Al esposo de Estefanía le gusta ver cómo la penetro (1)
La idea fue tentadora, pero las lamidas de Estefanía eran tan expertas que no me pude controlar. Cuando sentí la inminencia de la eyaculación la tomé de la nuca y comencé a descargar mi abundante leche en su garganta, ella protestó todo el tiempo, asfixiándose con mi glande. No dejé de sostenerla hasta que supe que ya me había va...