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El carnaval de Tepoztlán

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  • Les relato un hecho sucedido en el carnaval de Tepoztlán 2018, de una fiesta divertida a una de las mejores cogidas que me han dado

    Hola, mi nombre es Paulina, soy una mujer Tv a medio tiempo, esto quiere decir que aunque salgo a la calle y realizó la mayoría de mis actividades como mujer (atender mi negocio, acudir a fiestas de amigos y reuniones familiares, las compras de mi hogar, etc.), aún tengo que hacer algunas cosas más en mi faceta de niño, básicamente es acudir a alguna dependencia del gobierno a realizar algún trámite de mi negocio o casa, pues aún no realizó mi trámite de cambio de identidad y aunque mi familia está al tanto y de acuerdo con mi homosexualidad, prefiero mantenerme con mi identidad de varón, pues no me siento lista para dar ese gran paso en mi vida. Regresando al relato, actualmente tengo 30 años, vivo sola, cerca de la estación de metro Tlatelolco, me quedé soltera hace un par de meses, y este relato trata precisamente de la etapa posterior en la que estoy viviendo después de este rompimiento, en la cual estoy dando rienda suelta a mi puteria, (lo acepto) pues es la única forma en la que pude despejar mi cabeza y olvidarme de mi ex.

    Este relato es justamente el resultado de uno de esos ataques míos de puteria, tiene lugar en el pueblito de Tepoztlán Morelos, y ocurrió apenas hace 2 semanas en la festividad anual de aquel lugar que se conoce como el carnaval de Tepoz, Decidí escaparme aquel fin de semana en plan de soltera, lejos de mi ciudad, mi familia, mi negocio, lejos de todos, básicamente buscaba “lo que fuera en donde fuera con quien fuera”, y resulto que fue algo muy rico.

    Apenas días antes, estaba perdiendo el tiempo en mi face, cuando algunas de mis amistades comenzaron una plática entre varios de nosotros a los cuales una de mis amigas nos había etiquetado, en esa publicación estaban terminando de ponerse de acuerdo para acudir en grupo al carnaval ya mencionado, ya saben, rentar habitaciones compartidas, economizar gastos en grupos, compartir autos, etc. Yo con anterioridad ya había visitado este pueblo y puedo aceptar que el lugar por si solo me encanta, y dicha festividad era el pretexto perfecto para despejar mi cabeza y con suerte, encontrar a un macho para que atendiera ciertas necesidades femeninas que en ese momento en mi cuerpo pedían a gritos ser calmadas. Sin embargo, a pesar de que sabia que sería divertido pasar el rato con mi grupo de amigos, preferí no confirmar mi asistencia y buscar alojamiento por mi cuenta, de esta manera si me llegaba a sentir mal o quería estar sola, podría hacerlo, y si quería en cambio estar con ellos, podría argumentar que de última hora si pude escaparme, era el plan perfecto. De inmediato comencé a buscar alojamiento por medio de las páginas de Internet que ofrecen sus servicios en televisión, ya sabía yo que en este tipo de situaciones las habitaciones duplican su costo, además de que se escasean pues es una festividad que atrae demasiado a la juventud, por lo que casi desisto de mis deseos de asistir al evento, sin embargo, la suerte me sonrió y encontré una habitación en una posada de lujo que tenia calificación de 5 estrellas, se llama “la posada del Tepozteco” y sólo de mirar las fotos de las habitaciones me dieron ganas de que el fin de semana llegará ya, así que sin más dudas, reserve la habitación, llegándome de inmediato el correo de confirmación de dicha reservación, sin más, y muy feliz, me dediqué a esperar a que la semana terminará pues apenas era martes, el plan era que llegará el viernes, trabajar el día normal, pero llevarme mis maletas listas para llegar a la terminal de autobuses del sur después del trabajo, y llegar a tepoztlan ese mismo viernes, (a mis empleados les di el sábado libre).

    Llegó el día esperado y fue un viernes pesado, muchos clientes, mucha gente, mucho estrés, para ese día había seleccionado vestir unos leggins color negro con verde fosforescente, lo atractivo de estos leggins son las grandes transparencias que tiene a los costados, desde mi cadera hasta el tobillo, se mira demasiado sexi pues debido a dichas transparencias, no puede usarse con nada más que con una muy pequeña tanguita, para que la tela no se asome a los costados, acompañe mi atuendo con una blusita de tirantes blanca, una sudadera negra y mis cómodos adidas, mi cabello largo, como lo traigo ahora sólo lo agarre con una cola de caballo, un maquillaje muy discreto y los accesorios básicos que toda mujer utiliza del diario, quería que mi viaje fuera cómodo, así que apenas nos dieron las 6 pm les di la orden de cerrar, apenas 15 min mas tarde les estaba pagando yo su sueldo semanal, y listo, cada quien tomó su camino, yo solicité un Uber para que me llevará a la terminal de autobuses del sur, este no demoro mucho en llegar, por lo que mientras terminaba de despedirme de mis trabajadores el señor del Uber aprovechó para subir a su cajuela mis maletas, la verdad es que parecía que iba a un viaje de 1 mes o algo así, porque yo no escatime en seleccionar ropa ni complementos, maquillaje, accesorios, y sólo para darles una idea, para este fin de semana (lo que me restaba del viernes, sábado y domingo) llevaba 15 pares de zapatos, entre zapatillas, botas, flats y tenis, sólo para estar segura que tendría ropa suficiente para cualquier ocasión jijiji. El camino a la terminal de autobuses sucedió sin más contratiempos, sólo el típico tráfico de viernes en quincena ya conocido por todos los habitantes de mi hermosa CDMX, el abordaje del camión de la línea de autobuses también fue un poco pesada, pues al haber carnaval en el destino del viaje se escasean los viajes por lo que la línea de autobuses se ve obligada a mandar más salidas, mi autobús estaba programado para salir de la terminal en un horario de 6:35 pm y fue saliendo casi a las 7:15 pm, esto último provocó que ya una vez de camino a Tepoztlán, apenas para llegar a la caseta de la salida a Cuernavaca, nos hiciéramos casi hora y media, por lo que al final, un viaje que regularmente es de 1 hora y 40 min, en esta ocasión se prolongó a casi 3 horas y media, todo por el maldito tráfico de la gente que deseaba llegar ya sea por medio de autobuses o en su propio vehículo al “carnaval de Tepoz”

    El autobús llegó a la terminal del lindo pueblito mágico casi a las 11 pm, por lo que el viaje y el día en general me dejó molida totalmente, baje del autobús con un horrible dolor en el cuello que me mataba, el dolor no me dejaba ni pensar. Al llegar al posada en la que me hospedaría, el hombre que me recibió en la recepción, un tipo de unos cuarenta años, de 1,90 m aproximadamente, de muy buena contextura física, velludo, cabello chino, bigote bien cuidado y una vocesota, en fin, casi tengo un orgasmo sólo de mirar a este varonil ejemplar del sexo masculino, obviamente el se percató de la reacción que me provocó su presencia, sin embargo, ni siquiera este macho que derramaba testosterona por cada poro de su piel podía hacer que en ese momento yo olvidara del feo dolor que sentía en mi cuello. El se presentó como Silverio Sánchez, y resulto ser el dueño de este establecimiento, por lo que mientras llenaba mi hoja de registro, me pregunto:

    S- Se siente Ud. mal Srita.?

    P- Si un poquito, el día fue pesado en mi negocio en la capital, y el viaje para llegar aquí no ayudó mucho más.

    S- Lo se, puedo percatarme en su rostro, pues refleja el dolor que siente en su cuello y cabeza.

    Mientras me acompañaba a la habitación asignada, le platiqué más detalles de los dolores que me atormentaban en aquel instante. Ya al entrar a la habitación, me dijo:

    S- Yo soy masajista y tengo un certificado como quiropráctico, si Ud me lo permite Srita, con 2 movimientos en su cuello, puedo sacarle la contractura.

    P- Oh! Adelante por favor, cualquier cosa con tal que el dolor desaparezca.

    A continuación, se colocó detrás de mí y con sus dos brazos, me tomó por debajo de los míos y sus manos tomaron mi cuello, movió mi cabeza con un par de tirones que sonaron con un crack cada uno y mágicamente, el dolor, comenzó a ceder. Me aflojó todo el cuerpo y de no ser por este hombre que me sostenía, me hubiera caído al piso.

    S- Se siente Ud mejor señorita?

    Me preguntó sin soltarme y mientras me continuaba proporcionando un ligero masaje en mi cuello, a lo que yo totalmente sorprendida le contesté:

    P- Si!!! Woooow!! Si mucho muy mejor de hecho!!

    Alli fue cuando me di cuenta, que el contacto con su cuerpo, hacía que sintiera su bulto apoyándose sobre mi redondo culo.

    Un poquito más y listo, me dijo sin dejar de masajear mi cuello.

    Yo ya casi no sentía dolor alguno y si sentía el bulto que me apoyaba, crecer y la verdad, no me disgustaba, por lo que hábilmente di un par de pequeños brinquitos hacia atrás, excusándome en que me provocaba un poco de cosquillas, hasta que me soltó. Entonces le dije:

    P- Muchísimas gracias!. No sé que hubiera hecho sin su ayuda, sinceramente yo creo que no hubiera ni podido disfrutar del carnaval.

    S- Pues en verdad me da mucho gusto poder ayudar a mis clientas. Por favor llámame por mi nombre, soy Silverio Sánchez y soy el dueño de este establecimiento, por temporada alta me veo obligado a cubrir un turno completo en recepción, pues una de mis muchachas está de incapacidad por embarazo.

    P- Bueno pues es un alivio tenerlo en la recepción, de nuevo muchas gracias.

    S- Adelante, disfrute su estancia.

    A eso de las 11:30 pm estaba por fin instalada en mi habitación, la cual considere valía cada peso que yo había pagado, pedí algo ligero para cenar y mientras llegaba me di una ducha rápida, y ya no salí hasta el otro día. Desperté a eso de las 8 am por el ruido que provenía de las calles, y que no cesó en toda la noche, sólo había disminuido pero el carnaval continuaba día y noche, así que me di otra ducha sólo para quitarme el olor a cama, me dispuse a prepararme para salir al pueblo, así que comencé la difícil decisión de seleccionar que me pondría….. y me decidí por un diminuto jumpsuit de flores, este apenas lograba cubrir mi gordo y redondo trasero y por su tela de licra se pega demasiado a mi cuerpo, como una segunda piel, en la parte de arriba es topless por lo que mis hombros y espalda quedan al descubierto, lo acompañe con unas lindas sandalias tipo romano, me hice un maquillaje express pero procuré poner especial atención en mis ojos, pues creo que mi mirada siempre me ha abierto puertas ( y braguetas…… jijiji), está vez me hice una linda trenza en mi cabello y me puse algunas pulseras, anillos, un lindo collar con un dije de flores y unos aretes a color con la tela de mi jumpsuit, un poquito de “Paris Hilton tradicional” y listo, salí a la calle.

    Todo el ambiente era de fiesta, mucho alcohol, obviamente drogas, música….. y muuuuuuchos hombres, pero lamentablemente ninguno llamó mi atención, pues después de haber mantenido una relación con un hombre como Fernando, mis expectativas se mantenían muy altas, así que casi desilusionada y con la visión de que este día no sería el efectivo para encontrar al macho que me iba a satisfacer mis necesidades femeninas de verga, me dediqué sólo a pasear, desayune unos ricos itakates en uno de los puestos de comida, baile con los famosos chinelos y hasta incluso participe en un concurso de tomar cerveza con un grupo de chavos y chavas que conocí en la fiesta, ya por la tarde de ese sábado y con el nivel de alcohol un poco elevado, me dirigí de vuelta a mi hotel, estuve a punto de llevar conmigo a un tipo que conocí en uno de los bares a los que entre, estuvo muy pegado a mi toda la tarde, bailamos, cachondeamos un rato, pero lo que no me convenció fue que su paquete no se sentía tan abultado, ( lo acepto, me encantan las vergas grandes), y como no quería quedarme con la duda y a sabiendas de que las opciones de macho para esa noche eran ya muy escasas, me aventure a preguntar por el tamaño de su “amigo”, a lo que tristemente me contestó “son 15 cm, pero te garantizo que te haré gritar, pues lo sé mover como un Dios”, mi respuesta fue un ” Gracias, yo te llamo “ para que al final me dijera, “ Que! Le tuviste miedo?” ……… Así que con dicha decepción regrese caminando con rumbo a mi hotel, me encontraba realmente cansada, al entrar me encuentro nuevamente a Silverio en la recepción, que con una sonrisa me recibe y me pregunta:

    S- Como siguió de su cuello señorita?

