Ahora feliz y con todo el morbo alterado decidí encaminar para casa. ¿Qué podía pasar ahora con mi madre y mi novia? No sabía si estaban enojadas conmigo y tenía que pedir disculpas o me iban a amar por volver a casa.
Empecé a releer los mensajes de mi madre y de mi novia. “¿Me llamás? ¿Podemos hablar? No te enojes.” (Cari) “Cuando estés más tranquilo y puedas hablar vení a casa, con Cari te esperamos” (mamá).
Evidentemente ellas querían solucionar el problema y tenía que reconocer que el error era mío. Analía me lo había confirmado y aunque pasaron más cosas con ella, nada que violara el pedido de Cari y mamá. Pero de esto no les iba a decir nada a ninguna tenía un pacto con Analía.
Llegué a casa y todo era silencio en cuanto pasé la puerta, en la cocina no había nadie sin miras de preparar la cena. Encaminé por el pasillo rumbo a los cuartos. La puerta del mío estaba cerrada pero la del cuarto de mi madre estaba abierta y ellas probándose lencería frente al espejo largo de la puerta del armario.
Por un segundo me quedé en silencio mirándolas, mamá acomodaba un kimono transparente blanco que llevaba puesto Cari. Tacones altos también blancos, que estilizaban su figura. Bajo el kimono transparente de satén se veía un “corpiño” que era sola la estructura, que levantaba sus tetas pero nada las cubría, sus pezones rosados y grandes eran los que se llevaban mis ojos. La tanga que traía por delante era plena sin transparencia y traía bordada en rojo la frase: “tu puta”. Los elásticos de su cadera muy finos y en la cola un triángulo pequeño llevaba a un hilo de perlas que se perdía entre sus nalgas.
Por su lado mamá traía un conjunto de lencería negro. El sostén con encaje hacía juego con su colaless mucho más ancho en la cadera que el de Cari pero igualmente fino. El liguero y las elásticos en sus muslos le daban una apariencia muy porno y eso me gustaba. Pude notar que en el culo hermoso de mi madre entre sus nalgas aparecía una pierda preciosa roja, evidentemente traía un plug anal que la estaba preparando para lo que iba a pasar.
Decidí interrumpir su preparación y pedir disculpas.
—Tengo que pedirles disculpas a las dos y sé que estoy en deuda con ustedes.
Ellas se sorprendieron y se giraron para verme en la puerta. Al girar pude ver que la bombacha de mi madre también tenía una frase bordada en rojo “tu puta madre”.
—Sos un tarado. (Soltó mi novia)
—Sí, si estás en deuda es momento que empieces a pagar (mi madre sonriendo mirando a Cari)
—Soy todo de ustedes.
—No vas a llevártela tan fácil hijo. Tu primer castigo es que no podes tocarnos con ninguna parte de tu cuerpo, solo vas a mirar.
—Vas a mirar y pensar como dudaste de nosotras. Tu madre la mejor mujer de tu vida y yo.
—Yo soy su madre pero vos sos la mujer que él eligió, de ti no debería de haber dudado nunca.
Asentí sin decir nada. Mamá en ese momento besó a Cari en la boca y con su lengua bajó hasta sus tetas y jugó con sus pezones. Cari gozaba y cerraba los ojos con la cabeza tirada hacia atrás. Mamá le quitó el kimono ya la tumbó sobre la cama boca arriba. Se tiró sobre ella y empezó a pasarle la lengua por su cuerpo y acariciaba su entrepierna por encima de la tanga. A medida que mi madre fue recorriendo con su lengua el cuerpo de mi novia, ella se acariciaba sus tetas.
—Que rico como me pones Laura.
—Cari sos hermosa y ya siento el aroma a tu sexo y veo que las perlas se están humedeciendo y metiéndose entre tus labios. Me encanta lo puta que sos.
—A mí se me está par…
—Shhhh (me callaron las dos al mismo tiempo, el castigo iba en serio)
—Este es nuestro momento Juanpi si dudaste y te enojaste es tu problema ahora no molestes con interrupciones.
Mi madre se volvió a parar y se quitó el sutien dejando sus enormes tetas a la vista. Se acostó al lado de mi novia y le ofreció un pecho pero que lo chupara, Cari lo hizo como una bebé. Luego fue poniéndose más sexual y pasó la lengua despacio logrando que el pezón marrón y grueso de mi madre quedará durísimo.
Mamá se puso en cuatro, separó sus piernas y le puso el culo apuntando a su cara.
—Cari sácame el plug y chúpame el culo. No aguanto más.
Bajó el colaless se le dificultó un poco con el porta ligas negro y los elásticos en los muslos de mi madre pero lo hizo. Entonces empezó a tirar del plug hacia afuera y se notaba resistencia, mi madre cerraba su culo acogotando la parte más fina del plug.
—No lo aprietes déjalo suelto.
—Es que me gusta sentir como me lo abre y apretarlo. Sácalo despacio.
Lo sacó completamente era de metal y brillaba muchísimo. Acercó su cara a su culo y le pasó la lengua despacio sintiendo todos sus pliegues y el agujero abierto del esfínter.
—Ahhh que rico que me chupes el culo.
—Quiero que me lo abras vos a mi.
—Mételo de nuevo y busco uno para vos más chico.
Lo metió y mi madre gimió de placer. Fue a buscar al cajón de su armario y sacó dos plug y un dildo bastante grande y real. Era una pija de goma un poco más chica que la mía y más fina, pero impresionaba por su realismo y el tamaño era muy bueno igual.
Me miró de costado y me dijo.
—Podés sacarte la ropa si querés. Queremos verte. Pero no te podés tocar.
En silencio me saqué mi short deportivo y la camiseta. Mi verga estaba dura apuntando al frente. Si bien estaba totalmente erecta, el glande seguía cubierto por la piel en parte, quería liberar completamente la cabeza de mi verga. No me toqué y le hice caso a fin de cuentas era mi madre y me estaba rezongando.
Cari me miró mientras me desvestía, se puso en cuatro mirándome a mí y brindándole el culo a mi madre. Sus tetas colgaban hermosamente y se balanceaban apenas con cada movimiento de ella.
Mamá le separó las perlas de entre sus nalgas y luego las soltó, el elástico le dio un golpecito a mi novia en sus nalgas. Seguido de una palmada de mi madre que sonó mucho más fuerte.
—Te voy a abrir el culo putita.
—Es lo que quiero.
Corrió su tanga y primero le pasó la lengua. Jugó con sus dedos y acarició su cola. Cari cerraba sus ojos y gozaba.
—Me olvidé de algo importante. La lubricación.
—Creo que lo voy a agradecer ¿no?
—Por ahora no es problema pero con mi hijo es fundamental.
Sacó de su mesa de luz una crema tipo gel transparente y lo tiró sin medirse en el medio de sus nalgas. Eligio el plug más pequeño que tenía de los dos y juntando el lubricante se lo metió sin ninguna dificultad.
—Ahhh pero ya veo que estuviste entrenando.
—Si es algo que quiero hacer y bueno estuve intentando.
—Entonces dejémonos de estas cosas y vamos por algo mejor.
Tomó el pene de goma y lo puso en su culo como lo había hecho con el plug. Pero era mucho más grande que lo otro. Le vi apretar los dientes a Cari y me excitó verla esforzarse.
—Ahhh esto si nunca lo hice. Despacio abrime toda, quiero sentirlo adentro.
Mamá hizo fuerza despacio y notaba como se le abría el culo a mi novia, gestos de dolor en su cara. No lo metió solo le abrió un poco más el culo y dejó de hacer fuerza para meterlo.
—Vamos a ir despacio. ¿Cari te gustaría también disfrutar más? Es importante que estes muy lubricada y excitada.
—Si.
—Bueno entonces hijo vení y ponete abajo de ella, como en un 69 y chúpale la concha mientras yo le abro el culo.
