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Mi Valentín anal

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Ya eran las 4.45pm, el calor era muy intenso, recuerdo que su voz era bien ronca cuando me llamó y eso me gustó. En el chat me hizo muchas insinuaciones y estaba ansioso por conocerme y visitarme. El departamento que alquilé en la ciudad a la que llegué era muy bonito y confortable. Puse música para ambientar el encuentro, recuerdo que sobaba una DJ que mezclaba música playera así que me puse muy animada. Ya habían pasado dos horas desde que comencé con los preparativos para aquel encuentro, primero un baño de agua caliente, me hice un lavado con enema para dejar mi culito bien limpiecito. También me depilé de manera muy minuciosa. El baño tenía un espejo enorme, así que pude verme desnuda y estaba linda, mi potito estaba muy suavecito, humectado y perfumado.

Me puse un atuendo bien sensual, lencería color negro brillante con encajes, portaligas, hilo dental, mis uñitas pintadas de las manos y los pies como toda una putita que soy, no entro más en detalles. Puse bastante esmero en mi maquillaje también para causar una buena impresión. Hacía tanto calor que no me pude aguantar y fui al refrigerador a sacarme una cerveza súper helada, me la tomé toda y me senté a esperar a mi galán de voz gruesa, sólo faltaban quince minutos para su llegada. Me puse a bailar un poco y encendí el ventilador de techo, la luz era tenue en la sala y todo estaba bien aromatizado.

Sonó el timbre, era él, mi galán improvisado que conocí en una sala de chat, que emoción saber que ya estaba en mi puerta, le abrí y era bien alto y muy fornido, le di un beso y él me abrazó y olió mi cabello, mi cuello y mis hombros, le encantó, se excitó mucho y de un solo golpe me agarró fuerte las nalgas y buscó mi orificio anal con sus dedos, fue algo rápido y rudo a la vez, pero me gustó mucho, dejó sobre la mesa un vino tinto heladito e hizo a un lado mi hilo de entre mis nalgas y me metió de golpe dos dedos, me dijo que estaba bien rica y que me haría el delicioso muchas veces, felizmente mi cuevita de placer ya estaba lubricada con cremita humectante, sus dedos era gruesos pero entraron fácilmente y con su otra mano cogió mi penecito y lo comenzó a masturbar frenéticamente, fue delicioso, lo cogió con fuerza con dos dedos de su otra mano, me hizo volar de placer, sus dedos ingresaron más adentro y sentí que comenzaba a dilatar mi recto.

Mi culito estaba alistándose para ser penetrado por un gran falo caliente. Así me tuvo como unos veinte minutos, en la sala, en la cocina, en la habitación finalmente donde me echó a la cama y se quitó toda la ropa, dejó sólo su boxer para que yo se lo quite. Se los bajé súbitamente y vi que su pene estaba mojadito, había mucho líquido preseminal, no perdí el tiempo y me metí aquel fierro caliente parado, cabezón y venoso a mi boquita y que delicioso fue aquello, le di una mamada de padre y señor mío, encima yo estaba con un caramelo de menta ultra fuerte en mi lengüita así que lo llevé a la gloria, le salía líquido a borbotones, su pene no era tan largo pero era bien grueso y cabezón, así que el placer de mi ass pussy estaba asegurado, esa noche sería penetrada salvajemente como su hembra.

Mi macho fornido me cargó y me penetró en el aire, fue riquísimo aquello, y me besó en la boca mientras me bombeaba, no duró mucho esa pose pero fue suficiente para que mi ano reciba después una taladrada digna del mejor cine porno de Rocco en la pose de perrito que tanto me gusta, quedé muy abierta, estaba súper excitada, le pedí que me chupe los pezones porque sólo eso faltaba para que me comience a poner como una putita perdida hambrienta de sexo. Felizmente mis demandas fueron atendidas y ahí sí me puse mojadita, mi penecito estaba goteando y no aguanté, me sobé con dos deditos solamente, pero fue suficiente para satisfacer mi clítoris de travesti, me saqué lechita mientras mi grandote me perforaba el ano como un demente en la pose de perrito, solté gritos como loca y estaba en un orgasmo terrible, toda la leche cayó a la cama pero yo la recogí con mi lengua mientras lo veía a los ojos como toda una zorra, luego dejé caer mi lechita de mi boca de forma sensual.

Grande fue mi sorpresa cuando vi a mi macho enorme muy caliente y gimiendo como un oso, comenzó a sobarse el pene y noté que estaba listo para darme todo su néctar, no perdí el tiempo y fui al encuentro de mi leche caliente toda agachada, dámela toda papi, la quiero toda en mi boca y me dio como cinco chisguetazos bien potentes, tres perfectos en mi boca, casi me atoro por cierto, y dos en mi frente y cabello, los cuales recogí y también me los metí a la boca para escupir todo aquel manjar lentamente a la cama, donde otra vez lo recogí con mi boquita esta vez para tomarme todo, terminé en trance con mi boquita abierta y sacando mi lengua en señal de haberme tomado toda mi lechita como una sissy obediente.

Ya eran las 11pm, sonaba un tema de Deftones, era un viaje sónico, yo estaba tendida en la cama después de dos faenas similares más con aquel titán, mi ano estaba súper irritado, una hora antes pude verlo en el espejo del cuarto y me asusté porque era literalmente un túnel profundo sin fondo, toda la habitación tenía olor a semen, mi maquillaje estaba corrido y sentía esperma aún en mi rostro, ni qué hablar de mis pezones, los noté más larguitos de lo normal y medio irritados. Mi macho gigante se fue y nunca más me contactó, lo cual lo hizo más enigmático y sexy. Eso sí, nos bebimos el vino una hora antes de la última perforación que me dio. Me dormí desnuda así como estaba, fue un 14 de febrero diferente, medio salvaje pero satisfactorio, por lo menos eso dejaba ver la sonrisa de mi cara y la rayita cada vez más grande que se dibujaba con los años en medio de mis nalgas.

Espero sus comentarios amores, espero les guste mi relato, muac!!!

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