Los vaivenes en un autobús

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Era un sábado por la tarde, estaba en el centro de Valencia comprando una ropa y ya iba de regreso a casa, ya era la hora pico, decido ir a la parada a tomar la buseta con destino a mi casa, mientras esperaba en la parada, me deleitaba observando la gran cantidad de mujeres hermosas, las más bellas del mundo, jeje parecía un ventilador, siempre disfruto mucho el poder ver mujeres de todo los colores y todos los tamaños la verdad eso me gusta, tetas grandes, tetas pequeñas, disfruto una mujer que se le marque el camal toe, jaja.

Al cabo de media hora, llegó mi bus, me monto y por la hora ya estaba full. Me dirijo por el pasillo a la parte de atrás al final, me agarro del pasamano y justo detrás de mi esta una señora gorda con unas bolsas de mercado, lo que hacía que me robara un poco de mi espacio en el pasillo, por su gran tamaño y gran culo jaja, cada vez que el bus frenaba y arrancaba la señora culona chocaba con mi cuerpo lo que hacía que yo me moviese adelante y atrás, en uno de esos movimientos ocurrió lo inesperado. Podría decirse que me tomó por sorpresa.

En un movimiento que hizo el bus produjo que la señora culona me moviese y yo a su vez roce con mi verga en modo dormida el hombro de una chica joven, blanca, cabello color castaño liso hasta los hombros, yo quedé fuera de base. Me tomó por sorpresa y me hice el loco. Pude sentir como la muchacha reaccionó a ese roce, es decir ella lo sintió y miró hacia arriba para verme a la cara y poder reclamarme o decirme algo al respecto, cosa que no hizo. Podía sentir su mirada buscando la mía para reclamarme, sin embargo, mi mirada nunca bajó.

Al cabo de un rato se repite la misma ocasión y produjo el mismo efecto en la chica, y yo apliqué la misma técnica sólo que esta vez fue un roce mayor, al principio era una situación incómoda y así estuvimos como media hora la chica al final se resignó y como vio que no la miraba se dejó llevar y con el pasar del tiempo se despertó el morbo en mí.

La molestia que me producían los empujones de la señora culona empezaron a ser placenteros, y noté como mi verga también empezó a despertar y reaccionar al roce, cada vez que el autobús se movía yo pegaba mi verga a su hombro, y la chica se quedaba quieta, en una de esas aproximaciones que hice decidí en vez de rozar el hombro.

Me levanté en la punta de mis zapatos y le monté la verga encima del hombro por un instante y lo retiré y en esta ocasión bajé la mirada para ver la reacción de la chica y pude leer su lenguaje corporal y su lenguaje corporal decía que estaba disfrutando de esa verga tiesa, sin embargo decidí probar para asegurarme que ella lo quería, e hice lo siguiente: me acerqué a su hombro bastante cerca y dejé mi paquete y pude ver como el hombro de la chica esta vez era quien buscaba el roce con mi verga…

Y ufff eso despertó el morbo en mí, a partir de ese momento me fui el resto del viaje con mi verga montada encima de ese hermoso y lindo hombro que le daba cobijo a mí verga…

Al llegar a mi parada me alejé de su hombro y fue ahí que se encontraron las miradas, sin decirle una palabra y a la vez muchas cosas con la mirada, entendió que era la despedida y tenía que bajarme, ella tenía en su rostro una cara que no quería que me bajase al igual que la mía, pero era inevitable y decidí bajarme.

Al llegar a casa solté mis bolsas, me quité la ropa y me di un pajazo que me dejó sin aliento.

Espero les haya gustado.

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