La siguiente vez que el sistema se conecto era, nuevamente el salón del chale de mi suegro y nuevamente estaba él allí, le acompañaba otra de su hijas Jesica, es rubia y pese al color de su pelo es la más aplicada de sus hijas, la que más ha estudiado y la que ocupa un puesto de responsabilidad dentro del negocio paterno, pero mi suegro no parecía muy contento con ella, cuando comenzó a hablar le dijo:
-Estoy harto de que seas la cornuda de la empresa, el cabron de tu marido se tira a todas las tías que se le ponen por delante y tu soportando sus cuernos como una tonta.
-Pero papa, respondió esta, ¿Qué quieres que haga?, ¿Me divorcio de él?
-¿Divorciarte?; Para nada, dijo mi suegro, tu matrimonio nos viene muy bien para los negocios.
-¿Entonces?, preguntó Jesica.
-Pues si él te pone los cuernos, dijo mi suegro, pónselos tú también. Con todo el que puedas.
-Pero papa, dijo Jesica.
-Es más, continuó mi suegro, vas a comenzar ahora conmigo, y después seguirás con tus hermanos.
Antes de que su hija reaccionara mi suegro se puso detrás de ella t con una de sus manos se puso a sobetearle las tetas, mientras con la otra le subió la falda y comenzó a cariciarle el coño.
-Pero papa, que soy tu hija respondió ella.
Pero, aunque trataba de protestar su voz demostraba que estaba comenzando a gozar, en ese momento mi suegro le dijo:
-Ni papa ni nada, o me das gusto, como haría una puta con un cliente, y os echo a ti y al cabron de tu marido de la empresa.
-Está bien, respondió ella.
Llevó su mano hasta la bragueta de su padre, se la desabrochó, le sacó la polla.
-Veo que estas empezando a comprender, dijo mi suegro, ahora quiero que te arrodilles y me chupes la polla.
Ella no se si comprendiendo que no tenía más remedio, o excitada por la situación, o quizá una mezcla de las dos cosas se puso de rodillas, y metiéndose la polla de su padre en la boca comenzó a chupársela. Mi suegro comenzó a gemir y dijo:
-El cabron de tu marido, dejando que se la chupe cualquier puta, y resulta que tiene en casa a una mamadora de pollas excepcional.
Ella se la estuvo chupando hasta que su padre le dijo:
-Zorra lo haces divinamente, pero ya es hora de que follemos.
Le sacó la polla de la boca y mi suegro, que se quitó los pantalones y los calzoncillos y se sentó en el sofá, su polla estaba durísima, su hija se desbrochó el vestido, no llevaba sujetador y sus tetas quedaron al aire, después se quitó el tanga, y se fue arrodillando hasta que llegó a la altura de la polla de su padre y con sus manos la condujo hasta su coño, pese a que trataba de disimularlo se la veía muy excitada, se metió toda la polla de su padre dentro de su coño y comenzó a cabalgarlo, mi suegro estaba muy excitado y le dijo:
-Mi niña, me encanta estarte ayudando a descubrir tu lado más puteril, va a dar mucho dinero a la familia.
-Papaito, esto me encanta, dijo ella, nunca pensé que hacerlo con alguien de la familia fuera tan delicioso.
-Pues ya sabes lo que tienes que hacer dijo mi suegro.
Al cabo del rato ella se dio la vuelta y siguió montando a su padre, pero esta vez, mientras le daba la espalda y hacía que los testículos de él chocaran con su culo, los dos gemían de una manera muy intensa. Mientras ella le cabalgaba mi suegro le acariciaba los muslos y la zona de su coño, mientras decía:
-Lo que me he estado perdiendo ir no comprender lo putas que podéis ser las hijas y lo que se puede disfrutar de vosotras.
Los dos siguieron follando en la misma postura hasta que mi suegro dijo:
-Quiero que follemos en otra postura.
Los dos, siguiendo las indicaciones de mi suegro, se levantaron del sofá y se pusieron de pie, Jesica se dobló y mi suegro, que se había colocado detrás de ella se la metió desde atrás, ella al volver a sentir la polla de su padre dentro de su coño comenzó a gemir:
-Papito esto es divino, estoy disfrutando mucho, muchísimo más que con mi marido.
-Pues ya sabes, dijo él, convierte al imbécil de mi yerno en un cornudo de primera.
Al rato mi suegro le pidió:
-Tumbémonos sobre la alfombra.
Ella aceptó y mi suegro siguió follandosela en esta postura hasta que Jesica dijo:
-Papaito que me corro.
Y sus gemidos demostraron que lo había hecho. Poco después era muy suegro rl que se corría, llenando con su leche el coño de su hija.
Estuvieron un rato, charlando de forma amigable, mientras se recuperaban, pero mi suegro no tardó en decirle a su hija:
-Mi niña, me encanta haber sacado tu lado más puteril, pero es hora de que sigamos.
Le ordenó sentarse en el sofá y él se puso de pie, su polla quedó al alcancé de la boca de su hija, que demostrando inteligencia no tardó en llevársela a la boca, y comenzar a chuparla, mi suegro entre gemidos dijo:
-Cariño esto es divino, debes de hacerlo con los chicos de la oficina para incentivarlos.
Su hija no dijo nada, se limitaba a seguir chupando la polla de su progenitor, que lanzaba unos gemidos muy fuertes. Hasta que le dijo:
-Mi hijita, tengo ganas de seguir follandote.
Ella se tumbó sobre el sofá con las pierna dobladas y bien abiertas, y su padre volvió a meter su polla dentro del coño, nuevamente los dos comenzaron a emitir gemidos muy intensos, mientras él le decía:
-Mi reina, que bien follas.
Y estuvieron así hasta que mi suegro se corrió y su leche fue a parar al coño de su hija. Y en ese momento la conexión se cortó.
La siguiente vez que el sistema se conectó fue para mostrar la cocina de la casa de Tina, y Jesica le acompañaba a esta, las dos cuñadas parecían que iban a preparar alguna comida juntas, hasta que Jesica, que se encontraba detrás de su cuñada le levantó la falda y le dijo:
-Cuñadita, menudo culo tienes, no me extraña que mi hermano este encantado con él.
Antes de que Tina tuviera tiempo de reaccionar su cuñada le apartó el tanga y le metió uno de sus dedos en el coño, comenzando a masturbarla, mientras le decía:
-Cuñada, como habíamos hablado antes, nuestras relaciones no estaban siendo muy buenas, podemos arreglarlas cocinando juntas, y eso puede estar bien, pero se me ocurre otra cosa que puede estar mejor.
Tina no reaccionó y parece que esto fue interpretado por su cuñada como un sí, por lo que esta le quitó las bragas, Jesica cogió una de las piernas de su cuñada y la subió hasta encima de la encimera, mientras la otra continuaba en el suelo, por lo que el coño de Tina quedó bien abierto y Jesica se puso de rodillas y comenzó a masturbar a Tina con uno de sus dedos, mientras le preguntaba:
-Dime cuñada, mi hermanito solo te pete la polla, o también te lo hace con el dedo.
Su cuñada estaba gimiendo ajena a su pregunta, durante un rato Jesica se conformó con tener uno de sus dedos en el coño de Tina, pero en un momento dado se levantó del suelo y dijo:
-Ahora mismo vengo Tinita.
Salió de la cocina y regresó al instante, traía un consolador en la mano y dijo a su cuñada:
-Ahora quiero follarte como si fuera mi hermano.
Le pidió a Tina que se diera la vuelta y volviera a colgarse de la encimera, de espaldas, y le introdujo el consolador dentro del coño, su cuñada se puso a gemir de una manera muy intensa, mientras su cuñada, mientras esta le decía:
-Dime cuñadita, ¿Te gusta más esta, o la de mi hermanito?
Tina no decía nada, pero gemía de una manera muy intensa, mientras su cuñada continuaba manejando el aparato dentro de su coño y seguía con sus palabras:
-Nunca se me hubiera ocurrido que utilizar un aparato de este tipo pudiera ser tan placentero, ahora comprendo a mi marido, meter una cosa dentro del coño de una mujer y oírla gemir, como tu estas gimiendo ahora resulta alucinante.
Y efectivamente Tina seguía gimiendo por efecto de la polla artificial de su cuñada, hasta que un gran espasmo de su cuerpo demostró que se estaba corriendo, y en ese momento se bajó de la encimera y fue a abrazar a su cuñada mientras le decía:
-Gracias cuñada, me has hecho disfrutar muchísimo.
Las dos cuñadas estuvieron abrazadas un rato, hasta que Tina dijo a Jesica:
-Cariño, ahora me toca a mi hacerte cositas que te den gusto.
Y agachándose un poco llevó su boca hasta los pezones de Jesica y se puso a chupárselos, esta al sentir la lengua de su culada se puso a gemir, después se agachó y se puso a lamer el coño de su cuñada, que al sentirla lengua de Tina comenzó a gritar:
-Esto es increíble cuñada, que bien comes el coño, nunca me le habían comido tan bien.
-¿Ni siquiera el salido de tu marido?, preguntó Tina.
