en fotos ha sido algo bonito. Entiendo por otro lado que te de vergüenza que se publique determinadas fotos, lo entiendo. Pero tenemos que determinar que fotos publica uno y cuales publica el otro, aparte de qué fotos se pueden publicar y cuáles no. El problema es que mi público busca una alta dosis de contenido de desnudos. Y estaría encantado de poder publicar estas últimas.

    - Austeen te he dicho que no, por favor.

    Austeen arranco el coche y emprendió la marcha sin destino.

    - No se Diana... Pierdo mucho contenido si borro todas estas fotos.

    - Es mí imagen! soy su propietaria!

    - Correcto, pero creo que podemos llegar a un acuerdo, aunque solo sea dejarme publicarlas como storytime del photoshop.

    - Podría denunciarte por ello Austeen.

    - Lo sé... por eso no publicaré ninguna foto que tu no quieras, pero por otro lado los stories duran solo 24 horas, la imagen desaparecería antes incluso que la denuncia llegara a su destino.

    - ¿Me estas chantajeando?

    - Es algo muy feo lo que estás diciendo. Yo normalmente cobro por una sesión de fotos como la de hoy. Y esta vez lo he hecho gratis, a parte que te estoy cediendo parte de las fotos, y encima me estas negando material.

    - Estoy flipando Austeen.

    Yo era totalmente consciente de adonde quería ir a parar Austeen, y estaba evitando a toda costa llegar a ese punto. Pero estaba claro que él iba directo hacia ese punto.

    - Podemos llegar a un acuerdo.

    - Para el coche, quiero irme, y no sé dónde te estas dirigiendo.

    - Diana si bajas te prometo que me quedo las fotos, y publico la que más repercusión me pueda otorgar.

    - ¿Adónde me estas llevando?

    - Solo estoy hablando.

    - Austeen JODER!

    De golpe sonó mi móvil, M ya había publicado un storie del photoshop, "Preparando mis nuevas fotos" había escrito el muy mamón, viéndoseme a mí, sujetando el tanga y mis pezones cubiertos por edición, aunque realmente se podía percibir levemente la aureola. Austeen miró la pantalla de mi móvil de reojo.

    - ¿Tanto problema y acabas de publicar este storie? Te estas riendo de mi Diana, ya puedes bajarte, publica las fotos que quieras y yo haré lo mismo.

    - Espera, espera! he editado la foto -decía a modo de excusa para justificar la discusión anterior.

    - Y te crees que yo soy tan tonto de que no lo haría? Crees que dejaría que Instagram me eliminara la foto? o la cuenta? Por favor, sal del coche, ya he tenido suficiente.

    - Soy yo la que debería estar enfadada!

    - Eres una hipócrita! vas de santa y tímida y después publicas este storie!

    - Vale joder, perdona! lleguemos a un acuerdo! pero no publicas esas fotos! son humillantes para mí! Solo pública en las que estoy posando, ok?

    - Que tipo de acuerdo?

    - Te compro las fotos.

    - Diana, sabes que esas fotos me darían mucho más rendimiento económico del que me pagarías. Hablo con una empresa de bronceadores y que me promocionen la foto.

    Y ya volvía a estar en la misma posición de siempre. Por culpa de M estaba entre la espada y la pared. Otra vez fotos comprometidas me hacían tomar decisiones que jamás habría pensado tomar. Realmente no sabía qué hacer. Solo veía una opción que le contentaría, empezaba a conocer cómo funcionan realmente todos los hombres. Quería algo muy concreto y yo no quería dárselo. Pero qué era mejor? la humillación en privado, o la humillación pública? Volvía a sentir ganas de llorar, pero solo me quedaba una opción.

    - Pues no tengo nada más que ofrecerte. Aparte de... ya sabes que...

    - Me parece bien. Estás cómoda con ello?

    - Como voy a estar cómoda? prefiero no hablar más en lo que queda de rato, llévanos a un lugar tranquilo y terminemos con esto por favor.

    - De acuerdo.

