El vaquero y yo (3)

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T. Lectura: 7 min.

Después de que él me castigara dejándome con las ganas arriba de su escritorio, en su habitación, yo más me enganchaba en sus juegos y sus ganas.

Hola soy Vanessa y esta es la tercera parte de mi relato y en mi nueva vida como sumisa de mis propias ganas.

Después de que él me dejara con las ganas, se retiró y me dejo sola toda la noche, al siguiente día, ya no estaba Andrea la muchacha de servicio.

Todo el día hicimos como que no pasaba nada hasta en la noche que mi madre llega al rancho de mi padre. Ellos tenían años sin hablarse y sin verse, entonces esa noche la iban a tomar para hacer todo eso.

Resulta que seguimos en fiesta, pero en esta ocasión iba haber serenata y aquí en este pueblo aún se conquista a la antigua… ramos de flores, serenata en vivo, confeti y vueltas alrededor de la plaza.

Mi padre nos pide que nos arreglemos porque nos íbamos a pasear al pueblo. Obvio yo no quería salir con Gerardo, tenía ganas de conseguir a alguien más, alguien que solo fuera para un rato. Pero, en fin, se hace hora y mi papa nos pide que nos vallamos, cosa que Gerardo no quiso, que él no iba porque necesitaba descansar porque iba a salir al siguiente día temprano (a lo menos eso dijo). A mi esa respuesta me favoreció totalmente, así es que agarro mi celular y me voy a la camioneta.

Llegamos al pueblo y después de rato conozco a un hombre que se llama Oliver, este chico me ayuda a bajarme de la tarima de la cantina de donde estábamos tomando mi familia y yo. Este chico fue lindo y agradable, además de que en el momento me hizo platica y me hizo sentir muy cómoda. Tenía unos ojos hermosos y sus pestañas de impacto. Oliver tiene 34 años de edad, muy sencillo delgado muy alto y una sonrisa hermosa, su carisma hace sentir muy bien a cualquiera, era perfecto, solo que tenía un detalle, era casado en su país.

Bueno no había mucho que hacer con eso. El me invita a dar la vuelta dentro del círculo de la serenata y yo con gusto acepto, me regala un ramo de flores y una bebida preparada, todo iba bien hasta que decide aparecer Gerardo con un ramo de flores más grande y con todo su equipo de trabajo… Gerardo rápidamente marco territorio diciéndole a Oliver que yo sería su esposa y que debería tomar su distancia, ya que no tenía ganas de pelear. Oliver literalmente se disculpa y se va, dejándome ahí con Gerardo.

Por primera vez no estaba molesto y no estaba ocasionando problemas con nadie, llego con toda la disposición a hablar y pasarla lindo conmigo, me invito a seguir dando la vuelta, me invito cerveza y justamente cuando íbamos caminando me pidió que por favor fuéramos a cenar. Literalmente si tenía hambre, pero en este caso estaba a gusto y no quería arruinar nada.

Nos metimos a un restaurante, cenamos bebimos platicamos y la estábamos pasando muy bien, hasta que una de mis hermanas llego a presionar todo, en fin, seguimos en lo nuestro, por fin la estábamos pasando totalmente bien, pago la cuenta y seguimos dando la vuelta. Nos encontramos a mis padres. Mi papa quería agarrar la banda y dedicarle una canción a mi mama, ya que ellos llevaban años de no hablarse y menos convivir. Entonces lo que hicieron fue agarrar la banda hacer un círculo y bailar dentro.

Después de mucho rato Gerardo pidió una canción y me saco a bailar, ya estábamos un poco pasados de copas me sentí bien abrasándolo apretadito y recargada en su pecho, tome su barba y le baje la mirada, que me viera directo a los ojos y por primera vez disfrute de esa mirada llena de tranquilidad, esos ojos verdes hermosos y brillantes. El me miraba con una ternura y yo me sentía tan segura con él, lo quería besar, pero no me anime. La canción termino y decidí volver a la realidad. Me retiré un poco y vi que todos se estaban dando cuenta de todo lo que estaba pasando entre él y yo. Esa noche teníamos chispa y algo más.

Mi mama me pide que la acompañe a comprar algo de comer y yo me retiro, aunque no quería soltarlo, no me quería ir, nos fuimos y a donde fuimos había demasiada gente entonces nos entretuvieron demasiado, tanto para que fueran a buscarnos. En fin, regresamos a donde estaba la banda y seguimos disfrutando bailando tomando hasta que se hicieron las 3 de la mañana.

Al final de todo esto la banda se va y mi hermano Max tubo una genial idea, irnos a seguirla al terreno baldío que usan como entrenamiento, mientras eso pasaba, caminamos y atravesamos el pueblo para llegar a nuestras camionetas, Gerardo decide agarrarme de la mano y a su vez todos nos veían caminar juntos como si nada pasara y fuéramos novios normales. La verdad la estaba pasando muy bien.

Llegamos a una esquina y damos vuelta, nosotros íbamos atrás de todos y a él se le ocurre robarme un beso tan intenso que no queríamos soltarnos ni para agarrar aire, cuando nos despegamos y volteamos para seguir para adelante, todos estaban viendo el cine que estábamos dando. Yo me apene con mis padres y ellos como si fuera normal…

Mi papa: que bien se ve eso, aquí algo ya está pasando y no solo es un contrato.

Mi mama: vaya no que no

Max: eso cuñado, hasta a mí se me antojo

Todos soltaron la risa y yo me puse roja y seguimos caminando, llegamos a las camionetas y obvio yo me fui con Gerardo, él y yo decidimos irnos a nuestra casa y agarramos la terracería rumbo al rancho. Cuando llegamos yo me sentía muy mareada y lo que hice fue intentar bajarme de la camioneta, pero me torcí el tobillo

Pero el de inmediato corrió ayudarme, me cargo y me metió a la casa, me acostó en el sofá y me quito la bota, comenzó a revisarme y a ver si tenía alguna fractura, le grito a una de las muchachas del servicio y le pidió que le llevara hielo pomada y unas vendas, ya que si se me estaba hinchando el tobillo. Después de que la muchacha le llevara todo le pidió que se metiera a su cuarto y que ya no saliera de ahí hasta que saliera el sol, que para en la mañana nos tuviera un rico menudo y que le marcara a nuestros padres y familia que los esperábamos para desayunar.

En cuanto se fue la muchacha el me pidió que me subiera o me quitara el pantalón para que él pudiera trabajar con mi tobillo. Me lo quite y él se hinco en el piso para quedar a la altura de mi pie. Comenzó a dar un ligero masaje me dolía un poco, pero él no despegaba su mirada de mis piernas y mi lencería (cachetero de encaje) tenía una vista maravillosa desde donde estaba, termino y me puso una venda.

Le hago el comentario…

Yo: ¿tienes hambre? Yo si, aparte necesito comer algo porque si no me voy a marear ahorita que me acueste y estará peor.

Me levanto e intento caminar,

Él: yo te llevo

Agarra y me carga, me lleva hacia la cocina y me sienta arriba del desayunador. Me ofrece algo de cenar y me dice…

Él: ¿quieres que te prepare una fruta con chile o te como a besos?

Yo: fruta… pero primero cómeme a besos

Se mete entre mis piernas y comienza a besarme de una manera muy rica y desesperada, apretaba mi espalda y jalaba un poco mi cabello, así paso rato hasta que decido desabrochar su camisa poco a poco, acariciar su pecho, su piel era suave. Sentía como mordía, jalaba mis labios y los apretaba.

Me recuesta en el desayunado y se sube en mí, comienza a besarme en medio de mis pechos y baja hasta mi ombligo, lo rodea y besa mi abdomen, sus manos las siento acariciando mis piernas, lo hacía suave y de vez en cuando las apretaba, llega a mi bóxer y sin quitarlo comienza a morder suavemente mi vientre sin tocar mis partes blandas.

Se baja y me ayuda a sentarme, me carga de frente y me sostiene de mis nalgas. Se dirige a la sala de estar, se sienta en el sillón conmigo encima, el me sigue besando. Yo le quito la camisa y le acaricio el cabello y lo jalo un poco, eso hace que él se prenda más, cuando menos acuerdo me pide que me siente en el sillón, con ayuda me levanto de el y me siento en el sillón, se inca y me abre las piernas me quita mi camisa y mi brasier. Se levanta y se pone de pie, veo que él se desabrocha el fajo y se quita el pantalón, tiene unas piernas duras y firmes.

Él se deja el bóxer únicamente y se arrodilla ante mí, comienza a besar mis pies, sube poco a poco hasta llegar a mis piernas de ahí sigue hasta llegar a mi vagina, besa un poco por encima de mi bóxer y se sube, me vuelve a besar, ve mis pechos y los acaricia, los lleva a su boca, los Succiona, los chupa, pasa su lengua, los muerde, los jala como si me los quisiera arrancar. Mi respiración empieza más fuerte y eso estaba haciendo que el empezara a perder el control. Me apretaba y me estaba con sus manos y ya estaba marcado mi piel.

