Carlos: así no te la vas a poder tragar entera, te hace falta ayuda.
Puso sus manos en mi cabeza y me hizo tragar entre arcadas todo su rabo hasta que mi garganta se abrió y cuando me di cuenta tenía mi nariz en su pubis.
Por fin.
Por fin había hecho lo que tanto quería: Coger el rabo de mi pana y metérmelo completo en la boca.
Miré la cara de Carlos y estaba con los ojos cerrados. Me la saqué entera de la boca cogí aire y Carlos volvió a hacer lo mismo, volví con su rabo completo en mi boca.
Carlos: yo sabía que tú lo querías, solo tenías que pedírmelo y yo te lo hubiese dado.
Me la saqué y fui a comerle la boca. El tiempo se paró. Fue una supernova explotando. Una fusión nuclear. Chernobyl. Otro big bang. Me cogió de las nalgas y me sentó sobre su rabo. Yo puse mis manos en su cuello. Era mi amigo. Quería darle el mayor amor del mundo, quería dejarme caer en sus manos y su rabo. Quería que me hiciera un hijo, que fuésemos uno solo. Yo solo podía seguir comiéndole la boca y sentir como me acariciaba el culo en lo que yo jugaba con sus orejas en un beso super tierno. No hay palabras para decir todo lo que sentía. Lo quiero y quiero que sea mío y yo quiero ser de él y más nada, sentirlo dentro y que nunca se salga.
No sé cuánto duró el beso, pero seguro fue muy largo aunque a mi me supo a poco: Quería más.
Carlos me besa ahora el con violencia y me da una nalgada que me estremece.
Carlos: abre la boca.
Yo sin pensarlo dos veces la abro y me escupe en la boca y luego mete dos dedos suyo en su boca baja mi bóxer y los lleva a mi culo ensalivándolo, luego los lleva a la mía y hace lo mismo, pero ahora me mete la punta de uno de los dedos y me estremezco.
Me vuelve a besar con violencia, hace que me levante de encima suyo y se acuesta en la cama, yo me quito el bóxer y él hace que yo me sienta de nuevo sobre su verga pero ahora sin nada.
Diosss. Está tan caliente, dura y palpitante. Siento su piel contra mis nalgas. La acomodo y ahora está entre ellas. Sentir su rabazo en mis nalgas me ponía a 100. Me inclino a él y lo vuelvo a besar. Y muevo hacia adelante y atrás haciéndole una paja.
Le digo al oído que quiero que me la meta. Se ríe.
Carlos: no, todavía no. Vamos a ver qué haces.
Me da otra nalgada y me sigue besando.
Carlos: sigue mamándomela
Yo: está bien
Que Carlos quisiera que se lo comiera para mí lo era todo. Es mi hombre, lo quiero todo para mí.
Me muevo hacia atrás poniéndome entre sus piernas levantando el culo y con su rabo justo delante de mí. Y vuelvo a verlo, todo sin ropa en mi cama ufff, quiero a este tipo, amo verlo así todo duro encuero esperando a que se la coma.
Le empiezo a dar unos besitos en la cabeza y en el tronco. El me da un pingazo en la cara.
Mámala. Me ordena.
Me meto la cabeza entera y le miro a los ojos, él me mira y me derrito. Chupo toda la cabeza pasándole la lengua por todo el glande y lo oigo bufar. Me coje de la cabeza y me hace tragar. Me la como entera, me presiona. Pongo la nariz en su pubis y la lengua por debajo de sus huevos. Carlos se vuelve loco. Empieza a subir y bajarme la cabeza. Su rabo entra y sale de mi garganta completa.
Me quita las manos y yo aprovecho para respirar pero Carlos casi no me deja, se sienta en la cama me hace volver a tragármela hasta ponerle la lengua en los huevos y con los dos brazos enteramente abraza mu cabeza apretándola contra su polla dejándome sin respirar. Aguanto lo más que pueda hasta que Carlos me suelta y me la saco de la boca dejándole el rabo lleno de mis babas.
Tomo aire durante unos segundos y me pongo a lamerle los huevos me meto ambos en la boca y los chupo. Haciendo que ponga los ojos en blanco.
Me pongo encima suyo a comerle la boca y le hago una paja con una mano. Me dice que se va a venir.
Me vuelvo a poner a la altura de su rabo y empiezo a hacerle una paja y a la vez a chuparle la cabeza. Carlos me pone las manos en la cabeza y siento como su rabo se pone aún más gordo. Me lo meto entero en la boca, no voy a desaprovechar ni una gota de ese elixir.
Carlos empieza a venirse y yo me lo meto completo y siento su preciada leche cayendo en mi garganta y llenándome de leche. Cuatro, cinco, seis, siete lechazos en mi garganta. Aprieto el rabo desde la base a medida que me lo saco de la boca para escurrirlo.
Lo miro a los ojos, abro la boca y le enseño sus restos. Luego cierro mi boca y me los trago enteros y le enseño como ni hay nada.
Me vuelvo a meter su rabo en la boca pero ahora para limpiárselo y no dejar nada. Unos lametones y una chupada a la cabeza para terminar de limpiarla u escuchar el último gemido de Carlos.
Sin darme cuenta se ha vuelto a quedar dormido y su rabo recupera su tamaño normal.
Él está boca arriba desnudo. Yo me levanto, apago las luces, regreso a la cama y me acuesto en los brazos de mi mejor amigo a dormir luego de haberle comido el rabo, sin palabras para describir lo que siento por él.
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