La tetona embarazada y su novio el cornudo

2
6559
T. Lectura: 3 min.

Hola amigos, como bien saben, ahora estoy embarazada, no sé quién es el papá, solo sé que es de uno de los maduros del gym, pero tuve que hacerle creer a mi novio que el bebé es suyo.

Yo amo a mi novio, pero soy demasiado caliente y por eso no puedo resistirme a tener sexo con otros hombres, así que les contaré lo que sucedió la noche en la que le hice creer a mi novio que me había dejado embarazada.

Como a diario, yo andaba muy caliente, ya tenía aproximadamente un mes de embarazo, entonces no tenía tiempo que perder, porque corría el riesgo de que a mi novio no le cuadraran las fechas, ese día decidí empezar a calentarlo por mensaje de texto.

Primero le mandé foto de mis tetas y le puse: “tengo muchas ganas de darte teta”; él me contestó: “que tetotas tienes amor, me vuelven loco, pónmelas en la cara”. Segundo mensaje de texto: una foto de mis nalgas con tanga; a lo que él respondió: “me urge que me des unos sentones”. Tercer mensaje de texto: un video de 15 segundos metiéndome los dedos a la panochita y su respuesta fue: “así te voy a meter pero mi pene, me pusiste muy caliente mi vida, ya me urge que sea la hora de la salida para llegar a hacerte el amor”

La hora llegó y yo lo recibí en un bonito baby doll, con una tanguita muy chiquita y mis zapatillas con los tacones más altos, apenas dejó sus cosas y corrió a besarme y tocarme, a mi novio le encantan mis tetas, las toca y mama en cada oportunidad que tiene, obviamente esta no fue la excepción, mientras él me las mamaba, yo quitaba su pantalón, su verga saltó como resorte, y empecé a jalársela, me disponía a hacerle una mamada deliciosa, por lo general dejo que me los aviente en la cara o me los trago, pero esta vez me urgía tenerlos dentro para hacer más creíble la historia del embarazo.

Mientras se la mamaba, se la jalaba desde el tronco y chupaba la cabeza que es lo que más rico tiene, me bajaba a sus huevos y me metía uno por uno a la boca, como disfruto hacer eso, jugar con ellos en mis labios, succionarlos y que él reaccione con su cara de placer, me levanté después de estar mamando verga por varios minutos, fuimos a la cocina y ahí en la mesa me empinó y me la ensartó, yo estaba súper mojada y él tenía su verga bien lubricada después de la mamadota que le di, mientras me cogía, le daba manazos a mis tetas y las amasaba.

Después me nalgueaba hasta dejármelas rojitas, yo gemía y gemía y pedía más, solo quería sentir su leche caliente y así fue, me la dejó ir toda y en ese momento le comenté que ya llevaba algunos días sin tomar anticonceptivos, para que entendiera el mensaje de que pronto le podía dar noticias; él me dio un beso y me dijo que le encantaba la idea, porque lo que más anhelaba era que empezáramos a crecer la familia.

Quisimos seguir haciendo el amor, pero esta vez fuimos a nuestra recámara, en donde otros hombres también me han cogido riquísimo, ahí me senté en su cara y comenzó a comerme la panocha como desesperado, tiene una lengua muy hábil que me hace gritar, la mete hasta el fondo y después me succiona los labios vaginales, es inevitable no llenarlo de mis juguitos, una vez que terminó me acomodé y le abrí las piernas, esperando ansiosamente su verga, mientras me la metía me comía las tetas y nos besábamos; disfruto mucho hacer el amor con mi novio; pero también me encanta comerme otras vergas.

Ya sabe que me encanta tenerla dentro mientras nos besamos riquísimo o mientras me mama los melones; después cambiamos y lo monté, le encanta ver mi cara de placer y como me rebotan las tetas, yo lo montaba en el ritmo más rápido que me era posible, después me puse en cuclillas y dejaba que casi se me saliera toda para después dejarme caer en su verga, a mi novio le encantan los sentones, le di una buena dosis de ellos y otra vez cambiamos de posición a misionero, sacó toda su leche mientras estábamos fundidos en un beso apasionado.

Descansamos un poco y decidimos terminar la faena en la regadera, comenzamos con besos y masturbación, me puso contra la pared y me la metió toda, él se sujetó fuerte de mis tetas y dejé que se apoderara de mi cuerpo y me diera durísimo, yo solo disfrutaba y gemía, fui sumisa y por tercera vez en esa noche, tenía la leche de mi novio dentro.

Con esto ya no tendría dudas que el hijo que próximamente le diré que esperamos es de él.

Terminamos de bañarnos en medio de más besos y caricias y nos fuimos a dormir desnudos, de cucharita, mientras él me soba las tetas y voy sintiendo como se le pone gorda la verga; pero estábamos realmente cansados así que nos quedamos dormidos.

En otro relato les contaré cuál fue la reacción de mi novio al saber que será papá y quién me ha atendido en estos meses de embarazo que estoy más ardiente que nunca.

Loading

2 COMENTARIOS

  1. Muy excitante tus relatos! Me imaginé ser tu novio “preñandote” y se me ha puesto muy dura! Besos en tus melones…

  2. ***No se admiten datos personales en los comentarios***
    Las redes sociales y el correo electrónico del autor los encontrarás en su perfil, si este así lo ha decidido.
    Cualquier otro dato será eliminado, así como también los links a cualquier otro sitio que no pertenezca a CuentoRelatos.

    Administración de CuentoRelatos

DEJA UN COMENTARIO

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí