De fiesta
Yo me quedé ahí, mirándolos, hasta que su amigo me tomó las piernas y las abrió, sentí cómo el placer me invadía mientras veía a mi esposo con otra mujer. Lo malo, era que su amigo era extremadamente fetichista, sacó un dildo gigante que llenó de lubricante, me lo metió con fuerza por el ano para dejar en visibilidad cómo...