Me tiré abajo de ella, rapidísimo y empecé a chuparle la concha corriendo la tanga y las perlas del medio. Estaba empapada y eso me puso a mil. La cabeza brillosa de mi verga estaba hinchadísima y ella se encargo de liberarla. Con los suspiros de mi novia, mamá volvió con el dildo en su culo.
—Ahh sí que rico me la chupas y siento clarito que se me abre la cola. ¿Laura me gustaría chupar la verga de tu hijo, decís que se lo merece ya?
—Creo que sí te da placer hacelo, pero que no acabe.
—Ok.
Se metió todo el glande en la boca y mi madre aprovechó su distracción para enterrarle buena parte del dilo en culo. Con mi verga en la boca, sopló y se quejó pero aguantó.
—Así me gusta putita, hoy con mi hijo te vamos a hacer gozar como nunca.
—Si quiero que me hagan gozar y que me rompan el culo.
Yo por mi parte tragaba sus jugos y chupaba su conchita jugando con su clítoris en mi lengua. No hablaba. Con mis manos corría la tanga de perlas y le abría sus labios para llegar al manantial que tenía entre sus piernas.
—Ahh voy a acabar si siguen así. Me encanta ser su puta y entregarme a ustedes.
—Es la bienvenida a la familia (diciendo esto le enterró por completo el dildo en el culo)
—Ahhhh me dolió eso. Ahhhh que hija de puta me abriste el orto de una. (Se lo dejó adentro sin moverlo)
—Te entró todo lo voy a dejar ahí un poquito. Yo también quiero chuparle la verga a Juanpi. Estoy volando de la calentura.
Mi madre se acercó a la cara de mi novia y con la verga entre sus bocas empezaron a chuparla.
Me encantan las putas que tengo pensé. Y en el mismo momento mi madre le dice a Cari.
—Me encanta la pija que tenemos para disfrutar.
Yo no las tengo a ellas, ellas me tienen a mí y harán conmigo lo que quieran porque no puedo negarme a ellas.
—Se me está saliendo del culo. Juanpi mételo antes que se me salga.
Estiré mi brazo y volví a metérselo y mi novia suspiró y gimió.
—Esta vez dolió menos.
—Bien, cada vez, vas a disfrutar más.
—Me encanta sentirme llena de verga.
—Es hermoso Cari sentir que tenés el culo lleno, pero esta verga real es mucho mejor, durísima, ancha, larga y caliente.
—Quiero probar.
—No te va a entrar todavía, a mí me la rompió pero si querés probamos.
—Si quiero. La quiero adentro y que me llene de leche.
Mamá me ayudo a salir de abajo de mi novia. Se paró conmigo detrás de Cari y me puso lubricante en toda la verga. Sacó de a poco el dildo del culo de ella y en seguida que salió todo, se le cerró. Ella instintivamente se pasó su mano por el ano y después se metió un par de dedos.
—Ahora entran más fácil y que rico se siente.
—Esto que viene ahora te va a abrir de verdad.
Mamá agarró mi verga con una mano y la otra la puso en mi cadera para empujarme o frenarme en los movimientos para no lastimar a mi novia. Una vez más me estaba ayudando como siempre lo hizo, me excitaba que ella fuera nuestra maestra del putismo y el porno.
Solo al hacerle presión en el ano con mi glande noté que no iba a entrar. No tenía nada que ver con el culo de mi madre. Cuando cogimos con ella, cedía rápido, se abría sin mucha fuerza. Pero el de mi novia estaba duro, apretado. Miré a mi madre y ella le metió un dedo y después dos.
—Cari no apretes el culo, respira y goza.
—Mmm me encanta, seguí así. Ahhh voy a acabar. Si sigan así. (Todavía no le había entrado la cabeza y estaba acabando)
—Juanpi metesela en la concha y dale duro, que acabe como una puta.