    Otra vez la misma situación que en la Biblioteca... En serio estaba a punto de hacerle una mamada a este tío? En serio estaba cayendo tan bajo? Me prometí a mí misma que no volvería a hacer algo así. Y aquí estaba... dirigiéndome a un descampado a las afueras de la ciudad, incapaz de encontrar otra solución. Austeen paro el coche tras conducir por algunos caminitos de tierra. Miro alrededor y no vio que pasara nadie. Me miró a los ojos con cara nerviosa, como si fuera la primera vez que hacia algo así. Y yo realmente no sabía si yo era la primera guarra que le ofrecía esto. Abrí el móvil viendo centenares de DM que estaba recibiendo en ese momento por ese storie. Desde simples "pero que guarra eres" o "como te gusta exhibirte" hasta proposiciones como "cuánto por una mamada" o "te gustaría que te follara esas tetas?" y M respondiendo a cada una de ellas con comentarios afirmativos o degradantes para mí como "Si, me encanta ser una guarrilla", "Comparte mis fotos y me exhibiré más nene: P", "100 pavos es mi tarifa" o "Me encantaría verlas llenas de tu leche, nene: P".

    Me estaba hundiendo por dentro, y la situación iba a empeorar. Austeen bajo las ventanillas, abrió la puerta y salió del coche. Imaginé que no quería ensuciar el coche y abrí yo también la puerta, salí y directamente me quede de cuclillas contra la puerta. Austeen se postro en frente de mí. Medio temblorosa, resignada, le abrí el botón del pantalón con la mano cuando me paró de golpe y me ayudó a levantarme. Parecía un milagro llegado en el mejor momento. Había Austeen recapacitado? Había recuperado su dignidad, y había decidido que se estaba pasando? Del alma me salió una sonrisa, suspire y me di media vuelta. Fui a abrir la puerta del coche y... Note de golpe su mano en mi espalda, con fuerza me puso medio cuerpo por la ventanilla y vi de golpe su mano entrar por la ventanilla y tocar el botón para subir la ventana. No...

    Noté como el vidrio me aprisionaba no dejándome mover. Fuera del coche solo quedaba mi cintura, nalgas y piernas. Qué coño acababa de pasar?

    - AUSTEEN? QUÉ HACES?

    - Lo que me has ofrecido tú!

    Noté como su mano estiraba con fuerza mis shorts hacia el suelo, dejando mi culo totalmente desprotegido. Nerviosa intentaba zafarme de la opresión de la ventanilla. Pero no podía, y por los nervios empezaba a tartamudear.

    - AUST! AUSE! ... JODER! QUE!

    El vacío dentro del coche tampoco me dejaba escuchar bien lo que sucedía fuera, cuando de golpe noté algo duro golpearme una nalga, y acariciarme desde el clítoris hasta el ano.

    - AUSTEEN COÑO! QUE ME HAS MAL!

    Noté de golpe un empujón que hizo entrar su pene hasta lo más profundo de mí. De golpe no pude aguantar el dolor punzante que sentí. En ningún momento dejaba de intentar zafarme.

    - AUSTEEN! YO QUERÍA...

    Austeen estaba descontrolado y solo escuchaba lo que quería, al sentirme hablar, la excitación le podía y me corto la frase con un sonoro cachetazo que resonó, dejándome la nalga derecha roja.

    -AHHH! HOSTIA PUTA!

    Sus descargas eran salvajes, continuas y rápidas. Notaba como me abría por dentro en cada embestida, y yo tensaba mis piernas y muslos intentando evitar el dolor que sentía.

    - Joder cómo me estas apretando la polla putilla.

    - PERO QUE DI! AHH!

    Cachetada tras cachetada, resonaba el golpe por el descampado y notaba su capullo entrando hasta lo más adentro de mí, golpeando el cuello de mi útero. Entre el dolor y las cachetadas desistí de intentar hacerle llegar que solo le había ofrecido una mamada. Mi cuerpo empezaba a generar fluidos a la vez que yo estaba ya agotada de intentar zafarme de la opresión de la ventanilla. Las manos me habían quedado fuera, atrapadas también y había entendido que sería incapaz de mover esa ventanilla. Solo podía hacerlo Austeen.

    De golpe noté los espasmos inconfundibles de un pene a punto de correrse, y noté ese húmedo y resbaladizo trozo de carne salir de mi. Y entonces note el caliente liquido esparcirse por mi espalda a chorretazos. Me relajé de golpe humillada, agotada y medio llorando. Escuche los pasos de Austeen dando la vuelta al coche. Entendía que ya iba a liberarme cuando lo vi aparecer delante mío con su polla húmeda fuera el pantalón, flácida y llena de sus flujos y los míos. Cuando nuestras caras se vieron solté un - Por favor... -que era todo lo que tenía fuerzas para decir. Austeen rápidamente se puso de rodillas sobre el asiento y agarrándome la cabeza me introdujo ese flácido y asqueroso pene, que se salía de mi boca dejándome las comisuras y las mejillas, nariz y frente llena de flujos. Poco a poco noté como se hacía grande otra vez dentro de mi boca. Al estar flácida, entraba entera dentro de mi boca sin problemas, pero a medida que iba creciendo, notaba como ya no podía ser, y como daba golpes su glande contra mi campanilla. Austeen me agarraba fuerte del pelo intentando introducirla entera, mientras a mí, empezaban a darme arcadas, y mis comisuras expulsaban babas y babas que se formaban en su interior. De golpe note como su capullo forzaba a mi esófago dilatarse, mi campanilla empotrarse y la nuez desplazarse hacia delante, dejando espacio a esa polla. Esto se repitió durante unos minutos llenos de arcadas, babas, y lágrimas.

    Austeen salió de mi boca, lo que me permitió empezar a toser mientras escupía babas sin para. Austeen volvía hacia su posición de inicio, mientras yo intentaba recomponerme. No podía parar de toser cuando de golpe note su capullo presionar mi ano. Eso sí que no, me tensé toda, mis muslos y mi cuerpo formaban una línea recte, el forzaba mientras yo tosía y el dolor punzante era indescriptible. Noté de golpe el fatídico "plop" Al entrar el glande cuando de golpe pude gritar tras dejar de toser.

    - PARA, POR ALLÍ NO!! PARA!!!!

    Y de golpe noté como paro el avance. El dolor seguía.

    - Vale, vale, tranquila, por aquí no.

    Noté como Austeen se masturbaba sin sacar el glande de mi culo. El dolor iba desapareciendo a medida que mi ano se adaptaba al tamaño de ese glande inmóvil. De golpe, los temblores, y la última sensación de semen caliente salir por mi culo. Notaba como se esparcía por el interior de mis nalgas hasta llegar a mi vagina. De un "pum" noté como se liberaba mi ano de la dilatación y de golpe un par o tres de fatídicos Flash, Austeen estaba tomando fotos de mi culo abierto, lleno de semen por encima, y saliendo de mi culo manchándome toda. Y de fondo la imagen de mi cuerpo aplastado por la ventanilla y agotado contra el sillón de dentro. Mi pelo alborotado.

    Austeen dio la vuelta y bajo ligeramente la ventanilla. Me dolía todo. Salí como pude. Mi camiseta se había enganchado entre la ventana y el chasis, la cogí con las dos manos y estirando, se me deformo la cara una última vez al ver como se rompía la prenda, saliendo yo disparada contra el suelo sin ella, con los shorts por las rodillas y semen por todo mi culo y espalda. Medio llorando, dije:

    - Porque? porque has hecho esto?

    - Me has dicho que llegáramos a ese acuerdo... "ya sabes que" sexo!

    - No quería decir eso... me refería a una mamada solo...

    - Pero que dices? - se le quedaron los ojos como platos. - Pero porque no me lo has dicho?

    - Pero... como querías que te lo dijera? has visto lo que has hecho? Eres un puto bestia! Me duele todo joder...

    Me sentía humillada, usada, reventada... y ahora desnuda... Me quedé unos minutos en el suelo mirando mi camiseta rota enganchada aún en la ventanilla y mis pechos sudados postrarse sobre mi pectoral... que iba a hacer ahora? me dolía todo, el culo no podía tocar ni el suelo del dolor, y estaba sucia a mas no poder.

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    Dejar comentarios para saber cómo seguir la historia. Decirme si os ha gustado y cuando llegamos a los 10 comentarios, entonces haré la siguiente entrega.

    Besos de la Dianita real.

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