Todo pasó sobre un barco (2)

0
2920
T. Lectura: 5 min.

Paramos no muy lejos del muelle de su casa, cerca de un yatecito con varios chicos y chicas. Hacía mucho calor y con una humedad que hacía al día muy pesado. Apenas terminamos el desayuno Alexis destapo el primer vino espumante bien frío que duró solo unos minutos.

Y sin parar destapo el segundo, para cuando quiso destapar el tercero, le dije que no, porque veía que ya me había pegado a esa hora del mediodía. Eso nos hizo desinhibir y enseguida con Adri quedamos en tetas y no tardamos casi nada en dejar en el suelo la parte de abajo también.

Adri rezongo sobre ellos: ¿y Ustedes se piensan quedar así?

Alexis sin dudarlo bajo su sunga mientras decía: -pensé que nunca me lo iban a pedir. Cosa que nos sacó una sonrisa. Al tiempo que asomaba una verga no muy larga, pero si muy gruesa, y una depilación perfecta donde asomaban sus dos huevos uno más largo que el otro.

Aparecieron unas nubes que taparon rápidamente el sol, y comenzó a caer unas gotas que nos obligó a bajar y entrar a la cocina del barco, a la vez que José venia con su malla en la mano.

Inmediatamente comenzamos a preparar la mesa para el almuerzo entre risas y chistes. Cuando nos sentamos a la mesa, salió el tema de nuestros intercambios de parejas, y les contamos todas nuestras experiencias recientes (para los que quieren conocerlas pueden leer nuestros relatos anteriores), de la fiestas swinger a las que asistimos.

Eso produjo una incontrolable erección en Alexis que no podía ocultar bajo la mesa. A lo que Adriana le expuso: -¡Uyyyy como se puso mi chico! Jajaja.

Y más detalles dábamos, su miembro tomaba más grosor, también ayudado por las manos de Adri que lo rozaban sin disimulo. Para salir de esa situación esbozo que estaba cansado, que no había dormido bien la noche anterior y que se quería recostar un rato.

Pasada tal vez una hora o más Adri me dice: -anda a despertar a Alexis.

Cuando abro la puerta del cuarto, que estaba pegada a la cocina donde estábamos, lo primero fue escuchar unos ronquidos leves que nos causo gracias, al asomarme estaba dormido boca arriba con su gorda y rígida poronga apuntando hacia la cubierta.

Llamo a Adri para que vea esa postal, al tiempo que me acerco a tocarle el hombro y llamarlo por su nombre. Su reacción me dejo sin respuestas, porque me tomo de un brazo y me tiro encima suyo, cayendo yo sobre su cuerpo desnudo y con su aparato a tope, a la vez que una de sus manos se incrusto en mi culo apretándome sobre él.

Inmediatamente al darse cuenta de que era yo y no Adri, empezó a pedir disculpa por lo sucedido, mientras yo me corría hacia un costado de la cama sin bajarme de ella. Dijo que estaba soñando, lo que nos causó gracia a todos.

Adri que ya nos había confesado, en el tiempo que Alexis dormía, que ella también se había calentado con las historias que contamos durante el almuerzo, acto seguido dijo: -eso no puede quedarse así, refiriéndose a la pija de Alexis y se sube a la cama para acomodarse sobre él y colocar su ancho pene entre sus piernas para empezar a moverse a un ritmo ligero.

José se tira sobre mí, para también penetrarme y mientras cogíamos los cuatro en la misma cama, Adri me expresa: -Amiga cuanto tiempo que no hacíamos de las nuestra. Entre tanto le susurra al oído a Alexis: -¿que te gustaría hacer ahora? -Cogerme a Lau, fue su contestación inmediata.

Adri me mira sin mediar palabra y empieza a bajarse de él, a la vez que José deja de bombearme para también retirarse de encima de mío. Me arrodillo y gateando llego hasta donde se encontraba Alexis, le tomo con la mano su pedazo de carne que estaba mojado con los jugos de Adri y lo coloco en el medio de mi vagina, voy a decir que ese pedazo me lleno por completo y comencé a moverme.

Al mismo tiempo José arrastra por las piernas a Adri hasta el borde y pone sus piernas sobre los hombros de él para introducirle su pija. No paso mucho tiempo cuando Alexis aviso que no aguantaba más, que iba acabar, me baje enseguida y él se dirigió hacia Adri para desparramar su espesa leche sobre la cara y tetas de ella.

Eso hizo un impasse, al que Adri pidió un minuto para ir a limpiarse.

