La princesita de papi y de mami

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Se denomina “princesita” o “niña de papi” a la mujer joven que es de familia acomodada, cuyos padres le compran de todo, jamás a pasado ninguna carencia, y que vive en una burbuja de privilegio con el que la inmensa mayoría apenas se atrevería a soñar. Además, dichas mujeres destacan también por ser creídas, insoportable, y por ver como inferiores a las otras personas.

Seguramente todos, en algún momento de nuestra vida, hemos conocido a una “princesita” pero, en la historia de hoy, les voy a hablar de una de estas “hijitas de papi” que, para mantener sus privilegios, tuvo que complacer a sus padres de una forma “única y especial”.

Todo comenzó en una lujosa mansión en la que vivía una familia conformada por:

Mimi (21 años): es una chica rubia, de piel blanca, ojos celestes, bajita, tetona, y nalgona. Ella, desde muy joven, siempre tuvo todo lo que ha deseado, jamás a trabajado, y le encanta viajar e ir con sus amigas a fiestas alocadas.

Sasha (37 años): es la madre de Mimi. A diferencia de su hija, ella es una mujer alta y musculosa (aunque con una silueta femenina) y con unos pechos y un culo muchísimo más grandes. Ella se embarazo muy joven pero, para su fortuna, pudo casarse rápidamente con un millonario, y ahora vive una vida cómoda de “esposa trofeo”

Marco (45 años): es el esposo de Sasha y el padrastro de Mimi. Es un millonario que heredó toda su fortuna de su abuelo. Es un hombre de físico y estatura promedio.

Nuestra historia comienza una tarde, en la que la familia se encontraba almorzando en el patio de su mansión, al tiempo que Marco miraba el informe financiero de su empresa que su secretaría le había mandado.

“¡Parece que las acciones de la compañía aumentaron un 10% en Costa Rica!” exclamó Marco, con alegría.

“¡Hablando de países extranjeros, las chicas y yo estuvimos hablando de hacer un viaje al caribe!” exclamó Mimi “¿Me prestas el dinero para pagarlo, papi?”

“De hecho, justamente queríamos hablar de eso contigo, hija” dijo Sasha “¡Tu padrastro y yo estuvimos conversando, y creemos que ya no deberíamos pagarte nada!”

“¿Cómo?” pregunto la joven, en shock.

“¡Cómo escuchaste!” exclamó el hombre “Nosotros te hemos consentido demasiado, y tú no has hecho nada por nosotros ¡Ahora es tu turno de cumplirnos nuestros caprichos y, hasta que no lo hagas, no te daremos ni un centavo más!”

“¿Y qué tendría que hacer?” pregunto la joven, preocupada y angustiada “¡Haré lo que sea!”

“Querido, creo que nuestra hija realmente quiere complacernos” dijo Sasha, seductoramente, mientras se acercaba a Mimi “¡Creo que sí estaría dispuesta a cumplirnos nuestra fantasía!”

“¿De qué fantasía hablan?” pregunto Mimi, confundida.

“¡Verás, para intentar animar nuestro matrimonio, tu madre y yo estuvimos hablando de nuestras fantasías sexuales más íntimas, y la mía es verla a ella teniendo sexo lésbico!”

“¡Y yo acepte a cumplirle su fantasía, pero solo si tú eres mi pareja sexual!”

“¿Que carajos?” pregunto Mimi, sorprendida.

“¡Cómo escuchaste!” exclamó Sasha, con firmeza “¡Quiero que cojas conmigo, al tiempo que tú padrastro nos ve y nos filma!”

“¡Si nos cumples nuestra fantasía, juro que pagaré tu viaje y el de todas tus amigas pero, si te niegas, olvídate de tus vacaciones y de todos tus privilegios!” exclamó el hombre “¿Tenemos un trato?”

Tras analizar su situación y todo lo que podía perder su se negaba, Mimi tomo una decisión.

“¡Está bien… les cumpliré su fantasía!” exclamó ella, con resignación “¡Solo prométanme que esto quedará entre nosotros, y que jamás hablamos de esto!”

“¡Te lo juramos!” exclamó Marcó.

“¡Ahora ven para acá, putita barata!” exclamó Sasha, y agarro a su hija “¡Dale a mami algo dulce!”

La milf beso apasionadamente a Mimi, y Sasha comenzó a manosear a su hija, al tiempo que las lenguas de las dos mujeres se entrelazaron con gran intensidad.

“¡Qué lindo es ver a una madre dándole amor a su hija!” exclamó Marco, entre risas, mientras Mimi y Sasha rompían su beso “¡Y qué tierno es ver que dicho amor es correspondido!”

“¡Yo solo lo hago por el dinero!” exclamó Mimi, sonrojada y excitada.

“¡No mientas, zorrita!” exclamó la milf, mientras metía sus manos dentro de la ropa interior de su hija, y la sacaba toda empapada con jugos vaginales “Mira cómo te pusiste solo con uno solo de mis besos ¡Claramente estás disfrutando esto tanto como tú padrastro y yo!”

“¡Tremenda facilona resultó ser nuestra hija, querida!” exclamó Marco, entre risas.

“¡De tal palo tal astilla, amor!” exclamó Sasha, y ella y su marido se rieron.

“¡Solo acabemos con esto de una vez!” exclamó Mimi, con cierto disgusto.

La joven acompaño a sus padres hasta la habitación de estos y, una vez allí, Marco se sentó en un sofá que estaba enfrente de la cámara mientras activaba la cámara de su celular, mientras que su esposa y su hijastra se metía en la cama.

“¿Listas?” preguntó el hombre, mientras apretaba el botón de play “¡Empiecen!”

“¡Aún no puedo creer que me hagas esto, mamá!” exclamó Mimi, molesta “¿Cómo puedes obligar a tu propia hija a tener sexo contigo?”

“¡Eso te pasa por ser tan sexy!” respondió la milf, mientras le pasaba la lengua por el cuello a su hija “¡Además, ni tu padrastro ni yo te estamos obligando a nada, tu eres la putita que está dispuesta a prostituirse a su propia madre con tal de no trabajar!”

Madre e hija comenzaron a besarse con gran pasión y lujuria, al tiempo que se desvestían mutuamente. Una vez completamente desnudas, Mimi se recostó sobre el regazo de su madre, y le comenzó a chupar la teta izquierda, al tiempo que Sasha le masturbaba el coño.

“¡Esto es tan humillante!” pensó Mimi, mientras chupaba y manoseada las tetas de su madre “¡Pero… se siente rico!”

Luego, Sasha se sentó en el borde de la cama, y Mimi se arrodilló delante de ella, con la cara muy cerca del coño de su madre.

“¡Se una buena sumisa y muéstrale a tu mamá cuánto la quieres!” ordenó Marco, mientras filmaba con una mano y se masturbaba con la otra.

“¡Que cerdos que son!” exclamó la joven.

“¡Solo cállate y hazlo!” exclamó Sasha, quien agarro a su hija de los pelos, y estampó violentamente la cara de esta contra su entrepierna.

Al no tener más opción, Mimi le comenzó a hacer sexo oral a su madre, al tiempo que está genial con fuerza.

“¿Que se siente que tú propia hija te coma el coño, cariño?” pregunto Marco, entusiasmado.

“¡Se siente más que bien!” respondió la mujer.

Al cabo de un rato, Sasha se puso en cuatro, dándole a su esposo y a su hija una visión perfecta de sus inmensas nalgas.

“¡Ahora dale unos buenos besos negros a mami!” ordenó la milf, mientras se nalgueaba a su misma.

“¡Eso sí que no!” exclamó Mimi, quien intentó escapar, pero su padrastro la atrapó.

“¿A dónde crees que vas, jovencita?” preguntó el hombre, mientras agarraba a su hijastra de los cabellos “¡Tienes un culo que chupar!”

“¡Mejor hazlo tú, hijo de perra!” Grito Mimi, mientras forcejaba con el hombre.

“¡No, porque a mí no me gusta hacer ese tipo de cosas!” exclamó Marco, y estampó violentamente la cara de su hijastra contra las nalgas de su esposa, al tiempo que seguía filmando.

El hombre restregó la cara de Mimi contra el culo de Sasha, al tiempo que está agitaba sus nalgas. Finalmente, al no poder resistir la excitación y el morbo de la situación, término metiendo su lengua dentro del ano de su madre, lo que provocó que la milf pegara un grito de placer.

“¿Te gusta, amor?” pregunto Marco “¡Ahora sabemos que, cuando coja OS y quieras besos negros, en vez de pedírmelos a mí, se lo pides a nuestra hija!”

“¡Te tomo la palabra, querido!” exclamó Sasha, mientras disfrutaba los besos negros que le daba su hija.

Tras estás un buen rato lamiendo el culo de su madre, Mimi pudo sacar su cara de las nalgas de Sasha, y la milf entrelazó sus piernas con las de su hija.

“¡Hiciste un buen trabajo, putita!” exclamó Sasha, quien agarro el pie de Mimi, y le dio un besó “¡Mereces que mami te haga disfrutar!”

Luego, la milf comenzó a mover sus caderas, frotando su coño con el de su hija.

“¡Puta madre!” exclamó Mimi, mientras ella y su madre gemían con fuerza.

“¿Te gusta?” pregunto Marco, excitado “¿Quieres que tu madre se detenga?”

“¡No, quiero que siga, que siga y que no pare nunca!” grito la joven, quien luego se avergonzó al darse cuenta de lo que había dicho, y sus padres se rieron de ella.

Al cabo de un rato, Sasha se puso una cinturonga, la cual tenía un inmenso consolador en la punta, y se sentó sobre él respaldar de la cama con las piernas abiertas.

“¡Ven y muéstrame todo lo que sabes, zorrita!” exclamó la milf, mientras escupía sobre el consolador de su cinturonga.

“¡Yo no sé de esas cosas, pues soy casi virgen!” exclamó Mimi, y sus padres se rieron.

“¡Que buen chiste!” dijo Marco, mientras se secaba las lágrimas de tanto reír “¡Ahora deja de decir estupideces y haz lo que mejor sabes hacer!”

Luego, la joven se sentó sobre el regazo de la milf y, una vez que el consolador de la cinturonga entro dentro de su coño, su madre se la empezó a coger con gran intensidad, al tiempo que le daba ensalivados besos de lengua, y le mordía varias partes del cuerpo.

“¡Mierda, mamá!” grito Mimi, entre gemidos, mientras su madre le mordía la teta izquierda “¡Cálmate un poco, me haces daño!”

“¡Eso te pasa por mentirosa!” exclamó Sasha, y luego escupió dentro de la boca de su hija “Dijiste que eras casi virgen, pero con sentir tus caderas me doy cuenta de que realmente eres una puta adicta al pito, tal como lo fui yo cuando tenía tu edad ¡Ahora cállate y grita para mí, zorra!”

“¡Bien hecho, querida!” exclamó Marco, contento “¡A los hijos se les debe enseñar que mentir está mal!”

Tras cogerse a su hija durante un buen rato, Sasha hizo que está se pusiera en cuatro patas, y acercó la punta de su consolador a su culo.

“¡No, eso sí que no!” exclamó Mimi, mientras trataba de escapar “¡Soy virgen por el culo, y está vez lo digo enserio!”

“¡Pues ahora estás a punto de dejar de serlo!” exclamó Sasha, mientras agarraba con fuerza a su hija para inmovilizarla “Tu padrastro siempre te ha dado todo lo que le has pedido, así que lo mínimo que debes hacer es darle un espectáculo lésbico completo, con sexo anal incluido ¡Amor, presta mucha atención, pues no quiero que te pierdas ni un segundo de esto!”

“¡Eso ni pensarlo, querida!” exclamó Marco, mientras agarraba su celular con firmeza.

De un movimiento, Sasha penetró el culo de su hija con el consolador, y está pego un grito de placer lleno de dolor y de lujuria.

Los movimientos pélvicos de Sasha eran tan violentos y potentes que hicieron temblar toda la cama.

Finalmente, tras mucho sexo anal lésbico e incestuoso, ambas mujeres llegaron al orgasmo, Marco detuvo la filmación y guardo el vídeo, y Mimi se desmayó del cansancio.

“¿Y?” pregunto Sasha, toda transpirada “¿Te gustó?”

“¡Fue lo mejor que he visto!” exclamó Marco, y beso a su esposa “¡Gracias por cumplir mi fantasía, mi amor!”

“¡Gracias a ti por dejarme cumplir la mía!” exclamó Sasha “¡Por cierto, veo que tú verga aún sigue erecta! ¿Cogemos?”

“¡Tú ya sabes la respuesta!”

El hombre se subió a la cama y comenzó a tener sexo con su mujer, justo al lado de Mimi, quien seguía inconsciente.

Un mes después, Mimi y sus amigas se encontraban tomando el sol en la playa de una isla del caribe.

“¡Que amable fue tu padrastro al pagarnos la excursión completa con todo incluido!” exclamó contenta una de las amigas “¿Cómo lo convenciste de hacer algo así?”

“¡Prefiero no hablar de eso!” dijo Mimi, mientras recordaba, con vergüenza y con deseo, aquel momento de pasión incestuoso que había tenido con su madre.

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