Mi viudita

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Mi viudita

RESUMEN

La vi caminando delante vestida totalmente de negro, tenía un vestido largo, una camperita y llevaba un maletín, apuré mi paso y en una esquina la alcancé, me acerqué a su oído y le dije un piropo.

Yo trabajaba en varios lugares y caminaba toda la mañana, un día cuando ya terminaba mi rutina vi delante de mí a una mujer que llamo la atención por su largo pelo negro y su vestido ajustado al cuerpo, solo pensé en decirle un piropo y nada más, al alcanzarla le dije un piropo que no recuerdo, ella me miro y comenzó a caminar, yo tengo baja auto estima y decidí no molestarla más para evitar algún ademán de desprecio que jamás olvidaría, al llegar a la siguiente esquina cruzo la calle y casi al frente de ella había una ventana de un local que reflejaba como un espejo, ella continuo caminando y mirando el espejo para ver si yo la seguía, una cuadra después ingresamos a una plaza muy grande de aproximadamente 200 metros por 200, ya pasando el centro de la plaza Caminábamos por un pasillo angosto cercado por ligustros, ella de repente se da vuelta y camina en mi dirección, yo seguí caminando y se paró justo en frente mío y me dice…

-¡yo soy una mujer grande, porque no seguís a una chica de tu edad? Y le dije...

-¡es que no me interesan las de mi edad porque están pavoneando!, y me dijo...

-¡bueno, quieres que vayamos a un café?

-¡por supuesto! -le respondí. Fuimos a un café y me contó que en una hora tenía que dar clases en un colegio secundario, luego me contó entre otras cosas, que era viuda hace cinco años, antes de despedirnos sacó un papel y anoto su dirección y quedamos en que en unos días la visitaría.

A los dos días llame por el portero de su departamento y me dejo pasar al edificio diciéndome que esperará unos 20 minutos en los sillones del hall, y luego subiera, pasado los 20 minutos llame a la puerta de su departamento y al abrirme me estaba su imagen casi me hace perder el control, pero yo tratando de aparentar experiencia me contuve, ella tenía puesta una bata negra casi transparente y debajo podía ver su corpiño y una tanga color rosa viejo, y unas medias de red del mismo color, sus pechos me sorprendieron ya que eran más grandes de lo que yo pensaba.

Me tomo de la mano y entramos a su habitación, me coloque frente a ella y comencé a acariciarla lentamente mientras le sacaba su bata y luego ella me sacaba la remera, y desprendía mi pantalón, cuando quede solo con el slip, me arrodille y mientras acariciaba sus piernas le bajaba las medias, sin dejar de pensar cual sería mi próximo movimiento para no hacer el papelón de inexperto, luego de sacarle las medias me incorpore mientras pasaba mi mano entre sus piernas y suavemente hacia rozar un dedo sobre su tanga, y luego comencé a acariciar sus pechos, sus brazos y su abdomen con la yema de mis dedos, ella bajo sus manos y me acaricio el pene por encima de mi slip, y luego me lo bajo hasta dejarlo caer, tomó mi pene en sus manos y continuó acariciándolo lentamente, comencé a pasar mis labios por su cuello y bajando hasta sus pechos aun cubiertos, lamiendo delicadamente su corpiño para luego subir en busca de su boca la cual me negó rotundamente con un discreto movimiento de su cabeza, regrese a sus pechos y baje hasta su ombligo besándolo como si fuera su boca y luego baje hasta su tanga la cual dejaba ver unos pocos vellos púbicos, con mi lengua buscaba su vagina tratando de traspasar aquella delicada y hermosa tela, luego de unos minutos se dio vuelta dándome la espalda y ofreciéndole su hermoso culo que comencé a acariciar y besar, luego ella se inclinó y me ofreció una mejor vista y comencé a chupárselo por encima de su telita, luego me pare y mi lengua continuo acariciando su espalda, ella empujaba su culo contra mi pene y tomando mis manos las llevó a sus pechos que comencé a acariciar dulcemente, ella llevo sus manos a su tanga y comenzó a bajarla y a medida que la retiraba mi pene comenzaba a sentir el calor se sus jugos, se inclinó un poco más y mi pene comenzó a penetrarla con cierta dificultad a pesar de sus jugos, cuando llegue a lo más profundo sentí la presión de su vagina como si hubiese entrado en su ano, y los dos al unísono comenzamos a movernos, comenzó a jadear al instante y cada vez más seguido y con mayor fuerza empujaba su concha contra mis huevos sin detenerse, se aferró primero a una silla y luego se movió a un costado y agachándose más se aferró a las frazadas de repente un chorro de flujo salta de su vagina y cada vez que la penetraba saltaba otro chorro su aroma a mujer inundo la habitación, luego detuvo y se dio vuelta rápidamente y comenzó a chupármela pija desaforadamente mientras yo le desprendía el corpiño, yo estaba s punto de acabar cuando se recostó en la cama y me dijo...

-¡cogeme, cogeme otra vez!, separó sus piernas y me arrodille en la cama penetrándola fuertemente, ella comenzó a mover su pelvis cogiéndome ella a su ritmo Mientras me abrazaba y me mordía el cuello, su concha, mi pene y sus flujos hacían un ruidito de chapoteo inolvidable y minutos después largue mi leche en su interior.

Cuando me detuve me acosté a su lado, ella luego de relajarse colocándose se costado vio que mi pene seguía erecto y me dijo...

-¡tenés la pija todavía parada no lo puedo creer!, siempre SOS así?

Yo para quedar bien le dije...

-¡no es la primera vez, si bien me recupero rápido nunca antes se me había mantenido parada! Ella sonriendo tomo mi pene en su mano derecha y comenzó a masturbarme, sin dejar de idolatrar mi verga, se colocó más cerca de mi pija y comenzó a chupármela, yo trate de mover su cintura para poder chuparle la concha pero no quiso así que la deje continuar mientras acariciaba su espalda, su cabeza y cuando podía su culo, por un buen rato siguió chupándomela hasta le dije que estaba por acabar y ella haciendo una pausa me dijo...

-¡si la quiero saborear toda toda! Y colocando un dedo en su vagina comencé a masturbarla hasta que acabamos una vez más.

Luego acordamos otra cita para más adelante.

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