La Venus, el culo de Marta y el profesor: Mucho más que azotes
Marta se tomó en serio la advertencia y durante cuatro días, su puntualidad y su rutina de estudio se volvieron intachables. Sin embargo, el día anterior hubo fiesta y tuvo el tiempo justo para repasar. Pero Marta era joven y optimista. Confiaba ciegamente en su capacidad de improvisación y en su suerte. Ninguna de las dos cosas funci...