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Mi despertar (2)

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José: mirándome con lujuria, querido amigo toda tuya, bajo esta piel se esconde una perversión que necesita despertar y ser desatada. Y sin más nos dejó solos.

Mis niveles de excitación eran desconocidos, mis pezones parecían puntas de diamantes, mi vagina un volcán derramando lava ardiente, mi boca seca, mi piel caliente estaba ansiosa de ser poseída. Luis me miró con lujuria y perversión y en un tono viril y autoritario en su voz me dijo: levántate, desnúdate, muéstrame que tienes para ofrecerme. Temblorosa como una cachorrita asustada le contesté: si mi señor.

Me pare frente a él y lentamente empecé a quitarme la blusa a continuación le di la espalda nerviosa y excitada fui despojándome del leggins gris que cubría la parte inferior de mi cuerpo, al doblarme por la cintura para retirarlo del todo mis nalgas quedaron expuestas con el hilo de mi tanga perdido en la profundidad de la raja que las separa, me coloque las sandalias y lentamente gire quedando frente a él en el esplendor de mi semi desnudez. Lo miré desafiante y tragando saliva le dije: esto es lo que tengo para ofrecer. Luis con una sonrisa maléfica en sus labios dijo: ¿no es suficiente mi linda Vanessa, deseo verlo todo, deseo verte expuesta como tu madre te trajo al mundo, entiendes?

Dominada por su presencia conteste: si mi señor, me despoje de mi brasier blanco de encaje y también de mi empapada tanga, quedé totalmente expuesta y vulnerable en mi desnudez, Luis con un gesto me reclamo la tanga, la recogí del tapete y con mano temblorosa se la entregue, él se la llevó a la nariz aspiro fuerte para a continuación introducirla en su boca y saborearla momentáneamente con eso mi excitación aumento.

En el mismo tono dominante que había usado antes me dijo: acuéstate en el tapete abre tus piernas y tus labios vaginales déjame ver el botoncito de tus deseos; obedecí sumisamente en medio de mi calentura mis pezones empezaban a dolerme un poco, me acosté, doble mis piernas con una mano abrí mis labios vaginales mi clítoris en estado de excitación quedo a la vista con la otra mano acaricie mis tetas estuve así por varios minutos echando fuego y tratando de darle el mejor espectáculo posible mientras Luis me miraba con deseo.

Quién eres me pregunto, Vanessa, le conteste; nooo eres mi puta, repítelo; sii soy su puta, soy su perra, hare lo que usted me pida, pero por favor no me torture más, necesito que me folle yaaa, por favor, por favor, por favor.

Ven acá perrita mía, me levante y me abalance sobre él que seguía vestido y cómodamente sentado con la copa de vino medio vacía en su mano, empecé a besarlo y a comerle la boca con desesperación. Luis puso mi tanga entre nuestras bocas y lamí mis jugos junto con él mientras le desabrochaba los botones de la camisa y sentía su erección entre la tela de su jean y mi vagina desnuda él empezó a estimular y morder mis sensibles pezones. Luis deteniendo momentáneamente mi ataque metió mis tangas en mi boca se puso de pie frente a mí y me indico que le quitara el jean.

Con manos temblorosas desate la hebilla del cinturón, abrí la bragueta del jean, baje sus interiores que tenían una mancha de pre semen y ante mis ojos apareció una verga semi erecta con cabeza de hongo y muchas venas, más grande y más gruesa que la de mi José, húmeda de líquido preseminal la bese con pasión, abrí la boca, escupí mis tangas, e introduje el glande degustándolo, saboreándolo él puso sus manos a los lados de mi cabeza y dijo: no te muevas, déjame follar tu boca, lo deseas? Mirándolo con sumisión a los ojos saque su verga de mi boca y le contesté: sii, haga lo que quiera conmigo, soy su puta sumisa, ordéneme y obedeceré, poséame úseme por favor.