Yo quede entre ellos dos uno con la pija recién acabada, semi flácida y el otro con su quena a full. Empecé a tocarlos a los dos juntos sentada en la cama, una en cada mano deseando saber cómo acabaría el desenlace del juego.

Alexis abre un cajón que estaba sobre la cama y toma una de esas pastillitas azules, y dice: -esto me va a poner en carrera otra vez, riéndose. Cuando yo seguía moviendo sus dos pollas al mismo tiempo con mis manos y ellos jugaban con las suyas con mis jugos.

Supongo que al meterme la pija de José en la boca y jugar con ella le debía crear un estado de excitación máxima a Alexis que se reflejaba en su pija que empezaba a engordar lentamente en mi mano y más cuando Adri llego y con su lengua le recorría ese miembro todavía gomoso.

Mientras cada una comíamos una verga, él no dejaba de tocarme los pechos, Adri iba haciendo ruidos con la boca, como devorándola, para que su hombre se reponga lo antes posible.

Supongo que esa escena fue la que hizo que Alexis se recuperara, y se dirigiera a mí que estaba boca abajo chupando a José. Me toma de la cintura y levanta mi cola, dejándome en cuatro, para apuntar ese tapón que estaba dispuesto a poner otra vez dentro mío. Yo a esa altura estaba muy caliente quería que me cojan, quería acabar, necesitaba que me den sexo.

Adri necesitaba lo mismo y sola fue a subirse sobre José, a los gritos: -No pares por favor no pares ahora, sigue, sigue…, hasta que al final Adri tuvo su orgasmo, y casi al unísono llego el mío, y entre gemidos, gritos de placer, aullidos, José gira a Adri, para pegarla bien a donde estábamos con Alexis, y su primera descarga de leche fue sobre su regazo, a la vez que daba gritos de placer máximo, Adri ayudaba con su mano a sacarle hasta la última gota de semen que derraman por sus pechos, realmente descargo una gran cantidad de esperma por encima de todo el cuerpo de Adri.

Alexis seguía bombeándome con fuerza, se notaba que estaba a punto de explotar otra vez viendo esa situación, cuando Adri se pone la pija de José en la boca para limpiarla y dejarla sin rastros de semen. Esa escena porno que nos regalaban hizo que acabáramos los dos otra vez, esta vez su poca leche tibia se desparrama sobre mi espalda, arrancándome otros gemidos y gritos de desahogo.

Al terminar estábamos los cuatro tirados en la cama, cuando Alexis manifiesta: -nunca lo hubiera imaginado que Adri pudiera ponerse tan puta y guarra delante mío. Para que todos sonriamos.

A lo que yo le contesto: -Vos no sabes lo que es capaz de hacer… jajaja

José estira sus manos y cierra la ventanita que daba al exterior, para que aparezca el espejo. Ahí la imagen era increíble, los cuatro desnudos echados en la cama con el cuerpo lleno de la leche que recién nos habían derramado. Yo miraba como las pijas poco a poco iban perdiendo su fuerza.

Alexis, acariciando la cara de Adri, con algunos besos tiernos, y acariciándola por el cuerpo lleno de leche de José, diciéndole que era increíble. Que fue su mejor experiencia sexual.

En ese momento me dio ganas de acercarme a ellos, y con mi mano tomarle la verga blanda, débil de Alexis y poner mi boca entre ellos para besar primero a él y después a Adri con mi lengua, cosa que respondió inmediatamente para comernos la boca delante de ellos. Cosa que seguro los sacudió, aunque sus cuerpos ya no respondían.

La verdad es que besar a Adri, fue como que me calentó otra vez, su boca sabia diferente no sé muy bien a qué, pero indiscutiblemente desprendía sexo por todo su cuerpo. Cuando me di cuenta Alexis se estaba tocando mientras veía la escena que le estábamos ofreciendo, aunque su miembro no respondía.

Las dos mirábamos el espejo, para vernos y sentir lo que veían nuestros hombres que no sacaban su vista de nosotras.

Ni en mis mejores fantasías había conseguido imaginar lo que había pasado esa noche en aquel barco, dijo Alexis. Adri me regalo la mejor noche de sexo que había tenido en mi vida.

Nos quedamos los cuatro desnudos durmiendo en la misma cama. Después de un rato nos dimos una ducha, y emprendimos con José el viaje a casa comentando que es lo que más nos gustó de un finde hermoso.

Loading

DEJA UN COMENTARIO

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí