Infidelidad

Relato erótico

Una candente amiga

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RESUMEN

Su aroma y movimientos emanaban sensualidad.

En uno de mis empleos tuve una compañera de trabajo con quien frecuentemente bromeaba sobre temas de sexo, entre broma y broma me decía

- Te voy a presentar a una amiga que también le gustan estos temas.

- ¡Puras promesas, jaja!!!

- Vas a ver que sí, ahorita le marco.... ya está, nos vemos para desayunar este viernes.

Pues llegó el día, estuve puntual a la cita lleno de curiosidad, al entrar al lugar la ubiqué, estaba sentada de frente en uno de los gabinetes y de espalda estaba su amiga, de una cabellera ondulada que le llegaba a los hombros. apresuré el paso, saludé a mi amiga y me presentó a su acompañante,

- Hola Hilda, mucho gusto, que bueno que aceptaste la invitación, Liz me habla mucho de ti.

Al estar tan cerca la pude admirar mejor: trigueña, de aproximadamente 40 años, vestía unos pantalones negros ajustados, una blusa blanca, zapatillas y un delicioso aroma

Hubo un momento en que mi amiga y yo nos quedamos solos y me comentó:

- Ya te la puse en "charola de plata", depende de ti.

El desayuno transcurrió hablando de temas triviales, al finalizar su desayuno mi amiga nos dice:

- Bueno, los dejo, tengo pendientes en la oficina, disfruten su desayuno.... 

Y ahí estábamos, solos, con únicamente 45 minutos de conocernos, comenzamos a platicar un poco de nosotros, ella era casada, con un hijo, su marido trabajaba 6 días a la semana, salía muy temprano y llegaba por la noche.

Ya un poco más en confianza saqué algún tema relacionado con sexo y cuál fue mi sorpresa que a ella le gustaba ver videos xxx al quedarse sola en casa, hasta me recomendó algunas páginas, subió un poco de tono la conversación y le sugerí ir a otro sitio, maliciosamente sonrío y dijo:

- A donde gustes, tengo tiempo todavía.

Subimos a mi auto, me dirigí al motel más cercano que ubicaba, el camino se hizo largo.

Al cerrar la puerta de la habitación no pude contenerme más y comencé a besar sus carnosos labios, su cuello y desabotonar su blusa, traía un bra de encaje negro, lo desabroché y tuve frente a mi unas hermosas tetas, grandes y naturales, con unos pezones rosados, me prendí a ellos, al mismo tiempo le quité su pantalón y pude admirar sus breves pero bien formadas nalgas, así como su micro tanga, me quitó la ropa y nos besamos por un largo rato mientras ella frotaba con su mano mi miembro que para ese entonces ya tenía una firme erección.

La llevé a la cama, abrí sus piernas, una vagina perfectamente afeitada que me invitaba a explorarla, a cuál recorrí cada cm al hacerle sexo oral, me excitaba escuchar sus gemidos diciendo, "no pares, que rico...". cosa que hice durante largos minutos, hasta que me pidió que la penetrara.

Saqué el preservativo y ella juguetonamente me dijo "¿Quieres que te lo ponga??", le entregué el preservativo, lo puso en mi miembro y hábilmente lo extendió con la boca para posteriormente darme una deliciosa sesión de sexo oral.

Posteriormente me montó, mientras yo continúe chupando sus exquisitos pezones y acariciando sus bien formadas tetas, ella movía sus nalgas deliciosamente como si fuera una "batidora", después la puse en cuatro y la comencé a penetrar lento y luego con fuerza, abriendo sus nalgas para penetrarla más profundo, sólo se escuchaban sus gemidos.

- Ya no aguanto, voy a terminar.

- Espera, dame tu leche en la boca

Me quitó el preservativo y comenzó a chupar mi verga como una experta, hasta que exploté y caímos rendidos, sudorosos.

Continuamos platicando de nuestras fantasías, al parecer su marido es de mente muy abierta, incluso en algún momento le había propuesto hacer un trío HMH pero ella no había aceptado.

Desde ese día comenzó una extraordinaria complicidad sexual.

Los encuentros continuaron y frecuentemente me enviaba fotografías de sus lindas tetas y su vagina afeitada.

En otra ocasión, llegó con una cámara y me pidió grabar el encuentro, al finalizar me dijo, "Una fantasía de mi esposo es verme tener relaciones con otro hombre, pues ya se la cumplí..."

Pasaron algunas semanas sin tener comunicación, finalmente cuando la retomamos me comentó, que su marido en un principio al ver el video se excitó demasiado y le dio una gran cogida, sin embargo, al pasar de los días, se mostró molesto, intranquilo, celoso.

Aún después de eso, nos veíamos esporádicamente pero definitivamente, esto fue el principio del fin, las citas se fueron espaciando hasta el hecho de ya no buscarnos.

En fin, de cualquier manera la recuerdo con cariño, por sus locuras y por su entrega, definitivamente ha sido el mejor sexo que he tenido.

Espero les haya gustado este relato, 100% real.

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