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Infidelidad verdadera

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Un día saliendo del trabajo nos fuimos a tomar varios compañeros del trabajo, eran las 7 de la noche cuando llegamos a un lugar en Acoxpa.

Llegando pedimos dos cubetas, la música y la charla hacían un ambiente muy agradable. Éramos 5 chicas y 3 hombres, aunque los nombres más importantes son Mauricio y Aron. Estuvimos súper a gusto, yo me estaba divirtiendo y lanzaba miradas muy discretos a Mauricio era un chico de mi área que me gustaba, y aunque yo tenía novio (Armand) me sentía atraída por mi compañero de trabajo, coqueteaba con él solo por gusto pero no planeaba nada realmente. Pararon las horas y nos dieron la 1 am, para esa hora quedábamos 3 chicas y dos hombres (Mauricio y Aron) así que decidimos irnos del lugar, nos despedimos pero me quedé platicando unos minutos afuera del bar con Aron, una plática sobre trabajo, fue cuando se acercó Mauricio y nos dijo que si nos queríamos ir a su departamento un rato más. Cuando son dijo que si yo me animé, era un tipo serio y supuse que no habría problemas.

Llegamos a su departamento y el saco unas cervezas para continuar tomando y aunque yo era la más sobria ya sentía la borrachera. Me levanté al baño y cuando regrese me paré atrás del sillón donde estaban sentados sin que se dieran cuenta, entonces vi que Mauricio le estaba mostrando un vídeo porno a Aron, yo me quedé esperando a que se dieran cuenta pero terminé por sorprenderlos recargándome sobre el sillón

-Hombres, hombres!! -dije divertida.

Entonces me senté y empezamos a platicar de sexo.

-Por qué les gusta ver como otro se coge a una mujer?! –pregunté.

-Es riquísimo ver, no tienes el control pero puedes ver más cómodo la forma que se la cogen –Aron.

-Sí, es que hay algo que hace que se te pare cuando ves una escena asi- Mauricio.

-Tú has hecho algo así?! –Mauricio.

Yo… ya me voy a dormir jaja –dije.

-Te quieres quedar en mi cuarto? -preguntó Mauricio.

-Sí, sirve que siguen viendo sus películas –contesté.

Entonces Mauricio me llevó hasta su cuarto que estaba al fondo de un pequeño pasillo.

-Pues ahí está, cualquier cosa que necesites dime- Mauricio

-Cualquier cosa?- pregunté viéndolo fijamente

-Si, lo que quieras- Mauro

-Pues necesito que me des una cogidita- le dije sobando su bulto por encima del pantalón

-Ahí está Aron, nos va a escuchar- Mauricio

-Pues cierra la puerta -le dije- o dime si no quieres

Entonces se empezó a desvestir y yo hice lo mismo. Ya desnudos me puse de rodillas y se la empecé a mamar

-No vas a cerrar -le pregunté

-No, no quiero que vaya a estar grabando y no nos demos cuenta.

-Siéntate en la cama- le dije

Ya sentado se me la puse entre los senos y le empecé a hacer una rusa a Mauricio. Era una verga normal, como de 15 cm nada que ver con mis hombres Octavio y Armand, lo que me gustó era que la tenía bien parada, lista para el coito.

-Cómo me quieres que me ponga? -yo

-Ponte de perrito.

-Dónde están los condones? -le pregunté.

-Están en ese bote de metal.

Me levanté y abrí un frasco en donde había por lo menos 8 condones

-Andas bien preparado! Se nota que coges bastante jajaja.

-Pues del trabajo ya me he cogido a varias, siempre traigo aquí a las viejas –Mauricio.

-A cuántas del trabajo te has dado? -le pregunté mientras me agachaba para hacerle una felación rápido.

-Contigo a 3 – contestó.

-Pues es que si estás guapo, si hay varias viejas que te echan el ojo.

Entonces abrí el condón y se lo puse mientras lo veía con lujuria.

