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El secreto de Yadira

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  • simplemente.... candente amor filial

    En algún lugar apartado y oscuro en una de esas calles que nunca faltan en la ciudad una pareja de enamorados se prodigaban candentes caricias. Enrique atacaba las zonas más erógenas de Alejandra, la chica se estremecía al sentir el candente aliento de su novio en su terso cuello, el impetuoso muchacho besaba y mordisqueaba sus oídos y empujaba fuertemente su virilidad entre las piernas de la joven e inexperta mujer, incrementaba impetuoso sus caricias al notar que la chica no podía acompasar su respiración, Enrique era todo un garañón sus primeras experiencias llegaron siendo  todavía un púber, veía en Alejandra la oportunidad de saciar sus instintos y  no pensaba quitar el dedo del renglón.

    La chica le permitía todo aquello pues su pasión también estaba encendida, y dejaba que el impetuoso muchacho le tratara más allá de una simple noviecita, pero todo tiene un límite y no lo dejaría rebasarlo, momentos después se vio sorprendida por unos movimientos extraños de Enrique no pudo percatarse bien de que se trataba pues con una mano le sujetaba para no romper contacto con sus labios, mientras con la otra intentaba algo que de momento no pudo precisar, volvió atacar su cuello y Alejandra sentía derretirse, sus piernas parecían perder fuerza y se negaban a sostenerla, y entonces se dio cuenta lo que había hecho Enrique blandía en su mano derecha su endurecida virilidad  liberada de entre sus ropas, la sorpresa era su principal aliado y antes de que la chica pudiera protestar alzo su falda hasta la cintura dejando al descubierto su zona intima, matizada por la oscuridad  y débilmente resguardada por sus pantaletas mantenía a la chica recargada sobre la pared. Enrique apunto su dardo entre las piernas de la chica y comenzó a empujarla sin delicadeza alguna su deseo lo había desbordado y  no la dejaría ir sin antes copular con ella el sitio era propicio una sola persona no circulaba por ahí,  era tan sombrío y silencioso el sitio que se alcanzaba a escuchar con claridad sus aceleradas respiraciones, esta circunstancia animo a Enrique a continuar su ataque y decidido intento bajarle los calzones, más se encontró con la férrea resistencia de Alejandra.

    --- no, no por favor---

    --- ¿Por qué no Ale, mira como tienes me va hacer daño?---

    --- lo siento pero no puedo---

    Enrique se aferró e intento quitárselos por la fuerza.

    --- no va a pasar nada te lo juro sé que te va gustar---

    --- de eso no tengo duda pero no así---

    Enrique se enardeció ante la negativa de ella y aplico más fuerza a sus actos, puso un codo en su cuello para inmovilizarla y jalo con fuerza las pantaletas con tan mala fortuna que atrapo los pelos de la vagina  y los jalo junto con la prenda lastimando a la chica.

    --- te dije que no, y no---

    --- ¿entonces estas dispuesta a que terminemos?---

    --- si te empeñas en comportarte de esta manera será mejor que así sea---

    --- ¿estas  segura?---

    --- si---

    --- vamos te llevo a tu casa---

    --- no, no es necesario y tú lo sabes---

    --- entonces ahí la dejamos, te advierto no quiero que me busques---

    --- no tengas cuidado no lo hare---

    Varias horas antes la casa de Enrique recibía la visita de unas sobrinas de su padre estas preciosas muñecas que apenas superaban la mayoría de edad fueron enviadas por su padre a estudiar a la capital, mediante acuerdo entre los dos hermanos decidieron que las chicas fuerana vivir a la casa de su tío.

    Enrique desconocía todo esto había caído en un estado displicencia  total casi no entraba a clase, su interés por el estudio era nulo en aquel momento.

    La mayor parte del tiempo lo pasaba al lado de Alejandra al menos el tiempo que el estudio le permitía a la chica.

    Después de aquel disgusto que paso ante la negativa de Alejandra, Enrique paseo por el solitario barrio sin poder sacudir su frustración.

    Maldita suerte que hay de malo en divertirse un poco a veces las mujeres son incomprensibles.

    ¿Por qué es tan difícil convencerlas de hacerles lo que ellas también desean?, porque lo desea lo sé muy bien, pero no logra sacudirse sus mojigaterías.

    Creí que después de tantos calentones estaba lista para recibirme, aun puedo sentir la humedad de su sexo en mis manos, la inigualable sensación en mis dedos de su excitante estado.

    Estoy sorprendido por su negativa, reconozco que no fue adecuada mi actitud, pero quien imaginar que te vas encontrar con alguien que se está quemando pero no suelta el tesoro.

    Su estancia en aquel sitio se prolongó bastante rato, acompañado por unas cuantas cervezas  y el humo de un cigarro. Trato de calmar su estado febril sin lograrlo del todo aquello se convirtió en momentánea obsesión y se clavaba en su mente como si lo estuviera viviendo y se repitiera a cada segundo, no quería ni tenia animo de hablar con nadie en ese instante.

    En tanto en su casa se organizaban para albergar a sus primas, Yadira su hermana tenía su alcoba con dos camas lo mismo que Enrique así que Julia y Ana dormirían en la habitación de Yadira, y ella dormiría en la habitación de Enrique en la cama que quedaba desocupada, se había hecho tarde y todos se retiraron a descansar, Yadira se despidió y se dirigió descansar después de asear sus dientes.

    Ya en la habitación se desnudó y se acostó a dormir Yadira no acostumbraba  usar pijama y para el calor que hacía en aquella estación era impensable ponerse una.

    Así que se deshizo de sus blusa, sostén y pantalón, conservando tan solo su diminuta tanga.

    Un par de horas después llego Enrique, luces apagadas total silencio descansando todo el mundo.

    Llego a su alcoba sintiendo una ligera pesadez un poco mareado pero no ebrio, sintió deseo de saltar sobre su cama y dormir pesadamente pero el incidente con su novia lo mantenía más despierto que lo que él hubiera deseado.

    Encendió la luz y entonces se dio cuenta de lo acertado de aquello pues la cama donde había pensado saltar era ocupada por alguien.

    Al ver la ropa acomodada sobre una silla descubrió de quien se trataba

    Yadira estaba boca bajo de tal forma que su opulento trasero mostraba su esplendoroso y carnoso contenido, Enrique quedo gratamente sorprendido de aquel espectáculo, quizá por el vínculo que los unía Enrique nunca se había puesto a observar el esplendoroso desarrollo  corporal que su hermana mayor  poseía

    Eran unas nalgas realmente deliciosas de esas que de repente es imposible no querer tocarlas.

    Si deseaba apaciguar su inquietud esto lo hacía totalmente imposible recorría una y otra vez las portentosas nalgas de su hermana si poder sustraerse de su encanto.

    ¿Qué podía pasar si Yadira despertara y lo encontrara contemplando tan libidinosamente su seductor cuerpo?

    Que importaba lo que dijera, se sentó cuidadosamente al borde de la cama su excitación se manifestó de inmediato tuvo que acomodar su vara que empezaba a desplegarse abriéndose espacio entre sus ropas. Se quedó quieto pues de pronto Yadira parecía despertar sin embargo solo fue que la chica quizá cansada de su posición acomodo su cuerpo quedando boca arriba.

    Esto dio tranquilidad  a Enrique al notar que su hermana ya era víctima de la inconciencia del sueño. Pues al tomar su nueva posición quedó totalmente  al descubierto sus redondos pechos, la sabana cubría tan solo del ombligo a sus pies, la misma, como segunda piel rebelaba la perfección de sus hercúleas piernas y quizá debido a la estática era absorbida por su región púbica pegada como lapa a tan delicioso rincón.

    Enrique había cogido aplomo con respecto a la inconciencia de Yadira pero lo siguiente  termino con cualquier pendiente que hubiera tenido, azuzada por el calor Yadira se quitó la sabana pateándolas al suelo  dejando encogidas sus piernas que se abrieron poco a poco en cuanto la chica relajo su cuerpo.

    Yadira portaba un tanga que apenas cubría su rasurada intimidad un solo pelo no tenia en la superficie de su puchita.

    Que cosa más rica se te mira hermanita Enrique aproximo el rostro muy cerca de su intimidad, pudo percibir el deliciosa aroma que emanaba de su abertura  pero quería aún mas como lograr que estirara las piernas no se le ocurrió no fue necesario Yadira estiro y abrió sus piernas  dejando al descubierto su tesoro como si quisiera cumplir los deseos de su lujurioso fraterno,

    El poste que Enrique llevaba entre las piernas había alcanzado su máxima longitud.

    Era el momento crucial definir me cojo a Yadira sí o sí.

    Era mi hermana pero yo sabía que era imposible contener el deseo que en ese momento me arrasaba.

    Había descubierto un delicioso y anhelante tesoro mi hermana Yadira con todos esos encantos que yo quería poseer.

    Chingue a su madre yo me la cojo recordé en ese momento como días antes la había descubierto en el jardín con Luis su novio y como casi se la coge ahí pues a diferencia de Alejandra, Yadira si permitió que Luis le quitara los calzones, me dio risa porque yo evite que eso sucediera no podía permitir que ese cabron se la cogiera y menos en mi casa.

    Es increíble cómo opera el instinto en cada uno de nosotros somos afortunadamente diferentes, aunque he llegado a la conclusión de que obligados por aspectos morales ocultamos o reprimimos nuestros verdaderos deseos  un hermano un padre no puede dejar de ver por más que se empeñe lo que es evidente a su vista, ahora que estoy ante esta situación donde estoy por romper el muro de la moralidad  donde mis pensamientos afloran descarados y mi instinto se ve alimentado por una hermosa hembra que ha desatado mi deseo por ella sin importarme que se trate de mi sabrosa hermanita. Ahora que estoy en este momento para reflexiones y miro su deliciosa figura desfilar frente a mí y mis ojos arden de deseo al recordar las ocasiones en que intentaba evadir el hecho de que Yadira tenía un cuerpo delicioso que lograba perturbarme y yo me empeñaba en no aceptarlo.

    Me desnude rápidamente y corrí al interruptor.

    Observe el cuerpo casi desnudo de Yadira y me pregunte: ¿quién será el cabroncito que vea un platillo como este y tenga los suficientes huevos para rechazarlo al saber que se trata de su hermana? porque yo ya había decidido no desechar esta excelente oportunidad y me valía madre lo que pudiera suceder debía ser cuidadoso, hasta sutil para que cuando reaccionara estuviera tan caliente que pudiera rechazarme.

    Apague la luz y sigilosamente me dirigí a mi cama, me acomode junto a ella con toda cautela era preciso que no delatara mi presencia junto ella.

    Era increíble como su sueño actuaba a mi favor pues un tanto nervioso pose mi mano en su pubis y empecé a deslizar mi dedo sobre la fisura de sexo no tenía la noche era larga hubieran visto la paciencia con la estuve acariciando su rendijita por encima de su tanga. Yadira permanecía quieta solo escuchaba su tranquila respiración, ella levanto un poco la pierna que estaba  pegada a mí, cosa que aproveche para meter mi pierna bajo la suya a pesar de que fue el primer contacto piel a piel Yadira no acuso extrañeza, sudaba preso de nerviosismo pero si quería lograr mi propósito debía hacerla que separara las piernas cosa que intente de inmediato y sutilmente empuje su pierna derecha logrando separarla de la izquierda, había logrado un gran avance pues el hilo que mal cubría su vagina no era realmente un obstáculo, que cómodas son las chingaderas de tangas  cubren el pubis pero la panochita prácticamente esta descubierta nunca como en ese momento me gusto el uso de esa prenda, abiertas como tenía las piernas hice a un lado el delgado hilo y mi dedo se alojó dentro de su bizcochito Yadira movió ligeramente su pierna al percibir levemente mi intruso dedo, no puedo explicar debido a que pero la cueva de mi hermana estaba muy húmeda  sentí el líquido resbaloso entre mis dedos, esa  era la condición que yo esperaba y ya la tenía, ¿porque esperar más?

