La siguiente vez que el sistema se conectó el lugar que aparecía era una de las casas de campo de mi suegro, y allí estaba este con otra de sus hijas, era la mayor de ellas se llama Hortensia, y era de todas las hijas de mi suegro con la que había tenido una relación más estrecha, hasta que me puse a follar con sus hermanas, jajaja, llevaba un traje chaqueta, de color oscuro, una camisa blanca, y una falda corta que dejaba ver buena parte de sus piernas, que destacaban con sus medias oscuras, mi suegro la rodeó con sus brazos y le dijo:
-Cariño estas muy sexy, pero ¿No le haces nada a tu marido? Me gustaría saber porque se folla a otras chicas de la oficina.
-Papa, respondió Hortensia, procuro ponerme sexy para él, e incluso algunas veces le hago bailes para calentarle.
-Primero vamos a ver que tal tetas tienes, dijo mi suegro.
Y antes de que su hija pudiera reaccionar primero le quitó la chaqueta y después le desabrochó la blusa y le sacó las tetas, dejándolas al aire, y finalmente exclamó:
-Menudas tetas tienes cariño, son preciosas, y después añadió, ahora quiero que me bailes un baile erótico, como si fuera tu marido.
Mi suegro se sentó en una silla, Hortensia comenzó a bailar, se fue alzando la falda poco a poco hasta subírsela a la cintura y dejar al descubierto un tanga rojo, mi suegro se quitó los pantalones y los calzoncillos hasta dejar su polla al aire la tenía completamente empinada, después afirmó:
-Veo que mi hija es una grandísima puta, ahora vas a chuparme la polla como se lo haces al cornudo de tu marido, pero primero bajete las bragas, quiero ver tu coño.
Hortensia, como una niña obediente hizo caso a su papa y se puso de rodilla delante de su padre y abriendo su boca se introdujo dentro la polla de su padre y comenzó a chupársela, mi suegro se puso a gemir, mientras decía:
-Que bien la chupa mi niña, ojalá te hubiera pedido antes que me la chuparas.
Al rato mi suegro la hizo parar y después la ordenó ponerse apoyando la parte superior su du cuerpo sobre una banqueta, de forma que este hiciera con sus piernas un ángulo de noventa grados, el culo de su hija quedó expuesto ante los ojos y las manos de su padre, que se puso a acaríciaselo, mientras le decía:
-Mi niña que culo tan divino tienes.
La polla de mi suegro se puso muy dura, y sin pensarlo dos veces introdujo su oila dentro del coño de Hortensia, esta pareció reaccionar y dijo, e un tono muy suave:
-Pero papuchi, ¿Qué me haces?
Lo que tenía que haber hecho hace mucho tiempo, mi amor, respondió mi suegro, así todos hubiéramos sido más felices.
Esta postura pareció convencer a Hortensia que se puso a gemir sin ningún tipo de recato, mi suegro se la follaba con mucho ímpetu parecía un chico de veinte años y si hija se lo agradecía con sus gemidos, pero al cabo del rato mi suegro sacó su polla dentro del coño de su hija, se sentó en el sofá, y cogiendo a Hortensia con sus manos la hizo sentarse encima de él.
Ella comprendió muy bien los deseos de su padre, e introdujo la polla de este en el interior de su coño, ella comenzó a moverse y a gemir y su padre hacia lo mismo, luego el llevo una de sus manos hacia las tetas de su hija y se puso a sobárselas, mientras la decía:
-Menudas tetas tienes, so zorra, mejores que las de la mayoría de las chicas de la oficina.
Hortensia además de jugar con la polla de su padre, con sus manos se acariciaba la zona de si coño cosa que parecía excitarla en sobremanera. Después se dio la vuelta de manea que miraba a su padre mientras follaban, y este llevó sus manos hasta el culo de su hija y le dijo:
-Menudo culo, más divino que tienes
Mientras seguían follando en esta postura mi suegro acariciaba las tetas de su hija, mientras decía:
-Mi amor, tus tetas son divinas
Al poco a mi suegro pareció rebajársele la erección y dijo:
-Cariño, chúpamela mientras estamos en el suelo,
Su hija, muy obediente se tumbó encima de él y comenzó a chuparle la polla, esta reaccionó rápidamente y mi suegro se levantó del suelo y se sentó en el sofá, Hortensia, se sentó a su lado y acariciándole la polla le dijo:
-Papito, su yo hubiera sabido que tenías esta polla, no hubiera perdido el tiempo con tantas pollas.
Y siguió chupándosela, hasta que considero que la polla de su padre estaba ya plena, en ese momento sin pensárselo se subió encima de él y se puso a cabalgarle, mientras mi suegro con sus manos acariciaba el culo de Hortensia y con la boca le chupaba los pezones, paró un momento de esto último y dijo:
-Mi niña, que buena estas, es divino follar contigo.
Pero al rato su cabeza pensó en una nueva manera de hacerlo, le pidió a su hija que se pusiera a cuatro patas, en el suelo, mi suegro se puso de rodillas detrás de ella y de un golpe se la metió, ella se puso a gemir y dijo:
-Cariño, tienes un coño muy delicioso.
Al cabo de un rato mi suegro hizo que Hortensia se tumbará de medio lado en el suelo, y desde esta postura siguió follandosela, mientras le decía:
-Mi amor yo buscando una hembra con la cual follar en condiciones y resulta que la tenía en casa.
Su hija seguía gimiendo, demostrando que su padre la estaba volviendo loca de gusto.
Y en esta postura sintió que se corría, en ese momento sacó la polla del coño de su hija y se puso de pie ella al verle comprendió lo que pasaba y llevándose la polla de su padre a la boca se puso a chupársela, los gemidos de ambos eran muy fuertes.
Finalmente, mi suegro se corrió llenado la boca de su hija con su leche, pero parece que ninguno de los dos tenía bastante, Hortensia al ver la polla de su padre arrugada, siguió chupándosela, este le decía:
-Que puta que eres mi amor, serías capaz de ponérsela dura a un muerto.
Su hija, ajena a sus palabras seguía chupando la polla de su progenitor, cuando este la tuvo bien dura le ordenó:
-So zorra, ponte en el sofá a cuatro patas.
Ella lo hizo apoyada en el respaldo del sofá, él se puso, de pie, detrás de ella, primero le introdujo varios de sus dedos dentro del coño, y le dijo:
-So puta, que mojada estas.
Después le introdujo, nuevamente su polla dentro del coño de su hija, esta comenzó a gemir, y él siguió moviendo su polla la dentro del coño de Hortensia, hasta que notó como esta se cansaba de estar a cuatro patas y le dijo:
-¿Quieres ponerte en el sofá sentada?
Su hija asintió, y se puso sobre el sofá con las piernas bien abiertas, su padre se la volvió a meter, los gemidos de ambos se mezclaban, pero se ve que Hortensia se sentía demasiado pasiva y pidió a su padre:
-Siéntate tú
Su padre obedeció, ella se puso encima de él e introdujo, una vez más, la polla de su progenitor dentro de su coño se puso a cabalgarle, mientras él decía:
-Mi princesa, eres un a hija maravillosa, que hace muy feliz a su padre.
Y mientras pronunciaba estas palabras, llevaba sus manos hasta el culo de su hija y se lo acariciaba, al rato ella se dio la vuelta y continuó montándole, mi suegro gemía de una manera muy potente, Hortensia no tardo en correrse, y poco después lo hizo mi suegro y en ese momento la comunicación se cortó.
Unos días después de que esto sucediera Hortensia me llamó para decirme que su padre quería que las dos estrecháramos nuestra amistad, yo sabía que eso quería decir que el muy cerdo quería que follaramos. Quedamos para la tarde del día siguiente Hortensia se presentó en casa, le pedí que pasara al salón, mientras yo terminaba de arreglarme, ella lo hizo, al Acercarme pude ver que estaba esplendida, con la misma ropa que había utilizado con su padre. Al estar sentada gran parte de sus piernas estaban al aire y se veían esplendidas.
-Me acerqué a ella y se senté a su lado, llevé mi boca hasta la suya y las dos nos dimos un beso muy apasionado.
-Creo que con menos ropa las dos estaremos más cómodas, dijo ella.
Y se quitó primero la chaqueta, después la blusa, quedándose con un diminuto sujetador que apenas tapaba sus deliciosas tetas, mi suegro tenía razón lo eran, la pedí que se pusiera de pie, y aproveché para quitarle las bragas, de esta manea ella quedó completamente desnuda ante mí, yo me quité mi vestido quedándome en ropa interior, al ver su coño no pude menos que llevar mi boca hasta el y comencé a lamérselo.
-Querida no me esperaba esto, dijo ella.
Pero mi lengua comenzó a hacer su trabajo y ella se puso a gemir, mientras decía:
-Cariño. Esto es divino.
Pero no se conformó con recibir placer, me quitó las bragas, dejando mi coño al aire, después llevó una de sus manos hasta él, nos besamos de una manera muy intensa, comprendí porque siempre me había sentido atraída hacia ella, aunque yo pensara que era un cierto sentimiento de amistad, yo también llevé una de mis manos hasta su coño, y me puse a acariciárselo, de eta manera la masturbación entre nosotras era mutua, hasta que ella me hizo levantarme del sofá y tumbarme en el suelo, ella se puso encima de mi, en posición invertida, y de manera mutua, me dio un placer increíble y no tarde en correrme.
Se ve que Hortensia no había tenido bastante y cuando yo me puse de pie, ella se sentó en el sofá y puso sus manos sobre su coño para seguir masturbándose, yo me puse a acariciarme el coño para ayudarla a excitarse, pero yo también estaba muy excitada, así que me arrodillé a sus pies y sacando mi lengua comencé a comerle el coño.
-Ella se puso a gemir, mientras me decía:
-Cuñadita, eres increíble, me estas volviendo loca de gusto.