-Él no me lo hace, dijo Jesica entre gemidos.
Finalmente, Jesica se corrió, y las cuñadas se dieron un beso muy intenso, pero en ese momento Jesica, que parecía querer más le dijo a su cuñada:
-Me muero de ganas por saber lo que se siente con un aparato de estos en el coño, se tu mi macho.
-Su ese es tu deseo, cuñada, respondió Tina.
Y se puso el aparato en el coño, Jesica se arrodilló ante su cuñada, que estaba de pie, y acercando su boca al consolador comenzó a chuparle como si fuera una polla de verdad, Tina dijo:
Llevas razón cuñada, tener un aparato de estos le hace sentirse a una poderosa y aunque no lo sienta directamente, ver como lo chupas da un gustito especial.
-Porfa, cuñadita, métemelo ya, dijo Jesica.
Tina la hizo sentarse sobre la encimera con las piernas bien abiertas, y cuando su cuñada se encontraba así, la introdujo el aparato dentro de su coño, Jesica al sentirlo se puso a gemir mientras decía:
-Esto es maravilloso, es mucho mejor que la polla de mi marido, sigue dándome gustito cuñada, follame.
Tina siguió moviéndose dentro del coño de su cuñada que no dejaba de gemir, mientras decía cosas como:
-Qué maravilla, esto es delicioso, que pena las veces que hemos estado mal con lo maravilloso que es follar juntas.
Su cuñada siguió atacando su coño con el consolador hasta que se corrió. Estuvieron descansando un momento, después se besaron y Tina preguntó a su cuñada:
-¿Te has quedado satisfecha?
-Cuñada, esto ha sido delicioso, pero la vedad es que tengo ganas de más, por favor, métemela por el culo.
Y tras decir esto se puso doblada, apoyada sobre la encimera, de esta manera su culo destacaba y estaba bien abierto, así que Tina, simplemente acercó el aparato al culo de su cuñada y de un golpe se lo metió en su culo, esta al sentirlo se puso a gemir de una manera muy ruidosa, mientras decía:
-Cuñada, esto es alucinante
Ti a siguió ocupándose de su culo, hasta que Jesica se corrió, soltando un gemido impresionante, en ese momento Tina dijo:
-Me parece cuñada que aún tienes ganas, ¿Qué te parece si vamos a mi habitación?
Jesica no dijo nada, pero con su mirada dio su aprobación a la idea de su cuñada, y fueron hasta la habitación donde su cuñada se acostaba con su hermana. Cuando llegaron las dos se arrodillaron en la cama y volvieron a besarse de una manera muy intensa, Tina dijo a su cuñada:
-Que pena que no hayamos descubierto antes, esta parte de nosotras.
Y pidió a Jesica que se pusiera a cuatro patas, esta lo hizo y su cuñada comenzó a acariciarle el trasero, mientras decía:
-Que culo tan divino tienes, tu marido debería de dejar de hacer tonterías fuera de casa y ocuparse más de él.
-Gracias cuñada, dijo Jesica, pero yo también quiero acariciarte el culo.
Tina parecía estar encantada con la idea y se puso a cuatro patas, y su cuñada se puso a acariciárselo mientras le decía:
-Tú si que tienes un buen culo cuñadita.
Al cabo del rato, Jesica hizo que su cuñada se tumbara sobre la cama, y llevando su lengua hasta el coño de Tina comenzó a comérselo, esta al sentirla lengua de su cuñada se puso a gemir de una manera escandalosa mientras le decía:
-Mi amor que bien lo comes, me estas volviendo loca de placer,
Pero Jesica siguió a lo suyo hasta que su culada se corrió. En ese momento Tina dijo:
-Muchas gracias, mi amor, lo que me has hecho ha sido impresionante, y ya que tu me has presentado a tu macho artificial creo que yo debo de corresponderte presentándote a los míos.
Se levantó de la cama y se puso de rodillas y sacó una caja de debajo de esta, de la que extrajo un vibrador de gran tamaño, hizo que su cuñada se tumbara sobre la cama, con las piernas bien abiertas y le puso el aparato en el coño, Jesica, al sentirlo dijo:
-Cuñada esto es alucinante, mucho mejor que la polla de cualquier tio.
Tina se puso a darle placer con el aparato, mientras su cuñada gemida de una manera muy intensa y le decía:
-Te adoro cuñada, sigue follandome con esta cosa.
Y su cuñada continúo aplicándole el aparato hasta que sintió como Jesica se corría, mientras decía:
-Te adoro.
Después las dos se volvieron a enzarzar en un beso espectacular y en ese momento el aparato se desconectó.
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