    Con unos nervios que casi helaban mi sangre me acomode de tal forma que podía penetrarla desde esa posición, era el último esfuerzo mi verga estaba casi a la puerta de su vagina, tuve que arriesgar y levante con mi pierna la de ella y me quede quieto, solo escuche un leve quejido de Yadira y enseguida su apacible respiración

    ¡Todo listo! Ahora tenía tan solo que guiar a mi aguijón a su cuevita, ese fue el momento más excitante y sentí que mis cienes pulsaban violentamente, nunca antes había sentido la emoción que ahora sentía  al estar punto de  penetrar a mi hermana.

    Lo apunte lleno de emoción sentí como si cuerpo fuera a desfallecer podía sentir su agujerito con la punta de mi verga.

    Y entonces le enterré no más de dos centímetros y me estacione dentro de ella sentí que las paredes de su vagina incendiaban mi de por si candente barreta.

    Enseguida inicie un ligero bombeo casi no quería moverme la excitación me estaba rebasando y sentí que la punta de mi verga ardía hasta molestarme, después de dos o tres minutos la vagina de Yadira empezó a mostrar indicios.

    Un quejido y enseguida note como empujaba sus nalgas al encuentro con mi dardo momentos después sus quejidos se hicieron más seguidos y de un fuerte empellón de ella provoco que mi pértiga se alojara por completo en su resquicio.

    La dulce y sabrosa Yadira me tenía alojado hasta el fondo de su panocha y empujaba cada vez con más fuerza me estaba enloqueciendo con semejante trote sin embargo logre el control metí mis manos por su cintura y apoyado en ella la empecé a penetrar cada vez más aprisa  a estas alturas la pucha de mi hermana era un auténtico caldero, cerré mis ojos y la ensarte con todas mis fuerzas hasta dejar mis huevos estrellados fuera de su vagina Yadira se sacudió ante mi último embate y se vino apretando fuertemente mi verga con su puchita.

    No pude más y me vine con todas mis fuerzas las dulces entrañas de Yadira recibieron de mi riego su cálido baño de vida.

    Permanecí en silencio ahora no tenía idea que se avecinaba, el sentimiento de culpa comenzaba hacerse presente. Trataba de regular mi respiración cuando escuche su vocecita.

    ---Me platico Casandra que eras tremendo para coger pero nunca imagine que lo constataría.---

    ---Yadira yo…..---

    ---no digas nada, no me opuse porque cuando desperté y  te sentí, me excito el hecho de tal forma que no puedo explicar, saber que eras tú me hiso sentir muy feliz aún no sé porque---

    --- ¿qué haces aquí?---

    ---están las primas de visita, así que tuve que dormir aquí---

    --- ¿Cómo te sientes?---

    ---dichosa es la primera vez que alguien me hace sentir tan dichosa como lo hiciste tu---

    ---esto quiere decir…..----

    ---que seremos amantes si no tienes inconveniente---

    ---ninguno Yadira yo también encontré la mujer la mujer ideal, quizá sea por prohibido pero siento que te amo y que te voy amar mientras viva, ¿Qué va a pasar con Luis?---

    ---lo que tú quieras---

    ---entonces córtalo no lo quiero cerca de ti---

    ---dame tiempo celoso---

    ---si pero no mucho---

     Se terminaron las palabras y me dieron muchas ganas de besar  a Yadira, bese su boca  y su cuello con esa excitación solo ella podía provocar en mí, mi hermanita correspondió a mis caricias atrapando entre sus manos mi verga empezaba a estirarse de nuevo.

    Otras ocasiones me habían tenido entre sus manos mis amantes del momento pero la manos de Yadira eran diferentes lisas suaves calientes, algo tenia pues con tan solo el contacto con ellas lograron otra erección firme y poderosa Yadira me insto a montarme sobre ella cosa que hice pero me di el gusto de quitarle su inútil tanga, su ducto estaba anegado de tal forma que mi duro tolete se incrusto por entero en sus entrañas y entonces la bese con fuerza apenas sin lastimarla, pero devorando la suave frescura de su boca, la unión de nuestros cuerpos era perfecta por arriba y por abajo ocupando sus dos golosas bocas. Largos minutos transcurrieron en el que nuestros permanecieron unidos hasta saciar nuestras intensas ganas de amor y de sexo fue la primera de incontables noches que pasamos juntos disfrutando de nuestro amor.

    Pues no, no resulto fácil de deshacerse del tal Luisito cosa que a mí incomodaba y me causaba problemas con Yadira.  Sin embargo no fue la única dificultad que enfrente, mi padre me pidió cuentas de lo que hacía en la escuela y tuve que decirle que había decidido abandonar los estudios me armo un barullo que no vean me exigió que me pusiera a trabajar cosa que la verdad soy honesto yo no nací para trabajar no señor.

    Pertenezco a una clase privilegiada que se opone al yugo que esto representa, al final yo no les pedí procrearme, tuve que valerme de infinidad de artimañas para evitar ser corrido de la casa, lo que si me reventó fue el hecho de que retiro mi mesada que ojete no entiende mis necesidades más ahora que deje el cigarro, descubrí que la cannabis es mucho mejor aunque más cara.

    Tuve que liarme a golpes con el estúpido de Luis y enojado el pendejo me dijo que si quería a Yadira para mí, si supiera el imbécil que Yadira es mía le guste o no, me abstuve de decirlo ni modo de meter a mi hermanita en problemas pero me sobraron ganas de decirle en la cara que Yadira era mi amante.

    Mis problemas crecían a ritmo acelerado.

    Llegue casa temprano y después de un baño me fui a descansar de las onerosas fatigas del descanso, Yadira aun llegaba de trabajar estaba ansioso de que lo hiciera mi hormona estaba prendida y solo ella lograría apagarla.

    Decidí relajarme un poco mientras llegaba nuestro encuentro seria fragoroso de eso no cavia duda.

    Me quede dormido no sé cuánto tiempo el caso es que cuando desperté Yadira frotaba suavemente mi verga el cálido contacto de sus manos en mi virilidad logro despertarme. Era una invitación demasiado tentadora y mi mano correspondió hurgando en su entrepierna, estaba desnuda sus rasurada puchita estaba abandonada a mi instinto.