    P- Súper bien eh! La verdad es que en todo el día ni siquiera recordé que ayer me mataba el dolor.

    S- Ojo, que por lo general ese tipo de dolores, si no son tratados con los masajes pertinentes, vuelven... Pero si ud. quiere, más tarde, a la hora que me desocupo, puedo subir a su habitación y le repito los masajes y en forma más completa....

    Me quedé pensando y recordando su masaje y consecuente “apoyo” del día anterior.... Y respondí:

    P- Me encantaría, si es que para Ud. no es molestia, ya sabe en qué habitación estoy.

    Le dediqué una sonrisa de lo más coqueta posible y me dirigí a mi habitación contoneándome de la manera más puta que pude.

    Ya en mi habitación pensé las cosas con calma y claridad, obviamente estaba un tanto ebria por las cervezas que había tomado previamente, además de que aquel tipo del bar con el que estuve bailando lo único que hizo fue prenderme y ponerme cachonda, así que porque no? Por supuesto que Silverio me gustó desde el principio cuando me recibió, así que sin saber con claridad lo que sucedería, me propuse a seducirlo y a tener en mi cama a este delicioso madurito está noche, pues mis necesidades de verga no podían satisfacerse por si solas, me mentalice también en que aceptaría lo que fuera por parte de Silverio, así fuera una verga muy pequeña, (aunque debo aceptar que le pedía a las diosas de la verga que no fueran crueles conmigo), me tranquilice al pensar en la altura de Silverio, pues por muy pequeña que fuera su dotación masculina, un hombre alto nunca está desproporcionado de ningún lado, habla mi experiencia femenina...... Jijiji, pero aceptaría feliz lo que Silverio trajera colgando entre las piernas, así no fuera una como la de Shane Diesel, pues era más fuerte mi cachondez y las opciones para apagarla eran nulas. Pensé también en la forma en que lo recibiría, no podía simplemente usar un sensual conjunto de lencería, pues como tal no tenía claro si Silverio caería en mis redes de seducción o si me rechazaría, y sinceramente no quería quedar como mensa, tampoco podía cambiarme de ropa y ponerme algo más sugestivo o provocativo, pues de la misma forma no podría argumentar el motivo de mi vestimenta, así que se me ocurrió usar una pijama muy sexi que me gusta mucho, es de Victoria Secret de la línea PINK!, Es de 2 piezas, (top y short), color blanco con detalles de encaje en color rosa palo en todos los bordes, la tela es de seda y da una apariencia satinada, además es muy ajustada y se me dibuja una figura muy exquisita, con el atuendo seleccionado y a la espera de enfundarse en mi piel, me dispuse a darme un baño, básicamente para quitarme el olor a sudor y la combinación de alcohol y cigarro que hubiera podido impregnarse en mi cuerpo en la fiesta del carnaval, obviamente también aproveche para darme una limpieza interna a conciencia, pues para mi es muy importante que durante el sexo no salgan olores raros por ningún lado, una vez que me sentí limpia y fresca, me unte cremas aromáticas por todo mi cuerpo, y así con la desnudes de mi cuerpo me maquille de una manera muy sencilla, apenas con unas capas de rímel en mis ojos y brillo en mis labios, un poco de perfume Euforia de calvin Klein, sólo un poco para dejar un lindo aroma en mi cuello, muñecas y sobre el top de mi pijama, cuándo me sentí lista me mire mire al espejo de cuerpo completo que estaba en la habitación, me gustó la imagen que me regaló, algo sencillo pero coqueto, y ahora si, con todo listo me dispuse a esperar a Silverio.

    Como a las 11 de la noche, golpean a la puerta de mi habitación, yo fingía ver televisión, aunque en verdad esperaba ansiosa a su llegada, sin embargo no quería parecer una fémina ansiosa de verga, así que casi con cara de aburrimiento lo invité a pasar y me explicó lo siguiente:

    S- Lo que tengo que hacer es volver a realizar las maniobras de la mañana, y después puedo masajear un poco la parte adolorida pero ya recostada en la cama, que bueno que se puso su pijama así puedo untarle aceite relajante.

    P- Oh! Si, dele con fe por favor.

    Yo me di vuelta a la espera, pero esta vez a diferencia de un día anterior, no traía zapatos por lo que mi 1.70 de estatura se veía pequeño junto a su 1.95, entonces, cuando cruzo sus brazotes por atrás de los míos y puso sus manotas en mi nuca, igual a como lo había hecho durante el día anterior, tuve que pararme de puntitas, provocando que mi regordete culo se levantara y quedara mas cerca del abultado miembro de Silverio, está vez nuestros cuerpos quedaron totalmente pegados, así que de inmediato sentí su dura verga apoyarse en mis femeninas protuberancias. Al sentir tan delicioso contacto, se me salió un gemido sincero y profundo, totalmente femenino, por respuesta, Silverio recargo aun más descaradamente su bulto sobre mi trasero y sus manos dejaron mi nuca y comenzó a acariciarme mis bubis por encima de la delicada tela de mi pijama, dedicando especial atención en mis pezones, que ante el contacto de sus dedos, se endurecieron al instante. Yo respondí moviendo mis femeninas caderas en marcados movimientos circulares, aceptando sumisamente lo que me hacía, mientras tanto sus labios besaban mi cuello, y me dijo:

    S- Te gusta así?

    P- Mmmmmm….. me encanta!

    Le conteste yo, mientras de mi boca se escapaba otro gemido, ya no era un gemido femenino, era definitivamente el gemido de una puta.

    Me dio vuelta 180 grados y me besó en los labios decididamente, nuestras lenguas, jugaban y sus manos ahora, se metían en mi diminuto short, hurgando hasta llegar a mi ansioso hoyito de placer, claramente me estremecía con el contacto de sus roces y decidí no permanecer estática por lo que comencé a acariciar su bulto, que ahora parecía explotar y dejaba adivinar un gran tamaño a través de la tela del pantalón.

    Nos separamos un instante para desvestirnos mutuamente, mientras Silverio se desabotonaba la camisa, me arrodillé para quitarle sus zapatos, sus pantalones y el boxer, y una vez que estas prendas dejaron de ser un estorbo, ante mi apareció una magnífica verga de unos 20 cm, erguida y gruesa, que apuntándome de frente me invitaba a devorarla. Pero lo que más me llamo la atención fueron sus gigantescos par de huevos que se colgaba, en verdad no les miento! Eran enormes! Cada una debía medir lo que mide una pelota de tenis! Embobada estaba en esta agradable visión por lo que el tuvo que decirme:

    S- Y Bien señorita….. es esto lo que querías? O acaso me equivoco?

    P- No… No te equivocas, es justamente lo que estaba buscando para hoy.

    S- Pues es que parece que no te gustó……

    P- Noooo, en verdad disculpa mi cara! Pero es que te cargas unos huevotes!! Nunca había visto unos tan grandes!! No inventes!! En verdad son enormeeeeees!

    S- Y te gustan así?

    P- La verdad si! Que los tengas así es un verdadero Plus, pues también tienes una verga muy rica…….

    S- Porque no eres bien educada y lo saludas de beso.

    No planeaba hacerme del rogar, por lo que de la manera más sensual que pude comencé a besarla empezando por el ojo de su cabeza, que para ese momento ya me regalaba cristalinas gotas de su delicioso líquido preseminal, bajando por toda la extensión de su larga vergota, hasta que llegue a sus gigantescas bolas, y ahora si, una vez que mis labios conocían todo el territorio de su gran hombría, me dispuse a propinarle una magnífica mamada que este hombre nunca olvidaría, por lo que abrí mi boca e introduje la mitad de esa deliciosa anaconda en ella y comencé a chupársela con la maestría que puedo presumir que tengo. Cada centímetro de piel de esa masculina herramienta, fue lamida, y chupada con verdadera pasión, me detenía en el glande, absorbiendo el líquido preseminal que le brotaba.

    Me detuve un instante en mi ardua tarea y saqué totalmente su vergota de mi boca, sólo para pedirle que se acostará en la cama y una vez que lo hizo, me acomodé de cuclillas frente a él y seguí chupándole la verga con verdadera devoción. Me encanta chupar una buena verga, grande, dura, gorda, siempre me gustó, desde chiquilla......y se lo demostraba a cada uno de mis machos, en un determinado momento, Silverio me ordenó darme la vuelta, quedando en una posición de 69, posición que Silverio aprovechó para empezar a darme un delicioso beso negro como se debe dar. Silverio resulto ser un verdadero experto en esto, su lengua penetraba mi esfínter, ensalivándolo y sus dedos se alternaban con su lengua, para insertarse en mi agujerito, que cada vez se dilataba más y más. También me encanta recordar la deliciosa sensación de cosquilleo que me provocaba el bigote de Silverio en mi ano, Dios bendito! Que delicioso me comió el culo este hombre!!

    Los huevotes que adornaban la verga de Silverio, que como ya hice hincapié con anterioridad, eran gigantes, pues apenas podía sujetar de una en una con una de mis pequeñas manos, y a las cuales les dedicaba buena parte de mi atención a consentirlas, pues las besaba con suma devoción mientras mi mano bajaba y subía por su cetro de poder masculino.

    Estaba ya sumamente cachonda, ya no aguantaba más y deseaba poder tener a este hombre dentro de mi, así que de la forma más puta que pude, me incorporé prácticamente sentándome sobre la cara de Silverio, que continuaba propinándome una de las que hasta el día de hoy a sido de las mejores comidas de culo que me han dado, y justo cuando nuestras miradas se cruzaron le dije casi a tono de súplica:

    P- Quiero sentir está vergota dentro de mi, puedes cogerme ya por favor papi?

    S- Esperaba que me lo pidieras hermosa putita!

    Fue lo que me dijo, al mismo tiempo que me daba una sonora nalgada en mi voluptuoso glúteo derecho, señal universal que todas las putas conocemos y que significa: “cambio de posición”, su mirada totalmente controlada por la lujuria me indicó que quería cogerme de perrito, por lo que me puse sumisamente en cuatro, apoyando los codos y mis rodillas en la cama, con mi culo apuntando en su dirección, quedando totalmente a merced de este macho e invitándolo a penetrarme.

    P- Métemela ya por favor!

    Le supliqué, y sentí su glande enfundado en un preservativo apoyarse en mi hoyito y comenzar a presionar. De esta manera, presionando poco a poco, su vergota, entró por completo en mi interior, mentiría completamente si les digo que no me dolía, sin embargo, y sin subestimar la gran verga de Silverio, estoy acostumbrada a vergas mucho más grandes, por lo que de pronto sentí sus grandes huevos chocar con mis bolitas en señal inequívoca que la tenía toda adentro. Toda puta entenderá el sentimiento de satisfacción que esto provoca, pues para mi Silverio sólo era una conquista más, una verga más en mi historia, un maduro más que se me antojo y lo lleve a mi cama.

    Me moví en círculos, acomodando y sintiendo toda la geografía de esa verga dentro de mí. Sus manos aferraron más fuerte mis caderas, y comenzó a meter y sacar su gruesa herramienta masculina en mi húmedo agujerito. De verdad que era una delicia, Silverio sabía hacerlo muy bien, sus movimientos, variaban el ritmo. Por momentos eran rápidos y parejos, luego más lentos, pero la sacaba toda hasta dejar solo la gorda cabeza de su vergota metida en mi culo y de un empujón enterrármela hasta el fondo, luego otra vez más rápido, o la sacaba toda, escupía en mi hoyo bien abierto y la enterraba otra vez, o la dejaba bien metida y me la movía en círculos, además de esto, de vez en vez me propinaba nalgadas en mis dos protuberancias femeninas, o me daba jalones de cabello, demostrando que el mandaba allí, y por momentos sobaba mis bubis, en fin, Silverio en verdad sabia lo que estaba haciendo, y yo estaba revolcándome del placer recibido.