Saqué la pija de la puerta de su culo y se la metí de una en su concha, el calor y la humedad me generaron un hormigueo en todo mi miembro. Que placer coger, que placer metérsela a la puta de mi novia con mi madre al lado. Ella empezó a moverse rápido y fuerte hacía atrás y adelante. Quería verga bien adentro. Mi mamá le puso de nuevo lubricante al dildo y en uno de esos movimientos de ella se lo clavó hasta la mitad.
—Ahhhh sí, me encanta. Cójanme los dos y ábranme toda. (Temblaba y gemía con respiraciones fuertes)
—Eso Cari es tu primera doble penetración ¿verdad?
—Si me encanta me siento que no me entra más nada. Estoy acabando intensamente. (acabó con un gran suspiro)
—Yo siento que me toca la pija la punta del dildo adentro. Es increíble.
—No puedo más sáquenme algo, siento que me voy a romper. Fue un orgasmo muy fuerte.
—Sácasela Juanpi, despacio. (Así lo hice)
Mamá dejó el dildo dentro un poco más y de a poco lo retiró, cuando lo sacó del todo separó sus nalgas y pudimos ver como se le cerraba lentamente y estaba muy rojo. Sin duda le iba a doler un par de días. Mamá puso una crema en uno de los dildos y a pesar que Cari se movió intentando evitar que algo más entrara en su culo lo logró.
—Cari te puse una crema junto con el dildo, es un calmante te va a ayudar a curar más rápido y sobre todo va a mantener ese culito abierto para seguir jugando después.
Cari se giró sobre si misma se arrodilló en la cama y tomo la cara de mi madre para besarla apasionadamente.
—Sos la mejor del mundo. (Sus ojos brillosos demostraban amor y afecto)
—Yo también te quiero Cari, abrir tu cola nos va a llevar un tiempo pero prometo que vamos a disfrutar de todo el proceso.
—No pudiste metérmela ¿no? (Me dijo mirándome y acercándose a mi)
—No, pero estoy durísimo de metértela en tu conchita, es una locura de sensaciones. Ya voy a poder metértela por la cola no hay apuro.
—Si, estoy segura que lo vamos a poder hacer sin duda. Pero sé que hay otra cola que está deseosa que la abras toda (mirando a mamá)
—Esta cola ya la abriste y quiero que la llenes de leche hijo.
—Yo quiero chupar esa leche tuya saliendo de su colita.
Mi madre me tomó por el brazo y me hizo acostarme boca arriba, mi verga apuntaba a mi cabeza la tenía durísima golpeando cerca de mi ombligo.
Pasó una pierna sobre mí y se puso en cuclillas.
—Cari sácame el plug y poneme lubricante en el culo. (Tomó el gel y se agachó. Aprovecho para pasarle la lengua a mi verga y al culo de mi madre)
—¿No te aguantaste Cari?
—Es increíble lo abierto que ya está y lo dura que esta tu verga es una roca. (Acariciaba con sus manos mi verga y el culo de mi madre, untando todo con el gel)
—Ya está bien ahora ponela para arriba que me voy sentar arriba, mira como desaparece dentro de mí.
Así fue que en cuclillas mi madre bajó despacio, soplando, aguantando el dolor y gimiendo. Cari sostenía por la base mi verga en posición, hasta que las nalgas de mi madre chocaron con su mano y mi verga desapareció por completo.
—¡Te la metiste entera! Te la comiste toda de una.
Sentía todo el tronco de mi pija apretado y caliente. Hinché un par de veces mi glande estando dentro de ella y sentí muchísimo placer. Si lo hacía más corría el peligro de acabar muy rápido.
—Ahh hijo de puta, que verga tenés. No la hinches más que ya voy a acabar. Me abriste toda.
—Mamá estás apretando mi verga muy fuerte.
—Si me encanta apretar ese pedazo duro que tenés. Me hacés gozar como nunca. Pero quiero algo más. Cari agarra el dildo, límpialo con una toallita y metemelo en la concha.