    Tenía casi el año que a  diario cogíamos y sin embargo para mí era como la primera ocasión Yadira tenía el don de mantener mi mecha encendida, cada vez descubríamos algo nuevo en nuestras clandestinas relaciones.

    Pero todo en la vida tiene consecuencias y a veces por demás difíciles, cierta noche después de atarragarle de carne y leche su bizcochito, paso de la satisfacción a la preocupación y para mí fue un susto tan fuerte como desastrosa.

    --- ¿Cuándo vas a empezar a trabajar  Enrique? necesito que nos vayamos de aquí  estoy embarazada---

    --- ¡no me chingues! ¿Estas bromeando verdad?---

    --- no, y espero que no me salgas con una pendejada---

    ---deshazte de él  no es conveniente que lo tengas---

    --- no Enrique y que lastima que hayas esquivado tu responsabilidad porque  yo voy asumir la mía ---

    ---no es que la esquive te recuerdo que eres mi hermana---

    ---eso lo sabias desde el primer instante en que me la metiste, me cuide y si te diste cuenta no hubo problema, pero un día me hiso ilusión tener un hijo tuyo---

    ---por lo que acabo de ver de nada hubiera servido porque en este instante me doy cuenta que nunca mediste el riesgo, coger significa riesgo de embarazo te cuides o no---

    ---si decides tenerlo será tu cuenta y riesgo, tú sabes que no me gusta trabajar, y no lo voy hacer solo por complacerte y esclavizarme a ti---

    ---fuiste el primero en recibir la oportunidad ahora será Luis y no metas tu asquerosa nariz para nada, ya no tienes ningún derecho sobre mí---

    Me dolió mucho no lo niego pero no podía pisotear mis principios además pensé que el enojo no le iba durar. Me equivoque porque esa fue la última vez que pude disfrutar de los encantos de mi adorada hermanita.

    Tal pareciera que la vida se empeñara en darte con el culo en la cara pero tres días después por la noche Luis cenaba en compañía de mis padres celebrando que el par de cabrones se casarían en un mes, no sé si Yadira les confiado que estaba embarazada pero mis padres no se opusieron para nada me dio coraje ver la cara de burla de Luis sin embargo me consolé pensando soy el padre de su hijo de este buey y todavía cree que gano eso tenía que reconocer que se llevaba un culito de primera yo daba fe de ello.

    Se hizo el convivio y se juntaron ambas familias, era extraño pero no había coincidido un sola vez con mis primas, esa fue la primera ocasión, eran muy serias ambas sin embargo sorprendí a Julia mirarme con insistencia, mientras Ana me trataba con indiferencia era tan arrogante su actitud que me prometí hacer hasta a lo imposible por cogérmela, ya verás que a la verga no le haces mala cara.

    Ese día mi padre se puso una borrachera increíble. Mi madre estaba apenada por sus impertinencias ella también bebía pero si al caso tomaba 3 o 4 copas no más se ponía animada pero no ebria, tan fuera de sus cabales estaba mi padre que arrastrando la lengua le pedía a mi madre que se fueran a coger mi madre se hacia la desentendida, en fin que la reunión continuo y empecé a molestarme pensé que una de esas me iba a tocar compartir habitación con los tortolos y no lo iba soportar , pero me equivoque porque Luis y la puta de Yadira se fueron a casa de él despidiéndose toda su familia quedando tan solo las primas mis padres y yo. Mi padre insistió mucho en tomar otra copa que no bebió, apena dio un sorbo se quedó dormido en total inconciencia.

    Esa noche me la pase limpio ni siquiera u toque me di beber no me gusta así que estaba sobrio tenia rato que me divertía viendo las piernas de mis primas hasta le vi las pantaletas a Julia eran rayadas de varios colores. Julia era  un rabito bastante apetecible apenas rebasaba los 20 me tenía excitado la desgraciada cuanto daría por clavarme en el fondo de su panocha, pero era algo muy improbable Ana seria el impedimento. De pronto mama se levantó y dijo que se iba  dormir la vi vacilar un poco al caminar pero estoy seguro que el sueño la estaba venciendo mama se había casado muy joven tenía 15 años cuando se fugó con papa mi padre le llevaba casi 10 años, pinche encajoso se la cogió bien chiquita pienso que hasta mi madre tenía muy pocos pelos en su puchita, en cambio la verga de mi padre estaba totalmente desarrollada y se la atasco toda con toda seguridad, la imagen de mi padre perforando las verijitas de mi padre acudió a mi mente como si los estuviera viendo, esto acrecentó mis ganas de coger y mi lanza estaba estirada a lo máximo. Por un momento me desespere, pero de pronto mi cerebro se vio iluminado con una idea.

    Papa difícilmente se levantaría de la borrachera mama solita en su cama. Al instante comencé a imaginar a mi madre desnudándose en su cuarto su torso desnudo y sus pechos aun firmes libres del sostén,

    Era increíble mi visión estaba viendo al desnudo las preciosas formas de mi madre. Mi padre se veía más castigado que ella calvo panzón y sin embargo le mostraba un afecto que yo no veía en otra pareja varias ocasiones vi a mi madre agacharse y mis ojos saltaban al ver el trasero bien formado de Eva mi madre. Ahora la estaba imaginando preparándose para dormir con su bata y pantaletas como único resguardo. Alcanzaba a ver la luz encendida en su cuarto de tal forma que note cuando la apago.

    Voy a tomar el lugar de papa total si mama seda cuenta me hago el pendejo o a ver que se me ocurre. Julia y Ana también se fueron a dormir quedando solo mi padre y yo en la sala, busque una frazada y tape a mi papa como queriendo asegurar que no despertara. Apague la luz y me metí al cuarto de mama, no estaba tan oscuro la luz de una ventana me permitió observar su figura recostada sobre la cama, tenía calor o se sentía fatigada el caso es que reposaba boca arriba con su piernas totalmente abiertas, me quite la ropa de nada me servía en ese momento debía actuar con naturalidad así que me deje caer junto a ella como si fuera de costumbre, mama sintió mi presencia y de inmediato me abrazo y paso una pierna sobre mi cuerpo, acerco su rostro al mío y me dio un beso:

    ---- te quiero mucho mi amor---

    El escuchar esas palabras en murmullo me hizo estremecer, su fresca boca aun olía menta y me supo algo más que dulce cuando busco mi boca y  me beso apasionadamente.