Luis mirándome sádicamente a los ojos empezó un mete y saca incrementando la penetración y el ritmo metiéndolo todo hasta mi garganta donde hacia una pausa hasta que me dejaba sin aire, me provocaba arcadas entonces lo sacaba y repetía el proceso sin dejar de mirarnos a los ojos, los míos llenos de lágrimas y mi boca salivando, esto duro largos minutos mis manos estaban en sus nalgas y lo atraía tratando de tragarme toda su polla, Luis sonreía cogió mis manos saco su verga de mi boca y me ordeno:

Te voy a atar las manos a la espalda te quiero sometida y estar en control entonces retiro el cinturón del jean y lo utilizo para atarme; reinicio la follada de mi boca esta vez con más intensidad luego de varios minutos sentí que se tensó y me preparé para recibir ese chorro de leche caliente. Luis saco la verga de mi boca y solo dejo el glande sobre mi lengua mientras se masturbaba rápidamente con una mano y con la otra sostenía mi cabeza, el primer trallazo golpeo la campanilla de mi garganta, cerré mis labios para que no se me escapara nada, recibí tres trallazos más a pesar de tener mis labios cerrados se me escapo un poco por las comisuras de mis labios, deguste y trague un poco a continuación abrí mi boca y le mostré a Luis su simiente jugué con ella para después tragarla.

Me sentía en el paraíso, aunque mis brazos y rodillas dolían un poco, Luis desato mis manos me cargo y me deposito en el sofá mientras nos besábamos con lengua. Luis trajo más vino y lo degustamos en silencio, el en toda su desnudes se recostó en el sofá y yo me acomode encima de él. Me sentía en una nube de erotismo y lujuria una cachorrita indefensa y sumisa lista para seguir siendo usada.

Recordé las palabras de mi esposo que debía estar imaginándose todo en el cuarto del segundo piso: déjate ir, no le niegues nada, se su putita, te amo. Eso reactivo mi pasión y empecé a besar y a acariciar a Luis, lo besé en la frente, en los ojos, en la nariz, en los labios mientras restregaba mi cuerpo con el de él que solo murmuraba: ricurita, zorrita, putita mía.

Baje por su velludo torso y mame y mordí, como una perra en celo sus tetillas; baje por su abdomen me detuve en su ombligo y metí mi lengua su verga semi erecta por mis caricias descansaba entre mis tetas me levante y baje un poco, tome su verga medio dormida con mis manos besé su glande con veneración, lamí todo su tronco desde la cabeza hasta los testículos ese vergon despertó de su letargo y apunto al cielo en todo su esplendor Luis me miraba con perversidad, lujuria y deseo yo hacía lo mismo, me subí a horcajadas sobre él y lentamente me fui empalando dejándome caer sobre ese falo erecto y duro lenta pero inexorablemente sentí que perforaba las profundidades de mi ansioso chocho.

Cuando la tuve toda adentro hice una pausa y mire a Luis: ahora soy tuya, amo tu verga, no quiero vivir sin ella, quiero tenerla así dentro de mí, mi chocho es tuyo, estaba poseída por los demonios de la lujuria; Luis me sostuvo por las caderas y me dijo: cabalga zorrita mía, obedecí sumisamente y empecé a subir y bajar sobre ese falo erecto y duro como un poste de granito galopaba con frenesí y locura y empecé a balbucear: oh ah oh que chimbo tan ricooo, delii, me gusta, me gusta mucho tu verga ah me voy a venir ahh; el momento fue mágico mi orgasmo fue tan intenso que creí perder el sentido si no hubiera estado empalada habría caído exhausta.

Luis acarició mis tetas me halo y me beso dejando que poco a poco recuperara mi cordura, me desmonto de su verga erecta a continuación me acomodo de pie mis tetas sobre el descansabrazos del sofá y mi culo en pompa, separo mis nalgas obscenamente dejando mi ano expuesto, este se contrajo en señal de invitación mirándolo le dije: también es tuyo, sorpresivamente azoto mi culo de dos palmadas, uuy rico, fue lo único que dije; se puso detrás gire mi cabeza y lo vi apuntar su polla hacia mí encharcado y ansioso chocho no sin antes darle un pullazo a mi ano, de una sola estocada me lo clavo hasta el fondo, ahh como me gusta grite.

