Mi experiencia con el orgasmo anal

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La verdad que yo comencé en mis andadas desde muy joven y en mis primeras tres experiencias sexuales, siempre hubo sexo anal, aunque debo admitir no recuerdo que en esas ocasiones las chicas hayan experimentado un orgasmo anal

He vivido muchas experiencias con chicas y algunas las he contado por este medio y una pregunta que siempre me hacen los lectores, es que si en realidad lo que cuento es verdad acerca del orgasmo anal y si el orgasmo anal solamente es una ficción de mis escritos.

La verdad que no recuerdo con cuantas chicas he estado, pero de seguro son más de 130 o 140. Chicas de todas las edades y etnias y quizá solo con dos o tres no tuve sexo anal. No recuerdo el por qué, pero debió ser en esos inicios de mi sexualidad cuando joven. La verdad que yo comencé en mis andadas desde muy joven y en mis primeras tres experiencia sexuales, siempre hubo sexo anal, aunque debo admitir no recuerdo que en esas ocasiones las chicas hayan experimentado un orgasmo anal.

La primera chica o mujer por decirlo, fue la psicóloga Olga y quien era colega de mi madre, con ella recuerdo haber experimentado por primera vez ser testigo de un orgasmo anal. Yo era mucho más joven que ella y podríamos decir que con su experiencia me sedujo y terminamos en un hotel que ella misma pagó. Recuerdo que en esa ocasión ella iba de una manera lenta explicándome como tratarla y no hacerle daño con mi pene, al que ella describía de un buen tamaño y grosor y el cual alabó durante el acto. Comenzamos con una posición de cucharita, ella de lado en la cama y yo penetrándola por atrás, para que luego ya con su dilatado esfínter, ella se montó sobre mí en una manera inversa y me expuso su tremendo culo de 33 años y el cual me di gusto ver como mi verga entraba y salía hasta verla explotar en un orgasmo fascinante que segundos después me hizo acabar a mi dejándole ir la descarga número tres de esa faena.

Ya mayor conocí a la Dra. Desiree, una mulata muy hermosa que creo es una de las pocas que prefieren el sexo anal, al convencional. Fue la primera mujer que intentó explicarme lo del orgasmo anal y me dio información hasta antropológica del mismo. La Dra. Desiree fue una de las primeras que tuve sexo anal de una manera ruda. Ella asociaba lo tosco, el dolor con el placer y de una manera brutal le gustaba que le abriera el culo y quizá fue la primera mujer multiorgasmica que conocí. Era fascinante ver cómo vivía sus cadenas de orgasmo que hasta llegué a cuestionarla, porque siempre pensé que exageraba. La verdad que la Dra. Desiree era belleza de mujer con un contenido grande de sensualidad.

La que siempre fue tímida y que fue bastante difícil de llevarla a la cama, fue a la dentista y Dra. María de los Ángeles. Una tica, que la podría describir de las chicas más livianas y flacas que me he cogido, aunque debo decir que tenía un culito bastante pronunciado, aunque carecía de pechonalidad. Aun así, ella es una chica muy bella, de bonito rostro y es que María tiene rostro de Ángel. Como repito, me tomó mucho tiempo en llevarla a la cama y cuando ocurrió el sexo anal llegó como el palo número tres de esa noche, y ella me dio esa impresión que lo había sufrido y que realmente no lo había gozado. Fui delicado con ella, pero aun así, siempre me dio esa mirada de dolor, de insatisfacción, pero aun así, lo hicimos varias veces. Fue hasta hace poco que me admitía que lo hacía de darme esa impresión por pena. Me dijo que sentía un placer al sentir mi verga en su culo, y que no sabía si era orgasmo, pero tenía sensaciones que la estremecían con enorme placer, pero debido a todos esos tabús que existen en nuestras sociedades, se le hacía difícil admitir que le gustaba ser penetrada por el ano.

En todos estos años he conocido a tantas mujeres y estos escritos me llevaron a conocer a Laisy, una chica joven nicaragüense inquieta y curiosa por conocer el sexo. Nunca he estado con ella en la cama, pero tenemos una relación muy cercana y somos como esos amigos con derecho de conocer la intimidad del otro. Ella me hablaba de no poder llegar al orgasmo, pero eventualmente con sus amigos lo encontró y curioseando con el sexo anal, ella dice que le fascinó. Tiene solo 20 años, a punto de cumplir 21, pero dice que siente rico sentir una verga en su estrecho culo.

De esa manera he conocido a muchas, muchas mujeres y creo que lo más extraño que me ha pasado en estas experiencias, es con la colombiana Diana. Ella es una de esas mujeres que no son egoístas y que comparten sus aventuras y mucho más con sus amigas. Ella me ha puesto en contacto con más mujeres que mis amigos más aventureros que he tenido. Todas quieren experimentar lo que ella ha vivido y me lanza a mí como esa persona que les mostrara que el sexo anal puede ser muy excitante y satisfactorio. Me envió a muchas de sus amigas, pero me quedé anonadado al ella contactarme con su sobrina de solo 18 años. Quería que su sobrina tuviera una noche de placer. Sabía que su sobrina había tenido sus decepciones sexuales con sus contados novios y un día de una manera bastante desapercibida me la envió a casa.

Tiffany al contraste de su tía Diana, es blanca o de tez clara. Es la única diferencia, pero lo demás, tienen un bonito rostro, hermosos melones y un culo de una talla 98 o quizá más. Tiffany sabía a lo que venía y sacarle un orgasmo chupándole el clítoris fue de lo más sencillo, sacarle otro en posición de misionero y de perrito fue de lo más común, pero nunca se esperó acabar con solo chuparle el culo. Esa chica al igual que su tía, gozó de su primer orgasmo anal de esa manera. La penetración fue más fácil desde ahí y con solo 18 años, lleva contados unos 36 orgasmos anales en dos semanas. Cogió conmigo una noche y el siguiente día volvió y estos encuentros no han parado en dos semanas. Hoy su tía esta celosa, pero sabe que su turno también llegara.

Si tienes preguntas escríbeme y honestamente intentaré darte una respuesta.

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