    --- ¿me vas a coger amor?---

    ¿Cómo explico esto? Jamás hubiera imaginado en mi perra vida, algo más excitante que la somnolienta y golosa voz de mi madre pidiendo que me la cogiera, perdí  el control de momento y  a su excitante beso respondí metiendo mi mano en su intimidad fue realmente increíble tener los pelos de su panochita entre mis dedos, ella continuaba besando llena de amor y deseo al tiempo que separo sus piernas permitiendo invadir su adorable rincón. Mama tenía su puchita húmeda mis dedos estaban totalmente embarrados de su excitación, hacía tiempo que no mamaba una panocha y en ese momento sentí un insoportable deseo de mamárselo a ella, me aparte de sus labios y decidido lleve mi boca a su lugarcito lleno de pelos.

    --- no espera que vas hacer---

    Fue lo único que alcanzo a decir

    Porque al sentir mi lengua dentro de su pósito apretó sus piernas y atrapo mi rostro sin dejarme mover.

    ---ah, ah, ah que rico porque nunca me habías hecho esto, debes estar muy borracho pero que lindo siento---

    Persistí lamiendo el acidulce y mojado ducto de mi madre hasta hacerla venir ella pego un grito que escapo de su garganta y después ahogo con sus manitas, jamás hasta ese entonces había observado a una mujer sacudirse de la manera en lo que lo hacía mama  me separe su nidito me coloque en medio de sus piernas y la penetre con todas mis ansias la embestí una mil veces. Inclemente mi dardo penetraba separando sus húmedas  paredes hasta no poder resistir aquella deliciosa presión que ejercía en mi endurecido aguijón, había enloquecido mi cerebro explotaba de emoción y mi verga descargo una e incontables veces dentro de aquel  ducto que un día me dio vida.

     Me desmonte de mi preciosa montura y repose unos minutos a su lado.

    Entonces empezaron los problemas porque Eva insistió en conversar y yo no sabía que contestar de pronto se levantó sentí que la sangre se me helaba al observar que se dirigía al interruptor.

    Aun en el momento en que prendió la luz y la observe totalmente desnuda no pude sustraerme ese encanto, mi apuro fue superado por la contemplación de aquel rico platillo que acababa de disfrutar.

    Mama me quedo viendo sin decir media palabra lo mismo que yo pero que podía decir, me sorprendió mucho el hecho de que no intentaba cubrir su desnudez. Ahí estaba frente mí con sus lindos pechos al aire tal como  había imaginado y aún más sin poder dejar de mirar la oscura sombra de los pelos que cubrían su panocha.

    Tan solo suspiraba y me veía

    ---Sabía que no eras Ariel pero no sé por qué razón no quise detenerte…--

    No dijo más se acercó a mí y me abrazo.

    ---Mi pequeño nadie me había hecho sentir tan delicioso como ahora tú, ¿pero qué vamos hacer?---

    ---no decirle a nadie mama nadie tiene porque saberlo---

    --- ¿Y tú papa?---

    ---el menos que nadie  por su propio bien y el nuestro---

    Si había  algo bueno que me ocurrió en la vida fue haberme hecho amante de mi madre vivía como entre sueños se volvió muy atenta conmigo y cómplice de todas mis chingaderas si antes lo hacía ahora con más razón, cuando todos salían a realizar sus labores mama y yo nos quedábamos  solos en casa.

    Nunca antes había reparado en lo gravoso de sus labores hasta me acostumbre a ayudarla en ellas, teníamos tiempo de sobra para nosotros ella era muy cariñosa y yo gozaba al sentir sus apapachos, una tarde después de comer me senté en el piso a ver el televisor hacía calor y me había quitado la camisa  momentos después mama me alcanzo en la sala y se sentó en sofá a un lado mío, les cuento esto porque es algo que fue tan grato que hoy mismo lo recuerdo con entrañable cariño. Repito me encontraba en el piso a los pies de mama se había quitado los zapatos quizá acosada por el calor, ella comía una fruta y la saboreaba de tal forma que se me antojaba la manera en que devoraba su manjar.

    Me quedo viendo y me ofreció, decline por no renunciar al encanto que me provocaba ver la delicia con que degustaba su postre. Pronto el televisor volvió a llamar mi atención, pero he aquí otro detalle mama portaba una panty negra esto hacia que sus blancos pies se vieran no sé de qué forma pero mi lanza comenzó a estirarse al observar sus lindos piececitos mama se dio cuenta de que no despegaba mi vista de sus pies.

    --- ¿pasa algo cariño?---

    ---Tus pies mi reina son lindos me excitan---

    Estoy seguro que mis palabras calaron fuertemente en lo más profundo de su ser porque dejo a un lado lo que estaba comiendo y levanto sus piernitas sobre el sofá poniendo sus pies más cerca de mí, su panty no disimulaba el rojo de sus pantaletas, trague saliva me acerque y bese su pies levemente deslizando mis labios sobre ambos. Eva  emitió un leve quejido que resonó como una potente campana en mis oídos, le excitaba la caricia sobre sus pies, de pronto, les retiro y los poso justo sobre mi verga, era increíble la sensación que provocaba al deslizar sus piececitos sobre mi erección, me la saque y mama empezó acariciarla con sus pies la fina tela de sus pantis y la grata temperatura de sus pies me tenían hechizado. Era demasiada tentación para  poder soportarla. Me levante y la baje del sillón su frágil cuerpo floto en el aire antes de tocar el piso. La tomé por la cintura y comencé a besarla con vehemencia motivado por la  intensa excitación que había invadido mi cuerpo, Eva me tomo por el cuello envolviéndome con sus brazos.

