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El mejor castigo

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Renato Guerra García estaba tendido sobre un flotador en la piscina de su casa, en un balneario bastante exclusivo al sur de Lima, tomando el sol reacordaba que hace 5 años estaba haciendo exactamente lo mismo que en este momento, pensaba en los hechos que desencadenaron un evento que cambio todo para siempre, revisaba los sucesos tratando de entender como se había convertido su vida en lo que era ahora, se había redescubierto y se desconcertaba sobretodo porque en esos años jamás pensó, ni se le paso por la mente que el pudiera ocurrirpor algo así.

En esa época el trabajaba ya varios años en una empresa excelente en la que había escalado posiciones rápidamente y era un ejecutivo de confianza del gerente general y dueño de uno de los grupos mineros más grandes que hay en el Perú, era un hombre muy seguro de si mismo que siempre tomaba los riesgos que debía y no tenia muchos escrúpulos para lograr sus fines, tenia 39 años, disfrutaba de su libertad después de divorciarse desde hace ya seis meses de una mujer, con la que tenia 2 pequeños hijos varones, los tenia viviendo convenientemente en la Argentina, siempre le había gustado la buena vida y en esa época tenia, además de una privilegiada situación socio económica, una amante con las que saciaba sus constantes deseos de tener sexo.

El dinero le había dado también mucho éxito también con las mujeres, era un hombre entre atlético y grueso y bastante apuesto, 1,75 de estatura, ochenta kilos muy bien distribuidos, un rostro muy masculino rematado en un espeso bigote, ojos castaños, calvo pero completamente cubierto de vellos color caramelo en el pecho, el torso y la extremidades, portaba una vigorosa y gruesa herramienta de 16 centímetros entre las piernas, que prácticamente había hecho gozar a cada mujer joven que le pasaba en frente.

En esa oportunidad descansaba de una intensa semana de trabajo rematada con una intensa sesión de sexo oral con una de sus compañeras de la oficina.

Sin embargo mientras tomaba el sol pensaba un poco en la llamada que su jefe le había hecho el día viernes, antes de salir de la oficina, lo saludo muy amablemente como siempre lo hacia y le dijo que tenia algo importante que decirle en persona y que esperaba que fuera a verlo el lunes al final del horario de trabajo.

¿Si era algo importante porque no se lo dijo de inmediato?

Siempre había deseado manejar una de las cuentas de comercio exterior de la empresa y a lo mejor era de eso de lo que quería hablarle, la verdad no sabia que pero algo no le sonó normal y eso era lo que le preocupaba.

Habrían descubierto alguna de las jugadas que había hecho a su favor en las auditorias de la empresa, no lo creía, se había encargado de cubrir bien todos los rastros posibles y lo había hecho de manera muy discreta, tenia incluso explicaciones muy convincentes para su repentino ascenso económico y para el acelerado ritmo de vida de su familia.

Con todo eso en mente decidió pensar en otra cosa, tomo otro sorbo del Pisco Souer que tenía en la mano y siguió asoleándose, el agua fresca de la piscina y la brisa que acariciaba su cuerpo desnudo, prácticamente lo obligaron a olvidarse del asunto.

Solo el día lunes, después de la agitación del trabajo, como a las cinco de la tarde recordó lo de la reunión y otra vez empezó a divagar sobre cual seria el motivo de esta, mientras se dirija a hablar con don Samuel Frank, cuando llego, este estaba despidiendo a su secretaria, diciéndole que cancelara todas sus citas y llamadas en las próximas dos horas y que luego podía irse, cuando vio a Renato, le dio la mano y lo acompaño a el interior de su elegante oficina.

Don Samuel se sentó en su escritorio e invito a Renato a hacer lo mismo, ni bien lo hizo le cambio la expresión del rostro, abrió una gaveta y saco de ella un grueso expediente y se lo entrego, Álvaro que hasta ese momento no entendía nada sintió que se le congelo la sangre al ver la primera pagina, su jefe estaba mudo y solo lo miraba fijamente, como esperando una explicación, la documentación era un seguimiento de contabilidad de todas sus acciones en la empresa y en ellos estaban todas las pruebas de cómo el había desviado fondos de manera constante a diversas cuentas para así poder apropiarse de los intereses, los residuales de los cambios de moneda y cosas por el estilo, eran cientos de miles de dólares en todos los años que trabajaba ahí.

