La cena con mi hermana había sido tranquila, hablamos de la comida y no mucho más. Necesitábamos un descanso.
Dormimos separados cada uno en su cuarto, efectivamente todo lo que había pasado logró calmar un poco a Tania.
Miércoles.
Me levanté renovado y extasiado. ¿Qué pasaría hoy con mi hermana? Estábamos a mitad de la semana no podía imaginar lo que vendría. Fui a la cocina y me la encontré con todo un desayuno armado. Como centro de mesa había un pene de goma pegado con su ventosa a la mesa.
-¡Buenos días! Al fin el señorito se levanta… acá tenés todo lo necesario para tu desayuno y después un rato de gimnasia.
-¿Y… ahora, qué pasa? Linda decoración para la mesa de la cocina.
-Ya te preparé un té de ginseng con un poco de jengibre, te dejé las vitaminas son: vitamina D, vitamina B12 y ácido fólico (B9). Le agregué algunas tostadas como siempre para que no extrañes.
-No estoy entendiendo.
Bajó un poco la voz y me dijo:
-Es para que dures más en el sexo, vos me ayudaste a mí y ahora me toca hacer lo mismo.
-Pero Tania pensé que estábamos bien.
-Bro… las tres veces que… emm estuvimos juntos, no estuviste mal. Pero mi objetivo es que dures mucho más.
-Pero vos ¿no disfrutaste?
-¡Claro que si! Pero quiero que seas una máquina sexual que las chicas con las que estés no dejen de comentarle a sus amigas… “me rompió toda y quería más”
-Jajaja eso es lo que vos querés, yo no tengo claro que quiera eso. No tengo los “dotes” para actor porno. (Le dije señalando el pene de unos 20 cm. pegado a la mesa)
-Basta de discutir yo me dejé ayudar ahora vos no pelees. Además es hermosa tu pija.
-Ok
-Primero el desayuno, después gimnasia y por último vamos a filmar las prácticas para después ver que se puede mejorar.
-Antes de seguir con esto, ¿no vamos a discutir todo lo que hay en el cuarto de mamá y papá?
-¡Si! Ayer en la siesta estaba pensando todo eso pero después me distraje y me olvidé. ¿Todo eso es de ellos? ¿Lo usan todas las noches? Yo no los siento, no escucho nada de ruidos.
-¿Vos te imaginas a mamá con esos conjuntos que te pusiste?
-Bueno, mamá siempre se vistió bien y provocativa. Ella me regaló mi primer tanga. Debería de haberme hecho una idea en ese momento.
-¿Y los juguetes?
-Vamos a su vestidor que vos no viste ni la mitad de las cosas que hay.
Terminé de desayunar y fuimos al cuarto de nuestros padres. Tania se movía en el espacio como si fuera su cuarto, había cierta familiaridad con el ambiente.
El vestidor de mamá en lugar de tener un cajón con doble fondo, tenía todo otro vestidor entero. En la pared enfrentada a la entrada hay un espejo de piso a techo, en la que haciendo presión sobre uno de los costados, se destraba la puerta que abre hacia adentro del vestidor. Para eso hay que levantar la esquina de una alfombra que dificulta la apertura del espejo-puerta.
Los movimientos de Tania son ágiles y simples, es evidente que ya había estado ahí.
-Hermana… ¿vos ya conocías este escondite?
-Ayer, cuando nos dividimos. Hasta que me gritaste para que vaya a ver los tesoros de papá.
Le agarré el brazo y la di vuelta, la miré a los ojos y le pregunté de nuevo.
-Tania ¿vos ya conocías este lugar?
-No
-Me estás mintiendo.
-No
-¿Tania?
Soltó el brazo que le sujetaba mi mano, me esquivó y salió del cuarto de mis padres dando un portazo. Iba a buscarla cuando me quede sorprendido, colgados en una pared había tres cinturones con dildos colgados. Si todo lo que estaba ahí lo usaban mis padres, hay algunas cosas de mi padre que no me hubiera imaginado nunca. Además había una barra negra que en las puntas tenía esposas. Servía para inmovilizar a una persona con sus extremidades abiertas.
Ese lugar era todo un sex-shop. En la otra pared habían colgados un montón de conjuntos de ropa interior y lencería. En los cajones de la pared posterior, enfrente a la puerta secreta había varios cajones. Los más bajos eran enteros y en la parte de arriba eran tres cajones muchos más pequeños. Sobre los cajones en la estantería había una cámara instantánea y una cámara vieja de fotos. Abrí el primero y tenía dos dilatadores anales y el anillo doble que había usado el día anterior. En el segundo cajón estaban varias cremas y lubricantes. Pero en el último habían varias fotos instantáneas. No podía creer lo que veía.
