Cuidado con lo que deseas: Primeros humillantes pasos
—Cuando te dije que le dijeras a tu novia que se vería bien con un gran y jugoso pene en su boca eso te gustó ¿verdad? —Sí —escribí apenado. —Te gusto la confesión, sentirte exhibido, te gustó darle ese poder a Nicole ¿verdad? —Sí. Fue una sensación intensa y no he dejado de masturbarme pensando en eso. —Bueno, tu no...