-Ya dámela Mauricio!

-Ponte, ya sabes!

Entonces nos acomodamos viendo hacía la puerta para ver si Aron se acercaba. Me puse en 4 con las piernas cerradas para que se excitara viendo mis nalgas en forma de corazón, entonces colocó su glande dentro, tomó mis nalgas y me penetró hasta que solo los huevos quedaron afuera.

-Uhhh! Que rico pito… -Yo

-Tienes un culote, siento caliente –Mauricio.

-Te quema la verga? Eh?! Aguántate cabrón, tú me pusiste así de caliente!

-Toma! Te gusta?! –Mauricio.

-Siento cómo me resbala, si quieres darme más duro no te contengas Mau -le dije volteando hacia atrás lanzando pequeños gemidos.

Me tomó de un seno y apretándolo me comenzar a dar más fuerte mientras con su otra mano tomó con fuerza mi cadera. Empecé a gemir un poco más y aunque no era tan hombre cómo mi novio o su papá la verdad estaba disfrutando como terminaba esa reunión y ser verdaderamente infiel, me excitó que Aron estuviera escuchando nuestra placentera labor y pensar que mis hombres estaban tranquilos en sus casas sin poder saber que su chava tenía la estaca de otro cabrón entrando y saliendo mientras ella disfrutaba de tener otra hombría metida en sus húmedas entrañas. La cama rechinaba y de la habitación salían los sonidos inconfundibles de gemidos, los "aplausos" generados por tan apetecible penetración, el ruido de la cama mientras soporta el peso de dos cuerpos desnudos, unidos en el sublime acto de la cópula.

-Uy Mauricio! Que rico! Si te quieres venir en mi boca hazlo! Te lo mereces mi campeón! -le dije volteando sobre mi hombro, quería calentarlo rico.

Mi cuerpo se estrellaba de forma obscena y salvaje contra el suyo, mis tetas y cabello estaban en sincronía con las estocadas de mi amante.

-Que rico te entra mi verga Fanny! Desde que te ví me gustas! Con tu culo me imaginaba cosas -decía excitado.

-Y ve como me tienes? Me remueves todas mis entrañas con tu verga! En la misma cama donde ya te has cogido a muchas! Tú si eres un verdadero hombre!

Estaba disfrutando pero no lo suficiente, sabía que Mauricio era egocéntrico así que use eso a mí favor. Él empezó a empujar con golpes fuertes y secos, yo me mordí los labios porque así era como se me antojaba ser usada. Mis gritos empezaron a aparecer y yo empecé a acumular el orgasmo.

-Dame! Así! Así! Tú si eres experto para coger! Se nota que coges mucho! Cuántas?! Dios mío, cuántas?!

Él solo se concretó en concretar la noche en usarme y hacer que yo gritara más. Empecé a temblar.

-Vas a hacer venir! Mmm! Qué rica verga! Nunca me habían dado tanta guerra! Eres un verdadero hombre!

-Te voy a llenar de mi miembro cada vez que vengas aquí! –Mauricio.

-Solo dime para sacar cita! Ay! Ay! No quiero esperar mientras te das a otra! Mientras tú y otra chava se revuelcan y sienten el mismo placer que ahora nos damos!

Empecé a ponerme extremadamente caliente y a tratar de seguir mi diálogo mientras era presa de la locura

-No quiero que tiendas la cama! Quiero llegar y verla como la dejaron! Encontrar los condones que usaste para cogértela tirados en el suelo y la cama! Llenos de tu semen! Quiero que me hagas tuya en cuerpo y alma! Mientras tu palo me lleva al orgasmo como lo ha hecho con otras!

Entonces baje la cabeza y alzándola grite ‘ya no puedo! Me vengo!!’

Presa del placer también te vienes y puedo sentir las contracciones de tu hombría expulsando tu semen que se queda dentro del condón.

Estoy convirtiéndome en una pervertida, ahora fui infiel por voluntad propia.

Fanny.

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