Trío navideño

  • 14
  • 12.404
  • 9,24 (25 Val.)
Al montarnos en el auto fue cuando comenzó el espectáculo, algo espontáneo y sin planificación alguna, creo fielmente que es en estas circunstancias es cuando se disfruta más un momento

Esto que voy a contar en realidad ocurrió hace ya varios años, actualmente tengo 40 años, casado y con familia, pero esta historia no se trata de describir algún hecho con mi pareja, en realidad fue una infidelidad, ocurrió en un momento inesperado en un trabajo el cual tuve que terminar esa relación laboral, ya que no deseaba seguir complicando las cosa.

Durante el mes de diciembre, y como en todo país latino, la gente se mantiene con los ánimos muy arriba por las navidades y el fin de año, mi familia estaba fuera del país pasando unos días de vacaciones y regresaban a finales de mes para las fiestas del fin año.

Durante esos días me mantenía trabajando y regresando a casa sin variaciones en la rutina, enfocado a nuevos proyectos laborales personales, cuando se acercaba la fiesta de fin de año de la compañía, que por cierto era un consorcio de clínicas de salud, donde la mayoría de su personal era femenino exceptuando los departamentos de Alta Gerencia en el cual la mayoría éramos hombres.

La fiesta la hicieron en horas del día, muy tranquilo, un almuerzo algo de música, entrega de reconocimiento, algunas parecían que salieron de un casting de modelaje, otras no muy agraciadas físicamente, pero siempre eran simpáticas, no me quejo del trato profesional con ninguna.

El hecho fue que al terminar la celebración y todos comenzaban a retornar a sus hogares, ya que era sábado y no se laboraba, uno de los colegas me llamo y me hizo una pregunta sobre la dirección que yo tomaría, por lo cual le explique, aunque siempre que me hacían ese tipos de preguntas yo buscaba direcciones lejanas, no me gustaba estar de taxi llevando a la gente, y además con otro compañero me comprometí a llevarlo cerca de su casa, el hecho fue que me pidió un favor de llevar a dos trabajadoras del área administrativa cerca del centro de la ciudad, por lo cual acepté a pesar que me tenía que desviar de mi ruta.

Al verlas se me dibujó una sonrisa ya que eran del grupo de chicas que eran muy lindas, en ese momento no recordé sus nombres, pero si las había visto con anterioridad y pude comerla con la vista días atrás y de manera muy disimulada, por lo del tema del acoso sexual en el trabajo.

Una era más alta a la cual llamaremos Angélica aproximadamente 1,70 unos 25 años, y la otra llamaremos Estefanía de edad similar a la otra, ambas estaban muy bien vestidas sin llamar la atención, pero con sus caderas bien marcadas, Angélica con una jumpsuit completa con tirantes en la parte superior, con cinturón que hacia juego con el estampado del vestido, tacones lo cual resaltaba su estatura, cabello oscuro largo, senos no muy grandes, un enorme culo, lentes de maestra sexy. Por otro lado, Estefanía era de estatura media 1,60 cadera contorneadas, un culo muy bien puesto, se notaba que hacia ejercicio, senos muy bien proporcionados, por cierto, me encanta los grandes senos, cabello corto con grandes tacones, vestía un Jean de mezclilla y una camisa manga larga unicolor lo cual la hacía ver interesante, lentes de sol.

Por cierto, no me he descrito, mi contextura es atlética mido 1,80 practique de joven mucho deporte basquetbol, futbol, beisbol, natación, no tengo músculos marcados, pero me mantengo con ejercicios, mi pene es normal creo, 20 cm no muy grueso ni muy fino, cabello castaño, ojo castaño, no soy modelo de revista, pero no me quejo al momento de hacer mis jugadas en busca de una conquista.

Continuo con los hechos, la situación era que del local salimos en mi vehículo dos caballeros y dos hermosas damas, pero ambas se ubicaron de inmediato en los asientos traseros, por lo que mi colega se sentó adelante, lo tomé de forma tranquila y me dispuse a salir de inmediato, el calor no era normal, era cerca de las 3 de tarde así que decidí, comprar cerveza y un paquete de cigarrillos, las chicas aceptaron la cerveza y mi amigo solo quería regresar a su casa y lo hicimos así, lo lleve y me quede con ambas chicas las cual comenzaron a quitar su sed y el calor con las cerveza y el A/C del vehículo, y escuchando buena música.