    Su sensual boca aún conservaba el rico sabor a  fruta como si en verdad fuera necesario aderezar su delicioso aliento.

    Restregamos nuestros sexos deseosos de fundirlos en uno solo, me quite mi pantalón y mi trusa mama observo mi tolete hinchado y extendido con evidente antojo, sin pensarlo un segundo se despojo de su vestido y me pidió que desatara su sostén. Enseguida se quitó las pantis y con ellas con sus rojas pantaletas, mama era un verdadero espectáculo erótico, su piel rosada contrastaba con el negro parapeto que cubría el más exquisito de sus secretos. Nos mirábamos mutuamente admirando lo que cada uno deseaba tener. No quería prolongar por más tiempo nuestra unión la senté sobre lateral del sillón Eva me veía con mirada suplicante peor yo estaba igual de deseoso por irrumpir en su interior, alce sus piernas y las acomode alrededor de mi cintura coloque mi verga en la entrada de su paraíso y la penetre lenta y firmemente Eva me dio un mordisco suave en el hombro al percibir como mi aguijón se alojaba en su húmedo resquicio, y entonces la bese, la bese con dulzura mientras empujaba mi barreno hasta el fondo de su panocha.

    Friccionamos nuestros sexos durante un enorme lapso en ese momento ni ella ni yo queríamos romper tan grato contacto. Simplemente nos abandonamos al infinito placer del sexo, eyaculamos al mismo tiempo y solo atinamos a abrazarnos fuertemente y sacudirnos al unísono en el momento de máximo placer.

    Vivía tan a gusto con mama que hasta de mis primas me olvide, solo momentáneamente Ana se me había metido hasta los huesos por el simple hecho de tratarme con indiferencia, en cambio Julia trataba de ser amable conmigo y buscaba la manera de entablar charla conmigo casi a cada momento.

    Una ocasión estaba en el jardín salí de la casa para evitar la perorata de papa y para refrescarme un poco el calor estaba brutal, estaba por darme un toque cuando salió Julia.

    --- ¿te molesta si te acompaño?---

    Me encontraba aburrido no sé qué pensaba mi prima, pero si ella no adivinaba que me la quería coger, yo se lo haría saber para que fuera preparando su nalguitas, mama estuvo ocupada todo el día y no tuvo tiempo esto me puso de mal humor  pero en este momento  Julia y su panochita  se ponían a mi disposición  así que fui directo en mi respuesta.

    ---no, no me molesta al contrario necesitaba alguien que encendiera mi mecha de tal modo que si no temes a los piquetes eres bien recibida y de mi cuenta corre que seas bien “venida”---

    No sé si hiso pendeja pero contesto muy cándida.

    --- ¿piquetes de mosquito?---

    --- no, de los piquetes que doy yo y son más agradables---

    La sujete por la cintura y le estreche contra mí, no tenía sentido perder el tiempo si me iba dar panocha no se resistiría y si no simplemente saldría huyendo, sin embargo no tenía mucho que hacer la tenía “entre mi espada y la pared” no se resistió al contrario de inmediato me ofreció su boquita que yo bese mientras una de mis manos metía bajo su falda.

    Excitado y nervioso intente meter mi mano entre sus pantaletas Julia abrió el compás permitiendo mi maniobra mis ojos se humedecieron de excitación al sentir su espeso pelambre frote ansioso su alfombra capilar y después interne mi dedo en du fisura. Quise medir el terreno que pisaba y pregunte:

    ---Nunca te lo han metido Julia---

    Un ligero pujido después un suspiro y entonces me contesto casi en susurro.

    ---sí, y se siente bien rico---

    Me alegre al saber que ya tenía experiencia y me dije que bueno que ya tiene el camino abierto ya decía yo que era una puta muy zorra.

    Contando con su cooperación todo fue muy fácil le ayude a quitarse los calzones no había  muchas opciones tenía que cogérmela ahí mismo. La eleve de las nalgas y la ensarte de un limpio piquete cuando julia se dio cuenta mi verga había cortado en dos su deliciosa cueva, claro que ya se la habían parchado porque se volvió loca y agitaba sus caderas con fuerza cada ocasión que la invadía con mi tranca. Cuando menos esto levanto mi ánimo desgraciadamente cuando estábamos encarrilados salió la pendeja  de Ana e interrumpió nuestro delicioso encuentro, apresuradamente  solté su nalgas y los pies de Julia tocaron piso guarde mi fusil en su sito con unos trabajos que para que les cuento. Agachado camine algunos pasos lejos de Julia, alcance  a ver como intentaba ponerse sus pantaletas pero al ver lo inútil de su afán las hiso bolas y las lanzo por ahí. Se metió junto con Ana a la casa y yo fui a recoger la sensual envoltura en su panocha. Si no me equivoco aún permanecen guardadas en mi armario. Pasados algunos meses Yadira llego a la casa  a visitar a  nuestros padres los tres charlaban muy contentos después de varios días de no verse. Yadira continuaba parca con respecto a mí, no me dirigía la palabra y hasta evitaba mirarme. Mis padres salieron con el pequeño Luis que bien sabía yo que era hijo mío, Yadira y yo quedamos solos en la mesa.

    --- ¿Qué te pasa?---

    --- nada, te dije que no te metieras en mi vida---

    Había una mancha oscura cerca al cuello de Yadira fingí buscar algo cerca donde ella y pues mi mano donde se alcanzaba a ver su hematoma, al momento mi hermana se dolió.

    --- ¿Qué te pasa me lastimas?---

    --- ¿qué te paso te pego ese desgraciado?---

    ---ya te dije no es tu asunto---

    ---Estoy consciente de haber perdido derecho respecto a ti pero si Luis te golpea no lo voy a permitir, eso no es amor yo no te golpearía por ningún motivo---

    No tenía objeto ahondar en el asunto pero ya tomaría las medidas necesarias.

    Inexplicablemente Yadira dejo de ir a casa nuevamente no se necesita ser un genio para conocer el motivo y fui a  su casa, solo para confirmar mi sospecha Yadira tenía aun negro e hinchado el pómulo, en primera instancia no me quería dejar pasar pero la convencí de que quería hablar amistosamente con su marido, estuve en el lugar por espacio de tres horas durante las cuales mi hermano no me dirigió la palabra por más que insistí en entablar platica, justo en mi último intento entro a Luis a su casa.

