¡Tío, no me penetres, por favor!

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T. Lectura: 4 min.

Hola amigos, hoy les dejo un relato que espero sea de su agrado, a mí me provoca mojarme cada vez que lo recuerdo, si les gusta déjenme sus comentarios que me excita leerlos.

Soy una chica morena, con unas tetas ricas, pezones duritos y parados, siempre se me notan, además mis areolas son oscuras y con blusas claras y sin bra se marcan riquísimo.

Cómo ya había comentado mi primer experiencia sexual fue con un tío, después de eso en algunas ocasiones más teníamos sexo, pero después debido a mis estudios, trabajo y más nos dejamos de ver, sin embargo en una ocasión llegué a su casa, la razón, mis padres se habían mudado de ciudad y yo necesitaba hacer unos trámites, por lo que buscaba un lugar para quedarme unos días, tenía bastante tiempo que no nos veíamos, hablamos algunas veces solo para saludarnos y otras nos calentamos por mensajes, mi tío ya tenía una novia, pero no vivían juntos, ella nunca supo de nuestra relación.

Cuando llegue a su casa el abrió la puerta y me vio con unos ojos resplandecientes, el seguía siendo un hombre atractivo, enseguida me presento a su novia, esa tarde estuvimos los tres juntos y pasamos una tarde “familiar”, al llegar la noche Carlos se fue a dejar a su novia a su casa y al regresar llegó sigilosamente a mi habitación, yo sabía que no dejaría pasar la oportunidad de estar conmigo y yo también deseaba volver a estar con él.

Yo me encontraba en la habitación donde desde siempre me quedaba, guardando mis cosas y llevaba solo el pequeño short del pijama y un bra blanco pequeño para el tamaño de mis tetas, pues dejaba ver mis areolas sobresalientes.

Carlos entró a mi habitación, yo estaba de espaldas acomodando mis cosas, de pronto me tomó por la espalda y puso su brazo sobre mi cuello y dijo:

-Sigues siendo una hermosura, siempre me acuerdo de nuestro primer encuentro, solo que ahora tienes unas tetas más provocadoras- En eso llevo su mano a mi teta y la sacudió sin sacarla del bra. Yo voltie sonriendo y le dije:

-Gracias querido tío, yo también recuerdo mi primera vez-

Él se sentó y continuamos conversando mientras terminaba de acomodar mis cosas.

Cuando termine me senté junto a él, mientras hablamos nunca quitó su mirada de mis senos, así que tome la decisión de sacar uno.

Danna: Enfermo, no dejas de ver mis tetas, pues míralas bien, ¿Todavía te gustan?

Saque mi teta y la moví, exprimí un poco y él estaba excitado.

Carlos: Me encantan, no sabes cuántas veces me he masturbado con fotos que me has enviando, y esperaba ver cómo lactabas

D: Pues míralas que hoy están calientes y duras por ti

Carlos con su pene erecto se acercó, mordió el pezón de mi teta y sacó la otra, quedando ambas tetas a su disposición -Que delicia, están increíbles, son hermosas- y comenzó a chupar mi tetas, exprimió y sacó gotitas de leche, comenzó a morder mis pezones y a jugar con ellos y a sacarme más y más lechita. Yo solo disfrutaba de ver su rostro extasiado y de sentir sus lamidas y toqueteos en mis tetas.

Enseguida saco su verga, yo la moje con mi leche y luego pase mi lengua por ese pene rico, venoso y que me desvirgo alguna vez, metí su verga hasta casi ahogarme y luego puse su verga mojada entre mis tetas, el se movía y su verga se veía increíble entre mis grandes senos, luego retiro su pene y lo sacudió en mis pezones, exprimió leche y me dijo:

-Me encantas, cada día estás más buena, me pones super caliente, mira nada más estás tetotas- y les dio un pequeño golpe que me gustó, yo me recosté sobre la cama, él puso su pene en mi panocha húmeda, sobre mi pequeño y transparente short de pijama, comenzó a dar golpecitos con su pene, yo estaba mojada y lo noto: – Mira nada más como escurres niña, estás buenísima- tomo un poco de mis jugos que ya habían empapado mi short y luego los llevó a su boca.

