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Barco grande

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Pequeñas fantasías que se cumplen con conocidas que un día soñaste

Muy buenas. Mi nombre es C y es el primer relato que publico. Contaré la historia de mi primera vez con una chica con la que soñé durante años.

Ella la llamaré "A". A es una chica que conozco desde hace años por deporte y ocio. Es una chica alta, con un cuerpo grande pero bien proporcionado. No le sobra peso ni mucho menos. Unas piernas y brazos largos, un culo hermoso y un pecho acorde al resto del cuerpo. Ojos castaños bien redondos donde te podías quedar embobado. Melena oscura con reflejos dorados.

A y yo teníamos muy buena relación... vivíamos en ciudades distantes pero teníamos relación por redes sociales y cuando coincidíamos en competiciones. Ambos teníamos pareja pero era una época loca en nuestra vida. No había temas tabús para nosotros y éramos muy explícitos. A ambos nos costaba dar el paso de quedar en privado.

Un día charlando acordamos quedar en un lugar intermedio para ambos para tomar algo y charlar. Los dos sabíamos que queríamos que pasara algo pero... siempre con la duda.

El día llego, era de noche cerrado y comenzamos a pasear por el paseo pegado al mar. La química era evidente entre ambos pero la timidez no nos dejaba ir más allá. El frio hizo mella en nosotros y nos resguardamos en mi coche. La proximidad y las tonterías hicieron el resto. Nos besamos y los besos llevaron a las caricias. Al poco estábamos tan calientes que decidimos ir a un lugar apartado a continuar. Estaba bastante oscuro dentro del coche pero teníamos la luz de la luna. Nos fuimos desnudando y una vez en cueros nos empezamos a besar y excitar a base de caricias. Tenía unas tetas enormes donde me perdía a besos y mordiscos en sus pezones... Ella gemía cual niño pequeño con una voz débil mientras acariciaba mis huevos y me ruborizaba. Sin poder soportarlo más lleve mi mano a su sexo y comencé a masturbarla. Era impresionante. Todo era enorme. Las vellosidades de su vagina, los labios y el clítoris eran grandes... cosa que me permitía diferenciar y masturbar por separado. Mi juego de círculos y pellizcos sobre si botón provoco una excitación que llevo a que gimiera y me arañara la espalda cuando comenzaba a fluir sus jugos por mis manos hasta terminar con los gritos de su orgasmo. Quedo exhausta y sorprendida que fuese capaz de hacerla terminar con mis manos en nuestro primer encuentro.

Tras recuperarse decidió recompensarme. Me tumbe en el asiento del copiloto y ella se arrodilló a mis pies para hacerme una mamada impresionante. Comenzó metiéndola y sacándola de lleno... muy despacito y metiéndola hasta atragantarse... el roce con su garganta me hizo tener ganas de explotar pero, pronto comenzó a lamerla sin más dejando para luego la corrida final. Continuó con mis huevos acariciándolos y chupándolos hasta que no pude más, la tumbe en mi lugar y la penetre sin problema de lo mojada que estaba.

El coche era reducido pero estuvimos follando como locos un buen rato. Ella se acababa de correr y me aviso que le iba a costar. Fui dándole poco a poco... llenándola despacito… haciéndola sufrir con el roce continuo pero lento. Poco a poco empecé a subir la velocidad golpeando bien con su cadera. Ella agarraba mi culo con sus uñas y me miraba a los ojos pidiéndome más fuerte. El dolor de las uñas me calentó, me iba a explotar de lo hinchada que la tenía y empecé a embestir a lo loco haciendo que gritase cual cerda perseguida. Llego un momento que no podía más... pero tenía que aguantar... ella me miró y me dijo "me corro, hazlo conmigo" acto seguido empezó a loquear... sentía como convulsionaba y su vagina se contraía, se calentaba y empezaba a emerger chorros de corrida... ese era el momento y no lo aguante más… golpee bien fuerte y me vine… mis quejas también fueron grandiosas del alivio el placer de aquella corrida.

Ambos quedamos exhausto y dijimos. Si el coche fue así... cuando cojamos una cama...

Pero eso en otra historia.

Espero que os haya gustado. No dejen de comentar.

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