Mi amado objeto sexual

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Mi amado objeto sexual

RESUMEN

Él era suyo y lo tomó como suyo, iba a marcarlo una vez más desde dentro como su propiedad.

-Mi amor... estás en celo hoy, ¿no?-. Ken le dijo a Daisuke mientras admiraba su trabajo.

Mmmhhm ...-. dijo Daisuke detrás de su bozal puesto en su boca totalmente forzada y abierta y asintió. Sus ojos de cachorro permanecieron fijos en él mientras me acercaba.

-Hoy solo necesitaremos un agujero -. Anunció Ken y metió su dedo dentro del anillo de su collar. Lo jaló por las piernas y lo llevó al dormitorio. Fue adorable cómo se vio obligado a seguirle con métodos tan simples. Cuando llegamos a la habitación, lo coloqué delante de la cama y lo empujé desde atrás.

Un grito de sorpresa se escapó de su boca amordazada mientras caía sobre la cama, incapaz de protegerse de ninguna manera.

Rápidamente también levantó sus piernas en la cama y empujó su cabeza hacia abajo sobre las sábanas. Su trasero era ahora el punto más alto de su cuerpo.

No perdió Ken más el tiempo. No quería perder ninguno. Desde que empezó a envolverlo en cinta adhesiva, su pene estaba siendo dolorosamente duro dentro de sus pantalones. Ahora era el momento de jugar a humillarlo, tanto como lo estuvo él hace unas semanas

-Tan suave ... mi fiel perrito suave-. murmuró mientras rodeaba su agujero con uno de sus dedos.

Para Ken, Daisuke siempre había sido como un perrito cuidandole sin descanso, era el momento de jugar con eso y era el momento de hacerlo, si de algo se caracterizaba Ken despues de ser humillado en contra de su voluntad era devolversela a Daisuke con métodos nunca antes vividos por este último, habia estado ideando este plan durante semanas.

Su polla intentó desesperadamente escapar de su prisión. Él ronroneó con cada toque y no podía esperar hasta que la primera gota de líquido preseminal bajara por la polla de su novio impotentemente negada.

-Me tomaré mi tiempo, voy a disfrutar lo que es mío -. Susurró y con esas palabras se inclinó y dejó que si lengua recorriera su agujero mientras le extendía las mejillas con las manos.

Mmmmhhh ... -. gimió y cerró los ojos.

Y nuevamente tomó su tiempo. Si polla dentro de sis pantalones gritaba para que se metiera en ese apretado y delicioso coño de muchacho enfrente de él.

Probó su suave piel , sintió sus músculos tensarse alrededor de la punta de su lengua cuando entró en el primer centímetro ... Casi saboreó su necesidad. Apartó su lengua y en su lugar entró el dedo, Entró cuidadosamente, usando su propia salvia como lubricante. Lentamente comenzó a masajear el punto justo detrás de la entrada ... y encontró el punto exacto de la debilidad de su chico

Su respuesta de Daisuke fue un largo y débil gemido mientras trataba desesperadamente de presionarse más profundamente en su dedo.

Ken sonrió mientras miraba a su necesitado desastre en la cama tratando de obtener la mayor estimulación posible.

Allí estaba. La primera gota de líquido cayó sobre las sábanas.

- Estás listo amor para ser follado y tomado?

-Pffforrh Pvorr ...-. dijo con los ojos cerrados, no queriendo ver la dulzurra disfrazada de pura lujuria en esa serenidad que desprendía

Los ojos de Ken brillaron en pura lujuria mientras desabrochaba su cinturón y bajó sus pantalones. Se liberó de su ro pa hasta que no sintió nada más que el aire y su piel contra la suya. Sacudió su polla dura mientras se colocaba en posición detrás de él. Después de prepararlo con el ahora si, lubricante que había puesto en el suelo junto a la cama, condujo su pene a la entrada.

Daisuke gimió con anticipación cuando la punta tocó su suave piel. Luego presionó su cabeza más fuerte sobre el colchón.

Ken Agarró sus caderas a ambos lados y comenzó su ritmo. Cerró los ojos y descendió al cielo. Su apretado agujero se apretó alrededor de su pene, lo masajeó por todos lados a la vez, presionó sus dientes mientras lo adentraba más y más profundo. su polla entró y salió, hasta sus bolas. Lo agarró cada vez más fuerte con cada segundo mientras sus gemidos animales se combinaban con los altos gemidos de necesidad y deseo de Daisuke.

Él era suyo Y lo tomó como suyo, iba a marcarlo una vez más desde dentro como su propiedad.

Estos pensamientos volvieron loco a Ken . Apretó su agarre una vez más y aumentó mi velocidad, más de la que él solía hacer, Pudó sentir su propio orgasmo acumulado dentro de él. Miró hacia abajo a su chico atado, atrapado y amordazado que estaba follando en este momento ... y su impotencia empujó a Ken al límite.

- Somos únicos amor... SIENTE COMO MI AMOR TE LLENA -. Gritó y empujó todo el camino hacia abajo. Mantuvo su posición y entró en su niño. Gimió de en puro placer mientras su polla disparaba corriente tras corriente de su semen en el culo de su chico.

Con cada disparo de mi polla, mi chico gimió en puro éxtasis. Sabía que estaba marcado nuevamente, sabía que era dueño. Su sumisión natural le permite sentir que es una satisfacción mayor que la sensación de un orgasmo real.

Me quedé sin aliento y salí.

Él gimió desesperadamente y movió su trasero.

- Sé que te sientes vacío. Pero no te preocupes No tienes que dejar que ni una gota de mi semen se vaya.

Agarró un dedo libre de Daisuke y lo usó como tapón para tapar el agujero donde estaba todo el semén dentro de su novio

- Los buenos muchachos necesitan que sus agujeros estén tapados cuando no están en uso, ¿verdad?

Él asintió exhausto en la cama.

- Mmmhff, Pfffir

- Buen chico amor, te quedarás así un ligero intervalo de tiempo, estoy cansado, asi que me voy a dar una ducha ahora, pero tengo la sensación de que volveré a utilizar ese dulce agujero hoy.... o tal vez otro -. se dió la vuelta y salió de la habitación.

Mientras dejaba que el agua caliente corriera sobre su cuerpo, sintió que su polla se ponía dura de nuevo. Bueno, digamos, realmente no se suavizó después de la cogida. No es que importara. Después de todo, un chico atado le estaba esperando en la cama de la habitación contigua y él todavía sentia ganas de tapar algún que otro agujero y tratarlo como el perrito que era a sus ojos sólo por el dia de hoy

Volvió a la habitación y Daisuke estaba tumbado y descansando, el descanso duró por poco tiempo porque con fuerza salvaje, Ken lo agarró por los hombros y lo puso en pié y a la misma vez con dificultad le hizo ponerse de rodillas

-Eres un simple juguete sexual y tu lugar es el suelo, como el perro que eres, recuerda que si me humillas, mi humillación será mucho peor, tú corrompes mi cuerpo, y eso despierta mi lado mas oscuro que es el que hace que use tu cuerpo para fines placenteros, no puedes escapar de mi igual que yo no puedo escapar de ti, si tu me haces daño, yo te hago el doble, funcionamos así pero nunca olvides que te amo.

-MNGGHHMMPPFF ... -. Daisuke intentó protestar mientras se acercaba más a él.

- Te ordeno que te calles, me estoy cansando de tus quejas y lloros, además... parece que he sido demasiado suave.. no toleraré más tu arrogancia conmigo. Cuando te diga que me haces daño, te debes parar, porque aún todo lo que haces, me duele, todo me duele, porque estás muy adentro de mi carne, de mis huesos y de mis musculos

Puso la punta de su pene en la entrada del bozal y agarró su cabeza con ambas manos, forzando Daisuke para mantenerse quieto

Lo tenía atado con cinta adhesiva de rodillas, sus manos atadas a la espalda, la parte superior de su cuerpo ocupada totalmente. Su polla estaba trabada y desesperadamente forzada en su jaula, rezumando más que solo una gota de líquido preseminal, pero eso no era lo que me interesaba hoy. Después del comportamiento que tuvo hace días , él permanecería así un poco más. era su innevitable castigo´

-MMPPPNNNGGG ...-. trató de protestar por última vez y luchar contra sus ataduras antes de forzar la polla dura de Ken completamente en su garganta.

Ken comenzó su empuje rítmico. La sensación fue abrumadora. Su polla pasó por todos lados mientras la lengua de Daisuke trataba de empujarle hacia afuera

-La calidez de tu boca húmeda era solo la punta del iceberg-. Dijo Ken muy tranquilo metiendo su pene dentro de la garganta de Daisuke, hasta el fondo y más profundo, ya que su indefensa garganta se apretaba alrededor de su pene también involuntariamente.

Daisuke gimió y tosió, trató de alejarse y luchó contra sus restricciones frustrado. Pero no tenía ninguna posibilidad de escapar.

- Parece que así es como quieres que te traten, ¿no es cierto? cuando tu castigas lo que quieres es que te devuelvan el castigo, te gusta tragartelas, no te preocupes, esta vez has tenido doble ración, es tu premio por provocar a mis bajos instintos.

Al terminar la frase, Ken gimió mientras aumentaba la velocidad de su chico.

-Solo quiero mostrarte para qué está hecha tu boca,quiero convertirte en mi comedor de semen que para eso estás destinado a ser.

Echó la cabeza hacia atrás y no se detuve. Las sensaciones estaban en todas partes, sintió una excitación y un placer abrumador. Y sabía que no podría contenerse más. Pero ¿por qué debería?

-Trágatelo,escoria... ¡oh! -. Volvió a gemir y expulsar, Mantuvo la cabeza de su novio en su lugar mientras comenzaba a disparar toda su carga por su boca forzada.

Su garganta trabajó duro para tragar cada gota, gimió, tosió y amordazó impotentemente como el pequeño esclavo al que lo degradó.

No le dejó espacio para respirar. Mantuvo su cabeza sobre su pene, forzándolo a tomar cada gota, a sentirle humillado y reducido a una herramienta de masturbación para él

Finalmente Ken se retiró y lo dejó ir.

Podía escuchar su respiración pesada, podía ver cómo su pecho y su barriga se elevaban y se hundían en sus rápidas respiraciones mientras una o dos gotas del semen de Ken mezcladas con su saliva corrían por el bozal abierto con su boca forzada

Se inclinó un poco y untó su polla húmeda por todo su pecho hasta que estuvo casi seca. se pusieron en pie y se miraron

-Piensa un poco antes de hacerme daño, recuerda esto siempre, soy muy rencoroso, te mantendré así y no te liberaré hasta que mi rencor o las ganas que tengo de humillarte se me pasen, tal vez eso te recuerde lo que NO debes hacer conmigo, recuerda, el dueño de tu cuerpo, soy YO, yo y solamente yo.

Le dió la espalda, apagó las luces y cerró la puerta, dejándolo gruñendo y gritando en la oscuridad. No estaría solo por mucho tiempo. Ken ya podía sentir que su pene se endurecía de nuevo y no pasaría mucho tiempo para volver a disparar una vez más y ciertamente no será la última vez.

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