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Marica culturista (Poder pasivo) – (1) Hotel

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RESUMEN

Los nervios, las ansiedades y un par de cervezas pueden jugarle malas pasadas al tío y al padre de Rick antes de un esperado concurso de culturismo.

Esta es una historia de ficción. Todos los personajes que se describen y los nombres utilizados en esta historia son el producto de la imaginación del autor y no son reales. Este capítulo de la historia contiene escenas de sexo homosexual, denigración personal e incesto. Cualquier similitud con la realidad es mera coincidencia. Si usted es susceptible a cualquiera de las clasificaciones de la historia, es menor de edad de acuerdo a las leyes de su país o simplemente no está de acuerdo con este tipo de cosas puede optar por no leerlo.

 

 

Marica culturista (Poder Pasivo)

Capítulo Uno: Hotel

 

Cuando me decidí a empezar culturismo profesional, sabía la suerte que tenía de contar con el apoyo de mi padre. Cuando era joven, mi padre Ben también era un culturista de competición hasta que renunció para iniciar un negocio en la construcción con su hermano Tony. Todavía hoy en día, a sus 42, años luego de haber dejado las competencias, mi papá tenía la fuerza y el físico fornido que serían la envidia de cualquier joven.  

Aún se ejercitaba en el gimnasio, sobre todo cuando me ayudaba a entrenar, pero su compañía construcción también le ayudaba a mantener sus enormes pectorales y sus brazos gruesos como cuando estaba compitiendo.  Moreno, de estilo muy italiano, y con su cabeza perfectamente rasurada, a pesar de verse por momentos desaliñado por el exceso de trabajo, era un hombre enorme y hermoso.

Yo tenía sólo 20 años de edad y al parecer había heredado los genes de mi madre. Mientras mi padre y mi tío eran corpulentos italianos, yo tenía la piel sin vello, delicadas características y pelo rubio que llevaba afeitado en una especie de corte militar. Incluso entre los guapos hombres que competían en el circuito de culturismo, era conocido como el "niño bonito" por mis ojos azules y mis labios carnosos. Mis medidas eran envidiables: 76 Cm de cintura, 130 cm de pecho. Pero era difícil no desviar la mirada en hacia mi gran trasero redondo.

Mientras que otros hombres habían desarrollado majestuosos brazos y pechos cincelados, yo me volví muy conocido por el impresionante trabajo que hice con mis glúteos. Ellos eran dos enormes montículos redondos de puro músculo, blancos y suaves. Fue parcialmente gracias a la genética, pero también un poco la suerte y al trabajo duro. Eran una gran fuente de orgullo para mí.

Como parte del apoyo a su hijo y la supervisión de mi carrera, papá decidió que iría conmigo a los concursos. Nos gustaba hacer ejercicio en un gimnasio local juntos como preparación y compartíamos una habitación por las noches. Un par de días antes del concurso, hicimos un trabajo arduo y luego regresamos a nuestra habitación de hotel. Yo rápidamente tomé una ducha y salí envuelto en una toalla pequeña y papá me dijo que sería el siguiente en bañarse.

"Oh Rick, tu tío Tony viene a vernos. Atiende la puerta cuando él llegue, ¿Ok hijo?"

"Claro papá!". Le respondí.

Pocos minutos después él desapareció en el cuarto de baño y antes de que tuviera oportunidad de vestirme, alguien llamó a la puerta. Era mi tío Tony. Él era un par de años más joven que mi padre, pero tenía el mismo aspecto de fornido italiano. Era sin dudas un machote y además de sus músculos enormes, tenía una corta barba de chivo y enormes manos.

"¡Hola muchacho! ¿Cómo va?" me preguntó Tío Tony, mirando mi enorme cuerpo envuelto en la pequeña toalla alrededor de mi cintura.

"Hola tío Tony!" Le di un abrazo rápido y tío Tony me agarró por la espalda, me dio un beso y sus manos se deslizaron hacia abajo hasta mi zona lumbar.

"Déjame ponerme algo de ropa", le dije.

"No, no te preocupes por eso"- respondió tío Tony.  "Echemos un buen vistazo a tu progreso!"

Me eché para atrás de modo que tío Tony pudiera verme, extendió la mano y tiró de la toalla lejos para que pudiera ver bien. Me pareció cool. Después de todo somos familia y él me ha visto en el escenario usando un pequeño slip de culturista.

"Te traje un regalo", dijo, lanzando una bolsa que tenía con él hacia la cama.

"Pero primero, me muestras algunas poses. Y mira qué más te he traído" Tío Tony se sentó en una silla junto a la cama y sacó de otra bolsa de comestibles dos de paquetes de seis cervezas.

