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Nuestro primer lésbico (Segunda parte)

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¡Hola a todos y todas de nuevo!  Como disculpas por dejar pasar tanto tiempo, pero no me di cuenta de que la primera parte se quedó corta, y después de eso, recomiendo que os leáis un poco la primera parte para poder coger con más emoción esta parte que en breve voy a contar detalladamente.

Siguiendo por dónde acabamos la primera parte del relato, el juego de la botella empezó a calentarse poco a poco, de tal manera que en un "reto" dentro de las 3 opciones que puede elegir la persona que la botella le señala (verdad, reto o pregunta) les propusimos Leo y yo que sé dieran un beso en la boca, ellas con una sonrisa pícara sé miraron y sin dudarlo sé dieron un beso normal, pero para no perder la gracia ellas nos la devolvieron y tuvimos que dar Leo y yo otro, bueno al final la cosa se animaba y con tal de calentarlas a ellas, nosotros no pusimos pegas a darnos un beso.

A medida que pasaba el tiempo empezamos a lanzarlas retos más atrevidos, como que nos muestren sus tanguitas o braguitas, la primera fue mi chica Julia, que a la vez que me quedaba asombrado por su atrevimiento me estaba poniendo muy cachondo el ver como ella se ponía en medio de nosotros y nos enseñaba su culazo con su braguita roja bien sexy, y más aún que Leo sin dudarlo la acarició el culo con muchas ansias de comérselo... Pero lo qué más caliente fue cuando las propusimos en otro reto que se dieran un morreo y ellas esta vez se lanzaron y fue tan intenso y caliente el momento que se nos hizo eterno!

En ese instante sabíamos que algo pasaría pero para mi sorpresa y la de ellos, Leo y Lyn, Julia decidió dejar de jugar excusándose de que se encontraba cansada, y así que nos quedamos los 3 pero al instante Lyn también decidió subirse en el piso de arriba diciendo que también se encontraba cansada.

Leo y yo nos quedamos solos en el piso de abajo en su salón de estar gigante y fantaseando con lo que podría haber pasado pero de nada sirven las penas, así que seguimos bebiendo y hablando de otros temas, de pronto Leo me dice que me espere en el salón que él iba a subir arriba para ver si se encontraban bien Julia y Lyn, cuando veo que pasan 5 minutos y Leo no baja empecé a sentir mis pálpitos en la polla de pensar lo que en verdad sucedería más tarde, entonces me decidí subir al piso de arriba y el silencio era desolador pero a medida que me iba acercando empecé a escuchar ruidos…

Total, llegando al segundo piso, empecé a escuchar besuqueos y pequeños gemidos, no me lo podía creer!! Decidí ponerme la oreja en la puerta de la habitación de invitados y sí, estaba escuchando bien, eran besos fuertes y gemidos que cada vez subían más de tono, en ese momento me imaginé que estarían ellas dos solas, y me puse a buscar a Leo para que lo escuchara él también.

Para mi sorpresa que no pude encontrar a Leo en ninguna otra habitación ni en él baño, entonces me volví a acercar a la puerta de la habitación de donde ellas, y él, creía yo, qué estaban, en ese instante me puse tan morboso y caliente qué casi solo con escuchar me corro, pero me aguanté las ganas, la cama empezaba a escucharse y los ruidos de besos y gemidos eran aún más calientes y altos! En ese momento se pararon de besar y gemir, cuando de pronto escuche un -Ay!- de mi chica, y la cama empezó a sonar fuerte acompañada de los ruidos que le hacía la verga de Leo contra el coño de mi Julia… No me pude aguantar y me saqué la verga y empecé a masturbarme mientras con sentimiento de recelo y morbo me ponía aún más cachondo el pensar que mi Julia se la están follando nuestros amigos.

Ya estaba a punto de sacar mi leche escuchándoles cuando de repente se para todo y noto como se están levantando, en ese momento me agarran de la mano y me llevan a la habitación principal de ellos y ellas dos se tumbaron en la cama, yo de pie en un lado con mi verga en la boca de Julia y Leo y Lyn, tumbados ambos al lado de Julia besándose y tocando a Julia, fue cuando Leo se levantó y sin importarle que Julia me estaba chupando la verga se puso encima de ella y la penetro con bastantes ganas, ella del gemido que pegó, se sacó mi verga de la boca y entonces él aprovechó para besarla apasionadamente, mientras Lyn tumbada de lado besándola el cuello a mi chica, yo aproveche y me fui a su lado, la abrí las piernas y ese olor tan rico que desprendía su coño, me hizo comérselo hasta meter mi lengua dentro de su chiquito, al instante me levanté y la metí la verga tan dura en su coño tan caliente que la hice estallar de gemidos que los disimulaba besándome con ansias.

Después de estar un rato así los 4, yo puse en cuatro patas a Julia en la cama, y delante nuestra, Leo y Lyn haciendo un “69” cuando de repente Julia empezó a comerle la verga a Leo a la vez que Lyn, me hizo dejarla gran cantidad de leche calentita de mi verga a Julia, que no dudó en ponerse al revés y ponerla el coño en la cara de Lyn y poder limpiarla la lechita mía de su coño, yo me aparte en ese instante después de correrme, y Leo, que estaba como una fiera, se puso de pie en la cama y la dejo la verga en la boca de mi chica, dejando que Lyn terminase de dejar el coño de Julia limpio de leche, ya terminando de comerla el coño, les propuse que se pusieran a hacer la tijereta entré ellas, como lo normal en una experienciales casi novel, no sabían como ponerse bien, entonces se pusieron una encima de otra, y empezaron a frotarse con sus piernas, tocarse y besarse apasionadamente entre ellas, era tan rico verlas como lo hacían, que no tarde en volver a ponerme duro, entonces Leo saco de un momento a otro un consolador y Julia que estaba encima de Lyn, se lo penetró a ella, y yo puse mi verga entré las dos aprovechando que se estaban comiéndose los morros, pero las vimos tan bien entre las dos que decidimos dejarlas a solas y Leo y yo nos bajamos al salón.

Al rato de estar con Leo en el salón, él no dudo en volver a subir, yo me quedé abajó en el salón terminando de fumar a la vez que los gemidos de ellos arriba eran cada vez más intensos y placenteros, no me pude aguantar entonces decidí subirme con ellos pero antes de entrar, me quedé mirando lo rico que Leo y Lyn estaban cogiéndose a mi esposa Julia…

En ese momento Julia, mi esposa, estaba encima de Leo cabalgándole rico y gimiendo tan fuerte que la note que se estaba corriendo, entonces él exclamó;

-Ay que rico, me corro!!

Entonces yo sin apenas tocarme me corrí de verlos a los 3 y acto seguido veía como un chorro de leche le salía del coño de Julia y Lyn sin pensarlo se fue a comérselo…

Y así amigos y amigas, terminamos los cuatro en la cama de ellos todos sudados y lo mejor, todos llegamos a corrernos.

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