Renato, se sintió como el sudor lo empapo completamente en un par de segundos, no podía articular palabra, le pasaron mil cosas por la cabeza y no entendía como lo habían descubierto, siguió así y el que hablo finalmente fue su jefe.

-Sr. Guerra García, esto que usted a hecho es una tremenda decepción para mí, no solo ha traicionado mi confianza sino que además a cometido un delito muy grave...

Renato se quedo mudo y solo atino a mirar al escritorio, no podía ver a su jefe a la cara y mil cosas pasaban por su cabeza mientras pensaba en que decir...se dio cuenta por los documentos que no podía hacer nada...

-Lo...lo sient....mhnngg, lo...lo siento mucho...

-Yo también lo siento mucho Renato, no puedo hacer otra cosa más que denunciar este desfalco...

-Po.. Por favor, tartamudeo Renato, yo le pagare todo...

-Yo se que no tiene ahorros, y sus propiedades son muy costosas pero no seran suficientes, Renato usted ha despilfarrado el dinero y con ellas no podrá cubrir ni la quinta parte de la deuda, tendrá usted que responder a la justicia...ira a la cárcel y lo perderá todo!

Dijo Don Samuel muy calmado... mirando fijamente a Renato que estaba rojo intentando decir algo...

-Por favor no le puede hacer esto a mi familia, no lo soportaran, ellos no saben nada, dígame por favor que puedo hacer, haré lo que sea, lo que sea que usted quiera... la voz suplicante de Álvaro se quebró y comenzó a sollozar mientras salían lagrimas de sus ojos...

En el rostro de Don Samuel se dibujo una pequeña sonrisa, mientras decía:

-Quizás haya algo que me pueda hacer por mí?

En ese momento Renato le prestaba completa atención,

-Dígamelo, haré lo que usted me pida!!

-En realidad es lo único que yo aceptaría como compensación por lo que ha hecho...

-Solo dígame y yo cumpliré...

-Bueno estamos hablando de mucho dinero y será un compromiso de por vida o hasta que yo decida lo contrario... como sabrá yo puedo comprar lo que sea pero hay algo que nunca he tenido a mi disposición...

-Yo haré lo que usted quiera para conseguirlo... se lo juro!!

-Bueno lo que quiero es que usted este a mi disposición cuando yo quiera y que obedezca mis ordenes sin ninguna objeción...

-No entiendo dijo Renato, mirándolo algo sorprendido...

-Bueno, no sea ingenuo, me refiero a que lo necesito para satisfacer mis fantasías sexuales, romperle el culo a alguien como usted es algo que nunca hice y siempre he deseado, quiero discreción y se que ahora lo tengo del cuello y nadie sabrá jamás de esto....me entiende?

Renato tenia los ojos abiertos como platos sin poder creer lo que había escuchado, estaba mudo e instintivamente se levanto y se dirigió hacia la puerta de la oficina, Antes que llegara a la puerta don Samuel lo detuvo y le dijo

-...después de todo yo lo tratare bien...

-Píenselo, si va a la cárcel no pasara mas de dos días con el culo virgen y yo no tengo problema en dejar que mantenga los lujos que ahora tiene... mañana lo espero aquí a las nueve de la mañana... si lo hace asumiré que esta de acuerdo, si no se aparece, el miércoles haré la denuncia...

Renato se soltó y salio a toda prisa, al llegar al estacionamiento su mente estaba en blanco, tenia miedo y sabia que no podía recurrir a nadie, don Samuel tenia razón, era mucho dinero en juego y poderosas las influencias, por ese delito pasaría buen tiempo encerrado.

Paso la peor noche de toda su vida, casi no pudo dormir y se arrepentía por haber hecho lo que hizo para estar en esta situación, sabia que si decía algo era suficiente con las pruebas que tenia don Samuel para que creyeran que estaba mintiendo.

Se levanto en la mañana y mientras se daba un baño tuvo que tomar la decisión, al pensar que debía hacerlo le brotaron algunas lagrimas de impotencia pero no veía otra salida...

Llego a su oficina un poco mas tarde de lo normal y fue de inmediato a ver a su jefe, la secretaria lo anuncio y espero por 20 minutos, que le parecieron una eternidad, escucho claramente que don Samuel hablaba con su secretaria por el intercomunicador ordenándole que lo hiciera pasar y pidiéndole que nadie lo moleste hasta que el dijera lo contrario.

Renato toco la puerta y entro, estaba sudando, lo primero que vio fue a don Samuel que estaba en su escritorio...

El jefe estaba trabajando concentrado en unos documentos, no dijo nada y Renato se quedo ahí sin saber que hacer, esa situación lo hizo sudar más, estaba casi empapado...

-Veo que estas muy nervioso, sin embargo me da gusto que hayas aceptado mi propuesta...haz entendido que no voy a aceptar peros, verdad!!

-Ss... Si, dijo Renato...

Don Samuel se levanto, aseguro la puerta y camino hacia él, estaba descalzo, era un hombre alto, 1,88 MT, 50 años, ojos azules, barba candado color gris con un cuerpo muy fuerte y muy velludo...

Primera vez que Renato lo observaba bien, se asusto al notar que un tremendo bulto se le había formado bajo el pantalón, Don Samuel le tomo la mano y la llevo a su bragueta, soltando un gemido de placer contenido le dijo…

-Ahhh!! Esta noche te voy a dar de comer todo esto por el culo… te has portado muy mal y debes recibir un castigo por tu comportamiento… Me entiendes? De ahora en adelante debes obedecerme y hacer lo que te pida en el momento que yo lo deseo, ok?

-Renato estaba atónito y solo susurro: Si se..seño…rr… Recibio un maletin que le entrego su jefe y salio de la oficina…

En cuanto llego a su propia oficina abrio el maletin y leyó una hoja de instrucciones que estaba adentro, según eso cancelo todas las citas, reuniones y actividades de ese día e indico a su secretaria que tenia un importante encargo de la gerencia y que no iba a ir a la oficina una semana, hecho esto fue a su departamento para recoger algunas cosas, almorzó algo ligero y se dirigió a la dirección que estaba en el apunte… Era un departamento muy moderno y elegante en la mejor zona de Lima, ahí se dio un buen baño y utilizo los efectos personales que estaban en el maletín, debía vestir traje de corbata y solo debía incluir en su atuendo unos ajustados suspensores de algodón que sostenían difícilmente sus genitales y que tenían un solo y delgado elástico que se le metía por el culo… Se sirvió una copa de brandy con hielo y se sentó a esperar, estaba muy nervioso y pensando en lo que ocurría empezó a sudar y a cada minuto se la ropa interior le incomoda mas porque se sentía húmedo y el delgado cordón que tenia en el culo le rozaba y se le enredaba con los pelos que le crecían abundantemente en esa parte… La espera lo estaba matando de la ansiedad.

En eso como a media tarde escucho que se abría la puerta y vio entrar a su jefe, este entro con una gran sonrisa, dejo sus cosas en la entrada y se acerco a Renato diciendo:

-Ven aquí muchacho, acércate!!

Renato estaba mudo y se quedo inmóvil hasta que escucho la orden nuevamente, hizo lo que le decían y de inmediato Don Samuel tomo su corbata jalándolo hacia si para poder tocarlo con toda libertad, lo hizo sobre la ropa, toco sus nalgas y apretó sus genitales atrapados dentro del pequeño interior que llevaba puesto, Renato se sentía muy extraño y no decía nada pero no podo evitar sollozar cuando sintió que le aflojaban el cinturón y desabotonaban sus pantalones, humillado de estar frente a otro hombre con los pantalones abajo sin ninguna opción mas que dejar que hicieran con el cualquier cosa, sus piernas peludas quedaron al aire y Don Samuel le quito la chaqueta y lo obligo a apoyar las manos en una mesa, se puso de rodillas para poder observar su culo detenidamente, metió la nariz entre sus nalgas oliendo extasiado, Álvaro se sobresalto cerrando el culo, sollozo aun mas fuerte y comenzó a llorar por lo que recibió a una fuerte palmada...

-Cálmate muchacho!!... Escucho

Don Samuel metió la mano entre las piernas y jalo hacia un lado el ajustado interior liberando sus huevos y su pene, Renato se sentía intimidado por la situación, en ese momento estaba completamente mojado por su propio sudor, mientras su jefe le acariciaba lentamente las nalgas y le metía la mano entre piernas y le manipulaba los testículos y el pene que colgaban peludos, al tiempo que arremetía con la lengua contra su ano que en ese momento estaba apretado como nunca por la tensión.

La lengua de don Samuel se movía hábil y gruesa, eso lo obligaba a tratar de cerrar mas su orificio, las lagrimas le corrían por el rostro por la impotencia y el repentino desconcierto de no poder controlar las reacciones de su cuerpo, estaba completamente erecto, trato de evitarlo pero ya no podía, apretó los puños y el culo pero en un momento su pinga estaba tan dura que le causaba poco de dolor por la tumefacción.

Don Samuel le apretaba los huevos y sonreía al notar que Renato estaba completamente el palo, seguía lamiéndole el ano, le introdujo la punta de un dedo y no dejo de manipularle el aparato que estaba totalmente duro y con el glande asomando por el prepucio sin circuncidar, repentinamente se incorporo y se bajo también los pantalones, estaba tan excitado que se había mojado y al sacarse los calzoncillos gruesas gotas transparentes salieron por la punta de su herramienta considerablemente grande, Renato intento quitarse a don Samuel de atrás pero este lo cogió firme por la cintura y acto seguido coloco su pinga, que superaba los 20 centímetros y era realmente gruesa, entre las nalgas de Renato y se comenzó a frotar con una violencia que casi lo obligan a venirse, se detuvo justo a tiempo pero aun así dejo el culo de Álvaro lleno de liquido preseminal apelmazado en los vellos que este tenia, en abundancia, en la entrada del ano.

Renato estaba perplejo, el Don Samuel por fin le saco completamente los apretados suspensores y la demás ropa y le dijo:

-Trata de relajarte y acepta que es un castigo mínimo por lo que has hecho y no tienes otra forma de recompensarme…Ok?

-Te prometo que haré que esto te guste, ese es el deseo que mas me excita…

Entonces se acerco a el y lo beso, la lengua de su jefe se coló entre sus labios y luego entro en su boca, el se resistió un poco pero ya no podía hacer nada, sintió que algo áspero y enorme hurgaba dentro de el y también una mano que apretaba sus nalgas fuertemente, sus bigotes se entrelazaron con la barba espesa de Don Samuel y se dio cuenta que este tenia un olor muy rico y masculino, su cuerpo se puso en alerta, se le pararon todos los vellos y comenzó a sudar, los resoplidos que daban don Samuel al besarlo delataban su grado de excitación y eso lo asustaba un poco.

El se sentía aturdido y como si fuera cosa de todos los días su jefe lo empujo hacia el sofá y le beso el vientre, el también era muy peludo y podía sentir como recorrían su piel con la lengua y como esta entraba en su ombligo, esto lo despertó un poco y se estremeció al sentir que le chupaban con fuerza el miembro erecto, Don Samuel tomo sus tobillos y los elevo hasta que sus rodillas estaban casi junto a sus hombros y entonces sintió y una lamida que fue desde sus pelotas hasta su ano, esto lo hizo dar un brinco al tiempo que los dedos de sus pies se doblaban hacia arriba, nuevamente sintió esa sensación extraña, entre excitación y vergüenza que había sentido antes pero esta vez se rindió al placer que le provocaban los escalofríos que recorrían su recto.

 

Luego de unos minutos, cada lenguetazo le provocaba una sensación que nunca había tenido, no podía evitar gemir con fuerza y sin control, sus brazos estaban extendidos hacia arriba y Don Samuel le estaba lamiendo ahora una de las axilas mientras con una mano le apretaba las tetillas… antes había tenido bastante sexo pero nunca le habían hecho algo así, su ex esposa no lo toco mucho y las otras mujeres con las que había estado, a lo mas, le habían acariciado la espalda o le habían dado una buena mamada… Su acosador se dio la vuelta para colocarle su enorme tranca en la boca y poder al mismo tiempo asediar su ano nuevamente… tuvo que hacer un gran esfuerzo para poder chupar tremendo glande, don Samuel estaba tan excitado que su herramienta chorreaba grandes cantidades de liquido pre seminal y ambos estaban empapados de sudor… Le costo mucho recibir ese pene húmedo en la boca pero no tenia alternativa y ya se estaba excitando realmente.

Ya no aguanto mas!! Escucho y las enormes manos de Samuel lo tomaron por la cintura y le dieron vuelta, su trasero musculoso y bien formado estaba húmedo y dilatado por el jugueteo previo, La lengua de Don Samuel le había humedecido todos los pelos que tenia en la raya del culo y le dejo en el ano con una sensación extraña para el pero aun no estaba listo para lo que venia luego… sintió que le abrían las piernas y un par de manos grandes separaban sus nalgas

-Desde ahora soy tu dueño, me entiendes?