"Realmente no puedo beber tío Tony", le dije.

"Oh, vamos, Rick. Solo un par. Yo ya he tomado como tres y seguramente tu no quieres verme beber solo ¿no?"

No quería que se sintiera mal por lo que abrí una con él mientras rápidamente me flexionaba nuevamente. Entonces me puse de pie y comencé impresionarlo con varias poses diferentes, flexionando los brazos y girando para entallar mi espalda, apretando mis piernas, haciendo que mi premiado culo se mantenga grande y alto.

"Muy bien" comentó tío Tony, mirándome de arriba a abajo. "Apuesto a que tienes a todas las chicas contigo".

"No, en realidad no" Y Era cierto. Yo había salido con algunas chicas de la escuela, pero nunca había llegado demasiado lejos.

"¿¿De Verdad?? Así que no vas a ser un acosador de conchas, como lo soy yo o como tu padre ¿eh?"

Con perfecta sincronización, mi padre salió del baño vistiendo una bata corta que había obtenido del hotel y se sentó en la cama con la espalda en la cabecera.

"Entonces?" - dijo Papá - "¿de qué estaban hablando?"

Tío Tony rio. "De conchas. ¿De qué otra cosa? Aquí tienes una cerveza" y le entregó a papá una de las cervezas que había traído. Papá la abrió y la bebió bastante rápidamente.

"¿Qué hay en la bolsa de aquí?" Preguntó papá señalando la bolsa en la cama.

"Oh, es un regalo para Rick. ¡Ábrelo!"

La tomé y le di la vuelta por lo que el contenido se cayó sobre la cama. Al principio no estaba seguro de lo que eran, hasta que levanté una de las pequeñas piezas de paño. "¿Qué diablos es esto?" Le pregunté a tío Tony.

"Son algunas nuevas mallas de culturismo para ti!", Dijo con entusiasmo.

Lo miré, pero no estaba muy seguro de qué decir. Era de un color celeste bebé que combinaba con mis ojos, pero seguro que no era nada como lo que yo poseía.

"Pero, pero tío Tony, ¡son de ENCAJE! ¡Y son demasiado pequeñas! Mira, ¡en la parte de atrás apenas hay algunos hilos de satén pequeños! ¡No creo que esto sea para un chico!"

"¿De Verdad?", Preguntó. "No lo sé, sólo las vi y las tomé de la tienda. Bueno, si las odias supongo que se pueden simplemente tirarlas a la basura. No puedo devolverlas".

Sostuve una para mostrarla a mi padre con una mirada burlona en la cara.

"Rick" - me dijo papá - "Fue un regalo de tu tío. Sólo pruébate uno aquí”.

Realmente no estaba seguro, pero creo que sólo debería ponerme uno y mostrárselo verdaderamente rápido. Así que levanté una pierna y puse mi pie por donde yo pensaba que debía ir.

"Ven aquí" - dijo tío Tony - "Voy a arreglarlo para ti."

Me acerqué y apretó la extraña malla por mis piernas y por encima de mi trasero. El frente era pequeño, pero acabó metiendo mis genitales por debajo lo mejor que pudo. La verdad es, no soy tan dotado, nada comparado con lo que sabía que era mi papá. Había visto fotos de él cuando estaba en concursos y parecía que estaba a punto de reventar el frente a cualquier cosa que él llevara puesta. Se podía distinguir su miembro flácido curvado, abrasando sus bolas.

Tío Tony deslizó sus dedos debajo de la malla a la altura de mis caderas y luego tomó el elástico de parte de atrás y lo extendió entre mis nalgas y deslizó un dedo hasta el fondo para alisarlo. El elástico friccionaba justo en mi ano y parecía incluso que lo extendía un poco. Tío Tony simplemente pasó sus manos sobre mi culo y yo sentía sus dedos sintiendo todo mientras bajaba por mi grieta.

Tío Tony luego se echó hacia atrás. "Mierda. Mira eso." Supuse que eso significaba que esa exclamación era porque se veía bien, pero me pareció tan extraño que un gran culturista como yo se vea bien en una, bueno, pequeña tanga de 'niñita'.

"¿Qué piensas tú, Ben?", Le preguntó a mi papá.

Miré hacia donde estaba papá sentado y tenía una pequeña sonrisa divertida en su rostro. Entonces, con una mano, lo vi reacomodarse su bata de baño unos centímetros. Desde el borde inferior de la bata, pude observar la cabeza de su gorda verga sobresaliendo. Supuse que la prenda era demasiado corta para ocultar todo su asunto.

"Te ve realmente dulce, Hijo", me dijo antes de acomodarse un poco más.

