Mi nombre es Gustavo, está historia que voy a contar es completamente verídica y paso hace 20 años.
Mi padres se habían separado cuando yo tenía 17 años, yo llevaba casi 3 años sin ver a mi padre, pero cuando estaba para cumplir 20 años mi padre me volvió a buscar pidiendo dinero ya que se encontraba con problemas económicos.
Decidí apoyarlo y quedamos en vernos donde el vivía en ese momento. Él estaba viviendo solo en un apart-estudio desde la separación con mi madre. Esa tarde llegué a su apartamento, fue raro volverlo a ver, no tenía rabia ni felicidad. La tarde fue pasando hablando de mi vida y la suya, decidí pedir algo de comer y de tomar, compré cervezas y pues la conversación fue amena y llegó la noche. En ese momento empezó a llover muy duro por lo que no pude regresar a la casa aún.
El me ofreció que me quedara esa noche ya que tenía un sofá cama en la sala, decidí aceptar y me acosté en el sofá cama. No me sentía tan ebrio pero si algo mareado. Mi padre también se acostó a dormir. Yo preferí quitarme el pantalón y dormir en bóxer, hasta ahí todo normal. En algún momento escuché la puerta del cuarto de mi padre abrirse y pensé que se dirigía al baño, pero no, sentí como se sentaba a un lado del sofá, yo me encontraba durmiendo boca abajo, no dije nada simplemente me quedé quieto como si estuviera dormido, mi sorpresa fue cuando sentí su mano acariciar mi espalda y después fue bajando a mis nalgas.
Las empezó a masajear y metió su mano debajo de bóxer buscado el agujero de mi culo, lo acariciaba muy suave alrededor, a veces sacaba la mano Pero para humedecer sus dedos, ya sabía que pretendía y la verdad lo estaba disfrutando. Ya mi erección no me permitía estar boca abajo por lo que me di la vuelta pero aun haciéndome el dormido. El logro asustarse pensando que me había despertado, el espero mi reacción pero al ver que está a dormido ahora empezó a acariciar mi verga sobre el bóxer y obviamente se dio cuenta de la erección que ya tenía.
Quería ver hasta donde estaba dispuesto a llegar y sin pensarlo decidió sacar mi verga del bóxer, empezó a sonar lo más fuerte y enérgico, cuando de un momento a otro sentí su lengua caliente y húmeda, fue la gloria, tanto que no aguante y dejé salir un gemido, él ya se desinhibió y se metió toda mi verga en su boca y yo no dude en empezar a moverme como si lo estuviera culeando, le apreté la cabeza hacia mi verga y empezaron a salir palabras obscenas que nos calentaron muchísimo.
Yo le decía que rico me la comía y el solo me miraba con una cara de placer y sexo y no paraba de chuparme toda la verga, yo ya tenía muchas ganas de venirme, pero quise premiar su trabajo por lo que le dije, que era mi turno y así fue que baje a su verga la cual estaba como una estaca, él ya estaba sin ropa interior.
Su verga era larga con muchos pelos alrededor, me encantaba. La cogí con mis dos manos y se la empecé a chupar y lamer, su cabeza era muy grande, yo estaba muy caliente y no me importaba que fuera mi primera verga, la estaba disfrutando, en ese momento me atreví a lamer la entrada de su culo lo cual le generó un placer tremendo, se movía desesperado como queriendo que le metiera más la lengua, ese hueco ya estaba muy lubricado lo que me permitía meter dos dedos, mi papá lo disfrutaba mucho, tanto que me pidió que lo culeara, le pedí que se montara en mi verga, lo cual hizo al instante no antes de lubricar mi verga con su saliva, empezó a cabalgar, se sentía muy rico apretadito y caliente, estábamos en la gloria.
Yo no desaproveche y lo masturbaba al tiempo que cabalgaba.
Me pidió que lo llenará de leche y pues lo complací, mi verga empezó a palpitar dentro de su culo sacando mi leche caliente, fue tan intenso el momento que él también se vino sacando chorros de leche que cayeron en mi pecho.
Después de eso descansamos un poco quedando en cucharita con mi espalda contra su pecho, así estuvimos unos 20 o 30 minutos, cuando empecé a sentir la verga nuevamente dura de mi padre, sentía como apretaba con fuerza su verga contra mi culo como buscando entrar, yo le llevé su mano a mi verga y le dije que bajara y me lamiera mi ano, sin dudarlo bajo hasta mi culo y empezó a abrir mis nalgas, yo lo ayude con una de mis manos, sentía como si lengua se daba paso dentro de mí y después empecé a sentir como metía sus dedos, en algún momento ya tenía tres dedos dentro de mí.
Le pedí que me hiciera suyo, necesitaba sentir su verga dentro, así fue como mi padre me empezó a penetrar, primero despacio y después cada vez más rápido, yo me masturbaba al ritmo de sus embestidas cuando sentí su respiración más agitada sabía que se iba a venir por lo que decidí apretar mi culo, eso lo volvió loco y empezó a derramar su leche dentro de mí, fue la gloria. Nunca pensé que culear con otro hombre me iba a generar tanto placer, fue la mejor experiencia y fue con mi padre.
Al otro día lo volvimos hacer en el baño, nos masturbamos mutuamente, nos la chupamos en un 69 delicioso y nos culeamos, disfrutando cada momento.
Ya íbamos a salir de la ducha cuando sonó el timbre, pensé que era algún domicilio, pero mi padre me dijo que era uno de sus mejores amigos y que lo había invitado, mostrando una sonrisa pícara y lujuriosa. Pero esa es otra historia…
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