-Este culo me pertenece y le voy a dar de comer bien!!

Renato sintió que la punta de la tranca de Don Samuel rozaba sus nalgas y no pudo pronunciar palabra…

La carne tiesa de su jefe presionaba hasta que finalmente se abrió paso por su recto, de manera firme y continua, atravesándolo completamente…

-Ahhhhhhhaaaggg… Ahhhhhhhh!!... Nooooo, Don Samueeel…!!!

Sollozaba Renato, mientras sentía como la enorme pinga se enterraba en su culo centímetro a centímetro.

-Aguanta!! Ya casi la tienes toda adentro!!

Escucho y pudo sentir que en el ultimo impulso, las palotas de su jefe se estrellaban contra las suyas, se quedo inmóvil por el dolor, Don Samuel le frotaba la espalda como tratando de que se relajara, se inclino sobre el para lamerle la nuca al tiempo que con ambas manos manipulaba sus tetillas, el intenso placer de estas caricias aplacaron un poco el dolor he hicieron mas soportable el aguantar la tremenda herramienta de su jefe palpitando dentro suyo, se sentía completamente invadido…

-Que rico culo tienes, siempre quise comérmelo…

Le murmuro su jinete al oído e inicio la cabalgata, metió y saco su pinga ansiosa un par de veces con mucho cuidado y de ahí nada lo detuvo mas, Renato gritaba, gemía y suplicaba al mismo tiempo y Samuel se movía frenético sobre el, perforándole el culo, se arrodillo y trajo hacia si a el sometido Álvaro, jalándolo para clavarlo con tanta fuerza que los cojones y la pinga de este se movían sin control de un lado a otro…

Renato sentía un profundo dolor y placer en cada empujón, tener el culo relleno de una pieza de carne le causaban una extraña sensación, eso le provoco un alucinante endurecimiento de su propia pinga, Samuel se percato de esto y le saco la verga para darle vuelta, levanto las piernas de Renato y lo volvió a clavar sin piedad, así frente a frente se dio el trabajo de masturbarlo y Renato de volvió loco, se arqueaba con cada arremetida como intentando que la herramienta de Samuel se metiera mas dentro de el, solo pasaron unos tres minutos y los dos entraron en una especie de trance, gritaban, jadeaban y maldecían, Don Samuel se cayo por un momento y luego se vino dentro de Renato en una eyaculación descomunal llenándolo de semen caliente, con los últimos espasmos de la pinga de su jefe, Renato sintió un escalofrió que el recorrió el cuerpo y su pene disparo un chorro de lechada espesa al tiempo que convulsionaba sobrecogido por el violento orgasmo…

Los dos estaban exhaustos, empapados por el sudor y el semen de Renato, Don Samuel lo abrazo fuerte y se quedaron sobre el sofá desnudos y muy pegados, ambos eran muy velludos y dos Samuel no dejaba de acariciar su cuerpo… Para Don Samuel esta había sido la culminación de un deseo oculto desde hace mucho tiempo, todo cambio para el desde que hace unos cuatro años se divorcio de su esposa porque esta se enamoro de un hombre mas joven que ella y en medio del trabajo y sus problemas no pudo volver a relacionarse con nadie seriamente, aunque si disfrutaba regularmente del sexo con alguna mujer que nunca faltaba a su alrededor, sin embargo hace unos meses en el gimnasio de la empresa vio a este hombre desnudo, masculino y bien formado cuyo trasero y piernas poderosas jamás pudo sacar de su mente, desde ahí empezó su obsesión y se dedico a vigilar todos sus paso hasta que descubrió algo que en vez de preocuparlo lo lleno de alegría al darse cuenta de que era la única forma de lograr lo que quería, desde ese momento se masturbaba soñando con cogerse a Renato Guerra García y ser su dueño absoluto…

