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Infidelidad

Relatos eróticos de Infidelidad. Historias eróticas donde el adulterio, los cuernos, el engaño y la traición son el pan nuestro de cada día.

Relato destacado

Infidelidad » Pag. 1

El precio de ser cómplices (15)

Vestirse fue una tortura. La lencería manchada y húmeda en los bordes le pesaba sobre la piel sensible. El encaje de la falda le rozaba los muslos irritados, y cada paso que daba hacia la salida le recordaba el abismo en el que acababa de caer. Mauricio la había despedido con un beso suave en la frente y una mirada...

Mi post aniversario de bodas

Comencé a moverme lentamente, él empezó a sacar y meter suavemente su verga de mi culito mientras me tenía agarrada por la cadera y acariciaba mis glúteos, dándome una nalgada de vez en cuando, me sacaba la verga suavemente casi hasta la cabeza y después me la metía también suavemente hasta el fondo. “Dámela hasta el fondo” ...

Mis compañeros de trabajo

—Te lo propongo así —dijo Fede contra mi boca—: te vamos a coger entre los dos. Sin forro. Te vamos a llenar la concha y el culo. Y te vamos a hacer acabar hasta que no puedas más. Marcos me bajó la bombacha de un tirón y me la dejó colgando de un tobillo. El aire fresco de la...

La amiga de mi hija, el día después

Abrió el bolso, sacó la caja de condones y abrió uno colocándomelo de una forma muy aplicada en la polla. Después de unos pequeños ajustes de sube y baja con las manos aguantando de la base el condón y dándole un pequeño alivio a la punta, se la introdujo de una vez, despacio pero sin pausa. Una vez insertada, empezó...

La amiga de mi hija

Empezó a moverse hacia delante y hacia atrás provocando una fricción maravillosa entre mi pene y su vagina. Una masturbación en toda regla con mi polla de juguete. Pude notar que tenía todo el coño depilado, que no afeitado, por el tacto tan suave que notaba en el pene y el pubis con sus roces. El tacto y la lubricación...

El masajista de mi esposa (3)

Después él la hizo arrodillarse en la cama, de espaldas, y le hizo apoyar los hombros y la cabeza en el colchón, dejando el culo bien abierto a su merced. La fue abriendo despacio con los dedos antes de entrar. La cogió con una lentitud casi cruel, sacándola casi toda y volviendo a entrar hasta el fondo. Ya no necesitó...

Sodomizada por un alto ejecutivo (2): Final

Noté un dedo perforando mi cola que iba dilatando poco a poco, luego dos, hasta que creyó estaba preparado para encularme. Me puso en cuatro y su miembro duro lo llevó a mi agujero, colocó con suavidad su glande enorme introduciéndolo despacio. Sentía la presión en mi orificio casi virgen, solo había sido penetrado en dos ocasione...

Secretos de gimnasio (1)

La senté en un banco, le bajé la licra y comencé a besar sus muslos. Fui despacio, dándole lametazos alrededor de la vulva, prolongando la espera. Sentía su temblor hasta que mi lengua abrió sus labios. Camila arqueaba la espalda, mostrando sus piernas tonificadas y aferrándose al banco mientras yo esquivaba su clítoris a propósi...

Me convertí en la amante del jefe de mi marido

Frotaba su capullo en mi clítoris haciéndome estremecer, me lo hacía desear y eso aumentaba mi deseo. —¡Fóllame! —grité— no aguanto más”. Obediente introdujo su capullo entre los labios vaginales y fue metiéndola despacio aumentando mi deseo. Notaba las palpitaciones de aquella verga venosa en su máximo esplendor, de un g...

Los albañiles en casa (2)

No terminó ahí. El marido los hizo seguir. Les ordenó que la pusieran otra vez en cuatro y que se la cogieran por turnos una vez más, todos en el orto, uno atrás del otro, sin sacarla del todo entre cada uno. Que le dejaran las cinco cargas adentro. Sabrina apenas podía sostenerse. Cada vez que uno acababa, el siguiente...
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