Confesiones

El ascensor

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El ascensor

RESUMEN

Hemos pasado una agradable tarde charlando, yo llevo puesto un vestido negro, ajustado al cuerpo terminado en una falda tableada, con unas botas altas, debajo llevo medias sujetas con un liguero

Hemos pasado un agradable tarde charlando en una cafetería, yo llevo puesto un vestido negro, de cuello alto de punto ajustado al cuerpo terminado en una falda tableada de cuadros grises, con unas botas altas de tacón, debajo llevo medias sujetas con un liguero, con bragas y sujetador negro que hace que resalten más mis pechos. Tu llevas unos vaqueros negros, con una camiseta blanca, decidimos ir a dar una vuelta, en la calle hace frio, llevo mi abrigo, pero siento que el frío me llega muy adentro, tú te fijas en mis pechos, los pezones se me han puesto tiesos, me comentas que la vestimenta que llevo no es adecuada para el tiempo que tenemos, me preguntas si quiero que vayamos a tu casa, que está cerca, asiento con la cabeza te digo, “no siento las piernas", jaja.

Entramos en el portal, cogemos el ascensor, cuando se sierran las puertas me abrazas y me das un beso, me dices "es para que entres en calor", de repente el ascensor se para, se apagan las luces, nos miramos mutuamente, estoy un poco alarmada, no me gustan mucho los ascensores, esperamos unos minutos como no arranca, apretamos el botón de emergencias, nos contestan, les decimos que estamos atrapados en el ascensor, les das tu dirección, ellos verifican, y nos dicen que hay una avería de luz, que los técnicos de la electricidad están solucionando el problema, les preguntamos cuánto van a tardar, nos contestan que no saben, que hay un problema en la subestación de energía, ves mi cara, esto no me gusta nada, me preguntas si tengo claustrofobia, te digo que no, que el problema son los ascensores, que de pequeña me quede atrapada en uno sola y tardaron varias horas en rescatarme, tu sonríes pícaramente, esta vez no estás sola, no, no lo estoy, pero estoy helada y atrapada... me dices que me tranquilice, que lo que necesito es entrar en calor y cambiar el recuerdo que tengo de estar atrapada en un ascensor. Cómo?, te pregunto yo, tú me respondes, tengo que explicártelo? me parece que sí que ando un poco "espesa" en estos momentos, jaja, suena el intercomunicador, es el técnico, nos dice que no hay luz en toda la zona y que el problema va a tardar varias horas en solucionarse, se ha quemado un cable y tienen que sustituirlo, que si queremos que avisen a los bomberos, para sacarnos aunque hay varias personas más atrapadas en diversos ascensores del barrio. Tú le dices que no se preocupen, que nosotros estamos bien...

Apagas el intercomunicador, te digo porque lo haces? que si nos tienen que decir algo, no podrán hacerlo. Tú me sonríes y me dices que no quieres que escuchen lo que vamos hacer, te quitas tu abrigo y lo extiendes en el suelo, me ayudas a quitarme el mío y realizas la misma operación, te digo que me voy a quedar helada. Ahora vas a entrar en calor, me atraes hacia a ti comienzas a besarme, yo te respondo, los besos son cálidos intensos, me mordisqueas los labios, mientras me acaricias la espalda, y vas bajando hasta llegar a mi culo, me lo agarras fuertemente y me pegas a ti, siento tu erección, bajo mis manos y te bajo la cremallera, aparto el bóxer y saco tu pene y comienzo a masajear, tu mientras está subiendo la falda del vestido, y con una mano, empiezas acariciarme por debajo de las bragas, comienzo a suspirar, me besas el cuello, se me pone la piel de gallina, me susurras tus braguitas están húmedas, como a mí me gusta, comienzas agacharte y a bajármelas, ahora estoy sin bragas, me abres las piernas y metes tu cara debajo de mis piernas y comienza a besarme por el interior de los muslos, subiendo un poco y llegando a mi coño, el cual está muy húmedo, comienzas a besarlo y a lamerlo, mis piernas tiemblan, creo que me voy a caer pero tú me sostienes, mis gemidos son altos, me das mucho placer, paras y me dices que aún no que no quieres que me corra, te pones en pie, ahora soy yo la que se agacha y comienzo a darte besitos, por todo el tronco, llegando a tus huevos, los cuales me meto en la boca, gimes, paro y me meto tu pene en mi boca, está bastante duro, me agarras del pelo, y comienzas a bombear dentro de mi boca, primero tus movimientos son lentos, luego un poco más rápidos, vuelven a ser más lentos y paras, me levantas, nos volvemos a besar muy apasionadamente, tu lengua en mi boca jugueteando con la mía, me das la vuelta, apoyo mis manos en la pared del ascensor que curiosamente es un espejo, me levantas la falda del vestido y me penetras fuerte desde atrás, me agarras de los pechos, para que no me caiga, comienzas a embestirme, la imagen que devuelve el espejo es morbosa, este comienza a empañarse, con el calor que desprendemos, una de tus manos libera un pecho y la bajas hasta mi coño, comienzas a masajear mi clítoris, nuestros gemidos, son altos, me pregunto si nos estarán oyendo los vecinos?

Tus embestidas son fuertes, parece que vamos atravesar, el espejo, paramos un momento, me doy la vuelta, me abrazas y me subes, me apoyas la espalda contra el espejo, te rodeo con mis piernas y mis brazos en un abrazo profundo, apoyas tu pene en la entrada de mi coño, me deslizo suavemente hasta el fondo, comienzas a moverte, despacio suavemente, el placer es muy grande, sigues a un ritmo suave, giramos y ahora eres tú el que apoya, la espalda contra la pared, vas deslizándote poco a poco hacia abajo, ahora estoy sentada sobre ti y soy yo la que impongo el ritmo, un poco más rápido que el tuyo, subo y bajo sobre tu pene, mientras tu aprovechas para masajearme los pechos, muy erectos sobre la tela, una pena que este la tela, sino los estarías succionando, como un niño pequeño, me giro sobre ti, ahora estoy en cuclillas sobre ti, pero te doy la espalda, me agarras de las manos, hago un pequeño movimiento en círculos, y comienzo a subir y bajar, estoy muy apunto, me doy la vuelta y me vuelvo a sentar encima de ti, nos abrazamos, y comienzas a embestirme al mismo tiempo que yo subo y bajo, nos besamos para mitigar nuestros gemidos, que cada vez son más altos y empiezo a correrme, ummmm que intensidad, me tumbas sobre los abrigos y tu encima mía empujas fuerte y rápidamente, muy rápido y fuerte, cada vez más el ritmo es muy frenético e intenso, comienzas a correrte…

Nos abrazamos y mientras nuestra respiración se normaliza, comenzamos a enderezarnos y arreglar un poco nuestras ropas, aunque lo hemos hecho vestidos, te acercas a mí y me dices a que ya no tienes frío? Yo te contesto que no, el ascensor comienza a subir, cuando salimos de él te digo, ahora cuando me suba a otro ascensor, tendré una bonita sonrisa…

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