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Pesadilla en el autobús (Parte 1)

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Yo me puse pálida y mis piernas empezaron a temblar y más aún cuando uno de los que estaba enfrente de mí me mostró una navaja, luego sentí que el que me tenía por la cintura puso su mano en mi cola

Hola, buenas noches, lo que les voy a contar me sucedió hace algunos meses cuando salía de mi jornada estudiantil y me dirigía a mi casa.

Mi nombre es Marcela tengo 18 años y curso grado 11 de bachillerato, soy de estatura mediana 1,57, delgada, piel color blanca, cabello negro largo. Mi rostro es muy dulce y pues estoy muy bien formada cintura delgada buenas caderas, cola bien parada piernas firmes. Gracias a mis clases de patinaje y natación, mis senos si son algo normal ni grandes ni chicos.

Mi casa quedaba bastante alejada de mi colegio pues yo vivo en samaria y estudio en un colegio de Dosquebradas un municipio al lado de Pereira, mi ciudad natal, era un viernes 6 de la tarde estábamos en pleno verano yo estaba en mi habitual uniforme de diario camisa tipo polo color beige y un top por debajo de esta, color blanco, falda color azul no muy larga ni muy corta 4 dedos sobre mis rodillas y pues ese día lastimosamente por tanto calor decidí no ponerme short y solo llevaba puestas unas tangas rosadas tipo brasileras.

Salí del cole como de costumbre a abordar el bus con mis dos amigas Mafe y Pao las cuales tomaban la misma ruta pero vivían mucho más cerca, el bus tardo un poco en llegar casi 6.30 ya empezaba a caer el día. Llego nos subimos, esta vez iba más lleno que de costumbre y nos tocó de pie, aunque no estaba lleno del todo unas cuadras más adelante se empezó llenar mucho más a lo cual el conductor nos pidió que nos fuéramos más para atrás para dar espacio y eso hicimos en medio de nuestra charla y risas.

Un poco más adelante volvió a parar y esta vez ya demasiado lleno el bus se subió aproximadamente 7 tipos integrantes de una barra llamada Morgan del equipo de la ciudad, los chicos tenían cabello largo, muy mal aspecto y encima olían a marihuana. ¿No sé cómo el chofer los dejo subir? Los hombres subieron haciendo recocha y escandalo pero mis amigas y yo hicimos caso omiso y seguimos hablando entre nosotras. Se fueron corriendo en medio de la gente hasta llegar atrás donde estábamos nosotras y a lo que nos vieron dijeron algo como

“uyyy nos tocó al lado de las fresitas del colegio “

Algo que nos hizo reír un poco

“así si entro a estudiar”

Dijo uno de ellos mientras nos miraba de arriba abajo y los otros reían, todo iba normal piropos de aquí a allá algo a lo que estamos acostumbradas pero, no prestamos mucha atención. Todo iba normal hasta que a Mafe y a Pao les toco bajarse del bus pues ya habían llegado a su destino y yo quedaba sola, me despedí de ellas y seguí ahí prendida de la baranda lateral y uno de ellos se me acercó y me dijo

“¿la dejaron solita bebe?”

A lo que yo solo medio mire y sonreí

“aaah pero es mudita mira”

Dijo uno mientras los otros reían y la demás gente parecía indiferente y con algo de incomodidad por la presencia de los tipos.

De repente uno de ellos dijo en voz suave

“mucho mejor, así no jode, esta me toca a mí”

Yo escuche y me puse algo incomoda pero no había forma de moverse, de pronto se fueron posicionando a mi alrededor algo que si me asusto y me hizo pensar que me iban a robar. En ese momento sentí como uno de ellos me tomo por la cintura y me dijo al oído.

“es mejor que siga así calladita, mudita y vera que llega a su casita bebe”

Yo me puse pálida y mis piernas empezaron a temblar y más aún cuando uno de los que estaba en frente mío me mostro una navaja, luego sentí que el que me tenía por la cintura puso su mano en mi cola y con la otra tapo mi boca. Yo solo solté lágrimas y cerré mis ojos.