Tío: Tengo una fantasía muñequita, y quiero que me la cumplas, hoy será como si fuera la primera vez, estuvieras asustada y no quieres que te penetre, pídeme que no lo haga, porque quiero ver cómo te corres y terminar en tus tetas y en esa carita bella, tengo mucho semen para ti-.

Asentí con la cabeza mientras apretaba mis tetas juntando las con mis brazos y con voz tierna dije:

D: Tengo miedo tío, no me penetres por favor.

Carlos me veía con una cara de excitación tremenda, y comenzó a tocarme con sus dedos arriba de mis short, lo jalaba y mis labios quedaron algo expuestos, el los tocaba y me hacía gemir.

Y: No tengas miedo princesa, estoy te va a gustar- enseguida metió su verga entre mi short y se movía sin penetrarme, lo hacía de una manera que su pene rozaba mi clítoris y en varias ocasiones estaba por correrme.

T: Girate muñeca tetona, quiero darte por atrás

D: Estoy asustada, no quiero que me duela

Me gire en hizo lo mismo, su pene roso entre mis nalgas por un rato y el gemía más fuerte, me daba nalgadas y se movía como penetrándome.

Después me puse de frente otra vez y el sacudió su verga en mi boca, empujándome hasta casi atragantarme, luego saco su verga y dijo: -Estas mojadisima, no sé si me atreva a no penetrarte-

D: No lo hagas tío, por favor no.

Apretó mis tetas y un chorro salió, lo volvió a hacer y cuando se canso comenzó solo a meter la punta de su pene, era rico, yo moría por sentir tremenda verga dentro de mí, Carlos gemía y cuando saco su punta salió de mi panochita algo de leche, mis jugos eran muy blancos y espesos, el los tomo con su mano, los olió y luego los probó.

-Que ricura, ufff, delicioso- y siguió metiendo y sacando solo su punta, mi short estaba empapado, me lo quito y dijo:- No tengas miedo, solo meteré mis dedos muñequita hermosa- y se pegó a mi puchita, metió sus dedos y mi panocha sonaba como si tuviera un río dentro. Heche mis cabeza hacia atrás jale mis pezones y tuve un squirt, expulse chorros y el volvió a pasar su verga por mi vagina, tocaba mi clítoris en ratos suavemente y en otras aceleraba el ritmo.

D: Que rico tío, me voy a correr otra vez, estoy super caliente.

Carlos se puso sobre mí, ponía su pene entre mis tetas y se movía, yo recibía si verga chocando con mi lengua, después me la metió a la boca, cuando estaba s punto de correrse me puso de pie.

-Ven muñeca, te vas a correr como me gusta, viéndote al espejo-

Él se puso atrás de mí, tomándome por el cuello, yo tenía las manos detrás de mi espalda -Abre las piernas, que quiero ver tu cara mientras te corres y estás tetas rebotar- con su mano comenzó a tocar mi clítoris, más y más rápido, mis tetas tenían leche en la punta de mis pezones como gotitas queriendo salir, el no dejaba de tocarme hasta que tuve un orgasmo, grite y mis piernas temblaban, los líquidos que escurrían habían mojado el piso, el me hinco, se masturbo y dijo: -Me corro muñeca, abre la boca y pon las tetas- de pronto escuché un grito fuerte, y sentí como explotaba esa verga venosa, sentí como mis tetas se mojaron de su semen caliente y como un poco. Me miró y dijo: Embarra el semen en tus tetas y luego en tu panocha, así lo hice.

Esos días cogimos muy rico, cumplimos fantasías y la pasamos bien, como en otras ocasiones, el sexo con mi tío era de las cosas más increíbles.

Espero que te guste mi relato, gracias por leerlo.

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10 COMENTARIOS

  1. Me recordaste cuando cogí con una de mis tías, después me presentó a varias amigas suyas muy putas, lástima que ninguna lactaba cuando cogimos!!!

    Besos a esas tetas lechosas.

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