Mi madre en cuatro patas, el culo en primer plano, se veía el dildo doble y cada punta bien adentro suyo. Todo el maquillaje corrido, con una mano se abría una nalga y la cara de felicidad que tenía era indescriptible. El anillo del ano lo tenía rojo por la dilatación y por la vulva se le veía como unas gotas resbalaban. En seguida después otra foto en la misma posición pero sin el dildo, ella se abría las nalgas con las dos manos y mostraba con orgullo lo abierto que tenía sus dos agujeros.
En la otra está mi padre también en cuatro con una tanga verde, y en el culo tenía ensartado un dildo. Tenía los ojos cerrados en un claro gesto de placer. Después de nuevo papá, imitando la segunda foto de mamá, sin dildo abriéndose las nalgas y mostrando con orgullo su ano bien abierto.
¿Qué eran esas fotos? ¿Dónde se las habían sacado? ¿Mi padre es gay?
No podía pensar y pasé las fotos rápidamente hasta que encontré una donde se veía claramente como mi madre llevaba el cinturón con la pija de goma y mi padre se la chupaba. La foto estaba sacada en el cuarto de ellos, era clarísimo. Pero algo no me cuadraba de la imagen. Mi padre disfruta de las pijas de goma eso era evidente. Pero no es lo que no me cierra. Hasta que me doy cuenta que alguien más le había sacado la foto. Con la cámara que había no era posible ponerle un timer y correr a adoptar la posición.
Alguien más estaba ahí en el cuarto cuando sacaron esa foto.
Después varias fotos más donde mi madre se la estaba chupando a papá o él la estaba penetrando analmente. En ese momento empecé a pensar que mi padre era bisexual evidentemente.
No quedaban muchas fotos ya, y en una de las últimas se veía a mamá y papá arrodillados pasándole la lengua a un pene de goma de los que iban juntos con el cinturón. Confirmando que alguien más estaba en el cuarto cuando se sacaron las fotos.
No daba crédito, estaba enojado, molesto y desconcertado por todo lo que estaba descubriendo. Que mi padre fuera bisexual me sorprendió mucho, que mi madre avalara y fomentara eso no tanto. Pero que eso pasara en mi casa y no me enterara de nada me ponía furioso.
¿Estábamos todos mal en esta familia?
Esa pregunta me llevó a la única conclusión que encontré. Tania era la que estaba con ellos y les había sacado las fotos. No había duda.
Salí enfurecido de la habitación de mis padres rumbo a su cuarto. Allí no estaba, fui al viejo cuarto nuestro. La encontré en su cama sentada con la espalda apoyada en la pared. Me detuve en la puerta con las fotos en la mano. Ella las vio. Estaba con un top cortito y un culotteless todo blanco. Esa bombacha ancha en la cadera, toda de encaje le resaltaba la figura y el top hacía un esfuerzo por contener sus tetas grandes, un poco caídas y separadas. No dejé que me nublara, estaba enojado y esa cara angelical no lo iba a cambiar. ¿Por qué me había mentido de esa forma? No tuve que hablar, en mi cara ella leyó la pregunta que traía en la garganta.
-Tadeo, perdón. No te quise mentir. Sabés muy bien que no sabría cómo sostener una mentira contigo. No quería que pienses mal.
-¿Vos le sacaste las fotos a papá y mamá? ¿Vos, loca sexual hace cuanto cojes con papá y mamá? ¿Cuándo hacen esas cosas que yo no me entero? Soy el más idiota de la familia.
-¡Yo no cojo con mamá y papá! ¡No fui yo, la que sacó esas fotos y no voy a dejar que me digas loca sexual!
En ese momento me di cuenta que después de mucho tiempo estábamos peleando. Hacía años que no nos gritábamos de esa manera.
Me senté en mi vieja cama con la espalda apoyada en la pared, flexioné un poco mis rodillas y apoyé mis antebrazos en ellas. Tiré todas las fotos por el suelo y la miré a la cara.
-Perdón, no quiero pelear contigo, hace años que no lo hacemos.
-No podés desconfiar de mí, de esa manera. Mucho menos gritarme como lo hiciste. Pero yo tampoco quiero pelear y al mismo tiempo también entiendo que estés shokeado.
-Tania, ¿por qué saliste corriendo del cuarto cuando te pregunté si conocías el cuarto secreto del vestidor de mamá?
-Porque lo conocía desde hace… un mes más o menos. Yo iba a salir un sábado y me quería poner una pollera blanca que me queda preciosa pero las únicas tangas que tenía se transparentaban todas. Así que le pedí si tenía alguna para prestarme. Me dijo que si, que subiera a su vestidor y que eligiera la que quisiera.
-¿Ahí descubriste todo? ¿Qué te dijo mamá?
-No, en realidad en ese momento elegí dos: una blanca y otra roja. Cuando iba a salir, ella se para en la puerta y me dice probalas acá porque sino sirven vas a tener que volver. Hace mucho que mamá no me ve desnuda, así que dude un poco… pero como ya sabés que cuando me caliento me pongo como loca, empecé a sacarme la pollera y la tanga que tenía puesta.