    --- ¿ qué paso cuñado a que debo el honor----- pues veras hace algún tiempo descubrí que golpeas a  Yadira---

    ---  ese no es tu asunto---

    ---claro que lo es. Sin embargo quiero invitarte a que ya no lo hagas---

    --- ¿y si no se me diera la gana?---

    --- lo arreglaremos de otro modo---

    --- ¿me estas amenazando pendejo?---

    ---no, mira tú y yo somos dos cabrones bien hechos y sé que eres huevudo tanto como yo. sin embargo quise que razonar esto contigo pero si no quieres ya no veremos las caras no le vuelvas  a pegar y si tienes ganas de golpear a alguien aquí estoy para servirte---

    --- a mí no me sirves para nada---

    ---me voy no insisto ya veremos como lo arreglamos---

    Luis y yo éramos de barrio bronco de sobra sabía que las cosas no se arreglarían de esa manera, claro era que el enfrentamiento era ineludible lo conocía de sobra me odiaba porque al exigirle que dejara en paz a Yadira cuando ella y yo sosteníamos una relación fue algo que no lo dejo satisfecho tal parecía que su sospecha la daba como un hecho así lo sentí cuando me dijo:

    ---es muy extraña tu actitud ¿porque tanto interés? tal parece que la reclamas más como mujer que como hermana---

    Si estoy seguro que lo adivino  y creo que por ello mismo maltrata  a Yadira,

    Cualquiera que fuera la razón se trataba de un reto y lo tome con toda la seriedad del mundo, Luis era respetado por saber romperse la madre pero yo no sabía quedarme atrás, decidí portarme cerebral no apresuraría  el encuentro, de entrada deje de drogarme y me sometí a un fuerte entrenamiento, comencé a sentirme muy bien en medida que iba tomando condición física me prepare bien la verdad de pronto me mire muy activo y hasta conseguí trabajo no era gran cosa pero me permitía traer dinero en el bolsillo.

    6 meses tenia entrenando mi madre se veía feliz con el cambio y a pesar de que nuestros encuentros se vieron reducidos, cada vez se portaba más cariñosa conmigo.

    La vida siempre te brinda una oportunidad, Julia regreso a su casa por algunos asuntos pendientes, para mala fortuna mía pues en ella estaba descargando mis instintos ante lo poco posible de tener sexo con mama, aunque algunas ocasiones se me juntaba el trabajo pues en ocasiones mama iba acostarse conmigo en las madrugadas, algunas noches carecía de mis panochitas en cambio en varias ocasiones me las tuve que coger a las dos una tras otra conté con una suerte increíble porque en más de una ocasión apenas salía Julia de mi cuarto enseguida entraba mama por su ración de verga.

    Esa ocasión la situación se agravó porque papa se llevó a mama a vacacionar dejando mi verga desamparada sin una rendija digna de sus necesidades.

    Transcurrieron un par de días en el Ana y yo éramos los únicos habitantes de la casa, poco trato poca simpatía ingredientes principales para La suculenta Ana evitara cualquier contacto conmigo.

    Vaya a la mierda ella se lo pierde, sin embargo no fue así la falta de actividad sexual me comenzó a inquietar.

    Después de un baño me fui acostar, entre el ejercicio y el trabajo me sentí acartonado pero inquieto necesitaba mojar mi verga esa era la verdad lo único disponible era Ana pero dudaba mucho que se dejara coger.

    Que chingaos me la voy a coger a huevo como de que no, me levante decidido y de pronto me vi frente a la puerta de la recamara quise abrir discretamente pero me lleve una decepción la puerta estaba atrancada la desgraciada puso el seguro, pero esto no me desanimo por contrario me enardeció, no está pendeja no se me va viva me dije.

    Si se te cierra una puerta siempre se te abre una ventana, y la ventana de esa habitación era bastante amplia y cabía perfectamente una verga dura con muchas ganas de coger, era impensable que estuviera cerrada el calor no lo permitía si hiso lo mismo que con la puerta seguramente se estaba asando, atravesé el jardín dando toda la vuelta hasta la ventana de la habitación de Ana, mi corazón salto de alegría al ver la ventana abierta de par en par, llevaba en mi mano una lámpara con muy poca luz pero me auxiliaba perfectamente, por buena fortuna no había nada frente a la ventana que impidiera mi acceso, ella estaba acostada en la cama cerca de la ventana así que en un par de pasos estaba frente a ella, muchas veces fatigado renegaba del calor mas ahora lo apreciaba porque debido a él Ana no utilizaba las sabanas para cubrirse, oriente la lámpara hacia sus pies y me detuve a observarlos tenia las uñas pintadas de un tono rojo oscuro delgados pequeños como deben ser los pies de la mujer, continúe con el interesante tour a través de la geografía corporal de la excitante Ana y así pase de sus pies a sus piernas fuertes, carnosas, brillantes  deliciosas, mi verga se estiraba ansiosa ante aquel regio encanto femenino, apunte la luz directo ahí donde el interés del macho se centra y se convierte en el instrumento más deseado y divino del pueda disfrutar un hombre me sorprendí gratamente al observar que Ana estaba desnuda no portaba pantaletas sus negros pelos parecían adquirir más brillo por el tono de la luz de la lámpara, la mesa estaba servida me quite mi pijama y mi trusa y me lance sobre ella y comencé a besarla Ana se dio cuenta de inmediato y comenzó a querer liberarse de mi asalto.

    --- ¿qué te pasa Enrique? déjame en paz---

    La tenia totalmente inmovilizada mi peso era demasiado para ella pero no quería forcejear así que intente convencerla.

