Aquí Gabriela nuevamente, bueno siguiendo con mi historia con Braulio…
Me invita un domingo nuevamente a su taller (para seguramente seguir rompiéndome mi culo que lo tiene como loco y el domingo el barrio no hay un alma en la calle) así que está vez me vestí con un jean bien apretadito color azul marino (marcando y levantando más mi cola) un top negro y unas zapatillas beige…
Llega el domingo y voy por dónde siempre entro, ese pasillo medio largo quiero abrir la puerta del taller y está cerrada (que raro seguro se olvidó sacar la traba o se durmió) y escucho alguien acercándose por el pasillo y era Braulio que había salido a comprar algo para tomar, a lo que me dice: ahh si mi putita, te clavaste esos jean en tu hermoso culo para mí y me agarra bien fuerte de mis nalgas… Saca la llave, abre la puerta y me mete cargándome de mi culo…
A todo esto (me encantaba obviamente) le digo: lo espero en su mesa de siempre, mientras él dejaba su compra en la nevera…
Sin demoras vino rápido y me pidió que me queda paradita de espaldas, mientras agarraba una silla y se sentó detrás mío, me decía: que hermoso culo tenés y hoy te lo voy a romper de nuevo… A lo que le respondí: pero sea amable está vez (cosa que él no lo iba a hacer jiji)…
Me acaricia y aprieta mi culo por sobre el jean y me lo empieza a bajar viendo mi culo metido en una hermosa tanguita blanca… Sentí su suspiro y clavó su cara en mi culo, corrió mi tanguita y empezó a lamerme y meter su lengua en mi culo… Yo ya empezaba a gemir y mojarme…
Seguimos así un buen rato, en eso me da la vuelta y se baja el pantalón, se baja su bóxer y salió su verga muy hinchada y ya babeando mucho líquido preseminal.
Don Braulio: mira cómo me la pones putita, ahora vas a comer la toda, me arrodilla y me la hace mamar hasta el fondo…
Yo obviamente haciendo caso a mi trato de tragar toda su verga, pero realmente estaba muy hinchada y no entraba, igual Braulio no tenía freno y me agarraba de la cabeza fuerte y me cogía la boca literal (muy excitado estaba).
Luego de un rato me suelta y me ve toda roja y me dice: viste putita te gusta mi verga, tanto que ahora te va a romper tu culito nuevamente, lo miraba y yo asentía con mi cabeza a que lo hago (mientras trataba de recuperar un poco el aire de tanta mamada).
Me da vuelta, me apoya sobre su mesa y arranca mi tanguita y mi culo queda al aire, si otra vez, Braulio iba a hacerme el culo, siento la cabeza de su verga y no entraba fácilmente porque realmente estaba hinchada, siento que me agarra fuerte de la cintura y me la mete hasta que logra entrar la cabeza de su pene, le digo despacito Braulio, hoy la tiene muy hinchada, obviamente no lo hizo y me la metió todo el resto… Me hizo gritar del dolor y me decía: ya ya putita, me gusta verte sufrir pero sé que te encanta que te haga el culo (y tenía razón)…
Mientras apaciguaba un poco el dolor de mi culo y sentía el placer, Braulio me cogía sin parar, siguió cogiéndome hasta que siento su verga latiendo (uy ya se va a venir) me dice: putita ya ya voy a llevar de leche tu culo, prepárate, siguió cogiéndome y al rato siento invadida de leche, realmente estaba muy cargado…
Don Braulio: ahh putita, así me encanta que recibas toda mi leche en tu culito…
Luego de unos minutos, saca su verga, se sienta detrás mío y me deja apoyada en la mesa disfrutando la vista de mi culo chorreando su leche…
Don Braulio: que linda vista putita, verte así es lo que ansiaba hacerte cuando te veía en la calle mirándote tu culo en esas calzas deportivas cuando tomabas el colectivo…
Yo respondí: si mi don, era la idea y le sonreía (a todo esto ustedes ya saben que me gustaba Braulio, todo un lindo morbo)…
Luego de un rato, me pide que se la chupe de nuevo, lo hago y su mástil ya se despertaba de nuevo, me subo arriba de él mientras seguía sentado y me coge por mi conchita, gemíamos los dos y le decía: no pare Braulio, siga cogiéndome.
Don Braulio: si mi putita, viste como te encanta mi verga, pero como ya sabés, te voy a hacer el culo nuevamente…
Yo: si mi Braulio, mi culito es suyo…
Eso lo puso a mil, me siguió cogiendo por mi conchita y en eso la saca y la quiere meter en mi culo… Yo con mis manos lo ayudo abriéndome más y logra meterla en mi culito… Uy uy uy dice y me la ensarta de un golpe, grité pero ya no tanto y le pedía que me coja más fuerte a lo que lo hizo rápidamente, mientras seguía dándole sentones con mi culo ya estaba latiendo nuevamente su verga…
Seguimos sin parar hasta que se vino nuevamente en mi culo… Me dice: putita como te encanta mi verga, ahora bajate y limpiámela… Me bajo y se la empiezo a chupar para dejársela limpiecita, si sentía mezcla de sabores en su verga pero no me disgustaba ya…
Tomamos un descanso, trajo sus cervezas me invitó un trago… Y luego seguimos cogiendo…
Continuará.
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Que rico cuento, es divino ser perforada por el culo, a mi me encanta.
Un beso
Carolina