-¿Estás segura que no cogiste con mamá?
Toda su respuesta fue llevar sus ojos para atrás, levantar la cabeza y suspirar.
-No Tadeo, no cojo con mamá. Me di vuelta para darle la espalda y quedé de frente al espejo. Ma cambié la tanga y cuando me agaché pude ver que por la parte de abajo de la puerta. Había una línea de luz que se esparcía en el piso. Muy tenue pero estaba ahí. En ese momento, mamá me acarició una nalga y me dijo “qué lindos cachetes tenés”. La tanga no se transparentaba y decidí usarla. Ella me dijo quédate con la otra igual es muy chica para mí, ya no me entra.
El relato continuó con lo que había pasado en el baile, su saliente le había metido mano por todos lados, no pudieron tener sexo. Entonces llegó derecho a masturbarse a casa. Ese día eligió un desodorante para su concha y un lápiz de rímel para su cola. Se estaba empezando a calentar. Hasta que le recordé que siguiera con la historia. Así que siguió. Al otro día en un momento que nosotros hacíamos la comida con mamá y papá y ella se iba a bañar, pudo abrir el espejo y encontrar todo ese tesoro.
Nunca más después de ese ratito pudo volver a entrar… hasta ayer. La corté con algo que me tenía mal.
-Papá es bisexual.
-Lo sé y me encanta que lo sea.
-¿Por qué?
-Tengo la firme convicción que las personas bisexuales son las que más disfrutan. Pensalo así: desfrutan de lo mejor de los dos mundos.
-No lo tengo tan claro. Siempre lo vi como un tipo osco, bruto, áspero…
-Pero también es muy cariñoso, demostrativo del amor y tiene tremenda pija.
-¿Tania le viste la pija a papá?
-En las fotos.
-Mamá tiene pinta de ser tremenda puta
-Si, me metí varias veces los dedos pensando en esas fotos. Me volvía loca volver a verlas y quería que vos también las veas. Por eso invente todo esto.
-¿Por qué no me dijiste simplemente?
-Porque en las fantasías que me armo en la cabeza me excita pensar que somos papá y mamá contigo. Ellos cogen sin frenos ni tabúes. Liberar todo mi deseo sexual y que me conozcas del todo, eso quería. No sabía cómo hacerlo para que no lo tomes a mal.
-Te entiendo. Te quiero. Gracias por decirme eso.
-La noche cuando se fueron me masturbé muchísimo pensando en todo lo que podía pasar por eso dejé la bombacha que estaba súper mojada a la vista. Era el primer paso del plan
-Bueno funcionó a la perfección
Los dos largamos una carcajada. Que sencillo es hablar con mi hermana, siempre lo fue. Generalmente empezábamos con unas disculpas. Pienso que es porque somos mellizos, algo debe tener que ver.
En el medio de las risas y los chistes sobre cómo había entrado en su plan y como había quedado sorprendida conmigo.
Golpean la puerta y tocan timbre.
Nos quedamos en silencio, en ese momento tan íntimo y de hermandad nos sobresaltamos como cuando nos rezongaban en nuestra niñez.
El silencio se rompió con un:
-¿Dónde están mis sobrinos preferidos? No me quieren dejar entrar, miren que soy su tía más divertida. ¡Los escuché reír y si no me abren ahora tiro la puerta abajo!
Mi tía Elizabeth, Eli para nosotros desde toda la vida. Es la melliza de mamá, físicamente iguales parece que fueran gemelas. Pero su gran diferencia es la actitud que tienen en la vida. La tía nunca se casó, en todas las reuniones familiares llega con una pareja nueva. A veces hombre a veces mujer.
En resumen un putón con letras mayúsculas.
Corrimos a abrirle la puerta, quién sabe el escándalo que podía armar en la cuadra.
Si llegaste hasta acá, te cuento que el próximo capítulo está pronto y que estamos en la mitad de la saga. Te invito a que me dejes en los comentarios o me mandes por mail, lo que te imaginas que va a pasar. Espero que este relato te de mucho placer y goce, igual o más de lo que yo disfruto al escribirlo.
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Excelente relato. lo estoy disfrutando
Creo que la tía es la que tomo las fotos es cómplice.
Toda persona que disfruta del sexo desearía tener a la tía Eli en su familia. Por suerte ellos la tienen.
Si esto es la mitad o me imagino entera
Con toda gozas plenamente!
Para mí la tía se les une a la fiesta y la final es la persona que le toma las fotos a su mamá y papá
Eli tiene todo para hacer eso y mucho más. Que pasará entre ellos y sus padres? Que delicia, ya siento que la excitación gana en mi.
Espero estés disfrutando del relato igual o más que yo al escribirlo.
Espero que la tía no descubra todo ese quilombo, de última que se una a la fiesta, sería todo muy bizarro jajaja
Todo puede pasar Eli es un torbellino de cosas. A seguir gozando con el capítulo 6, que ya esta terminado esperando publicación.