Me recuesta en el sillón y me quita el bóxer, se mete entre mi vagina, pasaba su lengua tan suave, succionaba y Jalaba mis labios, metía su lengua y jalaba mi clítoris, lo hacía tan rico que cuando menos acordé comencé a mojar su cara, metió sus dos dedos y seguía succionando no le importaba lo sensible que me estaba poniendo, levanta mis piernas y las pone al aire, me mete más sus dedos y los mueve muy recio hasta hacerme venir en un squirt, fue tan recio que moje la mesa de centro el piso y parte del sillón, me volvió acomodar y siguió besando mis labios y jalándolos.

Me acomoda se levanta y se quita el bóxer, por primera vez me lo mete, era enorme que al inicio me dolió un poco, pero estaba tan lubricada que estaba entrando por si solo.

Comenzó apoyarse en mí y por fin la metió toda, se sentía bien rico y de la manera en la que él se movía era genial, empezó lento y fue aumentando de ritmo, a su vez escuchaba su respiración en mi oído.

Se levanto y le vi su verga, era grande y gruesa, me quedaba a la altura de mi cara, así es que decidí llevarla a la boca, le pase la lengua por todo al rededor y metí su cabeza hasta mi garganta, se escuchaba como me ahogaba con su verga dentro y eso a él le gustaba, porque me agarro de mi cabeza, me jalo del pelo y hacía que me la tragara toda, me dirigía con sus manos a su gusto, cuando subí mi cabeza, lo vi a los ojos y él estaba viendo como me la metía a la boca y jugaba con ella, en ese momento me sentía como una verdadera puta.

Yo veía como se le ponían los ojos en blancos del placer que estaba sintiendo. Luego de eso me pidió que me pusiera de perrito, recargada al sillón, me volvió a lamer toda, abrió mis nalgas y me la metió otra vez no pasaron más de 10 segundo cuando otra vez me volví a venir me temblaban mis piernas y ese movimiento no lo podía contener ni controlar.

Se sale y se sienta en el sillón, me pide que me siente arriba de el y obvio lo hago, me dolió cuando me senté en ella y aventé un pequeño gemido. El llevo mis pechos a su boca mientras yo cabalgaba de abajo arriba y adelante atrás… sentí un orgasmo tan fuerte me hace que me saque su verga aventando nuevamente un squirt. Ese orgasmo hacía que temblara todo mi cuerpo, mis nervios se contraían y se estiraban a la vez, un cosquilleo en mi clítoris y unos espasmos que hacían que mi cuerpo no tuviera control sobre nada.

Le agarro la verga y me la acomodo para volverme a sentar en ella, haciendo unos movimientos más rápidos, me muevo adelante atrás y siento que el termina adentro de mí, pero a su vez escucho un gemido y veo cuando el avienta su cabeza para atrás recargándose en el sillón y serrando los ojos. Dándome a entender de que estaba satisfecho de lo rico que lo hicimos.

Dejamos todo en el sillón, me cargo y nos dirigimos a mi cuarto, ahí nos bañamos y nos acostamos a dormir juntos.

En la mañana siguiente escuche que alguien tocaba la puerta, me levante y no estaba Gerardo, fui abrir y era la muchacha de servicio, me tocaba porque había llegado nuestra visita. Aproveche y le pregunte que si lo había visto y me dijo que andaba recogiendo las cosas que habíamos dejado en la sala.

Me cambie rápidamente y me maquille, fui a recibir a nuestras visitas y ya estaban en la mesa esperándome para desayunar. Gerardo amablemente se levanta para recibirme y darme mi silla. Me agarra de la cara y me besa la frente. Me sentí rara pero también pensé que era por respeto a todos.

Después de todo esto, mi padre nos dice que el viernes tendríamos nuestro primer baile de apertura al juego… Yo quería hacerlo pero a Gerardo no le gustó la idea, ya que tendríamos nuevos socios y yo sería quien tendría que cerrar los tratos, y en esta ocasión, serían los papas y el del rebelde de Santiago. Pero Santiago seria el mayor portador de la sociedad… (si no sabes quien es Santiago, te invito a leer las pates anteriores).

Continuará.

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