La verdad es que comerme ese coño me estaba resultado tan apetitoso, tuve claro que si nuestras relaciones hasta ese momento habían sido buenas, a partir de ese momento iban a ser mejores, cuando ella se corrió, nos sentamos la una al lado de la otra y ella me dijo:
Eres maravillosa cuñada y si nuestras relaciones hasta ahora eran buenas, a partir de ahora van a ser mejores.
Las dos nos miramos y comprendimos que esto iba a ser así. Después nos pusimos de pie y no abrazamos, durante unos años habíamos sido como hermanas, y lo íbamos a seguir siendo. Pero de otra manera muy diferente, en ese momento empujé a Hortensia contra la pared, y arrodillándome ante ella me dispuse a comerla el coño nuevamente, ella dijo:
-Parece cuñada, que no has tenido bastante, pues sabes, yo tampoco.
La verdad es que estaba descubriendo que el coño de Hortensia era muy sabroso, yo seguía comiéndoselo y además de su sabor disfrutaba de los gemidos de mi adorable cuñada, mientras ella decía:
-Cuñada me vuelves loca.
Decidí levantarme del suelo, la hice apoyarse contra la pared, mirando a esta, después llevé una de mis manos hasta su coño. Se lo acaricié e introduje dos de mis dedos en su interior, y comencé a masturbarla, llevé mi boca hasta su cuello y me puse a besárselo, en ese momento contemplé sus deliciosas tetas, y con mi otra mano se las acaricié, ella gemía de una manera muy intensa, mientras yo le decía:
-Eres muy sexy.
Pero ella también quería hacer cosas, se puso completamente de pie y me echo contra el sofá, me dijo:
-Cariño, tú me has llevado hasta el orgasmo y ahora me toca a mí,
Tumbándome en el sofá, con las piernas levantadas, se puso a comerme el coño, no se s tu técnica era la mejor, pero lo hacía con mucha ansia, yo no paraba de gemir, ella dijo:
-Cuñada, que me perdone mi hermano, pero quiero que las dos juguemos a esto muchas veces.
Mientras su lengua recorría mi coño dándome un placer muy intenso, logro que me corriera.
No me dio tiempo a descansar, Hortensia, me volvió a tumbar en el sofá, primero me beso las tetas, mientras me decía:
-Que buena estás cuñada, me da que las dos vamos a poner los cuernos a nuestros maridos juntos.
Después se lanzó contra mi coño y se puso a comérmelo, nuevamente, la muy puta parecía que lo había estado haciendo toda la vida, me estaba dando un placer increíble, paró un momento acercó su boca a la mía y nos volvimos a fundir en otro beso, muy apasionado, decididamente adoraba a mi cuñada. Creo que estuvimos bastante rato besándonos, me levanté un poco y me puse de rodillas, ella hizo lo mismo y nos continuamos besando.
Después fui yo quien la hizo tumbarse, me puse a un lado d ella, con una de manos me puse a acariciar sus tetas, mientras acercando su boca a la mía nos dimos otro beso muy dulce, con una de mus manos me puse a acariciar su coño, ella gemía y yo le dije:
-Para mi siempre has sido como una hermana, y lo vamos a seguir siendo, aunque de una forma más placentera.
Y mientras le decía esto con mi dedo masturbaba su coño, ella gemía de una manera muy intensa, las dos estamos gozando muchísimo, y las dos queríamos que la otra también gozara, al rato mi cuñada me pidió:
-Cariño, tengo ganas de volverte a comer el coño.
Me puse de rodillas, encima de ella, y Hortensia, al sentir mi coño en la proximidades de su boca abrió su lengua y se puso a comerme el coño, nuevamente me hizo sentir una sensación increíblemente agradable, pero no se conformó solo con su lenga, en un momento dejó de lamerme el coño, y llevando uno de sus dedos hacia mi coño, me lo introdujo dentro y se puso a masturbarme, y luego se puso a combinar su lengua y su dedo en el interior de mi coño, no pude evitar abandonarme y dedicarme a gozar, definitivamente adoraba a mi cuñada, cuando sentí que me corría me bajé de encima de ella y nos besamos con una mezcla de pasión y ternura.
Después llevé mi cabeza hasta su coño, y otra vez, sacando mi lengua me puse a lamer su coño, ella gemía, y sus gemidos me animaban a seguir chupándoselo, estaba sintiendo algo muy delicioso, y adoraba a mi cuñada, y como me había hecho ella a mí antes, me dispuse a jugar con uno de mis dedos dentro de su coño, ella se puso a gemir y me dijo:
-Cuñada, veo que además de una buena cuñada eres una grandísima puta, que sabe como volver loca a una mujer.
Yo seguí masturbándola hasta que se corrió, en ese momento las dos sabíamos, que por ese día nuestro encuentro había terminado, las dos nos vestimos y mi cuñada abandonó mi casa. Vestida seguía tan sexy como desnuda, cuando no besamos en la puerta yo sentía que no podía menos que estar muy agradecida a mi suegro, por los momentos que me estaba haciendo pasar.
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