El tipo luego bajo la mano que tenía sobre mi cola y empezó a levantar mi falda para tocar mis nalgas solo cubiertas por mis tangas. A lo que me dijo

“uuuff que rico ese culo durito y en tanguitas “

“bueno pues tontica abra esas patas o la bajamos de acá y nos la culeamos es todos”

Yo entre en shock y moví mi cabeza a los lados y llore más, cedi y abrí mis piernas para que él se apoderara de mi con sus dedos, empezó a frotarme el clítoris algo que causo que me mojara después metió uno de sus dedos y al notar que estaba lubricada metió su otro dedo y con tono burlón dijo “ya estas listica mamacita hora de que sepas que es lo rico” luego soltó mi boca y sentí como se retiró un poco bajo su cremallera y saco su pene para tomarme de nuevo levantar mi falda, sacar mi tanga de entre mis nalgas correrla a un lado, hacerme agachar un poco con mis piernas abiertas y con su otra mano guiar su Berga, ponérmela en la entrada de mi vagina. Sentí como frotaba la cabeza de su pene en mis labios vaginales algo que me hizo mojar mucho más en medio de mi angustia. Para luego tomarme por la cintura, hacer un poco de presión e írmela metiendo lentamente y hasta el fondo lo que hizo pegara un gemido que no se escuchó por el ruido de la gente y la música del bus.

“que rica y apretada tienes esa cuquita bebe, si tuviera más tiempo hasta te la chuparía.”

Sentí como me empezaba a meter y sacar, bombeaba y bombeaba. Yo solo lloraba mientras los demás delincuentes nos tapaban con sus putas banderas. Sentía como con cada embestida me abría más mi casi virgen vagina, luego subió una de sus manos por debajo mi blusa y la llevo hasta mis senos, los cuales empezó a masajear y apretar al ritmo de sus penetradas. Yo sentía dolor, rabia, impotencia y nadie se percató o eso pensaba yo.

Empezó a quejarse de placer y a decirme cosas sucias y morbosas como:

-uuffff que rico es culearte fresita, metértelo por esa chochita tan apretadita es todo un placer bebe.

Mientras aceleraba cada vez más sus penetradas, tanto que tuve que agarrarme con fuerza de las manijas de las sillas para no caerme. El tipo no tenía ni un mínimo de compasión pero, ya en ese momento solo quería que terminara pero no dentro de mí, y como pude le dije.

- Por favor no se venga dentro de mí se lo suplico.

Solo siguió dándome sus embestidas, de pronto me apretó con más fuerza ya mis senos estaban maltratados y saco su pene de mi vagina y derramo su semen en mis nalgas dejándolas calientes y llenas de su leche. Me tomo por el cuello y me dijo al oído.

- No te llene esa cuca de leche porque, te portaste muy bien zorrita de colegio mira como me lo dejaste de escurrido bebe.

Me volteo me corrió a besar sin éxito, me hizo mirar su pene ya flácido, subió su pantalón lo abrocho. En ese momento paro el auto bus y los tipos se bajaron muy rápido, yo medio alcance a acomodar mi ropa, mis tangas y solo sentía como escurría su semen por mi pierna. Saque una toallita y trate de limpiarme como pude mientras lloraba en silencio.

Como aun no llegaba y algunos puestos quedaron vacíos, me senté y continúe llorando a un lado de la ventana. De repente sentí cono alguien se sentó a mi lado y con una vos algo grave me dijo.

- Disculpa niña me percate de lo que te ocurrió, disculpa no haber hecho algo pero, me dio miedo. Es injusto lo que te hicieron.

Yo mire muy asustada y con mucha vergüenza y note que era un vecino de mi casa, don Julio un hombre ya de unos 50 años viudo, que se la pasaba mirando mucho las chicas del barrio.

Yo solo lo mire y me eche a llorar, él me puso una mano en mi hombro y me abrazo y en ese momento me dijo al oído.

- Ya cálmate es injusto lo que te hicieron los perros esos, pero, ya lo vamos a solucionar.

Yo solo llore en sus brazos.

Continuará…

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