Hetero: General

Una noche con Luis

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RESUMEN

Le bajé el bóxer con los dientes dejando al descubierto su polla muy erecta, me miró a los ojos y me ordenó que se la mamara y como no, obedecí...

Como siempre mi chico venia cansado del trabajo sin ganas de hacer nada cosa que me aburría por lo que esa noche por variar un poco decidí dar una vuelta para despejarme...

Bueno pues voy a empezar describiéndome un poco soy alta morena delgada y por qué no decirlo un cuerpo escultural buen culo respingón y pequeñito y unas piernas muy bien formadas.

El caso es que ese día le dije a mi novio de hacer el amor, de follar pero ante su negación y su excusa de estoy de muy cansado... yo también estaba cansada pero cansada de que me rechazara soy persona y también tengo sentimientos ¿y por qué no? Tengo mi orgullo por lo que me di cuenta que se estaba cansando de mí y esa noche no pude tolerarlo tampoco pude contener las lágrimas corrí a mí cuarto y me puse mi ropa más provocativa que tenía la que no me había puesto hace años por su culpa y salí de casa llevaba un vestido apretadito y corto negro con muchísimo escote hasta el ombligo no llevaba sujetador estaba dispuesta hacer de todo esa noche... y con las lágrimas en la cara me fui.

Fui a una discoteca cercana a casa y como era temprano ante mi sorpresa pude comprobar que estaba plagada de niñatos demasiados jóvenes para mí pues yo tenía 21. Estaba muy aburrida sentada en la barra apurando el ultimo sorbo de mi copa cuando alguien se me acerco era un chico alto castaño claro con una boca preciosa y un cuello irresistible estaba muy bien hecho para la edad que tenía... Me quede paralizada mirando sus ojos y su sonrisa, se sentó a mi lado y estuvimos hablando un rato; él se llamaba Luis estaba en 2 bachillerato tenía 18 años y al parecer mucha experiencia en su vida sentimental... yo debido a las copas me desahogue le conté lo que me sucedía necesitaba que alguien me diera su opinión por eso se lo hice saber, el me apoyo mucho. Me dijo que iba al baño y le observe con la mirada vi cómo se acercaba a su grupito de amigos charlaban todos se reían mirándome hablando de una apuesta de acostarse conmigo me sentí sucia como un objeto. Todos eran iguales unos putos salidos niñatos buscando un polvo salí corriendo y me senté en la arena de la playa.

Al rato Luis salió me negó todo aquello no sé por qué, pero le creí, el me tomo por la cintura y me dio un húmedo y apasionado beso que hizo vibrar cada parte de mi cuerpo. El poso su mano en mi culo y empezó a masajearlo suavemente y a subir su mano por debajo de mi vestido mientras me besaba en el cuello. Yo le deje sin camisa y le fui desabrochando su cinturón y sus vaqueritos apretados, le baje el bóxer con los dientes dejando al descubierto su polla muy erecta me miro a los ojos y me ordeno que se la mamara y como no, obedecí fui recorriendo con mis labios toda su verga como si fuera un helado, saboreándola y luego la metí dentro de mi boca haciendo presión con los labios mientras le pajeaba con la mano y con la otra le acariciaba sus huevos. El entre tanto me cogía la cabeza y me masajeaba mis pezones que estaban ya muy duros.

Él se me quedo mirando de nuevo me aviso de que se corría y dios como disfrute con su semen recorriendo mi garganta... cuando se la deje bien seca me separo de él y me quito en un minuto el vestido dejándome solo con un pequeño tanga rojo. Me tumbo en la arena abrió mis piernas un poco y me quito el tanga fuertemente y mientras separaba mis labios con su lengua me masajeaba el clítoris me iba a volver loca dios como movía su lengua la notaba muy dentro de vez en cuando el levantaba la cabeza para preguntarme cómo iba yo le pedía que siguiera entre gemidos. Hasta que me corrí en su cara no le importo para nada luego el subió su cabeza hasta mis pezones los chupaba, los succionaba me masajeaba y entonces me empezó a introducir su polla, yo le agarre del culo, quería sentirle muy dentro de mi mientras él me decía: ¡Oh sí! ¡Cómo me gustas mi putita! ¡Mi zorra! Te gusta que te folle ¿eh? Yo estaba disfrutando muchísimo hasta que el dejo caer su leche dentro de mí.

Después lo monte quería ser su jinete y me introduje toda su polla en mi vagina mientras chillaba de placer y movía mis caderas. Tras un tiempo me volví a meter su pene en mi boca mientras él me chupaba el coño haciendo un delicioso 69 acabamos rendidos en la arena yo sobre él, tumbados y el besándome.

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