Luis empezó un mete y saca alterando el ritmo y la profundidad de la penetración, violento a veces, lento y pausado después, empecé a jadear y gemir disfrutando de lo lindo y a tener pequeños orgasmos que fueron aumentando en intensidad a medida que Luis taladraba mi hambriento chocho, perdí la noción del tiempo en medio de mi arrechera le decía: ahh si así, ohh dame tu verga, métemela no me la saques nuuunca, soy tu puta, preñameee papasito.

Luis me miraba y decía eres mi puta, eres mi zorra, mira como tu choco se come mi verga. Los orgasmos cortos se convirtieron en un orgasmo continuo sentí como si un rayo me hubiera partido en pedazos. Luis grito me vengo zorrita, te lleno de leche, te la comiste toda puticaa miaaa; sentí la primera descarga de leche en mi maltratado chocho la verga de Luis siguió inundándome de semen caliente en descargas cada vez menos intensas, extenuado, se dejó caer sobre mi espalda abrazándome y estimulando mis pezones besándome y murmurando a mi oído: ricurita, zorrita deliciosa te la tragaste toda, José debe estar muy orgulloso de ti mientras su polla perdía dureza dentro de mi satisfecha y palpitante vagina, finalmente su polla abandono mi chocho, semen bajaba por mis muslos y le dije: dame leche. Luis captó el mensaje con sus dedos recogió parte de ese semen, trajo sus dedos a mi boca los lamí y chupé, como pude me senté en el sofá, estaba extenuada.

Luis se sentó a mi lado puso su brazo sobre mis hombros y me dijo: pero que puta eres, tienes el chocho más tragón que he disfrutado, tu sabias que llevabas esa puta por dentro?, definitivamente José debe estar muy orgulloso de ti; es la primera vez que follo con un hombre que no es José, nunca nadie me había follado así, con una verga tan grande y tan dura, y sí, soy tu puta. Luis: ¿sin limitaciones? ¿Estas dispuesta a hacer lo que te pida? ¿A entregarte en cuerpo y alma? Te advierto que puedo ser muy perverso. A lo que conteste: sin limitaciones, haré todo lo que me ordenes, mi cuerpo y mi alma te pertenecen y entre más perverso mejor.

Ok, zorrita ahora ve con tu esposo para que disfrute mis sobras, te espero en mi dormitorio, el tiempo que estemos en la casa debes estar desnuda.

Subí las escalas con cierta dificultad, José estaba desnudo tirado en la cama su polla semi erecta me acosté a su lado, me abrazo y me beso con pasión y me pregunto: ¿BB como te fue? ¿Lo disfrutaste? ¿Que te hizo? ¿Como es su verga? ¿Es lechero? Abriendo mis piernas le dije: delli amor, mira mi chocho está lleno de leche para ti. Ni tu ni nadie me ha follado como lo acaba de hacer Luis y tengo que dormir con él, amor lo disfrute demasiado, es más lo voy a seguir haciendo, ¿gracias por decirme que lo hiciera, tu estas feliz?

José super excitado con su verga erecta empezó a lamer mis labios vaginales como un perrito sediento en pocos minutos estaba teniendo otro orgasmo temblaba, mi piel ardía, José se subió sobre mí y me penetro de una hasta el fondo se vino en cuestión de un minuto, cayó a mi lado baboseando: rico te amo, eres única y yo un afortunado. Lo mire coqueta e intensamente y le pregunte: estas feliz me amas? Deseo seguir haciendo esto de hoy en adelante nunca me imaginé que disfrutará tanto una polla diferente a la tuya mi amor. A continuación, lo besé y con mi chocho limpio me fui al cuarto de Luis. Antes de cruzar la puerta José me preguntó con una mirada extraña: ¿amor que significa ni tu ni nadie antes me había follado como lo acaba de hacer Luis?

Amor esa es una historia que te contaré después ahora quiero follar con Luis...

Continuará...

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