Pensaba en todo esto mientras tenia abrazado al objeto de estos deseos, Renato que estaba rendido por la penetración y los días de zozobra, se quedo dormido en sus brazos y Don Samuel que aun tenia su pene dentro de Renato sintió como su herramienta volvía a ponerse dura, Renato se despertó al sentir que lo movían y al tomar total conciencia pudo sentir su agujero lleno otra vez por la tranca erecta de su jefe pero esta vez no había dolor y solo recibía un fuerte impulso de placer a cada empujón, no pudo evitarlo y se escaparon sonoros gemidos y automáticamente abrió las piernas para recibir mejor los embates de de la durísima pinga, Su Jefe estaba mas sereno y tenia mas el control de si y se dedico a darle a Renato todo el placer que pudo, con una penetración sostenida y rítmica lubricada por la gran cantidad de semen de su primera eyaculación, tomo una de las rodillas de Renato y la jalo para que este abierto al máximo y solo siguió su vaivén, Renato no estaba dentro de sus cabales, gritaba y gemía pidiendo mas, luego que no lo hiciera y luego rogaba mas fuerza… Don Samuel se sentó en el sofá y coloco a Renato de espaldas a el para que fuese el mismo quien controlara la penetración, Renato se descontrolo y se movía de arriba abajo abrumado por el placer que sentía desde su ano que apretaba la pinga de Don Samuel llenándolo de una absoluta satisfacción, el también se abandono y hablaba y gemía…

-Asi muchacho… Cómetela toda!!!

-Sigue… Sigue!!... Ahaaa!!! AHHHHHH!!!

-Sácame la leche, vamos hijo de puta!!! Hazloooo!!!...Ahhhaaa!!!

Renato ya no podía parar, ambos tenían los ojos cerrados, su jefe sentado debajo de el, tenia las piernas abiertas y los dedos de los pies doblados hacia arriba, con sus manos agarro a Renato por la cintura para ayudarlo en el sube y baja, por el intenso y violento trance en el que ambos se habían entrado, se sacudían y maldecían insultándose el uno al otro hasta que finalmente se vaciaron juntos, Renato sintió claramente como dentro de el, la pinga de su jefe dispara con violentas contracciones chorros de semen y el mismo se vino en un momento en el que no tuvo el mas mínimo control sobre su cuerpo.

Luego de esto quedaron agotados, Don Samuel lo tomo del cuello y lo llevo hacia la baño, Renato estaba un poco adolorido y temblaba por el esfuerzo, tomaron una ducha caliente los dos juntos y su jefe lo baño como si fuera un niño, mimándolo y acariciándolo lo seco suavemente con una toalla y le puso un pantalón de pijama de una delgada tela de algodón… El se quedo desnudo he hizo dormir a Renato dándole un suave masaje en la nuca mientras lo tenia abrazado contra sus peludos pectorales… Renato no estaba solo cansado si no también muy desconcertado, lo que había ocurrido lo tenia perplejo, jamás se le hubiese ocurrido que alguna vez disfrutaría tanto del sexo con otro hombre, le dolía el culo pero nunca había tenido orgasmos tan extremos, sabia que no habría vuelta atrás y que de ahora en adelante su cuerpo le pertenecía a Don Samuel y pensar en eso le agradaba…

Desde ese momento hasta hoy no ha podido separarse de Don Samuel, este no pierde la oportunidad sodomizarlo, luego de semanas de tener un sexo desenfrenado ambos se dieron cuenta que habían entrado en nueva etapa de su sexualidad, pasaron los años y fuertes rutinas de gimnasio les habían proporcionado a los dos cuerpos espectaculares, se volvieron adictos el uno al otro, en un viaje a los Estados Unidos Renato recibió un par de tatuajes, pearcings en las tetillas, el glande y los testículos… Su ano estaba perfectamente adaptado para recibir la gran herramienta de don Samuel y por lo general dormían juntos luego de largas sesiones en las que siempre estaba probando algo nuevo, posiciones, consoladores, vibradores, enemas, bozales, mordazas, castigos, Fotografías, videos, etc, etc… Renato se convirtió en un esclavo sexual y aprendió que si su Jefe tenia dolor de cabeza lo mejor para relajarlo era darle una larga mamada de culo o que si estaba demasiado estresado por el trabajo, al llegar al departamento donde se encontraban habitualmente, Don Samuel le bajaría los pantalones y le daría una buena cantidad de nalgadas mientras lo sostenía sobre sus piernas… Sin duda el mejor castigo que poda recibir por su mal comportamiento… Renato estaba regresando a la realidad después de estos recuerdos y al abrir los ojos pudo ver a Samuel que se acercaba a la piscina, desnudo, grande, peludo y con la tranca erecta, entonces no pudo hacer mas que recibirlo con una sonrisa…

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