Al momento en que me acercaba hasta su destino, ambas miraron con cierta inseguridad ya que no me definían el sitio exacto para dejarlas, esperando a que yo tomara la iniciativa, pero no sentía en ese momento de que querían exactamente, por los que les pregunte si deseaban llevarlas a un sitio a comer, seguir platicando y disfrutar de más cerveza, y esta aceptaron.

Cambie de dirección y me fui a un lugar discreto fuera de la ciudad a fin de evitar cualquier sorpresa de un conocido que me viera con dos chicas comiendo y seguro que podía tomarse de una manera que no era correcta y traer problemas en mi matrimonio, y yo estaba muy bien con mi esposa, tanto en el ámbito amoroso como sexual.

Llegamos al sitio ordenamos comida, bebidas y comencé a notar que ambas estaban más relajadas reíamos y conversamos temas sin importancia, hasta que se comenzó a tocar temas un poco más personales sobre relaciones, etc., y llegó el comentario sobre un libro de una trilogía erótica, llamado Pídeme lo Quieras, este libro me los leí todos y de verdad que son buenísimos, y le comenté a una de ella que no lo había leído de que se trataba su trama y las escenas que eran muy caliente, y el ambiente comenzó hacer más erótico, entre miradas, roces de mano y brazo, y de hecho Angélica, la alta, comenzó a comentar travesuras sexuales que ha hecho basándose en el libro, sobre tríos etcétera; Estefanía se le notaba el brillo en los ojos al escuchar a su amiga sobre esas confesiones, yo por mi parte era que le decía que eso me parecía muy erótico y estimulante, que me encantaba esas locuras y que hecho en dos oportunidades lo hice.

Ya era de noche y las cervezas hicieron un efecto inmediato en todos y hasta mí se me olvidó que no quería tener problemas, por los que le comenté lo bien que estaba en mi relación matrimonial, ambas comenzaron coqueteo, el ambiente lo permitía, risas de picardía y en una no recuerdo cual fue el motivo de risa que Angélica, me abrazo y comenzó a besarme en los labios un beso corto pero muy rico, ya en ese momento estaba a mil, mi pene quería salir por los bolsillos del pantalón, por toda la conversación.

Llego la hora de salir del restaurant, y al levantarnos de la mesa retire la silla de ambas en gesto de caballerosidad, y cada una me medio en beso en los labios de agradecimiento por el gesto y las abrace a fin de que sintieran como me encontraba y cada una lo sintió y rieron con picardía.

Al montarnos en el auto fue cuando comenzó el espectáculo, Angélica sentada en el asiento de atrás, Estefanía a delante y ambas de forma simultánea comenzaron a besarme y nos centramos con nuestras lenguas dando un beso espectacular, con morbo, labios lenguas, nuestras salivas, era digno de una película porno.

El momento fue excitante, pero tenía que dirigirme fuera de ahí, aprovechar la calentura, y llevar esto al siguiente nivel, hice una llamado y fui a una granja muy cerca donde estaba, es de un amigo que estaba sola, dándole una excusa cualquiera para seguir con lo que se estaba gestando.

Al terminar la llamada y tomar la vía ya Angélica estaba desnuda en el asiento trasero con ambas piernas espectacularmente abierta posada en los espaldares de los asientos delanteros, su piel toda bronceada, un hilo dental negro a penas bajada hasta sus muslos que hacían juego con los sostenes de encaje, sus senos eran pequeños pero muy rico, y se frotaba sus clítoris que estaba totalmente depilado.

Estefanía por su parte sentada con sus rodillas en el asiento, viendo a su amiga y con una mano tacaba sus piernas y pasando sus uñas por sus muslos, y besando sus rodillas, que espectáculo.

No sabía si arrancar e irnos rápido a la granja del amigo, si quitarme la ropa y comerme el clítoris de Angélica, o quitarle la ropa a Estefanía, tuve que optar por lo primero.

Al llegar y abrir la casa de mi amigo, Angélica entro y su ropa la dejó en el carro, Estefanía sin camisa con sus tetas, dios que tetas, operadas bien paraditas, bronceadas, solo se le marcaba el bikini con el que fue a la playa y le daba la forma espectacular a sus tetas, un pezones marrones bien paraditos, y estaban siendo devorados por ambos, Angélica en una teta y yo en la otra, y llegamos a la sala, ambas se turnaba para que todos disfrutáramos de chuparle las tetas, Angélica cada vez que la besábamos se metía dos dedos en vagina totalmente húmeda se masturbaba y nos metía sus dedos en nuestra boca, o se mojaba sus senos para que la chupáramos; desvestimos a Estefanía y quede con la boca abierta, al ver su perfecto culo, macizo parecía de piedra, comencé a besarlo y morderlo pasaba mi lengua por todas sus nalgas, ambas se acostaron y al ver a una encima de otra, totalmente desnuda besándose, tocándose, creo que fue el mejor momento para tomar una foto con mi cámara mental y mantener esa imagen por el resto de mis días, y más nunca olvidar.

Ellas al verme como las mirabas, se pararon y decidieron sentarme para desvestirme poco a poco besando cada parte de mi cuerpo y ella dando pequeños besos, donde se alternaba se besaban y la vez también me besaban, hasta que finalmente, me quitaron el bóxer, que no podía estar más mojado con todos los flujos preseminal.

Y aquí es donde comenzaba la batalla, ambas se arrodillaron y sabían que era lo que quería, una de las mayores fantasía que puede tener todo hombre y que desea tener un trio MHM, comenzar a chupar mi pene de forma simultánea y a la vez, Angélica tomó la iniciativa y comenzó a dar pequeños chupitos en la cabeza y bajar por un lado del tronco, Estefanía al ver que tenía espacio hizo lo mismo y deslizaba su lengua por la cabeza y el otro lado del tronco, y de forma simultánea ambas me lo chupaban, lo llenaban con su saliva y también ellas se tocaban sus tetas, y de vez en cuando ambas con sus lenguas lamian y chupaban la cabeza se besaban, mucho morbo en una sola imagen.

Estaba que reventaba pero me concentré no quería que esto acabara tan rápido y así que me pare y acosté a Estefanía en el sofá y Angélica le dije que sentara en la cara de su amiga y que esta le chupara la vagina hasta hacerla acabar, le abrí las piernas a Estefanía y comencé a comerme esa divina vagina, tratando de meter mi lengua en lo más profundo, chupando su clítoris y dando mordidas pequeñas que hacía que ella se estremecía; cada vez que levantaba la vista veía como Angélica se movía para que Estefanía le comiera todo su vagina, y su culo.

Cuando vi que su vagina estaba excesivamente lubricada hice mi movida para que esta pudiera tener el orgasmo de su vida, la penetre con mi dedos poco a poco, introduciendo uno por uno, hasta meter tres en su vagina, colocando en el punto exacto y comencé a masturbarla incrementando los movimiento de forma rápida y constante, esto hace que pueda venir el squirt, nunca falla, ella comenzó a moverse jadeando cada vez más, moviendo sus caderas, sus piernas estaban totalmente abiertas y luego su orgasmo fue tal que tuvo que aparatar a su amiga que estaba sentada encima de ella y gritar del orgasmo y botar todo su flujo y disfrutar de ese momento, todo lo que botaba comencé a chuparlo y comerme toda su vagina, besando su piernas, su abdomen sus chorros hizo que se empapara todo con su flujo, Angélica quien ya había tenido un orgasmo en la boca de su amiga, una vez que esta la retiro de su boca y ver todo lo que botó su amiga no perdió tiempo en chupar todo conmigo, ella seguía estremeciéndose y moviendo sus caderas, por lo que inmediatamente la penetre sin moverme y esto hizo que tuviera otro orgasmo que casi hace que se desmaya en el sitio, su amiga frotaba todo el líquido por su vientre y sus tetas, chupándola, y besándola; luego comencé poco a poco a meter y sacar incrementando las embestidas logrando un tercer orgasmo pidiéndome parara, para recuperarse y ahí ambos la abrazamos y la besamos.

Busqué un poco de agua y se lo di para recuperar fluidos en los tres, y su amiga quedó sorprendía con lo que vio, y de inmediato quería sentir eso, por lo que no me negué ante tal petición.

Primero la acosté boca arriba, y me arrodillé a un lado besando cada centímetro de su dorso y sus tetas tocando con una mano su vagina que ya estaba muy húmeda comenzando a meter mis dedos y ella a recibirlo de forma rica.

Estefanía ya recuperada comenzó a besar sus piernas, y acercándose para que los tres nos besáramos y besar sus senos, lo niveles de excitación aumentaba y le explique qué haría, voy a comenzar a besarte y a masturbarte, solo quiero que disfrutes relájate y ya verás lo rico que se siente.

Comencé poco a poco a chupar, lamer y disfrutar toda su vagina, me encanta hacer el sexo oral y disfrutarlo; luego a la vez que chupaba su clítoris comencé con un dedo a recorrer dentro de su vagina, sume otro y luego tres, cada uno con el tiempo necesario hasta ver como disfrutaba de ellos, me moví hacia un lado, con sus piernas totalmente abierta y le hice seña a Estefanía que no dejara de besarla, y comencé mis movimiento que se incrementaba hasta hacerlo más rápido sin perder el punto exacto de mayor excitación, dentro de su vagina, y Angélica incrementaba sus grito hasta que un momento no aguantó más y comenzó acabar torrentes de fluidos por todos lados, al igual que sus movimiento de cadera lo cual no desaproveche y metí mi pene, metiendo y sacando con la misma velocidad que lo hacía mis dedos y esto hizo que su squirt fuera más intenso y más prolongado, su amiga al ver que todo es liquido lo tenía en mi pecho comenzó a frotarme y pasar la lengua por todos lados, besándome y metiendo su lengua en mi boca, fue demasiado morboso.

Angélica disfrutó su momento muy rico, pero al igual que su amiga me pidió parar y tomar aire, ya me faltaba poco para acabar, pero me pude controlar, la verdad es que ese día aguanté mucho, ya que en la mañana me masturbé muy rico viendo porno en mi casa.

Pero mientras que ella se recuperaba tomé a su amiga y la senté encima de mí y le dije que me cogiera, que quería acabar en las tetas de ambas y comenzó a moverse muy rico y muy duro, pude chupar sus tetas como quería, ambas rebotaban en mi cara dándome una satisfacción muy rica, me besaba mis labios y se movía hasta sentir todo mi pene en sus vagina muy húmeda, que por los fluidos que botó se sentía como este salía y entraba todo enchumbado de su vagina, hasta que no aguante y le pedí ambas que se arrodillaran, como todo película porno ya que quería llenarlas con mi leche, cuando tome mi pene para acabar estaba todo blanco de lo que ambas habían acabado, y acabe llenándolas todas con mi leche en sus caras y en sus tetas, y estas se besaban y me chuparon todo hasta dejarlo seco.

Ni la mejor película porno que hayan hecho, creo que esta imagen las supera a todas, caí sentado en el sofá tratando de recuperar fuerza, tomando mucha agua y viendo como ellas reían y se aseaban en el baño.

Finalmente, todos nos aseamos y nos vestimos, y las lleve a cada una a su casa, en la semana siguiente llegamos a la oficina, como si a penas nos conociéramos, pero igual la tentación de repetir era eminente, miradas mensaje de teléfono.

Mi familia regresó de viaje, emprendí mi propia empresa y renuncié, no quería que me llevara más la tentación de volver hacer algo tan morboso y aditivo, como las fantasías sexuales, creo que son eso, son situaciones en las cuales uno hace, disfruta y tratar de evitar si estas pueden generar problemas.

Nunca olvidaré lo vivido, pero igual prefiero evitar estas situaciones, y avocarme a vivir las fantasías, pero con la mujer que amo, que además también jugamos en nuestros momentos de sexo hacer locuras de tríos, pero hasta ahora no lo hemos podido materializar.

  • (25)
  • Compartir en redes