Hola, me llamo Raúl y quiero contarles una historia breve sobre mí. Al final, me encantaría saber si a alguno de ustedes le ha pasado algo parecido.
Todo empezó con una cajita que mi mujer guarda en el armario. Ahí tiene sus juguetes sexuales, esos que usa ella sola o que yo uso con ella. Siempre fue así: eran para ella. Hasta que, hace unos meses, pasó algo que no tenía planeado.
Mi mujer y una amiga se fueron de vacaciones dos semanas, y yo me quedé en casa con nuestros hijos. Una noche, estando muy caliente, abrí la caja y saqué el consolador que más le gusta a ella. Empecé a pajearme mientras lo chupaba y lo lamía por completo. Quería sentir su olor, su esencia… fue algo muy intenso.
Eso se repitió noche tras noche. Hasta que un día probé con el vibrador. Se me ocurrió metérmelo por el culo, solo por curiosidad, para sentir lo que ella siente cuando lo usa. Y ¡vaya sorpresa! Me encantó. Fue tan placentero que, mientras lo tenía dentro, seguía chupando el otro juguete. Podría decirse que, por primera vez, tuve los dos agujeros ocupados.
Después empecé a experimentar más con mi ano. Una noche, además del vibrador, me animé a introducirme también el pene de goma. Obviamente lo lubrique bien, y aunque al principio sentí un dolor que casi me echa para atrás, luego… lo disfruté como un loco. Estuve probando distintas posiciones, sintiendo cómo mi cuerpo se abría y se adaptaba.
Cuando mi mujer volvió, le conté todo. Y ahí nuestra vida dio un vuelco total. De repente, ya no era yo quien usaba los juguetes con ella, sino ella conmigo. Le fascinó. Yo pasé a ser el pasivo y ella la activa, hasta se compró un arnés con un consolador para simular ser el hombre.
Pero esto no acabó ahí. Ella me grababa mientras me penetraba, y luego se lo enseñó a su amiga… y esa amiga se lo contó a su pareja. Un día organizamos un encuentro entre los cuatro, y en vez de ser el activo, fui completamente pasivo. Aquella noche me dieron por todos lados: el marido de su amiga me penetraba mientras mi mujer me metía otro juguete en la boca. Fui la estrella pasiva de la noche, y acabé lleno de leche después de chupársela al otro hombre por completo.
Sigo considerándome hetero, pero la verdad es que me encanta que me metan cosas por el culo y también me gusta chupar. No sé si alguien habrá vivido algo similar, pero me muero por leer sus experiencias.
Un saludo.
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Hola Raúl…yo también viví una experiencia similar como la tuya con mi ex esposa..desde niño me gustó usar ropa femenina..usaba la ropa de mi mamá y hermanas.. cuando me case me anime a decirle a mi esposa mis gustos por la ropa femenina y empecé a usar sus bikinis, sus brasieres, sus medias, sus zapatillas me maquillaba y todo esto era para tener sexo y los disfrutábamos al máximo, cambiabamos de rol..en ese tiempo solo era sexo un poco tranquilo xq no había juguetes sexuales..solo sexo oral en mi ano y metida de dedos ..xq causas ajenas nos divorciamos.. pero yo seguí vistiendo de mujer y me considero una travesti amo la ropa femenina, he tenido sexo con otras chicas trans y es lo más rico que puede haber..me encanta hacerles sexo oral, sentir una verga en mi boca es tan delicioso y más cuando me llenas la boca de leche, cuando llega el momento de penetrarme es un dolor tan placentero sentir esa sensación cuando entra y sale la verga del culo ufff que placer..ojalá y pudieramos conversar mi nombre es mafer
Deja tu teléfono y me pongo en contacto contigo***No se admiten datos personales en los comentarios***Q rico todo, yo también te quiero culear 🙂
Ps heterosexual no eres, sino bisexual pasivo
A mi esposa le encanta que me siente arriva de un dildo mientras le mamo la panocha se biene bien rico lla despues se pone a verme como me cojo llo solito le calienta mucho deseo tener una verga dentro de mi mientras me la como a ella
Yo también uso consoladora a escondidas me encantaría que mi esposa un día se diera cuenta y ella me los metiera jeje sería mucho morbo.
Me gusta mucho usar los de goma ya hasta colección tengo son 9 de diferentes tamaños y grosores y también me grabó al usarlos
Así empezamos mi mujer y yo me lo hace delicioso
Que gran experiencia, lo más que me paso, fue qué mi esposa me metió uno de goma, fue muy rico.