Dominación

Relato erótico

De compañera a sumisa

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RESUMEN

Como volví a clavar a mi compañera y la volví sumisa.

Comenzaba a trabajar en una oficina  a final de año, todo iba tranquilo hasta que llego una nueva compañera a trabajar, al principio sólo hablamos de lo directamente estricto al trabajo, luego fuimos cogiendo más confianza hasta el punto que una vez hablando me empieza a comentar cosas de su vida privada, como no quería quedar como un mal hombre le pedí que no quería saber de su vida pero ella seguía hasta que empecé a contestarte, de todos esta conversación terminamos en vernos en un hotel, ese día no fue la gran cosa para ambos de pronto por la pena no terminamos bien.

Pasados los días volvimos a vernos en un motel esta vez más abiertos y más confidentes, la cogía por el pelo y le metía mi verga por su vagina. Le daba por el culo nalgadas ella solo gemía y gemía, me acosté boca arriba y le dije que me chupara, y como lo hizo dios mío esa mujer tiene un don para chupar, la metía en su boca cada vez más y yo cogía su cabeza y metía mi verga más hasta que me vine en ella y en su cara.

Pasaron unas semanas  y ya envuelto  en este sin fin de charlas sexuales le dije que yo era su dueño y que era mi esclava ella solo dijo que si, que estás loca por mi verga, de ahí pasamos a tener encuentros fugases en la oficina, en donde llegamos temprano y por el camino le manaba mensajes diciéndole que necesitaba que mi puta me chupara, solo me respondía que sí que lo que yo quisiera hacerle podía, y no era llegar y bajarme el pantalón cuando la tenis a mi merced dándole por la boca y metiéndose la hasta mis huevos a mi puta, hasta que la levantaba y metía mis manos en su ropa para empezar a tocar su vagina y su culo que hasta ese momento no había usado y poseído y desde ese día le dije que ese culo era mío y que aun teniendo novio ella al único que puede dárselo era mí.

Llego el día esperado cuando le dije por mensaje que le abriría el culo, acudimos al motel y mientras nos besábamos y se disponía a chupar ni verga que estaba hasta reventar de la calentura que tenía, fui metiendo mis dedos en su ano y le pedía que apretara fue una sanción perfecta que me antojo de una vez darle, la puse en cuatro y enfile mi verga a su ano sin dilatar ni nada le decía a mi esclava.

-quien es tu amo puta? Ella solo me respondía - tu eres mi macho mi amo el único que tiene derecho a romperme el culo.

-quieres sentir mi verga en ese culo perra? - si amo estoy esperándola dame verga.

Sin más fui empujando mi verga a ese culo ella solo gemía de dolor y quería escapar, tanto así que tuve que agarra de sus caderas y empujar más fuerte hasta que mis huevos golpearon sus nalgas, de ahí comencé un vaivén que se sentía apretado y era una sensación maravillosa. Clavarme  a una mujer que es mi esclava y que hace lo que yo le diga es sensacional estuvimos 15 minutos así  y le daba nalgadas y le seguía diciendo que era mi puta y que nadie mas tiene derecho a reventarle el culo y solo me respondía - siii amo solo tu desde ese momento y hasta entonces ese culo me pertenece y  estoy deseando abrirlo otra vez. 

Posdata: Esclava se que estas leyendo esto. Te toca abrirte el culo esta noche por este relato y luego terminaré el trabajo.

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