    De pronto Silverio me saco por completo su vergota y me puso boca arriba, tomo mis piernas y las coloco en sus hombros, mi hoyito bien dilatado quedó a su disposición y lo penetró sin problemas, iniciando un nuevo mete y saca rápido y placentero. Yo a esta altura, deliraba, Silverio me estaba dando una cogida, justo como la necesitaba, como hacía tiempo no recibía. Gemía y aullaba del placer y no tardé en explotar en un abundante orgasmo, sin necesidad de tocarme, derramando mi semen sobre mi vientre. Silverio seguía con sus mete y saca, como si fuera una maquinita de relojería, seguía dándome verga con el mismo ritmo que al principio, y no parecía cansarse, Silverio parecía tener la vitalidad de un chavito y yo, bueno, en realidad lo estaba disfrutando y mucho. Volvió a sacarla, se incorporó de la cama y me ordenó que me pusiera de rodillas y se la volviera a mamar, por lo que en mi papel de niña puta y sumisa volví a devorar su dura vergota, hasta que tomándome de la cabeza, me marcó el ritmo de la mamada, parecía que me cogía la boca, yo solo podía abrir mi boca todo lo que mi fisionomía me permitía, de pronto sentí inflamarse su verga y entre sus rugidos de gozo, Silverio me pidió permiso para terminar en mi boca. Con movimientos afirmativos, le indiqué que siguiera, aceleró más aún y varios fuertes chorros de leche de macho inundaron mi boca, los cuales me tragué con gusto. Su cremoso y abundante semen tenía un sabor exquisito, sin embargo no pude evitar que un poco se derramará, pues de sus grandes huevos no paraba de salir este tan delicioso y preciado líquido masculino, por lo que no dude en recogerlo con mis dedos y llevarlo a mi boca para degustarlo, acción que pude notar le gustó a Silverio.

    Termine de limpiar la verga de Silverio con mi boca, y lo disfrute muchísimo, la verdad es que siempre me ha gustado mucho el sabor del semen, desde que lo probé por vez primera y desde allí se me hizo adicción, lo he probado de tantos machos, de todas las edades, y puedo decir incluso que de casi todas las etnias, y mi favorito es siempre el de un macho maduro, hay diferencia en el sabor? Claro que por supuesto que sí! Un placer que sólo una putita puede apreciar.

    Mientras Silverio y yo fumábamos unos cigarrillos, recostados en la cama, descansando de la increíble cogidota que acababa de darme me dijo:

    S- Tengo algo que confesarte bonita, ayer en la mañana cuando llegaste a la recepción, y te di masaje en el cuello, no pude contenerme y apoye a propósito mi verga en tus deliciosas nalgotas, y como me pareció que no te molestaba, seguí adelante, por eso me aventure a ofrecerte hacerlo de nuevo, quería ver si podíamos llegar a lo que acabábamos de hacer, pues desde que te vi me gustaste mucho.

    P- Pues también debo confesar entonces que tu también me gustaste desde que te vi, casi tengo un orgasmo nada más de verte y sentirte detrás de mí. Debo preguntar, ese anillo que traes en el dedo anular significa que eres casado?

    S- Discúlpame bonita, si, soy casado y se que debió ser lo primero que te debería haber dicho, te ofrezco una disculpa y si me lo ordenas me retiraré.

    P- Descuida, no me molesta ser la puta de un papi casado que además me gusta mucho. Además mentiría si te dijera que no buscaba que sucediera esto. Necesitaba un buen macho que apagara mis necesidades femeninas y gracias a Dios te encontré.

    Terminamos de platicar y nos fundimos en un beso de lo más cachondo, mientras mi traviesa mano jugueteaba con su miembro, que semierecto amenazaba con despertar totalmente de nuevo, mis instintos de puta lo buscaban, así que me agaché y nuevamente se la volví a mamar, despacio, gozando con mi lengua cada centímetro de esa deliciosa verga. Después de mamársela por un largo rato, me monté con mis piernas abiertas sobre él y con una mano, apunté su cosota hasta la entrada de mi ansioso culo, y fui sentándome en él, devorando con mi pequeño agujerito sus duros 20 centímetros de verga, hasta que penetró en su totalidad. Apoyado mis manos en sus hombros, comencé a subir y bajar por ese tronco venoso. Sus manos tomándome de la cintura marcaban el ritmo y el movimiento de su pelvis hacia arriba, no hacía otra cosa que ensartarme más aún, provocándome espasmos de placer, cada vez que su vergota llegaba hasta el fondo de mi culo, esta vez parecía querer metérmela con todo y huevos, y me lo hacia saber al decirme:

    S- Querías verga puta? Toma! Toma!

    P- Ahhh! S….si! Que r….rica vergota!!!

    S- Está noche serás mi puta!! Sólo mía!! Dilo!!!