Tío Tony seguía deslizando sus dedos por mi culo, cuando finalmente me preguntó "Rick, tú te afeitas todo para las competencias ¿No?"

"Sí, lo hago.", Respondí

"¿Cómo es que logras quitar todo el pelo de aquí?"

"Bueno, me las arreglo", le dije. "Papá me ayuda algunas veces."

"¿Ah sí?", Dijo mientras levantaba las cejas. "Maldita sea. Parece como si hubieras omitido algunos pelos"

"¿De Verdad?" Le pregunté mientras miraba por encima de mi hombro hacia él. "Yo no lo había notado."

"Sí, estoy bastante seguro. Acuéstate en la cama, voy a echar un vistazo". Y antes que pudiera darme cuenta el tío Tony me había empujado hacia adelante quedando de rodillas por sobre la cama. Me agarró del culo, empujó un poco más y mi padre abrió sus piernas para darme más espacio en la cama. Mientras se movía hacia mí, se corrió su bata deshecha y allí estaba su enorme y gorda verga tendida sobre sus bolas con algunos centímetros descansado sobre la colcha. “¡Wow!”, pensé, “¿qué tan grande se puede poner esa cosa?” Entonces oí al tío Tony agacharse detrás de mí y pude sentir como me agarra de los glúteos y los extendía con sus dedos, estaba frotándolo todo, hasta por encima de mi agujero el cual había quedado revelado.

Miré hacia mi padre y él sólo puso una mano en la parte superior de mi cabeza. "Solamente relájate hijo, él lo está haciendo para asegurarse de que estás listo para tu concurso".

"¡Oye Ben!" Escuché al tío Tony decir a mi papá a mis espaldas "¿recuerdas aquella sexy chica rubia que tú y yo nos sacudimos en Las Vegas, aquella vez? ¡Mierda! que sexy era. Ella tenía la más dulce concha afeitada ¿no?"

"Oh, sí" respondió mi papá "La recuerdo bien. Recuerdo que no podía recibirnos lo suficiente". Mientras hablaba me di cuenta de su polla parecía engordar y alargarse algunos centímetros. Supuse que recordar aquello estaba teniendo su efecto.

"¿Por qué iba a hacerlo?" agregó Tony "Dos enormes vergas italianas por su suave concha. ¡Hombre! podría haber comido de ella toda la noche".

Mi papá dejó escapar una particular risa suave y una de sus manos se posó en su regazo presionando la base de su pene. Definitivamente se estaba poniendo duro y no podía creer lo grande que estaba creciendo. Parecía de al menos veinticinco centímetros de una verga gorda y venosa con una enorme cabeza acampanada que estaba latiendo en estos momentos. Presionó de nuevo y vi la cabeza ponerse aún más dura y una clara gota de líquido pre-seminal se había formado en la punta.

"¡Mierda! voy a comer esta concha" Gruño tío Tony y lo siguiente que sentí fue algo húmedo en mi ano. Miré por encima del hombro para ver, pero antes de que pudiera lograrlo papá agarró mi cabeza y me volteó nuevamente. Para ese momento él estaba completamente duro, su imponente erección se elevó frente a mi cara. Una vez más me sentí algo húmedo en mi agujero y me di cuenta de lo que pasaba, ¡mi tío Tony deslizaba su boca sobre mi culo! Al instante, estaba empujado su gorda lengua húmeda dentro mío y yo no podía creer lo increíble que se sentía. Todo lo que pude hacer fue dejar escapar un tímido gemido.

"Sí, Rick" me dijo Papá: "tu tío Tony realmente ama comer conchitas."

"Jodidamente cierto" Escuché el gruñido de tío Tony. "Dulces, rosas, afeitadas, putas musculosas conchas. ¡Carajo! Mira que tan hinchada se pone esta." Luego se sumergió de nuevo y comenzó realmente a masticar mi culo.

Papá tomó mi cara hacia él y la bajó hasta su vergón, la cabeza quedó justo encima de mi boca y una larga gota de líquido pre-seminal brotó aterrizando en mis labios. Instintivamente saqué mi lengua y la lamí, luego papá simplemente empujó su venosa verga directamente en mi boca.

"Chúpala hijito", me dijo en voz baja. "Chupa la gran verga de papito".

Abrí mis labios un poco y estiré mi boca alrededor toda la acampanada punta. Era tan gorda y grande, que realmente llenó mi boca, incluso yo no había recibido nada del asta aún. Empecé a asistirlo tratando, cada vez de tomar un poco más en mi boca, frotando la lengua sobre todas y cada una de las venas. Llegando a chupar unos quince centímetros me di cuenta que ni siquiera estaba a medio camino.

Entendí que, todo este tiempo tío Tony había venido a la ciudad para comer mi rosadito agujero. De repente me di cuenta de que él se detuvo, lo escuché ponerse de pie y se desprendió de sus ropas. Segundos después sentí una fuerza esponjosamente húmeda presionando en mi culo y me di cuenta de que era su pija. Siguió presionando hacia delante hasta que, finalmente, la introdujo. El hombre era apenas menos grande que mi papá y tío Tony debió haber sentido los espasmos de mi agujero en torno a la invasión, ya que sólo se detuvo y lo mantuvo en mí unos segundos.

"¡AW, putito!" Gimió. "Esta si es una conchita caliente de primera. Joder Ben, sus labios están todos hinchados alrededor de mi verga." Entonces pude sentirlo, lentamente, empujando más y más hacia dentro de mi culo. Cada pulgada parecía ir engrosándose y pude sentir las venas rozando en las paredes internas de mi culo. Finalmente tuvo sus abultados muslos presionados completamente contra de mi gran trasero duro y redondo.

"Ahí está, hijo" me dijo mi papá mientras me miraba desde arriba. "Tienes cada uno de los enormes 22 centímetros del tío Tony, metidos dentro de tu musculosa conchita. ¿Cómo se siente?"

Mi boca estaba aún llena con la verga de papá así que lo único que podía hacer era gemir. La pija de caballo del tío Tony me estaba golpeando muy dentro y eso me estaba volviendo loco. Cuando empezaba a deslizarse hacia fuera, instintivamente me arqueaba y empujaba hacia atrás buscando recuperar esa sensación de saciedad. Para entonces había perdido toda clase de pensamiento racional. Todo lo que quería era mantener esos sentimientos eléctricos que estaban teniendo lugar en mi culo. Podría haber dicho o hecho cualquier cosa para conseguirlo.

"¡Carajo Ben!, esta es una concha suave y dulce única. Estas tangas de encaje demuestran que la conchita de tu gran hijo culturista es para la llenarla de verga." Entonces, Tío Tony golpeó muy dentro de mí otra vez y yo solo chupaba más arduamente la enorme estaca de mi gran papá. Finalmente, tío Tony se sentó sobre sus pantorrillas, tirándome hacia arriba y hacia atrás, alejándome de su pija, donde lo único que podía hacer era retorcerme.

"Te ves caliente, bebito" me dijo Papá. "¿Tienes una caliente conchita afeitada, que necesitas saciar?"

"¡Oh! sí papito." Jadee.

"Buen chico. Ahora cabalga a tu tío."

Eso era todo lo que necesitaba. Solo empecé a rebotar hacia arriba y abajo, embistiendo mi musculoso culo en sus piernas para luego deslizarlo hacia afuera hasta que sólo la cabeza quedé sobre los labios de mi culo. Arriba y abajo, priorizando el espectáculo para mi papá y doblando mi torso para demostrarle lo mucho que lo deseaba.

Finalmente sentí que la respiración de tío Tony se tornaba más y más densa. Él envolvió sus enormes brazos alrededor de mi pecho y me susurró al oído. "Oh sí. Eres toda una conchita ahora, ¿no Rick? Ya tienes todo lo que tu rosada y afeitada conchita musculosa necesita ¿no?"  Me quedé mirando a los ojos de papá mientras se sentaba mirando y acariciando lentamente sus gordos de 30 centímetro y asentí. "¿Estás listo para algunos bebés? ¿Estás listo para un poco de cremoso esperma de tu tío en lo profundo de tus intestinos?"

"¡¡Sí, tío Tony!!" Gemí." ¡¡Por favor!! ¡Coge mi conchita!"

Entonces me agarró de mis grandes hombros y me empujó hacia abajo, contra su regazo y sentí que su pene se ponía más grueso y luego sentí el espasmo. Podía sentir su esperma chocando contra las paredes internas de mi culo una y otra vez, llenándome provechosamente. Mordí los labios de mi boca en clara demostración de éxtasis y apreté los labios de mi hoyo arduamente como tratando de chupar hasta la última gota de él. Finalmente, terminó de acabar y me empujó sacando de mí cada centímetro de su todavía dura pija que lentamente se deslizó hacia afuera.

Comenzaba a extrañar la sensación de estar tan repleto y extendí mi espalda y solo sentí deslizar su verga arriba y abajo entre mis glúteos.

"¿Quieres más?, ¿no, Rick?" Me preguntó mi papá. Asentí con la cabeza mientras lo miraba acariciase sus 30 centímetros.

"Buen chico. Trae esa dulce conchita musculosa aquí y desparrámate encima del regazo de tu papito. Creo que es mi momento para disfrutar un poco de esa concha rosada".

(Continuará)

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