    ---mira Ana no veo como vayas a evitar que te coja no hay nadie ya lo sabes. Hay dos formas la voluntaria que puede ser muy agradable no tienes idea cuanto y el método salvaje que puede ser muy lastimoso para ti, tú decides, yo te aconsejo flojita y cooperando y veras que divertida nos damos, no me dejaste otra opción hubiera preferido por las buenas, anda no seas mala dame de lo tuyo que es riquísimo y yo te doy de lo mío y ya verás que también  es sabroso---

    Ana permaneció callada varios minutos convencida de lo inútil que sería gritar, y yo encima de ella sin permitirle moverse y mi verga erguida entre sus piernas, afloje un poco mi presión y comencé a besar su cuello y movía mi cintura sutilmente empujando mi verga entre sus cerradas piernas.

    Lejos estaba de sentir rencor o antipatía por Ana el contacto con su lisa piel y el suave aroma de su perfume me obligo a relajarme y dejar de maltratarla con mi fuerza, ella también se había relajado, continuaba sin hablar pero no hacía falta que lo hiciera no intentaba defenderse mi propósito se estaba consumando lo note en el momento en que jugueteaba con el lóbulo de su oído y levanto su cuello aceptando mis caricias, justo en ese instante sentí como separaba sus piernas dándome alojo en medio de ellas y entonces bese su boca y ella empezó a mover sus caderas chocando su pubis contra mí, me sentí feliz lo había logrado Ana se entregaba voluntariamente y respondía ardientemente a mis caricias, nos besamos una eternidad  hasta que nuestros sexos empezaron a escurrir y entonces guie mi aguijón y la penetre lenta y suavemente.

    Ana emitió un suspiro al momento de sentirse invadida totalmente en su femenino hueco y me beso con mucha más pasión,

    Dijo algo que me desconcertó y halago a la vez.

    ---Enrique mi amor no te detengas dame  con todas tus fuerzas---

    Qué orden tan grata y sutil recibí, la complací y apoyado por mis rodillas la penetre con todas mis fuerzas atascando mi grueso tronco hasta el fondo de su panocha que a la vez desaparecía mi hinchada  tranca una y otra vez, hasta que henchida de placer derramo toda su pasión arrastrándome en ella y logrando vaciar totalmente mis testículos.

    La dicha no es eterna, pero en esa instancia estaba colmado de felicidad, a veces me hacía falta tiempo para complacer mis 3 panochas, pero me daba mis mañas.

    Digo que la dicha no es eterna porque llego el momento de ajustar cuentas con Luis.

    Tal vez por fortuna uno nunca sabe lo que sucederá mañana, ya sea que te vaya bien o mal según el caso, ¿Cómo llegue aquí?  ahora les cuento es la parte final de mi relato.

    Tomando en cuenta la hora en que regresaría Luis a su casa fui a visitar a mi hermana, ¿esperaba  encontrar algo diferente?  ….no.

    Yadira no me esperaba y abrió la puerta confiando que sería Luis quien tocaba, al darse cuenta de mi presencia intento cerrar pero yo no lo permití  empuje con fuerza y  eme introduje en su domicilio, no…no había cambiado nada Yadira lucia sus dos ojitos amoratados me llene de rabia más me contuve no debía perder el control no en ese momento , la abrase y la bese tenia tanto tiempo de no besar su boca que mi corazón se agito con fuerza dentro de mi pecho, contrario al o que pudiera pensarse Yadira correspondí a mi caricia y nos besamos suavemente la emoción nos segó de tal forma que no escuchamos cuando Luis entro a la casa.

    ---por eso….por eso es que continuamente le rompía la madre a Yadira porque estaba seguro de que te la andabas cogiendo se me hace que hasta el chamaco es tuyo---

    ---pero nadie te obligo tu quisiste echarte el bulto---

    --- si pero lo bueno es que esto se acabó, pero no, no te equivoques esto no te va salir gratis porque te voy a romper la cara y le voy a contar a todo el mundo que te cogiste a la puta de tu hermana y el chamaco es tuyo, no mío---

    ---nos la vamos a romper pero vámonos al jardín sin aspavientos ahí nos arreglamos---

    ---qué más da, a mí no me importa dónde te quieras morir---

    Quise asegurarme de que no golpearía a Yadira y le propuse:

    --- sal tú primero---

    --- ¿me das órdenes en mi casa?---

    ---Quiero asegurarme que solo me golpearas a mí---

    ---no te apures primero te mato y después vengo a matar a esta puta desgraciada---

    Confieso que a pesar de mi firmeza logro intimidarme las palabras de Luis.

    Encontramos un lugar solitario propio para nuestro encuentro donde nadie intervendría pasara lo que pasara.

    Encontré un rival muy duro Luis era bueno para meter manos y pies y durante el primer lapso de nuestro encuentro las cosas no me fueron favorables logro lastimarme y bastante por un momento sus golpes en la cara y el cuerpo lograron minarme, sangraba por boca y nariz los golpes de Luis cada vez eran más certeros y de un derechazo me abrió la ceja izquierda un golpe en el estómago me doblo y enseguida recibí una patada en las costillas, lo único que me mantenía en pie era la condición física que había adquirido pero Luis me tenía prácticamente liquidado, pero el esfuerzo empezaba a cobrarle factura respiraba dificultosamente y se veía visiblemente cansado, ahí empezó la mía porque Luis se quedó momentáneamente parado golpe de suerte creo que sí pero estire mi mano derecha y Luis se comió la finta solté un derechazo con todas mis fuerzas Luis se agacho y mucho hiso contacto en su mentón lo vi vacilar intentando conservar la vertical solté un izquierdaso que se alojó en su estómago y lo obligo a doblarse era mi oportunidad no debía darle tregua tome vuelo y plante así agachado como estaba una patada en pleno rostro dio tres pasos y cayo de espalda, mala fortuna yo no quería matarle pero quiso el destino que en su caída  su cabeza pegara en el filo de una banca y se desnuco.

    Esto trastorno toda mi vida tal vez estoy pagando todas las pillerías que cometí estoy preso y no sé cuándo pueda salir quizá nunca la familia de Luis ha hecho de todo para impedir cualquier defensa en mi favor, tienen el poder de manipular la ley.

    ¿Algo bueno? …..sí.

    El secreto de Yadira no será revelado.

     

    FIN

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