    P- Siiii p….papi hoy quieroooo tuuu v….verga sólo p….para mi solitaaaaa!!

    Después de varios minutos de coger en esta posición, le supliqué que volviera a cogerme como perrita, pues la verdad es que por la curvatura natural de su verga, está posición me había encantado, así que me puse en cuatro, como al principio en el borde de la cama, él parado detrás de mí, me tomó de las caderas, apunto su grande verga a mi estrecho hoyito y me penetró con vehemencia. Ahora, sí, me estaba bombeando de una forma infernal, sus arremetidas, eran estocadas, que me perforaban más y más. Las oleadas de placer que me inundaban, impedían que dijera cualquier cosa, solo gemidos eran los sonidos que emitía. Los movimientos acelerados me llenaban cada vez más, y por la fuerza de sus embestidas, quedé con la cabeza apoyada en la cama, los brazos extendidos y mi culo abierto totalmente recibiendo la verga completa de Silverio y acostumbrándose al ritmo acelerado y fuerte que este macho ordenaba, ¡que aguante tenía este ejemplar masculino!. Por momentos la sacaba entera y sentía el vacío que me provocaba, pero rápidamente, volvía a llenarme el culo de carne dura y caliente.

    S- Toma más verga puta! La pedías a gritos!! Atáscate putota!!

    Silverio me repetía esto, y parecía estar como poseído pues el ritmo de las arremetidas que me daba era intenso y duro, además, me jalaba del caballo y me propinaba fuertes nalgadas que estoy segura se podían escuchar hasta el pasillo, para este punto yo ya no era dueña de mis sentidos, las oleadas de placer, me hicieron terminar nuevamente en más de una ocasión, pero quería seguir siendo cogida por más tiempo. Me sentía una hembra en celo, en manos de un verdadero semental. El clásico ruidito de plaf, plaf, que se escuchaban con los choques contra mis nalgas, me calentaban más aún. No puedo asegurar cuanto tiempo me estuvo cogiendo Silverio, sin embargo si puedo asegurar que está ocasión al menos fue de casi 1 hora , y está vez no me pidió permiso para nada, solo sacó su durísima verga de mi culo y empezó a acabar, haciendo que sus inmensos chorros de semen bañaran mis grandes y redondas nalgotas. Sentí algunos disparos entrar en mi abierto y sensible ano, y al final volvió a enterrármela nuevamente sólo para terminar su tarea y eyacular sus últimos lechazos dentro de mi, Silverio siguió moviéndose un par de minutos más hasta que la pija perdió su dureza y solita salió acompañada de un torrente de semen, que se escurrió entre mis piernas. Ahora, sí caímos exhaustos sobre la cama, y entonces pudimos hablar, yo le dije:

    P- Muchas gracias por esta noche…. En verdad muchas gracias, no sabes cuanta falta me hacia.

    S- Bueno bonita, pues muchas gracias a ti por permitirlo.

    P- Eres muy bueno en esto, lo sabías?

    S- Y tu! Haces maravillas con esa boquiita! Ya quisiera yo que mi esposa la mamara como tú!

    Ya repuestos y después de una ducha reparadora, que nos dimos juntos, en la que por supuesto que aproveché para brindarle otra mamada hasta hacerlo acabar en mi boca nuevamente, me pregunto:

    S- Tengo que regresar a mi casa, pero podría escaparme en la mañana y pasar el resto del día contigo, si tu quieres claro……

    P- Claro que quiero!! Ya te estoy extrañando!!

    Pase el domingo completo encerrada con Silverio en la habitación, y por la noche, cuando se supone que tendría que haber subido a mi camión de regreso a la ciudad de México, Silverio me convenció para llamarle a mis empleados y darles el día lunes libre y quedarme a pasarlo con el, por lo que fueron dos noches magníficas de sexo, Silverio, un temible semental, que me cogió no menos de tres veces cada día y logró satisfacer mis necesidades de puta que pronto volverán a exigir la compañía de este macho.

    Es muy probable, que mis viajes a Tepoztlán, sean cada vez más frecuentes en el año. Porque esperarme al siguiente carnaval si todo el año hay festividades en ese lindo pueblito.

    FIN

    Agradezco sus comentarios, críticas y cualquier cosa que gusten decirme a mi correo:

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