Volví a mi cama después de tener sexo con Majo delante de su novio bajé y me acosté. Me puse los auriculares no quería escuchar a Majo y Santiago, a los otros nunca los escuché llegar.
Dormí profundamente hasta que el sol me pegó en los ojos cerca de las 6 de la mañana. Descanse un poco más pero ya no fue lo mismo, soñé algo extraño y eso pensaba mientras tomaba sol en la playa “La Viuda”.
Cuando me levanté y me fui temprano a la playa. Solo. No había mucha gente joven en la mañana de playa, salvo por un grupo de amigos que evidentemente habían ido del baile derecho. En Uruguay esto pasa bastante seguido que los jóvenes van derecho de la noche a la playa. Lo que genera molestia a las familias que están ahí y a los adultos mayores.
En el sueño yo dormía con Majo en la misma cama, era la cama de una plaza de mi casa. Mi madre entraba al cuarto y nos felicitaba por haber tenido relaciones sexuales y decía “por fin se dieron cuenta lo que tenían que hacer” y en ese momento se enfrascaba a besarse con majo y cogían delante de mí.
Todo muy extraño, sin duda me había afectado la noche anterior y la incertidumbre de cómo seguiría esta historia me estaba generando ansiedad.
Yo quería volver a encontrarme con esa Majo nueva, la que quería ser “Mi puta”. Ella decía que no pero nuestra amistad había cambiado por completo. Ahora esos ojos marrones casi miel y el pelo morocho lacio que enmarcaba una cara fina y delineada, ya no era una cara angelical. Su mirada se había vuelto felina y su boca deseable.
Los vi bajar la duna de “La Viuda” y acercarse a mí, Majo traía una reposera y su mochila al hombro y Santiago otra reposera y la sombrilla más grande de la casa. Saludos de buenos días, se acomodaron, quedaron en bikini y short. Cuando se quitó el short Majo tuvo que hacer algo de fuerza le quedaba muy justo, lo hizo mostrándome el culo, luego se acomodó la parte de abajo del bikini que no era tanga pero igual le marcaba su cola hermosa. Yo no dije ni una palabra… y el silencio incómodo marcaba que teníamos que hablar de lo ocurrido, empecé yo:
–A mí me gustó lo de anoche Majo. (Un segundo de silencio y nos reímos los tres a carcajadas)
–Claro que te gustó si le pegaste tremenda cogida a mi novia (carcajadas de nuevo de los tres)
–A mí también me gustó y después seguimos un poco más con Santi… (mirando a su novio) no te hagas que no porque a vos te gustó mucho también, ayer de noche solo hablabas de eso. Pero no griten que los veteranos nos pueden escuchar.
Todo volvía a ser como siempre con ella y a Santiago empezaba a conocerlo en profundidad y podía entender porque Majo lo había elegido como novio. Ahora un poco más calmados y hablando tranquilos Majo me pregunta:
–¿Qué fue lo que más te gustó Seba?
–Creo que la propuesta en sí, no me la esperaba. No, creo que tú concha es hermosa, era lo que me faltaba conocerte. En realidad creo que lo mejor… si lo mejor es tu actitud de puta, eso me la pone durísima.
–Eso siempre lo tuve pero me daba vergüenza mostrarlo.
–A mí lo que más me gustó fue cuando te pusiste en cuatro y Seba te daba verga como loco. (Los dos lo miramos nos habíamos olvidado de Santiago)
–Eso es algo que no entiendo mucho, ¿te da placer ver a tu novia coger conmigo?
–Seba a mí me calienta, me excita, me pone la pija dura verlos gozar. Placer me da coger y acabar. Son dos cosas distintas. Lo que no tengo es celos o enojos. Majo no es “MI” novia, tenemos una relación si… pero no es “mía”
–Ok no voy a discutir, porque además me permite a mí también disfrutar… jajaja.
–Escuchen vamos a tener que ver cómo ordenamos la situación porque no quiero que la “parejita” (haciendo gesto con sus manos) que vive con nosotros se entere.
–Mi amor con lo que gritas cada vez que tenés sexo va a ser imposible.
–Te voy a demostrar que puedo acabar sin armar un escándalo.
En ese momento salió de la silla de playa estiró una lona bajo la sombrilla y se tumbó boca arriba. Yo entendí que tenía que acostarme a su lado. El espacio de sombra era grande pero no entrábamos tres. Entonces me apuré por ocupar un lugar, Santi pensó lo mismo y se tumbó al otro lado de ella pero de costado. Los tres sabíamos lo que iba a pasar pero no sabíamos cómo lo íbamos a hacer. Su bikini no era provocador y nosotros teníamos short cortos y con slip lo cual implicaba un movimiento complejo. Ni que hablar el resto de las personas que nos rodeaban.
Eso le agregaba un morbo mayor.
Majo se acomodó la parte baja del bikini para que se ajustara a su vulva. Eso a mí me excitó mucho y me buscó la boca para besarme, a lo cual respondí. Mi excitación creció solo por estar bajo la sombrilla junto a Majo y su novio.
Santiago se acomodó su miembro el que ya estaba erecto. Me miró buscando ordenar la situación como si me preguntara qué vas a hacer. La miré a ella y le dije:
–Majo me gustaría cogerte acá
–A mí también pero tenemos mucha gente cerca. Además somos tres bajo esta sombrilla que si bien es grande no cubre todo lo que tiene que cubrir. (Santi respondió)
–A mí no me importa nada, ¿querés que te demos placer?
–Para eso vine acá. (Lo dijo mirándonos a los dos)
Separó sus piernas levemente. Era claro que ella quería un trío pero ahí no lo podíamos hacer. Me acosté boca arriba y mi carpa era descomunal. Pase mi brazo por sobre su estómago y empecé a acariciarle su pelvis y jugaba con el borde de su bikini, lo más disimulado que podía. Recorría toda la parte de arriba y cuando llegaba a su cadera bajaba por la unión con la pierna, al sentir que mi mano se acercaba a su entre pierna las abrió un poquito más para facilitar el acceso. Santiago miraba atentamente y se acomodó de costado sobre su lado izquierdo. Eso limitaba la vista de una pareja mayor que estaba para ese lado. Él tenía una mano con total libertad y su verga que también estaba durísima y chocaba contra la cadera de Majo.
Majo con la mano que estaba junto a Santiago empezó a acariciarle la verga por encima del short. No veía mucho porque para disimular yo estaba boca arriba y no quería ser evidente, así que miraba de reojo. Sentía más por mi mano la cual pasaba abiertamente por encima del bikini de Majo a la altura de su clítoris.
–ahhhh (gimió Majo bajito)
–¿Te gusta? (Pregunté bajito)
–Me calienta coger acá adelante de todos y que me vean bien puta.
La señora de la pareja mayor que estaba muy cerca se paró y fue al agua. Los tres retiramos nuestras manos rápidamente y disimulamos.
–Tendríamos que irnos más lejos donde no hay tanta gente.
Ninguno de los dos me contestó. Disfrutaban del morbo que los vean y de lo prohibido. Santiago con su mano libre corrió el triángulo que cubría el pecho de Majo y su pezón saltó fuera de la tela. Su pezón rosado pequeño pero bien duro, me volvió a excitar. Majo y yo mirábamos al agua y veíamos como la señora mayor se hundía en las olas, la gente pasaba caminando y hablando nadie nos miraba.
Aproveché para levantar un poquito la tela de su parte de abajo del bikini y metí dos dedos por debajo. Sentía sus pelitos y busqué acariciarla, tuve que estirarme para llegar a su clítoris.
Lo descubrí, caliente y duro. Bajé un poco mis dedos y junté ese gel que salía de su concha y lo pasé por su clítoris. Volvió a gemir, esta vez un poco más fuerte.
Santiago jugaba con su pezón y yo con su botoncito del placer. Todo con movimientos mínimos. El señor de la pareja seguía muy cerca nuestro y yo noté que nos miraba en silencio. Majo empezó a relatar bajito y entre gemidos lo que yo le hacía para que su novio pudiera saber ya que no veía.
–Seba me está tocando muy rico Santi… ahh, se moja los dedos en mi concha que está empapada, siento como me mojo y como me corre todo el jugo por la conchita. Me llega al culo el flujo Santi… ahhh Seba está haciendo círculos con sus dedos… ahhh si, no pares Seba, seguí que me encanta.
El señor mayor se paró con su mate en la mano y el termo bajo el brazo, sin decir una palabra miraba alternadamente a su mujer en el agua y a nosotros que ya tocábamos a Majo con mucho menos disimulo. Ella cada vez hablaba más fuerte. A cada movimiento cercano parábamos un segundo y seguíamos. Salvo con el señor mayor que no decía nada y nos miraba.
Esto a Majo le gustó y la excitó más. Se quitó sus lentes de sol y lo miró al señor. Quería verlo a la cara cuando llegara al orgasmo y además quería que él supiera que ella no tenía problemas de dejarse tocar por dos hombres delante de desconocidos.
–Seba seguí así pero un poquito más fuerte que estoy por acabar… ahhh Santi mójame el pezón con baba y seguí acariciándolo… ahhh si, corré el bikini y cómeme la teta. Estoy acabando hijos de puta… no paren.
Lo hizo pero primero dejó caer un hilo de baba sobre su pezón.
–¡Amor! ¿Querés un mate? ¡Te lo llevo no vengas nos quedamos en la orilla tomando un rato!
El señor nos salvó de su pareja. El grito nos congeló a los tres. Se nos había ido la mente y no nos dimos cuenta que la señora mayor salía del agua rumbo a nosotros. Majo se sentó y en ese movimiento se cubrió el pezón que Santiago había chupado.
Quedé con la pija durísima y Santiago también. Escuchamos voces que se acercaban eran nuestros compañeros de casa: Sofi y Andrés. El momento se había ido y los tres quedamos muy calientes.
Llegaron pusieron otra sombrilla pegada a la nuestra y conversamos un rato. La pareja de veteranos empezaba a juntar sus cosas y el señor dijo muy fuerte para que lo escucháramos “mañana volvemos a esta playa, amor”. Sin duda había disfrutado de la situación. Majo lo miró directamente y sonrió.
Al cabo de un rato subí a la casa el resto seguía en la playa me bañé para sacarme el agua salada.
Abren la puerta de la casa y yo en la cocina preparando el almuerzo para todos y entra Majo.
–No tenemos mucho tiempo suben en breve el resto. Me muero por chuparte la pija de nuevo.
Se acercó me besó con pasión y se agachó, bajó mi short a la mitad de mis muslos y mi verga a media asta quedó colgando.
–Es hermosa.
Se la tragó y empezó a chupármela. La excitación de la mañana me había dejado muy cargado. Sentí que se me ponía durísima.
–Decime que soy tu puta y que te gusta como te la chupo.
–Majo sos la mejor amiga del mundo y la chupas como una puta profesional. Te vas a tragar toda mi leche.
–Si, eso me gusta tu leche caliente en mi boca.
Aumentó el movimiento de su mano y pasaba la lengua por mi glande que estaba al rojo vivo.
–Voy a acabar, te voy a llenar de leche.
Se la metió toda en la boca, movía su lengua acariciando mi glande, cuando le eyacule con mucha fuerza y sentí como se atoró con el primer lechazo. Tragó y yo seguí acabándole en la boca a mi amiga.
En ese momento entró Santiago y nos avisó, están por entrar Andrés y Sofía. Me apuré para avisarles.
Terminé los últimos empujones de leche los cuales forcé.
Majo se paró y yo subí mi short en un segundo, escuchaba a los otros dejar las cosas de playa fuera de la casa. Santiago terminó de entrar y tras él los otros dos.
Santi se acercó a nosotros y Andrés dijo “me voy a bañar antes de almorzar”. Sofía entró y se quedó mirando la situación “¿en qué ayudo?”
Majo le dio un beso de lengua a su novio fuera de contexto con mucha pasión. Sin duda estaba compartiendo mi acabada en su boca con él. Me sorprendió, nadie más que nosotros sabíamos lo que pasaba y sin embargo lo hacía delante de todos como si nada.
Se separaron y Santiago me miró:
–“Gracias”.
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Cata Martínez
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