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Los pies de la dama de la boda (II)

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Pues la verdad, es que allí ya en su casa, mi corazón empezó a latir de tal manera que nunca me había pasado. Estaba teniendo taquicardia con tan solo mirarla

Todavía recuerdo ese día. Esa boda donde cumplí uno de mis sueños eróticos. De eso hace ya cinco años. Ella una mujer todavía hermosa con sus 63 años y bien cuidada sigue siendo mi reina para mi fetiche.

Hace unas semanas que volví a encontrarme con ella. Se había teñido de rubio y llevaba todavía una melena bien cuidada. Hacía ya unos años que dejamos de vernos ya que ella se había juntado con un señor de su edad. Después de la boda tuvimos varios encuentros más en su casa. Y la verdad que estos encuentros han sigo la mayoría de veces muchísimo mejor que los encuentros que tenido con chicas de mi edad para tener sexo.

Pues a Carmen me la volví a encontrar en un centro comercial haciendo sus compras. Cuando la vi, no dude en ir a saludarla. Llevaba unas botas y unos jeans, y un jersey negro. En cuando la vi, lo primero que se me paso por su cabeza ya fueron sus pies. Estuvimos hablando sobre el día a día. Ella me pregunto qué tal había ido todo este tiempo... Y yo le pregunte lo mismo. Le pregunte por Néstor, su novio o pareja. Me comento que lo habían dejado ya que él era muy grosero y no se llevaba bien con ella. La verdad es que me sorprendió porque él se veía una buena persona. Después de hablar un rato, mi cabeza ya estaba imaginando más... Quería... Ella muy educadamente se despidió y dijo a ver que día tomábamos un té. Nos dimos dos besos y cada uno se fue hacia un pasillo distinto. Si queréis que os diga la verdad, me puse enfermo mientras hablaba con ella. Lo curioso es que después de 15 minutos nos volvimos a encontrar en la caja. Fue un momento gracioso, y aproveche para invitarla a tomar una bebida.

Ella insistió en que fuéramos a su casa, así podría y le ayudaría a descargar las bolsas de comida. Sin dudarlo ni un momento, acepte la invitación.

Pues la verdad, es que allí ya en su casa, mi corazón empezó a latir de tal manera que nunca me había pasado... Estaba teniendo taquicardia con tan solo mirarla. Le ayude a descargarlo todo y preparo unas bebidas con acompañamiento. Me explico que tenía un proyecto nuevo. Quería dar clases de diseño de interiores. La verdad es que tiene buen gusto. Durante los 20 minutos que estuvimos hablando estuve atento, pero al final ya me volvía a decantar hacia sus pies... Imaginaba como estarían dentro de sus botas... Al pasar esos años perdí un poco la confianza hacia ella pero fue ella quien detecto que estaba ya observándole los pies. Estaba sonriendo y creo que tenía ganas de que pasara algo. Aquí otra vez ya empecé a tener taquicardia y la verdad es que mi pene estaba creciendo por segundos. Carmen, se levantó y quito la mesa de delante el sofá y se sentó justo al lado, donde había como un mueble. "Te gustaría sentarte ahí debajo?" Evidentemente me levante y me senté debajo de ella, al suelo... Mi paquete ya no cabía dentro de los pantalones. Como sabía que este momento seria para recordar le dije si podía hacer fotos.

Ella iba quitándose la bota y yo de mientras iba reportando ese momento, pero al mismo instante mi pene estaba al 200%. Se sacó una bota y luego la media.

"que pie más bello y más erótico" me moría de gana de empezar a chuparlo. Ella aprovecho para sacarse la otra bota y la media... Llevaba la pedicura roja y como siempre, esos pies muy bien cuidados... Haría un 40 como mínimo y su ancha suela me la ponía bien dura.

Ya no pude más hasta que le cogí los pies y empecé a lamerlos. Cogía el dedaco gordo y me lo metía entero en la boca, y después con el otro pie... Lamia esos bellos pies y de mientras me ponía enfermo...

A ella le encantaba porque gemía de placer. Mientras tenía un pie cogido ella aprovecho para meter su otro pie encima mi polla... y sin dudarlo la saque. No paraba de frotar sus pies en mi polla, así que obtuvo su regalo. Mi semen lleno todos sus pies... Nunca habíamos pasado de aquí pero esta vez fue la cosa a más... Una vez termine, me cogió de la mano y me tiro hacia su habitación. Le dije que se esperaba que le limpiaría los pies, y sin contestar me tiro hacia su cama. Una vez en la cama, empezó a sacarse los jeans y se quedó con un tanga y los sujetadores. No sé si habrían pasado unos 5 minutos pero ya iba erecto otra vez. Me puse encima suya, y baje lentamente por encima suyo hasta encontrarme con un bellísimo y mojadito coñito. Le aparte el tanga y empecé a lamerlo. Ella no podía parar de gritar del placer. Mientras iba chupándolo, no paraba de moverse hasta que me tiro de la cabeza hacia arriba. "Follame". Y en 0 coma, empecé a meter mi polla en su coñito. Iba entrando suave pero me encantaba. La volví a sacar y a meter, y así hasta coger una buena velocidad. Pare un momento y le puse los pies encima de mis hombros, y así podía ver como mi polla entraba en su coñito... Ella estaba como una moto, no paraba de gritar y lubricar. Yo no pare hasta que con esta postura aproveche para meterme su pie en mi boca y allí fue cuando ella tuvo su macro orgasmo y al mismo instante, viéndola como se corría, aproveche y sin sacarla me corrí durante 8 segundos... Fue el mejor polvo de mi vida... Y volvería de decirlo las veces que nacieran falta

Cuando terminamos, estuvimos hablando un rato encima la cama y riéndonos...

Ella es la mujer de mis sueños.

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