Hola, en esta ocasión vengo a contarles el segundo encuentro con el extraño del transporte, que para esta altura ya no era tan extraño jajaja.
Después del primer encuentro era de esperar que me pidiera mi número, pasaron 7 días desde aquella cogida.
Era jueves alrededor del mediodía cuando recibí un mensaje de un número que no tenía registrado, cuando veo que es aquel hombre que me buscaba para verme.
El mensaje era breve.
“Hola soy el señor que te encontraste en el camión”
Con algo de nervios le respondí:
“Hola claro que me acuerdo y le puse un emoji de cara sonrojada”
Rápidamente responde:
“Quiero verte ¿por dónde estás?”
Yo le respondí que estaba en la zona centro de la ciudad, pasaron unos 5 minutos cuando entra una llamada a mi celular (era el).
Al responder me dijo:
“Estoy a unas calles ¿te veo en una hora?”
Yo estaba indecisa pero la calentura me hizo acceder, le dije que si que lo encontraría en la entrada de una tienda grande de la zona.
El rápido me dio indicaciones de como reconocer su auto para subir al encontrarnos.
Paso el tiempo llegue al lugar, de repente me marca para decirme que está llegando para que al verlo suba a su auto.
Lo veo acercarse, me hace una seña y rápidamente subo a su auto, me recibe con un beso muy fuerte y me dice que me veo muy bien (ese día yo llevaba un pantalón de mezclilla bastante justo y una blusa delgada).
Yo le sonrío y le agradezco, me dice entre risas que no creía que yo le fuera a aceptar la invitación, le respondo que la verdad no estaba segura pero que la calentura me hizo acceder.
Esa frase fue lo único que el necesitaba para saber que podía hacerme lo que quisiera.
Pronto empezó a tocar mis piernas y mis muslos mientras manejaba, en cada alto aprovechaba para besarme y tocar mis senos sobre mi ropa, yo podía ver cómo algunos conductores podían ver todo lo que hacía conmigo y eso me excitaba más.
Pronto empecé a responder los toqueteos, acerque mi mano a su pantalón sobando su pito que podía sentir erecto tratando de salir.
El trayecto fue breve y pronto llegamos a un motel, al entrar a la cochera del cuarto el señor me toma del rostro y me pide darle una chupada antes de bajar del carro, yo casi sumisa le dije si mi rey lo que quieras, el de un movimiento saco su verga y ahí le empecé a mamar el glande solo un poco.
Pronto me dijo que ya era momento de ir al cuarto.
El señor empezó a desvestirse podía notar que estaba decidido a cogerme sin tanto rollo, debo decir que me sorprendió su físico era fornido su abdomen era plano no marcado pero sin pancita, brazos fuertes y piernas gruesas y su verga. Un enorme pedazo de carne gruesa y llena de venas, le calcule unos 20 cm aproximadamente
Entonces empecé a besarlo y agarrar su verga mientras el me desnudaba, me quitó mi blusa y sostén de un movimiento y con el mismo impulso me arranco los pantalones, entonces me lanzó a la cama empezó a besar y lamer mis tetas, mordía mis pezones, me apretaba y recorría completa con sus manos y dedos, yo gemía y gemía no me contenía.
Entre besos empezó a bajar hasta mi vulva, empezó a comerla tan delicioso como si mi vagina fuera un manjar, lamia, chupaba, mordía, usaba sus dedos era algo tremendo.
Entonces bajo el ritmo y cuando se detiene me besa, yo podía probar mis jugos en sus labios podía ver cómo los hilos de saliva y fluidos se formaban entre cada beso, yo quería ver su pitote, ansiaba tenerlo en mi boca así que cuando tuve la oportunidad lo empuje y empecé a sobar sus huevos y con mi lengua recorría todo el grueso tronco de su vergota hasta el glande, ahí lo lamia como una rica paleta y sin decir nada lo empecé a mamar completamente, solo podía sentir como llegaba hasta mi garganta y tenía que arquear un poco por el tremendo tamaño.
Mis ojos empezaron a llorar, la saliva recorría mi boca, mi cuello, escurriendo hasta mis tetas, podía ver cómo lo disfrutaba y escuchaba como gozaba y decía que no parara.
Entonces escucho que me grita: “espera espera”. Me separa de su verga y me levanta, diciendo que ahora él va a llevar el control.
En ese momento me toma de las muñecas con una sola de sus manos mientras que con la otra empieza a jugar mi vagina, insertado sus dedos como verificando que tan mojada estaba, yo gemía y gemía mientras veía como su verga se movía de un lado a otro como una enorme salchicha.
Estando ahí recostada temblando bajo su cuerpo con sus dedos estimulándome cuando me suelta las muñecas por un momento solo para inclinarse para alcanzar su cinturón, veo como hace un nudo con el y me amarra de las muñecas con las manos en la cabecera.
Yo estaba muy excitada solo podía ver cómo el señor tomo mis piernas para separarlas y acomodar su verga para penetrarme.
Recuerdo que al metérmela siempre decía que tenía una vagina tan rica y calientita, me bombeaba fuerte, levantando mi cintura y tomándome de mis nalgas para apoyarse y penetrar más profundo.
Yo estaba gritando que no parará que me diera más, que me hiciera suya.
El señor seguía penetrando una y otra vez, me mordía, me besaba, me ahorcaba por momentos, me decía que yo era una putita deliciosa.
Me decía tantas cosas sucias que me excitaba más y más.
Podía sentir su verga hasta el fondo, veía mis tetas rebotar, sentía como sus huevos rebotaban en mí.
De repente me gira y me pone con el rostro boca abajo, no podía ver nada solo sentía como abría mis nalgas para entrar de nuevo en mi vagina y me empezó a coger de nuevo pero está vez era más frenético más salvaje, empujaba mi cabeza y mi cara contra la almohada como queriendo ahogar mis gritos y gemidos, aun así estoy segura que se podían escuchar claramente.
Recuerdo que me preguntó si le gustaba, si lo estaba disfrutando.
Yo le gritaba que si, que me encantaba, que me diera más verga, que me llenará de él.
Podía sentir como su cuerpo se tensaba cuando me pregunto dónde quería la leche.
Le contesté gimiendo que dentro que me dejara rellena y escurriendo.
Sentí ese último empujón con mucha fuerza y como lanzaba chorros de semen dentro de mi puchita.
Sentía como soltaba semen una y otra vez hasta que solo se salió de mi me desamarro y pude ver cómo a mi vagina le escurría semen estaba repleta cada movimiento dejaba salir un chorrito y eso me excitaba…
Acababa de descubrir que yo era una perrita muy caliente y que quería más…
Esa parte de mí que a partir de ese día exploré a mi gusto.
![]()