Acostado como estaba miré hacia la entrepierna de mi madre. Me verga estaba toda dentro de su culo pero su vulva estaba bien frente a mí. Salía de ella un gel transparente con algunas cositas blancas, lo veía claramente porque estaba muy abierta. Se veía todo su interior, brilloso, rojo intenso y mojado. Su rodillas flexionadas y abiertas la exponían plenamente. Ella se sostenía con sus brazos apoyados en mis piernas por detrás. Así que Cari cuando llegó con el dildo limpio, fue muy sencillo para ella metérselo en su sexo abierto. Mamá gemía, resoplaba y gritaba. Cari no solo se lo metió sino que frotaba y acariciaba su clítoris que ya estaba totalmente estimulado y fuera de sus pliegues.
Como con Cari podía sentir cuando el dildo entraba más adentro y chocaba con mi verga internamente.
Mamá empezó a elevar su cadera y bajarla, no tenía mucho movimiento pero los pocos centímetros que sacaba y volvía a guardar dentro de su culo de mi miembro me hicieron enloquecer de placer.
—Nunca pensé de estar haciendo algo así, de verlos coger y pensar que son madre e hijo se me vuelve a mojar toda la concha. Siento que me corre mi flujo por el interior de mis piernas. (Seguía metiendo y sacando el dildo y acariciando su clítoris)
—No pares hija, no pares que voy a acabar como nunca. ¡Que pedazo de verga!
—Mamá voy a acabar si seguís moviéndote así y quiero llenarte el culo de leche.
—Juanpi acabale adentro a tu madre, llénale el culo de leche.
Cari no terminó de decir la frase y yo sentí la oleada de placer que empujo mi primera eyaculación. Hablar de forma grosera aumentaba mi excitación y más cuando esas frases resaltaban nuestras relaciones. Sexo con mi novia y mi madre, todo el morbo. Mamá estaba en un orgasmo hacía rato, largo e intenso no podía ni hablar. Rompió el silencio solo para calentarnos más.
—Si, siento como me inundas con tu leche, que lindo sentir como eyaculas dentro. Me estás inundando de leche. Seguí así, preñala a mami. Llename de leche hijo.
Acabé copiosamente dentro de ella y sentía como apretaba el culo, me estaba ordeñando, hasta la última gota. Mi madre era una gran puta.
—Hermoso hijo, me encantó. Cari saca despacio el dildo de mi concha que está muy sensible después de acabar. (Lo hizo lentamente) Si, así gracias. Ahora voy levantarme de a poco y voy a tirarle en el pecho a Juanpi toda su leche. Ayúdame a moverme.
Cari ayudo a mi madre a levantarse y poner su culo sobre mi estómago y pecho. Estaba totalmente abierto, se podía ver su interior y unos segundos después empezaron a caer gotas y luego más. Todo mi semen estaba ahora sobre mi pecho y estómago. Blancuzco y algunas partes espesas y otras más líquidas.
Cari y mamá se tiraron a pasarle la lengua y juntar mi acabada con sus labios. Esto me enloqueció y el morbo me llevó a recordarme al negro cliente de Analía que se tragó toda mi leche y luego la suya.
Que vicio, que morbo, que locura más hermosa, verlas besarse y compartir mi semen.
Por último se besaron y las dos vinieron a besarme a mi, nos dimos un beso los tres. Reconocí el sabor a semen y la calentura me excitó.
¿Sería también yo amante de la leche?
Este es el comienzo del resto de sus vidas, los tres disfrutando del sexo, del incesto y del morbo.
Si leíste hasta acá agradezco tus comentarios. Esta historia se para un tiempo por ahora, casi seguro que tendremos más noticias de Cari, Lau y Juanpi.
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Gracias me la jale bien rico espero que sigas relatando masssludos
Antonio gracias por leer y comentar. Me alegra que disfrutes mucho con los relatos, están para eso.
Por ahora voy a tomarme un descanso y pensar con cual de los relatos continúo en una nueva historia con los mismos personajes.
B.
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